martes, 25 de abril de 2017

Informe OCDE España, marzo 2017. Charts II

España en la comparativa con el resto de la OCDE














martes, 18 de abril de 2017

Robots a nuestro alrededor. Nueva dimensión ética


Dentro de las coordenadas del Capitalismo del siglo XXI, del que estoy escribiendo, hace unos días decía sobre los robots: afectan a la totalidad de nuestras vidas, se pueden estudiar múltiples aspectos, particularmente me interesan los cambios que producen en tres dimensiones: 1) la cuestión laboral y la extinción de puestos de trabajo, 2) la imprevisibilidad del futuro, y los cambios sociales y 3) los cambios que producirá en la ética.


El salto cualitativo que se está instalando en nuestras vidas es que los robots ya no son solamente proyectos de automatización, son máquinas capaces de aprender, con autonomía decisoria,  potenciados por la IA y el tratamiento de los big data, y cuyos costes se han abaratado enormemente, lo cual los extiende a velocidad de vértigo por todas las actividades humanas y en todo el mundo. 


Quien no entre en la robótica no aumentará productividad y se quedara atrás globalmente, pero entrar en esa dimensión destruirá muchísimo trabajo humano y todo lo conocido hace pensar que esta nueva revolución tecnológica no creará tanto trabajo como destruirá y cambiarán nuestra forma de relacionarnos ¿Qué hacemos con las personas? ¿Cómo se repartirá la riqueza? quienes la producen, los robots? Se la quedarán sus dueños?






3.) La dimensión ética.
‘’El ordenador nunca es una herramienta neutral.
Influye, para bien o para mal,
en la forma de trabajar y pensar de una persona’’.
Nicholas Carr. ‘Atrapados’. Taurus.

Cuantas mayores prestaciones incorporen los robots, éstos asumirán mayor control sobre nuestras relaciones, cuantas mayores habilidades desarrollen ellos más habilidades perderemos nosotros por desuso, esto ya sucede en muchísimas actividades que hoy realizan los ordenadores, sea en medicina, o capacidad de orientación, en asesoría o toma de decisiones, porque la adquisición de conocimientos no está separada de la práctica diaria de habilidades con nuestro cuerpo, la implantación masiva de los algoritmos  en todos los trabajos está provocando nuestro aislamiento del entorno, despojándonos de sensibilidad y curiosidad, elementos de nuestra capacidad de aprendizaje, incluidos nuestros errores. –Lean a Nicholas Carr, Evgeny Morozov, Viktor Mayer, Kenneth Cukier-

Los problemas que aparecen abren un mundo nuevo por explorar. Los robots pueden generar menos errores que los seres humanos, un coche robotizado puede tener menor índice de siniestralidad que un coche conducido por una persona, pero, si un coche conducido por una persona causa un accidente, quien lo conduce debe asumir sus responsabilidades. ¿A quién haremos responsable de los actos robóticos? ¿De quién será la responsabilidad de matar? de quien dio la orden? Y ese, quien fue, el programador que creó el algoritmo, o quien lo metió en una máquina que fabricó y posteriormente vendió? o de quien llevó la máquina a un territorio y la puso en marcha? Será una responsabilidad individual o compartida, o tan amplia que se diluya hasta desaparecer?

Entramos en una etapa global, de altísima complejidad por la aportación de algunas soluciones a problemas productivos, al tiempo de generar problemas de relaciones sociales sin respuesta, una situación muy difícil de abordar, pero que sin duda hay que dedicar atención urgentemente. Para situarse recordemos que las máquinas a finales del siglo XX, ya realizaban tareas automatizadas de mayor o menor complejidad en múltiples sectores productivos, manufactureros, financieros, comerciales, de transporte, de comunicación, etc. la cuestión ahora tiene una nueva dimensión que nos desborda y no sabemos hasta donde podrá llegar, las máquinas están empezando a aprender por sí mismas, machine learning, y lo hacen muy rápidamente y están conectadas entre sí globalmente.

Una máquina situada en cualquier esquina del planeta, realmente unos algoritmos o programas, puede interactuar con otras máquinas de cualquier país, apagar o encender fuentes energéticas, poner en marcha o parar sistemas de producción, variar órdenes masivas de producción, o militares, puede influir en las comunicaciones y modificar su control… Las agresiones e interferencias con alto grado de invisibilidad entre estados, o entre grupos políticos, económicos, religiosos… entre sí y contra países, serán enormes, la capacidad de organismos internacionales para intervenir y resolver conflictos disminuirá respecto a las conocidas de finales del siglo XX.
  
