martes, 11 de diciembre de 2018

Nacionalismo, secesión, fascismo. (1)


Nacionalismo, racismo, xenofobia, secesión, fascismo

‘’Si la nacionalidad reaparece al encontrar un lugar y tiempo favorables, ya se ha dicho que es debido a que no ha muerto el pueblo que la forma. Si hubiese muerto el pueblo, habría muerto la raza aborigen: en este caso, la nacionalidad no habría renacido, pues habría faltado el elemento diferencial. 
La raza catalana, pues, perfectamente conocida hoy por nosotros, atravesó sin desfallecimiento a través de romanos y godos, elementos del todo extraños a su temperamento aborigen y a las razas similares que vinieron después a darle forma. 
Hay, pues, una raza catalana, hay, pues, un pueblo catalán. ’’ 

Nacionalismo, racismo, secesión, fascismo: Conceptos más unidos de lo que el común de los mortales imaginaba. Más allá de los insultos repetidos hasta la saciedad que dedican los independentistas, sean viejos, mayores, jóvenes o niños, llamando fascistas a cualquier persona que no se incline ante su comportamiento, el concepto fascista tiene un significado político e histórico, y puede aplicarse, a quienes basan sus ideas en la ideología fascista y desarrollan en su práctica social un comportamiento fascistoide, lo sepan ellos mismos o no.  
La exaltación de lo nacional tiene sentido como elemento para aglutinar y diferenciar, busca e inventa historias y mitos del pasado que conformen unidad en una identidad diferente a la de otros, busca lograr un plus moral de superioridad ya que nadie pretendería diferenciarse para justificar demostrarse inferior a otros. Hablar de nación e identidad conducirá a buscar diferencias profundas, llegarán a la raza como pretendida fuente de diferencias esenciales que justifiquen superioridad y derechos distintos a otros que serán convertidos en los causantes de todos los males a quienes se profesará odio que habrá que alimentar constantemente. Odio y desprecio para intentar convertirlos en bestias, deshumanizarlos, una pretensión de todo fascismo para justificar marginarlos, marcarlos, atacarlos, privarlos de derechos…

‘’Cuando el viajante fenicio que Avieno copió, reseguía, quinientos años antes de J.C., las costas del mar Sardo, se encontró con el etnos ibérico, la nacionalidad íbera, extendida desde Murcia hasta el Ródano, esto es, desde las gentes líbico-fenicias de la Andalucía oriental hasta los ligures de Provenza. Aquellas gentes son nuestros antepasados, aquel etnos ibérico, la primera anilla que la historia nos deja ver de la cadena de generaciones que han forjado el alma catalana…

Pero bajo el peso de la dominación romana, el espíritu de las viejas nacionalidades palpitaba con fuerza… y el viejo etnos ibérico, el primero, hizo resonar los acentos de la lengua catalana desde Murcia hacia Provenza, desde el Mediterráneo hacia el mar de Aquitania, ligures gaélicos y tartesios, griegos y fenicios, cartagineses y romanos no habían hecho retroceder ni un palmo de tierra a nuestro pueblo. Las fronteras de la lengua catalana eran las mismas que daba al etnos ibérico el más antiguo de los exploradores-historiadores. ’’
Enric Prat de la Riva y Martí i Juliá: Iberisme, Socialisme. Fonaments psico-biologics del socialisme i del nacionalisme. La Novel·la Nova, II/68, 1918: Tomado de ‘Racismo y xenofobia en el nacionalismo catalán’, edición a cargo de César Guarde, de ‘Argón, Grupo de Estudios Filosóficos’,2016.

El fascismo encuentra su acomodo en el ultranacionalismo. Todos los fascismos son fuertemente nacionalistas, empeñados en poner fronteras y buscar elementos diferenciales respecto a otros, necesitado de culpar de sus males a enemigos internos y externos para lograr la unidad en la identidad, los otros, españoles, murcianos, almerienses, andaluces, extranjeros… son culpables de todos los males, pasados, presentes y futuros, los nacionalistas se reservan para sí la consideración de pueblo elegido, vivirían mejor si dominaran, gobernando sobre el resto de pueblos, diferenciado y enfrentado contra una única identidad portada por cada individuo, sea biológica o cultural, sea raza, religión, cultura, lengua... el nacionalismo sueña y busca una diferencia de pureza que defenderá contra las impurezas de los otros, emigrantes, refugiados, españoles de otros lugares, no aceptará mezclas, ni igualdad de condiciones y derechos.

El ultra nacionalismo, sitúa la nación por encima del individuo, aunque no todo nacionalismo es fascista, sí todo fascismo es altamente nacionalista. Luchan por definir una identidad nacional única y diferenciada de los demás, sin mezclas, y exaltan los elementos diferenciales que siempre existirán, -igual que entre los pueblos  Villarriba y Villabajo- exaltar lo diferente lleva a ocultar experiencias  históricas y elementos culturales comunes. Recurrirán a mitificar hechos, reinventándolos, se proclamarán víctimas históricas de sus enemigos, inventarán penalidades y sufrimientos presentes y pasados para fomentar la imagen de un pueblo homogéneo humillado, llevado al sufrimiento por un enemigo externo, lo cual utilizarán como exculpación de cualquier tropelía individual o colectiva actual, siempre realizada contra el enemigo común, real o imaginario, definido por los líderes del movimiento y contra el que desahogar toda indignación y agresividad. La relación entre raza y nación la dejamos aquí explicada por el catalanista Jaume Antón Aiguader i Cortés:

