miércoles, 19 de mayo de 2010

Uno se divide en dos

Los tiempos están cambiando, a velocidades de vértigo, y así puede suceder que lo que para ayer era válido para hoy no lo sea. Ocurre con frecuencia que cada medida que se toma tiene dos caras, como las monedas, comporta ventajas e inconvenientes y más aún ‘que uno se divide en dos’ una posible solución en una dirección puede abrir un escenario nuevo y crear un problema diferente.

Los recortes, frenarán la incipiente recuperación, y al tiempo abren un escenario de crispación y enfrentamiento social. Pero ¿quizás no sea posible una salida de la situación sin recortes?, si alguien lo cree, ¿asumiría la responsabilidad de paralizar el estado por falta de liquidez al no recibir préstamos, (por no colocar la deuda)? ¿Como explicaría que todos los países europeos recorten y nosotros no?

Los que como el PP defendían hace meses, la reducción de impuestos, rebajar ingresos del Estado, como las cotizaciones sociales, reducción del impuesto de sociedades, mantenimiento de la deducción fiscal por vivienda en el IRPF, ahora la derogación de la subida del IVA, medidas todas que hubieran aumentado el déficit público, en un partido que siempre defiende la reducción del mismo, (aunque nunca lo practica). ¿cómo se hubieran enfrentado hoy a la realidad de los mercados exigiendo su reducción? , ¿acaso gobernando el PP habrían entrado millones de € en prestamos que hubieran permitido el funcionamiento diario del Estado? Es claro que para Alemania, Francia, Italia, R.U. etc. no hubiera entrado dinero, por eso recortan. Aunque para el PP de España, para ellos, si hay dinero.

Las inyecciones de dinero público de todos los gobiernos evitaron la recesión ocasionada por los agujeros creados por los mercados privados, cuando han conseguido frenar el derrumbe, sin tiempo para la reacción, para consolidar la situación, los mercados han exigido nuevamente su papel de vencedor en la batalla, obligando a los gobiernos a tratar el tema de la deuda pública, que efectivamente es un gran problema, pero sin tiempo a consolidar las recuperación, reducir gasto público en Europa, puede conducir a paralizar la economía de la UE durante años.

Sin crecimiento económico el peso de la deuda es mayor y hace muy penoso su disminución. Las enormes deudas de los años 30 y II Guerra Mundial se absorbían en parte por el crecimiento económico, la inflación rebajaba su peso, si ahora limitamos en Europa el crecimiento, ésta podría quedar atrapada y retrasada durante años en el conjunto mundial.

Los problemas son inmensos, esta es la revolución en marcha de esta generación, uno de cuyos textos básicos a utilizar, es el informe presentado a la UE por el grupo de sabios, bajo la dirección de Felipe González, en el cual aparecen sintetizados los retos. Es en las salidas concretas donde hay que enfrentar las discusiones entre avance o retroceso, entre salidas que favorezcan mas mercado o mas estado, entre aceptar dar mayor poder a los políticos o a los financieros, entre mayor Europa o mayor nacionalismo y autarquía, como increíblemente parece que defiende el PP, a tenor de sus opiniones.

Yo abogo por salidas que contengan mayor poder político y más Europa y en este binomio que en definitiva supone mas estado, está situada la batalla política con la derecha actualmente.

A los políticos podemos controlarlos, con leyes actuales o con otras susceptibles de modificar mediante elecciones y control parlamentario, están cerca, son conocidos, les vemos y oímos, incluso conocemos su malicia, y en todo caso tener el enemigo cerca permitirá combatirle mejor. A los mercados no les conocemos, no sabemos nada de ellos salvo que harán todo lo posible y a escondidas por engordar su bolsa, el mercado dejado a su bola es tremendamente injusto e insolidario, y con su funcionamiento capaz de llevarse por delante pueblos y países enteros.

Quiero más Europa (además de que ayuda a embridar demonios patrios) porque poco pueden hacer las naciones por sí solas para controlar los mercados y en particular el poder financiero global que actúa en países, pero está radicado en paraísos fiscales, lo cual necesita de estructuras de mayor calado y peso mundial. Haciendo eso podríamos reducir el poder sin límite de las finanzas globalizadas.

Estas son las discusiones de estos días en Europa, creación de organismos de control, de bancos, de seguros y fondos de pensiones, de mercados de valores. Creación de fondos dotados por los bancos para su propio rescate, controles e imposiciones fiscales que puedan disminuir y graven la especulación, controles sobre las agencias de calificación, regulación de los gestores de fondos, regulación de los fondos, transparencia y límites a los CDS (seguros contra impagos, instrumentos de especulación), etc.

Quedan muchos otros asuntos, que encontrarán mejores salidas en el marco europeo que en el nacional. Porque devaluar la peseta como hacíamos antes ya no es posible, y salir del euro, por ahora, parece una locura.

Gran artículo de Joaquín Estefanía. Crecimiento o barbarie Evitar morir de unas tasas intolerables de paro o de un exceso de déficit público: ese es el dilema de la política económica JOAQUÍN ESTEFANÍA 16/05/2010
Proyecto Europa 2030
Consejo europeo
Proyecto europa 2030

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