El impuesto a los robots, es una discusión que comienza a extenderse, al igual que la implantación de la renta básica, ambos debates no son más intentos de adaptación a los nuevos problemas de relación social que se vislumbran. Con menos trabajos realizados por personas, habrá menores cotizaciones sociales para mantener el estado de bienestar, las pensiones serán imposibles de mantener, al tiempo se producirá menor consumo, la demanda disminuirá, por lo que el estancamiento económico podría ser crónico. En teoría, los neoliberales, basaban el crecimiento económico mundial a corto y medio plazo en el aumento de las clases medias en los países emergentes, lo cual se produjo en estos años de transición entre siglos, pero dicho aumento ha frenado repentinamente su crecimiento en los países emergentes y ha reducido drásticamente las clases medias occidentales.

Unas ideas sobre el impuesto a los robots y la renta básica:



La idea de implantar una renta básica parece que se abre camino, no está muy alejada de actuales prácticas occidentales, también españolas, con múltiples cuantías y aplicaciones existen formatos cercanos a la idea básica de que en un mundo que genera muchísima riqueza, la existencia de desigualdades profundas solo puede conducir a situaciones no soportables de extrema ineficiencia. El impuesto a los robots es muy pronto para saber que recorrido tendrá, a pesar de tener argumentos sólidos, tanto a favor como en contra y éstos no solo de los defensores de la propiedad privada como derecho incondicional, también tiene argumentos contrarios algunos defensores de la renta básica, entre otras razones por las dificultades que entrañaría definir a qué máquina se aplicaría el impuesto, con qué grado de automatización… otros argumentan a favor como la asimilación de cotización por trabajar que tienen hoy los trabajadores.

Un problema a considerar es la propiedad del conocimiento. El crecimiento tecnológico en todo país nunca estuvo basado ni exclusiva, ni fundamentalmente, en inversiones privadas dado que la inversión pública, del Estado, en educación y en proyectos estatales es la base del desarrollo tecnológico, -Google no existiría de no haber existido la internet militar de EEUU, que realmente fue el primer paso de Internet- así parece lógico que al Estado, a todos, vuelvan retornos de esas inversiones en forma de impuesto robótico, o sobre beneficios globales como defienden muchos.

Cuanta mayor extensión de nuevas tecnologías en máquinas pensantes mayor pérdida de capacidades humanas. Estudios en los pilotos de avión demuestran que existe un enorme pérdida de capacidad de los nuevos pilotos respecto a los antiguos para maniobrar en situaciones límite, como vemos a nuestro alrededor que habilidades humanas de orientación, de memorización, de cálculo, etc. etc. se van perdiendo en la medida que aumenta la utilización masiva de sustitutivos tecnológicos. Nuestra forma de ser cambia, nos hacemos más dependientes de algo externo a nosotros, dependemos de una fuente de energía que suministre al móvil, al coche o al robot, nos ponemos en manos de otras fuerzas que no controlamos y que configuran las pautas de comportamiento de las que resulta dificilísimo apartarnos, incluso comprenderlas. Nos consideramos anti sistemas, pero estamos abrazados a Google, Apple, Facebook… por tanto, sometidos a las redes del sistema, enamorados de internet y las redes sociales, soñamos con el solucionísmo tecnológico… y solo cuestionamos a los políticos, ni siquiera el poder político.

Muchas de las decisiones aplicadas por los robots son realizadas al margen de sus creadores, por ejemplo en el sector financiero, dadas las pautas de actuación pueden enredarse y provocar procesos bajistas que producen crash bursátiles al margen de sus responsables. Los datos leídos por robots pilotos-automáticos, pueden desencadenar accidentes de avión al no interferir personas que pudieran darse cuenta de errores por averías u otras circunstancias no consideradas por las máquinas. Evidentemente los humanos también se equivocan, por ello son responsables, pero, ¿en el caso de las decisiones tomadas por robots, quien sería el responsable?