‘’Raza y Nación son dos conceptos inseparables: el primer nombre significa un complejo de características fisicopsíquicas parecidas que presenta un grupo de hombres; el segundo nombre significa la unidad de este grupo de hombres…
La Nación representa un deseo de poder: la Raza, un deseo de reproducción y de expansión. Hay un sentimiento que las une, pues: el sentimiento del imperium. … son dos sistemas útiles e inseparables.
Las razas, en cambio, no pueden nunca desaparecer del todo: pueden estar como en letargo durante siglos, pueden perder la consciencia de ellas mismas, pero en cuanto se dan unas circunstancias favorables, rebrotan con nuevas energías. Es la misma raza, no la misma nación: tiene otro espíritu, otra fuerza, incluso, a veces, otra lengua; las nuevas familias dirigentes ocupan el lugar de la antigua clase patricia degradada: nuevas tradiciones han aparecido. El individuo y la raza son eternos a través del soma, que pasa de padres a hijos y no muere: el uno y la otra perduran mientras evolucionan indefinidamente. Esta eternidad del individuo y de la raza tan sólo puede ser frustrada por un cataclismo. ’’

domingo, 9 de diciembre de 2018

Incomprensión de qué es el fascismo

Incomprensión del fascismo: de sus ideas y comportamiento

Muchas personas solo ven el fascismo en sus resultados finales, guerra, campos de concentración,… y señalan fundamentalmente al nazismo, ¿pero por qué llegaron a tanta muerte y horror, qué pasó antes del final, qué los motivó, cómo actuaban? Los fascismos fueron, son, movimientos de masas con un conjunto de ideas y comportamientos desarrollados en sociedades en crisis, que entre otras cuestiones mezclan nacionalismo y racismo, crean una mitología de la diferencia que les permite justificar represión y brutalidades. Los horrores reconocidos de las cámaras de gas, son los que están presentes en la memoria de una parte de la humanidad, pero no son lo único que define los fascismos, para llegar a ello, antes pasaron años de activismo social soportado en ideas racistas.

Lanzaban ideas antisemitas, anti gais, anti gitanos, anti comunistas, luego marcaban sus comercios, casas y calles, marcaron a las personas con una señal en la solapa, los quitaron sus derechos, echaron de sus barrios, esclavizaron, etc. etc. En el mundo moderno para marcar a un contrario no es necesario ponerle un lazo, puede hacerse a la inversa, marcándose todos los del mismo grupo dejan marcados a los que lleven la señal y así pretenden evitar la comparación con la práctica nazi. Pero si miramos más lejos de la apariencia, la esencia de la marca, era distinguir al otro, al enemigo, para marginarlo y hacerle acreedor a insultos y menores derechos, eso es lo que pretenden los lazos amarillos, la imposición de la lengua, la rotulación en los comercios,… la idea esencial es la misma que antes, unificar al grupo y señalar al contrario.

Detenerse en el resultado final de guerra, en el holocausto, es una actitud que impide la comprensión del fenómeno social fascista que fue/es un movimiento de masas en lucha, cuyos integrantes no tenían desde el principio la pretensión de hacer campos de exterminio, sino un mundo nuevo que corrigiera lo que ellos padecían y no querían, la cuestión es que en ese camino se llevaban por delante a la mitad de la población. No prestar atención a sus comienzos y consolidación muchos años antes de ver sus horrores, supone encubrirlo en cuanto movimiento de masas y dejarlo cual producto de la pura maldad humana, como si de un grupo de asesinos en serie se tratara. No son los asesinos en serie los que han votado a Bolsonaro, como demuestra Kiko Llaneras, la mitad de brasileños votaron fascismo, fundamentalmente blancos, de rentas más altas, residentes en mejores ciudades y barrios, empresarios, casta política y económica, comerciantes, y decenas de millones ultra-religiosos, obreros, desheredados, lumpen han salido a las calles con vistosas ropas y banderas apoyándolo… Muchos fascismos llegan al poder mediante los votos.

Aquí intentaremos utilizar el concepto fascista, como expresión de un comportamiento político-social organizado en torno a unos objetivos, definido por una filosofía, por una visión del mundo y las relaciones sociales. Los aspectos que dotan al concepto fascista de su significado han sido teorizados y definidos históricamente a partir de su práctica histórica de comienzos del siglo XX en Europa, fundamentalmente. Los primeros fascistas organizados fueron italianos en los inicios de los años veinte. Los nazis, no es hasta finales de la década de los ’20, comienzos de los ‘30 cuando se afianzan nacionalmente. La Falange en España se expande en los ’30. En los ejemplos conocidos su nacimiento se produce en diversas localidades de los países donde surgen, formando grupos que coexisten y luchan entre sí durante un tiempo por el poder, hasta que uno logra la hegemonía sobre el resto.

Un facha, será el individuo que se comporte de forma similar a aquellos que se relacionaban con presupuestos e ideas fascistas definidos históricamente. Y ello será así, aunque esa persona no haya estudiado sus escritos, ni sepa de donde proceden las ideas que guían su actividad social junto con el grupo de amigos, aunque no hayan leído nada sobre los comportamientos con que actuaba el fascismo italiano, el nazismo o falangismo, de los años veinte y treinta; por supuesto su caracterización será independiente de que dicho individuo se dé a sí mismo título de progresista o se dote de pátina moral distinta o superior. El comportamiento fascistoide será aquel aspecto particular puesto en práctica por una persona cuya actividad y actitudes contenga rasgos fascistas.

La idea extendida por la III Internacional, de que el fascismo es un instrumento del capital, no explica el por qué movilizaron tantos millones de personas,  obreros y campesinos, introducir la dicotomía de derechas e izquierdas, capitalistas y obreros, impide comprender el fenómeno. Los capitales se mueven velozmente por el mundo globalizado, saltando de un país a otro, de una empresa a otra, apoyando o destrozando cualquier ideología, gobierno, institución, partido, etc. que en ese momento no les sea de utilidad, la cuestión es que el capital, mejor los capitales, son diversos y luchan entre sí, por tanto definir algo en función de ser instrumento del capital, como si al otro lado estuviera la internacional obrera oponiéndoles un objetivo concreto, resulta poco útil. Las democracias combatieron al fascismo en la II Guerra Mundial, los neofascismos europeos combaten las democracias actuales, un capital apoyaba el bando aliado de las democracias en la II Guerra, y otro capital apoyaba al Eje.