viernes, 7 de abril de 2017

Robots. Cambiará la forma de relacionarnos, y de pensar

2.) Bares atendidos por robots, farmacias, fruterías, bancos, agencias de viajes, taxis, trenes, burguers servidos por robots,… no solo fábricas, coches, textil, alimentación, muebles, químicas, electrónica, metalúrgica, papel, bienes de equipo, energéticas, minería, barcos, transportes, construcción, … también atención a disminuidos físicos y ancianos, limpieza, y agricultura y ganadería, abogados, administración pública, enseñanza, secretaría, recepción, comunicaciones…

Los cambios en la forma de vida provocan enormes incertidumbres, además, los robots modificarán las relaciones personales, sociales, entre estados… y entre los humanos y las máquinas. Parte de nuestras vidas y seguridad las ponemos en sus manos, cuando viajamos en avión es un robot quien lleva el aparato, salvo despegue y aterrizaje, cuando nos operan, en ocasiones son robots, cuando invierten dinero, son robots high frequency trading- son ellos quienes toman las decisiones en millones de operaciones cada minuto del día… Y esto aumentará rápidamente.

Fuente: 'Dancing with robots'. Frank Levy y Richard Murnane

La idea que tiene mucha gente es que el robot atiende las instrucciones de una persona, lo cual es cierto, en parte, y hasta ahora. Cada día se producen avances en IA, las máquinas pensantes, y en el manejo y utilización de los big data, miles de millones de datos existentes, cuya mayoría se transmiten entre sí automáticamente las máquinas, -cerca de ¾ de los datos generados son comunicaciones inter-máquinas-.  Los robots a través de algoritmos, realizados por personas, están programados para aprender de los millones de datos con que se alimentan, están preparados para tomar decisiones rapidísimas y autónomamente a partir de esos datos.

TECHNOLOGY AT WORK v2.0. The Future Is Not What It Used to Be. Citi & Oxford. 2016

La robótica y su velocidad de implantación e imprevisibilidad, nos está cambiando y lo hará profundamente en el futuro. Demasiada velocidad en los cambios supone problemas de adaptación en sus relaciones para todos los seres vivos. Mi padre aprendió conocimientos y pautas de relación laboral durante niñez y juventud que le fueron útiles durante gran parte de su vida, mi aprendizaje de niño y joven  está dejando de serme útil hace años, los conocimientos de muchos trabajadores les están siendo inútiles en estos momentos, lo cual se agravará en un mundo en el que los cambios ocurren muy rápidamente siendo en alto grado imprevisibles por lo que las normas, instrucciones y habilidades duran muy poquito.

La enseñanza actual en colegios y universidades podría resultar inútil en un próximo futuro para optar a los trabajos nuevos, en la medida que son desconocidos. Tyler Durden, en ZeroHedge, lo escribe así: ‘en 2013 el Departamento de Trabajo de EEUU predijo que los trabajos del futuro emplearían al 65% de niños en edad escolar. Por lo tanto muchas habilidades que están aprendiendo hoy es probable que estén obsoletas en un futuro próximo.’

Estos cambios son la fuerza principal que se encuentra tras el frenazo del ascensor social –la caída de la clase media occidental- dando paso a un futuro desconocido e imprevisible, entre otras razones porque los avances tecnológicos en determinado sector no implican que el mismo los convierta en progreso económico, bien podría suceder que las mejoras tecnológicas no se tradujeran en aumentos de productividad resultando insignificantes para la economía. Esta interpretación es barajada por algunos sectores a la vista de muchas experiencias actuales de tecnologías en uso que no encuentran traducción en la creación de riqueza. Al menos por ahora.


Publicado por David Galland ‘Lo que he aprendido’ que lo recoge de un informe de Center for Retirement Research de Boston College.

La disminución de costes de robótica y el aumento de productividad que provocan, genera alto valor añadido en muchos sectores productivos utilizando proporcionalmente muy poco capital invertido, ello impulsará al capital a utilizar la robotización sustituyendo mano de obra tradicional, –en el estudio ‘Robots at Work. 2015’ de Graetz y Michels para el período 1993/2007 reseñan una disminución del coste en un 80%- El dinero vuela a borbotones a invertir en inteligencia artificial, IA, la nueva piedra filosofal para acumular poder y riqueza. 