Hoy unos capitales apoyan la Unión europea y otros capitales apuestan por derribarla, y apoyan a los neofascistas; cuando entró en graves dificultades que hacían peligrar su continuidad, el partido de Le Pen en 2014 fue apoyado por Putin, recibió millones de dólares del capital ruso; Steve Bannon, factótum de la campaña ultraderechista de Trump se instala en Roma o Bruxelas, para prestar apoyo a los neofascismos europeos. Los apoyos del capital promueven movimientos de masas aglutinador de clases medias y sectores de clase obrera destrozados por las crisis, la transversalidad de muchos movimientos hoy recoge a los perdedores de la globalización, de las crisis, a los indignados, xenófobos, racistas, machistas, a todo aquel que tenga cuentas pendientes con el mundo. En Francia por ejemplo, cientos de miles de votos a Le Pen salen de los feudos que fueron del Partido Comunista Francés, en Italia a Salvini le siguen cientos de miles de desheredados y parados, en EEUU el capital, los ricos, las élites, apoyan tanto a republicanos como a demócratas, pero entre los votantes de Trump, los que le hicieron ganar, fueron millones de obreros industriales precariados, xenófobos, machistas, despedidos de industrias en crisis… No, no todos sus apoyos proceden de esos sectores, pero sí gran parte de los mismos. Y sí, en sus filas también hay señoritos, hijos de papá.

Así, habrá que explicar los aspectos que contiene el concepto fascista, para comprobar después lo que se asemeja cada movimiento social, aclarando que los fascismos siempre encendieron las conciencias hablando de hacer revoluciones, de crear un mundo nuevo, conquistar futuros maravillosos, arrancar la independencia que les quitaron sus opresores, recuperar pasados imperiales, sus discursos están llenos de héroes y mártires, de lucha y esfuerzo, de glorias pasadas y auroras claras en el futuro. Al principio, algunas de las cosas que decían no parecían peligrosas, nadie analiza a fondo discursos y slogan, en todo caso en aquellos momentos faltaba un estudio a posteriori de sus resultados, faltaba saber qué harían realmente. Los fascistas eran de extracción social diversa, y no fueron desde su nacimiento los asesinos de las cámaras de gas, eran gente aparentemente normal, como otros muchos individuos de su época, con un componente fuertemente nacionalista. Muchos militantes fascistas salieron de entre los estudiantes, la juventud siempre fue importante, había comerciantes, pequeños propietarios, campesinos, trabajadores agrarios, empleados públicos, policías, parados, desmilitarizados… Es absurdo pensar que los fascismos se nutren de los hijos de los adinerados, sin duda estarán algunos, pero aunque solo fuera por su escasa importancia numérica, habría que determinar que un  movimiento de masas se nutrirá en general de mayorías que solo pueden proceder hoy de clases medias, trabajadores y sus hijos.

Los dirigentes del fascismo procedían de estratos sociales diversos, unos podían ser burgueses, hijos de papá, o proceder de la aristocracia, otros del mundo del derecho o del ejército, algunos estaban cerca del movimiento obrero, como Mussolini, que fue activista obrero y militante socialista; en la Italia de los primeros años veinte los ‘camisas parda’ de Musolini eran presentados como continuadores de los ‘guerreras rojas’ de Garibaldi. El fascismo forma parte de los grandes movimientos sociales del primer tercio del siglo XX, es un movimiento con penetración en amplios sectores sociales, policía, ejército, administración pública, entre el campesinado, la pequeña burguesía, y la clase obrera, en 1922 el sindicato fascista Confederación Nacional de las Corporaciones contaba con 700.000 militantes, principalmente trabajadores agrícolas y miembros de profesiones liberales. En 1923 en las elecciones para las comisiones obreras en la Fiat de Turín, los fascistas obtienen un 27,4% de los votos, -citado por N. Poulantzas-. En Italia la penetración del fascismo entre la clase obrera industrial fue bastante inferior a la lograda por el nazismo.

Hitler fue socialista y nacionalista en su juventud, militante del Partido Obrero Alemán en 1919, organización que al año siguiente, cambiará su nombre por el de Partido de los Trabajadores Alemanes Nacionalsocialista (NSDAP), -el partido nazi-. El NSDAP, presentará en 1920 en Munich su programa de 25 puntos, dice el punto 1): ‘Exigimos la unión de todos los alemanes para constituir una gran Alemania fundada en el derecho de la independencia de que gozan las naciones’. La dureza y chulería con la que marcan a quienes no piensan igual de entre los que viven a su alrededor, para marginarlos en principio y tratar de expulsarlo haciéndole la vida imposible, cerrando todas las puertas y posibilidades, ¡porque no se someten! porque no son tan catalanistas como ellos, estas actitudes masivamente practicadas hoy fueron típicamente fascistas, mal que les pese a las personas que insisten en ese comportamiento y se horrorizan cuando lo indicas. De ninguna manera se debe considerar toda movilización como de izquierdas, muchas personas no entienden que el fascismo es imposible comprenderlo sacándolo fuera de los movimientos de masas y de una ideología que corroe a los individuos.

En 1920 el programa nazi de los 25 puntos, dice en el punto 4). Nadie, fuera de los miembros de la nación, podrá ser ciudadano del Estado. Nadie, fuera de aquellos por cuyas venas circule sangre alemana, sea cual fuere su credo religioso, podrá ser miembro de la Nación… en el 5). Quien no sea ciudadano del Estado, sólo residirá en Alemania como huésped y será considerado como sujeto a las leyes extranjeras. En el 6). El derecho a sufragar para la formación del Gobierno del Estado y para la sanción de las Leyes será ejercido únicamente por ciudadanos del Estado. Exigimos, en consecuencia, que todas las funciones oficiales, sea cual sea su naturaleza, tanto en la nación como en el campo y las localidades menores, sean desempeñadas exclusivamente por ciudadanos del Estado.

Los puntos anteriores tendrán transcripción en las ideas catalanistas vertidas en los años  veinte y treinta en la revista ‘Bandera Negra’ del grupo ‘L’Estat Catalá’, en ‘Nosaltres Sols’,… por los hermanos Badía, Dencàs, Baltà, Daniel Cardona, Pere Màrtir Rosell, J.M. Batista i Roca,… J. Genovés Moles escribirá ’Ningún catalán ni catalana dignos de tal nombre admitirán unión matrimonial con individuo español, o hijo de españoles’. Daniel Cardona el 15 de marzo de 1923 escribirá en ‘L’Estat Catalá’, la revista que edita Francesc Maciá, un artículo que titulará ‘La Ocupació castellana’: ‘Dejemos que fluya la sangre pura de su voz, la patria está infectada con sangre extranjera’, Tomado al igual que lo anterior del extraordinario trabajo de Francisco Caja, ‘La raza catalana’, tomo I, Ediciones Encuentro, 2009. Clamarán por la existencia y superioridad de la raza catalana, por la necesidad de su independencia, y el obligado sacrificio por las armas, clamarán por la pureza que debe mantener la sangre catalana, y por apartar de cualquier puesto de responsabilidad social a la emigración española.

Ideas similares a las anteriores se encuentran instaladas hoy entre las élites independentistas, traduzcan del programa nazi los puntos 4, 5 y 6, cambien la referencia a ciudadanos del Estado, o alemanes, por catalanes, o catalanistas. Entiendan catalanes no como personas nacidas en Cataluña, además deben aceptar la nación, (la nación la aceptamos muchos) y el Estado independientes, la República Catalana. Ello choca no solo con la defensa de derechos universales de ciudadanía,  para todos por igual, además oculta la realidad sobre la formación histórica de la población catalana; teniendo en cuenta solo las primeras migraciones del siglo XX auspiciadas por los programas de obras públicas del dictador Primo de Rivera, hoy habría descendientes catalanes, con padres catalanes, abuelos catalanes y hasta bisabuelos catalanes, cuya lengua materna será el castellano. En 1950 podrían haber nacido en Cataluña descendientes de aquellos, que podrían haber tenido hijos en 1975, y éstos a su vez tener hijos en el 2000, todos ellos catalanes nacidos en Cataluña, pero no de pura raza catalana, por lo que no tienen iguales derechos, en la práctica no ocupan los puestos de dirección económica, política, educativa, etc.

Además están los españoles que viven en Cataluña nacidos en otras partes de España, considerados extranjeros por el independentismo y a los que se quiere expulsar, salvo integración, sumisión, absorción. En la realidad actual de Cataluña, la inmensa mayoría de puestos con responsabilidad política, gubernamental, legislativa, económica, sindical, mediática, deportiva, cultural, social, educativa… está en manos catalanistas, independentistas, quedando como ciudadanos de segunda los españoles no nacidos catalanes, los catalanes con sentimientos de identidad española y catalana y los emigrantes residentes allí, nacidos en otros países.

El programa del partido nazi en 1920 reclamaba la nacionalización de las sociedades por acciones, decía el punto 13) ‘Exigimos la nacionalización de todos los negocios que se han organizado hasta la fecha en forma de agrupaciones de sociedades (trusts)’. Todavía en 1933, años antes de la guerra, la propaganda nazi prometía la revolución a los obreros industriales -al tiempo que garantizaba a los grandes capitalistas su protección ante las luchas obreras-. Quien pensara que los fascistas eran fácilmente identificables por sus palabras se equivoca, no fue tan simple, al igual que hoy conviene hacer esfuerzos para traspasar la apariencia. En los ’20 y ’30 para atraerse a la pequeña burguesía y a los obreros, en sus discursos y propaganda eran marcadamente anticapitalistas, ¡prometían la expropiación de los medios de producción! -para ponerlos en manos del pueblo, no de la clase obrera, como decían las organizaciones marxistas y anarquistas-,  propugnaban el control obrero, la cogestión, el cooperativismo, la propiedad comunal… elementos visibles en todos los fascismos, incluido el español. Los fascismos antes de tomar el poder, propugnaban luchar por mayores derechos en las empresas a los sindicatos, defendían el voto secreto, el apoyo a la pequeña burguesía contra los monopolios. En sus primeras etapas, les prometían todo a todos. Algo similar a la promesa que difunde el movimiento independentista de que la República Catalana solucionará todos los problemas de todos los catalanes.

A comienzos de los años veinte, Gr. Strasser un líder del partido nazi, escribe: ‘’La industria alemana, la economía alemana en manos del capital financiero internacional es el fin de toda posibilidad de liberación social…Nosotros jóvenes alemanes de la guerra, nosotros jóvenes revolucionarios nacionalsocialistas, empeñamos la lucha contra el capitalismo y el imperialismo cuya encarnación es la paz de Versalles…Nosotros nacionalsocialistas, hemos reconocido que existe un vínculo…entre la libertad nacional de nuestro pueblo y la liberación económica de la clase obrera alemana.’’ Citado por Nicos Poulantzas, ‘Fascismo y dictadura’. Siglo XXI.  Strasser sería ejecutado por sus compañeros nazis en la noche de los cuchillos largos, verano de 1934.