El fondo del problema es la propiedad de los robots, su implantación permitirá acumular inmenso poder y riquezas, lo que dividirá el mundo en dos partes brutalmente alejadas muchísimo más que lo conocido desde mediados del siglo XX; aumentarán las desigualdades de forma extrema, unos pocos a un lado con enorme poder y riqueza acumulada y mayorías al otro despojadas de todo recurso, dispuestas a venderse por un trozo de pan. Y no siempre fue igual, las mejoras producidas en la mitad del siglo XX respecto al pasado, podrían desaparecer en poco tiempo.

 ‘’Steven Berkenfeld, director gerente en la división de banca de inversión de Barclays, resumió el proceso de pensamiento de la contratación de empresas hoy en día: "¿Puedo automatizarlo? Si no es así, ¿puedo subcontratar? Si no es así, ¿puedo darle a un contratista independiente? "La contratación de un empleado es el último recurso. ’’ Tyler Durden, en ZeroHedge
  


domingo, 2 de abril de 2017

Robots. La cuestión laboral, desindustrialización obrera

Los robots afectan a la totalidad de nuestras vidas, se pueden estudiar múltiples aspectos, particularmente me interesan los cambios que producen en tres dimensiones: 1) la cuestión laboral y la extinción de puestos de trabajo, 2) la imprevisibilidad del futuro, y los cambios sociales y 3) los cambios que producirá en la ética.

1.- Lo relacionado con el mundo laboral es un aspecto extraordinariamente relevante, el trabajo tal como lo conocíamos podría estar llegando a su fin, y el trabajo lleva aparejada la subsistencia económica y la inclusión y relevancia social de los individuos, nuestro comportamiento humano necesita el trabajo para relacionarse socialmente. Salvo que provoquemos una revolución mundial, lo cual a medio plazo es improbable.

Aumenta la producción y el valor añadido, pero cada año con menos individuos trabajando,  fue visible desde muchos años antes del fin de siglo, la caída del empleo se aceleró durante la crisis de 2007 y la recuperación se produce sin incorporar puestos de trabajo, fundamentalmente sensible en Occidente, aunque visible también en los emergentes. Este es uno de los aspectos que se encuentra tras los votos favorables a Brexit y Trump de amplios sectores obreros, que desesperados, consideran posible la vuelta al crecimiento de los empleos industriales, lo cual es prácticamente imposible, ya no por la deslocalización fabril en los países emergentes, sino por los robots que son los sustitutos de la clase obrera mundial.

La constante pérdida de puestos de trabajo la provoca la deslocalización asiática, ascenso de los emergentes y la automatización desde hace treinta años, es solo el aviso de lo que está ocurriendo cuya dimensión empeorará, porque al incorporar los nuevos avances tecnológicos esta cuarta revolución industrial no producirá tantos puestos de trabajo como destruya. En todo caso la robotización provocó aumentos de productividad que fueron a capital, no repercutieron en salarios obreros, provocando grandes ganancias que aumentaron la brecha de las desigualdades.


La incidencia de la automatización en los salarios de los obreros industriales aparece clara mirando la historia, el salario por hora se duplicó entre las décadas 1940/1970 y se mantiene plano desde entonces hasta ahora, bajando desde el año 2000. Situación que hizo ganar muchos votos a Trump.

Andy Haldane, economista jefe del Banco de Inglaterra en el reciente Congreso de Sindicatos celebrado en Londres proclama ante los líderes sindicales ‘’80 millones de empleos en EEUU y 15 millones en UK están en riesgo por la robotización ‘’,‘’ la tecnología podría actuar como un impuesto sobre la renta regresivo sobre los obreros no cualificados, que podría ampliar aún más las disparidades de ingresos’’.

Estudios de diferentes universidades de Estados Unidos cifran la pérdida de puestos de trabajo en próximas dos décadas alrededor del 50%. De hecho la mayoría de empleos creados en los últimos años son temporales, la suma de horas de trabajo totales son inferiores a las de los años 70. Si bien la tasa de paro es reducida, lo es en relación a la tasa de actividad, que ha disminuido, fuera del mercado de trabajo quedan cientos de miles de norteamericanos, aproximadamente un 12% entre la población de 25/64 años. Sin embargo las tasas de actividad de los mayores de 65 años aumentan velozmente en los últimos años. Las pensiones no llegan y los mayores tienen que volver al trabajo. En 1980 aproximadamente la mitad de los trabajadores del sector privado tenían planes de pensiones, hoy pueden ser menos del 20%. 