En este trabajo se irán desgranando rasgos fascistas, de pasado y presente, que permitan compararse con objetivos, ideas y formas de cualquier movilización social, en particular el movimiento por la independencia catalana. Para comprender a qué llamamos fascismo, consideren de entrada algunos elementos que integran su definición como son el ultranacionalismo, la xenofobia, el racismo, el supremacismo, el interclasismo, el totalitarismo y persecución de la discrepancia, el abuso de propaganda, el señalamiento y persecución de los diferentes, el control de las movilizaciones sociales, el abuso de banderas, símbolos y colores para identificación y marginación... De la lista anterior encontramos ideas y actitudes en redes sociales catalanistas, o en numerosos comentarios de Trump: ‘’Fuera extraños, derechos solo para nosotros, los que no son de aquí no saben, no pueden opinar, no necesitamos a nadie que nos diga como arreglar nuestras cosas…’’  Las expresiones anteriores son habitualmente utilizadas por grupos fascistas europeos en ascenso, Le Pen, y su Frente Nacional –ahora cambiando el nombre- en Francia, Aurora Dorada en Grecia, Alianza Nacional, Liga Norte italiana, Unión del Pueblo Alemán, en Flandes Vlaams Belang, de Tom van Grieken, Partido Por la Libertad, del ultraderechista holandés Geert Wilders, o el N-VA cuyos líderes tuvieron vínculos con los nazis, Partido de los Verdaderos Finlandeses, Partido Popular Danés, austríacos, suecos, húngaros, polacos, croatas, etc. Y ahora, los ultranacionalistas catalanes.

El concepto facha es ampliamente utilizado para insultar al oponente, a quien lleve la contraria o simplemente tenga opiniones diferentes, para descalificarlo; en bastantes ocasiones quienes lo utilizan como insulto se comportan como tales fachas, piensan, hablan y actúan bajo un comportamiento fascistoide, habitualmente formando haces, en panda, lo hacen menos en solitario, lo cual muestra entre otros aspectos de sus relaciones sociales que desprecian a otras personas con significantes de basura humana, con los cuales justificarán marginar y aplastar al individuo distinto, al que convertirán en enemigo. Parte de la incomprensión del fascismo se debe al simplismo de la sociedad actual que intenta reducir toda explicación del hecho social a una palabra o frase, en este caso la utilización de facha, como insulto descalificador en cuanto una persona lleva la contraria a otra. Opinar distinto tratan de  asimilarlo a un hecho represivo hacia quien quiere imponer ideas por la fuerza del grupo, de uno de los poderes establecidos, la AMI, la ANC, Ómnium, Generalitat, Mossos, TV3, Catalunya Radio…  lo cual lleva al absurdo de considerar fachas a los que lleven la contraria a los fachas, o se defiendan de sus actos.

La gente no nace fascista, se hace en un proceso largo, las ideas que conforman el pensamiento fascista no nacen de golpe todas juntas en un lote, ideas ultras o de extrema derecha, racistas, xenófobas, ultranacionalistas… las pueden tener muchos individuos en momentos determinados, habitualmente en situaciones de crisis el odio a los demás, la indignación por los sufrimientos infringidos a la propia vida, la insatisfacción generada por los partidos en quien se confió, el miedo al presente y futuro… son aspectos que pueden instalarse en los individuos y que poco a poco conformarán su comportamiento y una manera de ver las cosas, pero ello necesitará dar un salto cualitativo hasta la consideración de fascismo, necesitará de organización grupal y de movilización social, con objetivos que pretendan cambiar la vida de la sociedad, las organizaciones fascistas impulsarán un espíritu revolucionario, de acción sindical, de cambio profundo que rompa la sociedad en la que aparezca.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Elecciones en Andalucia. Con luces largas

La verdad, es que este artículo de J.C. Díez es de lo mejor que he leído sobre Andalucía, por lo atrevido y por los tópicos que rompe. Quizás pase algo parecido con la percepción que tenemos de España. Supongamos que fuera erróneo lo que dice, qué momento mas adecuado, una campaña electoral, para aportar otros datos de la realidad y de la posible nueva y distinta sociedad futura a impulsar y con qué medios y posibilidades. Supongamos que sea cierto lo que aporta, entonces de qué poco valen los mítines y campaña electoral que estoy escuchando, que lejos están de ser de utilidad.

Lo que escribe no justifica poderes absolutos, ni permanentes, que sabemos generan lazos contaminados que pudren las sociedades, pero tampoco se puede pasar por alto y considerar Andalucía hoy como si fuera aquella de hace 40 años, por tanto las salidas a proponer no deberían ser las mismas. Ilustración, racionalidad, pedagogía... cuanta falta nos hacen. Y como sobran tanto espantajo en los mítines acompañando a los hablantes, da vergüenza ver figurantes como protectores de las palabras de sus líderes.

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En 1975 uno de cada dos andaluces estaba sin escolarizar, uno de cada cuatro era analfabeto, únicamente el 5% tenía estudios universitarios y solo el 15% había terminado la secundaria. Hoy el 25% de los andaluces tienen estudios universitarios y uno de cada dos jóvenes va a la universidad. En 1980 trabajaban 1,6 millones de andaluces, 400.000 en la agricultura. En 2018 han superado los tres millones de afiliados a la Seguridad Social y el empleo crece el 3% anual.

Un crecimiento del empleo desde 1980 que supera al promedio de España en 25 puntos porcentuales y dobla el crecimiento del empleo en la Unión Europea. Si lo comparamos con Grecia, Portugal o el sur de Italia el crecimiento es aún más espectacular. Y las exportaciones han pasado de 1.000 millones de euros a 31.000 millones en 2017 superando a Madrid y situándose como segunda comunidad autónoma más exportadora solo superada por Cataluña. La pregunta que surge es ¿por qué Andalucía tiene una tasa de paro tan elevada? La población ha crecido un 30% desde 1980 mientras en Castilla y León ha caído un 7% y en Galicia tienen la misma. 

Los andaluces deberían poner su mirada en 2030 como ha hecho Naciones Unidas en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y esa debe ser su prioridad un crecimiento más sostenible social y ambientalmente. El reto del cambio climático ha provocado una revolución energética y el sol es el petróleo del siglo XXI. Andalucía tiene el doble de horas de sol que nuestros socios europeos. Igual que en Texas hay una industria petrolera, los andaluces deben concentrar a sus mejores empresarios, ingenieros e investigadores para desarrollar una industria solar. 