Las cifras de todo lo relacionado con la tecnología digital muestran que está destruyendo muchos más puestos de trabajo que los necesarios para las nuevas ocupaciones, porque se extiende por todos los sectores productivos no solo en el industrial, y no solo en Occidente, en China comienzan a sustituir obreros por robots, su plan gubernamental ‘Made in China 2025’ es una apuesta acelerada por la robotización.

También en la agricultura, el transporte de mercancías y pasajeros, los servicios, comunicaciones, banca, administración privada y la Administración Pública,  sanidad, enfermeras, farmacéuticos, médicos, abogadoscomercio, hostelería, ya existen algunas cafeterías atendidas solo por robots, logística, call center, prensa, minería, seguridad, ejército… incluso, robots eróticos o dedicados a los cuidados asistenciales a disminuidos, niños y ancianos está siendo un sector ocupado por los robots, aquí principalmente los japoneses. Un libro con amplia información sobre el asunto es ‘El futuro de las profesiones’, Richard y Dasniel Susskind, Editorial TEELL

Las proyecciones a corto plazo son de acelerado crecimiento, una muestra en el cuadro de abajo, tomado del artículo de Harold L. Sirkin , Michael Zinser , y Justin Rose, -los autores y la página bcg perspectives suministran amplia información sobre el asunto- en el que argumentan su perspectiva de crecimiento basada en: la mayor rentabilidad de los robots sobre los humanos, sus costes están bajando aceleradamente, los avances tecnológicos son capaces de introducir robots en todos los sectores productivos y en empresas grandes y pequeñas.

  

En el año 2015, Sirkin, Zinser yRose, destacaban como países avanzados en fabricación robótica China, Estado Unidos, Japón, Alemania y Corea del Sur. En el mapa de las 25 economías más destacadas mundialmente, que estaban adoptando/implantando robots, aparece España, en el grupo de los lentos. Particularmente interesante me parece un antiguo artículo publicado en septiembre de 2015 ‘Larevolución de la robótica: el próximo gran salto en la fabricación’

En un artículo de 2015, Mark Muro y Scott Andes ‘No culpes a los robots por los trabajos industriales perdidos’,  mantienen la tesis de que no son  los robots los culpables de la pérdida de los puestos de trabajo, sin entrar a debatirlo me parece relevante para visualizar la implantación de robots industriales, el cuadro que aportan tomado de Graetz y Michaels, “Robots en el trabajo.” sobre el número de robots industriales por millón de horas trabajadas, entre los años 1993/2007. Interesante ver el crecimiento experimentado en ese período, doblando su número en Italia, Francia, entre el doble y triple en Alemania, Korea, España, EEUU, Holanda y por debajo del doble en Suiza y Reino Unido.

 

Fuente: Graetz y Michaels, “Robots en el trabajo.”

Continuará

lunes, 27 de marzo de 2017

Los robots ya están aquí, empujando a los humanos

El Parlamento Europeo aprobó hace unos días una norma obligando a implantar un ‘botón de apagado’ en los robots. Ante la posibilidad de que un día no lejano los robots pudieran actuar por sí mismos fuera de las instrucciones humanas, el Parlamento Europeo aprobó en febrero una directiva para obligar a que toda máquina automatizada, pensante, los robots en la UE, tengan un botón de muerte, botón que permita desconectar. 

Es un reflejo de la nueva realidad en la que nos encontramos, podríamos ser la última generación que tenga mayor inteligencia que los instrumentos que fabricamos, los cuales podrían tomar decisiones contrarias a nuestros intereses, por lo que la UE toma una medida cautelar.