El 70% del comercio mundial pasa por el estrecho de Gibraltar. Los puertos andaluces deben conseguir que esos barcos paren para producir parte de su cadena de valor y crear empleos de calidad y no solo para cambiar de barco o cargarlos en un camión. África está despertando y Algeciras debe aspirar a ser el principal puerto europeo en 2030. Para ello es necesario modernizar el corredor central para conectarlo con Francia y el corredor Mediterráneo. 

Andalucía es uno de los mayores exportadores del mundo en el sector aeroespacial y según la Comisión Europea es líder europeo en tecnología de drones. Inteligencia artificial, análisis de datos, ciberseguridad, blockchain, fintech, agricultura biorgánica, innovación social, atraer nómadas digitales, etcétera. 
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lunes, 19 de noviembre de 2018

Comienzo de los fascismos.Y Cataluña (3)

En febrero de 1931, en Madrid se distribuye el ‘Manifiesto político: La conquista del Estado’, firmado por grandes figuras del fascismo español, entre otros por Ramiro Ledesma Ramos, Ernesto Giménez Caballero, Juan Aparicio, y otros. En el manifiesto, escriben: ‘’España atraviesa hoy una crisis política, social y económica, tan honda, que reclama ser afrontada y resuelta con el máximo coraje. Ni pesimismos ni fugas desertoras deben tolerarse ante ella. ’’… ‘’España vive desde hace casi tres siglos en perpetua fuga de sí misma…en una autonegación suicida de tal gravedad, que la sitúa en las lindes mismas de la descomposición histórica. Hemos perdido el pulso universal. Nos hemos desconexianado de los destinos universales…frente a ellos, más allá que ellos, sin división lateral de derechas e izquierdas…iniciamos una acción revolucionaria en pos de un Estado de novedad radical…

En los puntos de ‘La conquista del Estado’ los fascistas españoles escribirán: punto 8º ‘Auténtica elaboración de la Universidad española. En la Universidad radican las supremacías ideológicas que constituyen el secreto último de la ciencia y la técnica. Y también las vibraciones culturales más finas. ’’ Punto 9º: ‘’Intensificación de la cultura de masas, utilizando los medios más eficaces. ’’ Punto 11º: ‘’Plena e integral autonomía de los municipios, en las funciones propia y tradicionalmente de su competencia, que son las de índole económica y administrativa. ’’ En los siguientes puntos, podemos leer: ‘’ Estructura sindical de la economía…Potenciación del trabajo; Expropiación de los terratenientes. Las tierras expropiadas se nacionalizarán y serán entregadas a municipios y entidades sindicales de campesinos…’’

En el epílogo tras los puntos del manifiesto de ‘La conquista del Estado’ escriben: ‘Nacemos con cara a la eficacia revolucionaria, no buscamos votos, sino minorías audaces y valiosas. Buscamos jóvenes equipos militantes, sin hipocresías frente al fusil y a la disciplina de guerra. Milicias civiles que derrumben la armazón burguesa…’ Su estilo romántico, soflamas, nacionalismo, creación de un estado nuevo, espíritu para construir un hombre nuevo, consideración del momento oportunidad,… no hay demasiadas diferencias con lo escrito entonces en ‘L’Estat Catalá’ o ‘Nosoltres sols’ por independentistas catalanes, Daniel Cardona escribirá ‘’ ¿No vale más que caigan tendidos por un tiro de browing que no que caigan por siempre más en este surmenage moral y físico?… La causa de Cataluña requiere una browning (pistola) en cada bolsillo para se respete nuestro derecho...’’

La Universidad y la juventud siempre fueron imprescindibles en los movimientos de masas, y los campesinos –en aquellos momentos- y los trabajadores… sin ellos no hablaríamos de fascismo, de ahí las proclamas que tratan de sumar adeptos, las promesas, las contradicciones entre lo escrito y lo realizado, visibles a posteriori no a priori. Y el culto al héroe, a la aventura, el culto a la muerte.

Los individuos que formaron parte en el nacimiento de los movimientos fascistas durante los años veinte y treinta, no creían en aquellos momentos, que estuvieran cometiendo atrocidades, ni ellos ni los fascistas actuales, no creyeron ser monstruos ni asesinos desalmados; por el contrario se consideraban buenas personas, se creían los mejores, intentaban arreglar aquella sociedad en crisis según sus ideas, aunque ello supusiera imponérselas a los demás y si fuera preciso por su resistencia, atropellándolos, su grado de violencia practicado dependía de la resistencia encontrada; eran gente mística, religiosa en su mayoría, creyente en la bondad de sus actos y la maldad de los demás individuos, y también fueron jóvenes que soñaban con revoluciones. Por supuesto en los grupos siempre hubo quienes defendían los intereses de los propietarios agrarios, de banqueros e industriales, racistas, xenófobos, supremacistas, anticomunistas...

Incluso en los momentos de mayores brutalidades, los fascistas decían hacerlo bajo el convencimiento de construir un mundo nuevo que resolvería todos los problemas de la nación, ellos eran los elegidos, amantes patriotas y en ocasiones, en otras parcelas de la vida cariñosos padres de familia. Fue después de varios años de implantación, tras consolidar su dominio social, con palizas, asesinatos, abundantes festejos y manifestaciones masivas, enfrentamientos con quienes se resistían a su implantación, fue después, tras generar masacres inmensas allí donde se hicieron con el poder estatal, que la historia aplicó el calificativo de horrorosa brutalidad a los comportamientos y resultados que pusieron en marcha los fascismos. Pero transcurrió mucho tiempo hasta que el mundo pudo ver y analizar los resultados de aquella barbarie, identificando entonces el fascismo con sus últimos desastres, quedando un poco en el olvido su nacimiento y consolidación.