Santiago Niño dice que ya es posible aumentar PIB creado con 0 trabajadores. Según Boston Consulting Group, en EEUU los costes por hora de un robot industrial son tres veces menores que los costes de la hora de un obrero 3$ contra 25$, -se refieren a costes no a salario-, siguen diciendo que en 1980 eran necesarios 25 puestos de trabajo de obreros industriales para generar un millón de dólares de valor añadido, hoy lo consiguen 5 obreros. (El cuadro manufacturing/employment de Brookings presenta una visión parecida)


La automatización lleva unos años entre nosotros, en informática y maquinaria, el gigantesco avance que están dando hacia los nuevos robots lo impulsan los bajos costes -de investigación, procesadores y almacenaje de datos-, la incorporación de las investigaciones en IA, la inteligencia artificial, y la rápida capacidad de aprender y tomar decisiones, facilitado por la irrupción de los análisis de los big data. En todo caso si piensan en robots, olviden la imagen humanoide, no siempre aceptada como positiva, su aspecto externo no define su campo de utilidad, salvo en los casos de robots ayudantes de ancianos y disminuidos físicamente.

Sectores como la automoción para fabricar coches, los burgers, para montar hamburguesas a velocidades de vértigo, en la logística para la distribución de productos, en los mercados financieros ya realizan miles de operaciones de compra/venta por segundo, en la medicina se usan para operar ya, y en breve para introducir pequeños robots dentro de nuestros cuerpos para intervenir localmente, están siendo utilizados en los transportes, trenes, colches, barcos, aviones para moverse con autonomía sin conductores; hoy en gran medida están realizando análisis empresarial, de inversión, comercial,… o político y sociológico. O se están utilizando en la guerra para matar.

Históricamente uno de los primeros lugares de investigación ha sido el terreno militar, en él, existen avanzadas máquinas asesinas con relativa independencia, robots ya actuando en distintas guerras, los más conocidos son los drones que bombardean objetivos, menos conocidas son las máquinas que viajan y detectan enemigos, con algoritmos, que con criterios fisonómicos determinan sus enemigos, y disparan.


Los algoritmos invaden nuestras vidas, son las instrucciones que se dan a las máquinas, a los ordenadores, para que realicen tareas, lo cual hasta ahora hacía pensar que al final de todo, la máquina estaba controlada y dirigida por el ser humano. Pero la velocidad de desarrollo de la Inteligencia Artificial es rapidísima y se empiezan a abrir las puertas que permitirían alejar de controles humanos sus decisiones autónomas.

La irrupción del análisis y tratamiento de los big data, se introduce en las máquinas para que ellas mismas aprendan, se reactualicen, piensen y tomen nuevas decisiones en función de nuevos datos. Los big data son miles de millones de datos de todo tipo producidos por cualquier actividad de los seres humanos, tratados adecuadamente permiten predecir comportamientos y/o sucesos de cualquier tipo.

Los datos son, por ejemplo, miles de millones de palabras, de millones de libros e informes publicados en cualquier idioma utilizados para los programas de traducción automática de Google, o en nuestros contratos y usos telefónicos, eléctricos, de agua, de transporte, comercio y todo el largo etc. que quieran imaginar, con la actividad humana o de la naturaleza, se generan miles de millones de datos que permiten aventurar acciones y reacciones, sean de materiales, de la naturaleza o humanas. Desde posibles averías en cableado, a desgastes en puentes, casas, barcos… o detectar en las ciudades aquellas viviendas con mayor peligro de incendios, pasando por comportamientos de consumo, o por predecir múltiples enfermedades humanas o animales, cosechas, desastres naturales, cambios de clima, etc. etc.


miércoles, 22 de marzo de 2017

Capitalismo Siglo XXI. Nuevas coordenadas

Todo cambia a cada momento, a gran velocidad, sin tiempo para asimilar lo nuevo, a veces llegamos cuando la nueva realidad ya está de vuelta cruzándonos en el camino creemos estar en el mismo lugar que hace años, pero después de profundos cambios que ni vimos llegar ni comprendimos como se instalaron aquí viviéndolos. Ayer no ocurrió lo mismo que hoy y cambiará para mañana, lo aprendido entonces probablemente tenga poca validez ahora. Para complicarlo más, los cambios no se producen siempre en todas partes al mismo tiempo, por lo que algunas opiniones en ocasiones tienen poco que ver con la situación concreta española, por ejemplo ascenso del neoliberalismo mundial en los ’80, mientras en España se construía el estado de bienestar.