El tema sorprende, porque fascista es un concepto que tiene connotaciones muy negativas para quienes lo utilizan, y precisamente es utilizado por quienes tienen comportamientos fascistoides, se están insultando a sí mismos, si no fuera porque ellos en su idealización se consideran a salvo de toda influencia negativa, si no fuera porque están convencidos de actuar como pueblo elegido, se insultarían a sí mismos si no fuera porque la ideología supremacista se les ha metido en la sangre y les faculta para despreciar a cualquiera; señas de comportamiento inequívocamente fascista. Hoy los indepes utilizan el concepto fascista profusamente para descalificar al otro, a quien no sigue a rajatabla la letanía secesionista, sea Marsé o Serrat, Coixet o los periodistas no comprados, los niños en un colegio o  los padres de barrios obreros de la Región Metropolitana de Barcelona.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Comienzos de los fascismos. Y Cataluña (2)

La eclosión de los nacionalismos europeos ejerce de parteaguas de los fascismos, entre las dos guerras mundiales se produce la crisis de 1929 y la Revolución Rusa, tiempos en los que la miseria y la crisis política fueron extremadamente agudas provocando grandes luchas sociales, los movimientos obreros cobran fuerza, marxismo, anarquismo, comunismo, por las calles andan millones de personas sin trabajo, despedidas de fábricas desmilitarizadas tras el fin de la guerra, la desmovilización de los ejércitos envía centenares de miles de hombres a sus casas, la pobreza se extiende por cierres de pequeños negocios o talleres arruinados por la crisis, millones de personas deprimidas ayudaron al fascismo a instalarse en el poder.

Surgen corrientes ideológicas que movilizan  políticamente a millones de personas que padecen penurias y sufrimientos, utilizando la mística nacionalista, recurriendo a las emociones, remueven conciencias y suman millones de adeptos. Los discursos fascistas se caracterizaban por hacer llamadas a los sentimientos de los individuos y por la renuncia a la argumentación objetiva; escribía Adolf Hitler: ‘La buena táctica en materia de psicología de masas reside en renunciar a toda argumentación y en presentar a las masas solamente la gran meta final’’. Uno de los ejes de la propaganda populista secesionista.

A menudo ocurre que quienes practican el fascismo no se dan cuenta, no lo reconocen como tal, han decidido etiquetar una etapa poniendo en el espejo a sus enemigos, y a ello se remiten, el franquismo es el paradigma fascista, y no parece existir nada más. De poco sirven amplias experiencias documentadas en Cataluña, múltiples documentos difundidos de catalanistas defensores de la raza, combatiendo la emigración, mostrando xenofobia y supremacismo catalán etc. etc., la respuesta más común será negarlo, ellos no. En todo caso afirmarán que Franco existió y el racismo español, variante pobre del, ‘y tu más’. Claro que existió el fascismo y el racismo español, por eso se combatió desde posiciones democráticas y de izquierdas, entonces se luchaba contra la construcción de un enemigo inferior, no se justificaba de ninguna manera, se luchaba contra él, batallando con ideas y en las calles, con huelgas y movilizaciones, con altos costes personales, sin apoyo institucional, porque el fascismo ocupaba los puestos de representación social.

Lo sorprendente del caso catalán es que similares posiciones fascistas no se combaten desde círculos progresistas, al contrario, son apoyadas por muchos que combatieron el franquismo. Imágenes, sucesos, proclamas, de supuestos héroes catalanistas en los que defienden inequívocamente posiciones racistas y xenófobas, cuyos escritos harían vomitar a los antifranquistas de antaño, hoy son difundidos y aclamados por muchos independentistas, que el máximo argumento que esgrimen es, ‘Franco era fascista’. A ningún progresista se le ocurre hoy disculpar discursos del Gobierno central que glosaran a José Antonio Primo de Rivera, si el Congreso proclamara un homenaje a Ramiro Ledesma Ramos, se montaría un escándalo mayúsculo, mientras en Cataluña se montan  habitualmente actos institucionales por poderes públicos y de representación social en defensa de aquellos ideales.

En el manifiesto de presentación de la Revista Joventut el 15 de febrero de 1900 podemos leer: ‘Todos los que formamos la Redacción somos catalanes y queremos como el que más a Cataluña, y porque la amamos, voldriam que volviera a ser lo que fue en los siglos XII, XIII y XIV, es decir, la primera de las naciones latinas, ya bóvedas la primera de toda Europa. (...) Creemos que nuestro pueblo es de una raza superior a la mayoría de las que forman España’. La Revista  Joventut, publicó en Barcelona entre 1900/1906, órgano de expresión de la Unión Catalanista, cuna de diferentes escisiones y organizaciones catalanistas, - La Lliga, CNR, Solidaritat Catalana; Prat de la Riba, Verdaguer, Muntaner, Rovira i Virgili, etc.- fue presidente Doménec Martí i Juliá, autor de ‘Per Catalunya’, figura relevante del catalanismo gran propagandista en La Renaixença, La Pàtria, La Nació, Catalunya, Joventut, La Tralla i El Poble Català. A mediados de 1914 intentaron organizar la UniónCatalanista como partido político provocando numerosas escisiones entre los asociados. En aquellos momentos las proclamas que impulsaba la organización a través de Martí i Juliá, gran ideólogo, eran del tipo fascista xenófobo Cataluña para los catalanes y sus derivadas. La emigración murciana y almeriense, era atacada como grave problema; los pueblos eran la esencia de los organismos vivos, y no los individuos. Estos aspectos continúan inmutables en el actual independentismo.

‘’Los pueblos, los núcleos sociales diferenciados, las nacionalidades, son organismos vivos en los cuales se encuentran todas las funciones y actividades que posee la personalidad humana. Son organismos más superiores aún que los humanos porque poseen funciones intelectuales y morales más desarrolladas, más extensas, más complejas, y porque puede decirse que son organismos más conscientes y con mayor conocimiento de todos los atributos, antecedentes y accidentes. El elemento fundamental de estos organismos es la personalidad nacional que no está precisamente localizada en el individuo, porque es imposible que la individualidad sea pura y sin defectos…’’ ‘’El catalanismo no es más que la aplicación de leyes naturales que son necesarias a los pueblos para su grandeza’’… ‘’Por esto la tarea del nacionalismo es nacionalizar y arraigar a los desnacionalizados y desarraigados, que es lo mismo que decir humanizar a los catalanes desnaturalizados por sentimientos enfermizos, por sentimientos egoístas…’’ Martí i Juliá,  ‘La grandesa dels pobles’, La Renaixenca 17-XII-1899. Tomado de Francisco Caja, ‘La raza catalana’.