Desigualdades cambiantes, disminuye la pobreza mundial, aumentan las clases medias mundiales, en los países emergentes. Pero crece la desigualdad en Occidente y la precarización, disminuyen las clases medias occidentales… La Globalización a finales del S-XX y comienzos del S-XXI provocó cambios de distinto signo en Occidente-Oriente, emergentes asiáticos, sudamericanos, africanos, disminuyeron pobreza y aumentaron sus clases medias, crecieron multi-billonarios globales en antiguos países comunistas Rusia y China… Brecha generacional, frenazo occidental que aseguraba mayor calidad de vida a cada nueva generación sobre la anterior.

Robotización, digitalización, nuevos poderes y creación de nuevas sociedades están en marcha, máquinas pensantes, que aprenden por sí solas, dominarán el mundo en breve. Millones de puestos de trabajo desaparecerán sin estar claro que se generen nuevos, como sucedió en otras etapas. Los cambios globales son acelerados, las modificaciones constantes, impulsan la desaparición de certezas, de cuerpos más o menos sólidos de pensamientos sobre lo que era conocido hasta hace muy poco.

Ahorro creciente, océanos de liquidez almacenada, y tipos negativos, e inversión productiva paralizada, sigue creciendo la especulación financiera.
Deuda y déficit, en máximos mundiales, tanto privada como pública, financiada hoy con tipos cercanos a cero o negativos es una pesada carga, pero, ¿y cuando suban los tipos? Será soportable…

Poderes diversos, múltiples y contradictorios, fragmentados y enfrentados, aumentando las contradicciones entre sectores productivos, entre capital productivo y financiero, entre capital bancario y capital financiero en la sombra, entre ahorradores e inversores, entre jóvenes y viejos, entre norte y sur, entre centro y periferia, entre capital global y nacional... Bancos centrales, nuevo poder autónomo, cuyos balances han crecido una enormidad inundando de dinero el sistema, pero el crecimiento global deseado no llega. ¿Sus almacenes de activos por compras tendrán que derrumbarse?

Materias primas y sus precios, son una montaña rusa, afectados por la paralización del crecimiento y por las nuevas tecnologías, los productores de esas materias primas adecuaban sus presupuestos a los antiguos ingresos, al derrumbarse éstos, sus tensiones internas pueden desestabilizar grandes regiones mundiales, Rusia, Venezuela… Comercio global decreciente, ¿disminuye el comercio por unidad de crecimiento de PIB? Nacionalismos y proteccionismos en expansión, vuelta a una situación similar a la vivida en la primera mitad del S-XX, período entreguerras.

Tercerización económica, globalización financiera, puede requerir menos comercio, puede necesitar menos globalización o una globalización nueva más reducida, primando los componentes nacional o regional. Desindustrialización, comenzó siendo occidental, ahora mundial, menos obreros producen muchísimo más que hace 15 años, genera precarización occidental. Nueva Fiscalidad, offshore, paraísos fiscales

Pérdida de poder occidental, el foco Atlántico se traslada hacia Asia y el Pacifico. Crisis europea, Brexit, populismos, UE de dos velocidades, deudores vs acreedores, Este vs Oeste…

No es posible actuar como si todo fuera igual, no es lo mismo ser el máximo acreedor que el gran deudor, poca deuda que mucha, tipos negativos que positivos, comercio en expansivo que proteccionismo, industrialización que tercerización, capital productivo que especulativo,… cada proceso contiene una redistribución de poderes, nueva asignación de pobreza y riqueza, no podemos conformarnos con lo que conocíamos porque la realidad es cambiante, debemos buscar los elementos diferenciales y preguntarnos ¿por qué?

El resultado en Europa no hace desaparecer el estancamiento, al tiempo que existe una exuberante liquidez, billones de dólares en excesos de tesorería, billones en exceso de ahorro mundial, mientras la inversión productiva sigue muy débil. ¿Existe una crisis de acumulación? ¿Deben ser destruidos miles de millones en activos antes de dar comienzo otro ciclo? Antiguamente las guerras se encargaban de ello ¿y ahora? Juan Ignacio Crespo mantiene que los tipos cercanos a cero ya están provocando una destrucción masiva del capital que la crisis no destruyó por la intervención.

La desmaterialización de la economía provocada por la digitalización provoca problemas para cuantificar globalmente los nuevos datos en cuanto a cifras de PIB, cuando lo haga, ¿romperá la visión del estancamiento secular? ¿Será pronto? Mientras tanto las deudas de los estados siguen aumentando y el BCE se hace cargo de muchas de ellas. ¿Ahora llegará el helicóptero tirando dinero? ¿Y la renta básica, y el no trabajo? y ¿la inflación, romperá el ciclo de tipos cero? y los movimientos tectónicos en la nueva globalización… ¡Huy! España.

jueves, 16 de marzo de 2017

Los tipos de interés comienzan a dar la vuelta. ¡Huy España!

La FED acaba de subir los tipos de interés 0,25%, un cuartillo, dejando el precio del dinero en una horquilla entre 0.75% y 1%. Esta es la tercera subida de tipos en EEUU en poco más de un año, -la segunda en tres meses-. Hace quince meses abandonaron la senda de tipos cercana a cero y comenzaron a subir distanciándose de los de la eurozona, la perspectiva a largo plazo ya se veía reflejada en las diferentes rentabilidades de los bonos soberanos a 10 años, sirva como ejemplo los correspondientes a Alemania Japón y EEUU.

Lo particular de esta situación, lo que la hace diferente a otras ocasiones, es que suben los tipos y se empieza a actuar como si estuviéramos en una fase de crecimiento económico normal que era el objetivo pretendido al bajarlos, normal es por ejemplo el 3% de crecimiento del PIB en las últimas décadas, cuando hoy en EEUU no se crece más que el 1,5%, dejando las cifras de inversión, empleo, consumo, etc. próximas a una fase de estancamiento continuado. Al tiempo el dinero mundial buscará el dólar que garantizará mayor rentabilidad, lo cual lo revalorizará respecto a otras monedas, lo que podría aumentar dificultades a sus exportaciones, también devaluará el euro lo que mejoraría nuestra capacidad comercial global… todo un mar de contradicciones.

La anomalía de tipos negativos habrá terminado en Europa? Mario Draghi dice que continuará su política de tipos 0 y compra de deuda/activos mensualmente, por ahora. La inflación comienza a hacer su aparición, a pesar de estar controlada en Europa con 1.5%, y con visos de desbocarse en España por encima del 2%, lo cual no fomentaría mantener las mismas políticas expansivas, de hecho comienza a verse un probable final de esas políticas en meses, que ya anticipan las curvas de rentabilidades a 10 años como se puede ver en los gráficos. Por ahora está clara la divergencia respecto al final de la recesión, de tipos y rentabilidades de bonos, que se mantiene desde hace año y medio entre EEUU y Europa. Como también hay diferencias entre las expectativas de inflación a uno y otro lado del Atlántico.

España estuvo a punto de ser intervenida en la transición entre los gobiernos de Zapatero/Rajoy y salvada in extremis por las ayudas europeas que no solo fueron el rescate bancario. La política de compra de deuda española practicada por el BCE, disminuyó la presión de los pocos inversores que la compraban en buenas condiciones para nosotros, y la consiguiente bajada de tipos de interés, evitó el default del Reino de España. A los españoles nos ahorró muchos miles de millones de euros en intereses, ya que desde entonces empezamos a pagar bonos con tipos muy inferiores a los exigidos hasta entonces por la gigantesca deuda, que siguió desbocada durante el gobierno Rajoy.

En el cuadro publicado pueden ver los miles de millones de euros que pagamos anualmente por intereses de la deuda, recuerden cifras de los últimos años y piensen que han sido pagados a tipos cercanos a 0, ahora imaginen esos intereses con tipos establecidos en el doble o triple de los actuales. Sin duda será un enorme y gravísimo problema dentro de un año.

Como dice Xavier Vidal-Folch, cada punto de subida en los tipos de interés supone 27.000 millones mas a pagar anualmente por la deuda española, pública, empresarial, familiar.

Contra esta situación chocaremos en pocos meses, gobierne quien gobierne, los soportes y empujones que nos prestaron las instituciones europeas, principalmente el BCE, se van acabando y volveremos a encontrarnos en situación precaria, los grandes desequilibrios que lo provocaron siguen estando ahí. No hubo reforma fiscal, ni energética, ni de las administraciones públicas, etc. etc. Ha habido un esfuerzo en la devaluación interna salarial, una precarización enorme del mercado laboral como forma de aumentar la competitividad, luego una siesta dejándose mecer por el enorme descenso del precio del petróleo, los bajos tipos de interés del euro y la compra de deuda por el BCE.