Vila d’Abadal, presidente de la AMI, Asociación de Municipios Independentistas en la campaña electoral compartía lista con Artur Más, condensará esa idea en la frase ‘’No se puede pedir a los emigrantes que se sientan de aquí, sino que se los tiene que obligar. Aquellos que no quieren sentirse de aquí, no tendrán cabida’’. Las ideas de fondo no se pueden contener siempre, se escapan de vez en cuando, aunque en general los programas, las proclamas fascistas, prometían todo, a todos, en todo momento y lugar, así sumaban las fuerzas de la desesperación. La idea de que la independencia catalana resolvería todos los problemas fue extendida por sus activistas, si están en la universidad, ofrecerán estudios gratuitos, si les preguntan las chicas, dirán que la república independiente será feminista, -ya veremos lo que pedían a las mujeres catalanas- por supuesto, si están en asambleas y ante el mundo sindical, el trabajo dejará de ser precario y la independencia dará trabajo de calidad a todos, a las empresas grandes les garantizarán su desempeño y un aumento de negocio porque son más eficientes que los españoles y los mercados estarán abiertos y deseosos de comprar productos catalanes, al comercio pequeño le aseguran sus establecimientos tradicionales en las ciudades y que los grandes centros comerciales no les afectarán, a todos les dirán que los recortes en sanidad y educación los resolverá la república independiente cuando los españoles dejen de llevarse el dinero pagado por impuestos, etc. 

Promesas como las anteriores se escuchan a diario, en universidad y en alcaldías de pequeños pueblos, se oyen por la radio y televisión catalanas, se propagan en las asambleas y corrillos de los grupos pro independencia, se extienden entre las asociaciones de padres-madres en los colegios, entre grupos de jóvenes, y entre profesores, entre policías y periodistas… todo mejorará, la globalización  no existe, el poder financiero global ha desaparecido, -fueron los grandes fondos de inversión internacionales los que obligaron a cambiar la sede a La Caixa y Sabadell-, para los indepes el cambio climático es un invento que cada territorio podrá resolver. El secesionismo, sus activistas, sus organizaciones, sus voceros, garantizan la integración en la UE y la eurozona, a pesar de lo que digan leyes y tratados, afirman que las principales empresas del mundo se pelearán por instalarse en la nueva Cataluña, a pesar de la salida de varios miles, afirmarán la validez de leyes y el respeto de los derechos de todos, al tiempo de promulgar otras leyes que invalidan tratados y suprimen derechos a los no afines.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Comienzo del fascismo. Antes y ahora tras la crisis.(1)

Es frecuente tener como única referencia del fascismo su tramo final de barbarie, aparecen torturas, campos de concentración, exterminio,… sus resultados deben recordarse, al tiempo, no debemos olvidar sus comienzos, no se da suficiente importancia a momentos en los que hubiera sido más fácilmente enfrentarlo, la experiencia demostró que después de su ascenso y toma del poder un manto negro cubrió la sociedad. Los comienzos del proceso de fascistización se produjeron durante las décadas de los años ’20 y ’30 en toda Europa, hubo en Reino Unido, Francia, Austria, Holanda, Hungría, Bulgaria, Rumanía, Grecia, en los Balcanes, Finlandia, Dinamarca, Suecia… el apoyo encontrado por los nazis en estos países es una de las razones que explican la rápida expansión alemana durante la guerra. Este trabajo prestará atención a las referencias de Italia, Alemania y España, principalmente. 

El fascismo no nace repentinamente, se incuba y necesita un tiempo de maduración y consolidación. Surge en tiempos de enorme crisis económica, que provoca una grave crisis política en la que se produce, ‘la ruptura del vínculo representantes-representados, esta ruptura progresiva afectó ante todo a la relación de representaciónuna ruptura entre los representantes políticos –partidos y personal políticos- de la burguesía y sus representantes’… produce la duplicación institucional de esos partidos por una serie de redes paralelas, funcionando como correas de transmisión de poder y de las decisiones…como núcleos de reorganización política, hasta la instalación de verdaderas redes paralelas… escribe Nicos Poulantzas en ‘Fascismo y dictadura’, Siglo XXI, 1971-1973.

Desafección política e insatisfacción con el funcionamiento de la democracia en Cataluña, se detectaron como problemas desde los inicios del nuevo siglo y propiciaron varios estudios desde la Generalitat, específicamente el publicado en la Serie Monografías, ‘Elementos y significados del malestar con la política en Catalunya’. Dice dicho estudio ‘Las conclusiones del estudio sugieren que, aunque la política y la democracia pueden coexistir e incluso alcanzar importantes grados de estabilidad con altos niveles de insatisfacción entre sus ciudadanos, ni su legitimidad ni el sentido interno de autoridad que los ciudadanos proyectan sobre la democracia debería darse por descontado. Algunos de los rasgos del discurso público de la ciudadanía evocan, por el contrario, significativas lesiones de confianza en la relación entre representantes y representados.’

Es con la explosión de la crisis económica y política tras 2008, cuando aparecen firmemente sus resultados, crisis de representación en las instituciones y los partidos, son tiempos del no nos representan del 15-M, destrozo de partidos clásicos y sus líderes por la corrupción que obliga a disolverlos y crear otros, la crisis de representación política no suprime los partidos, pero sitúa en primera fila redes paralelas que funcionan como correas de transmisión y de poder, tal como señalaba Poulantzas, agrupaciones, organismos, y múltiples formatos catalanistas tipo ANC, Ómnium, AMI, etc. que generan, impulsan, deciden, y dirigen el movimiento por la independencia.

Poulantzas diferencia entre los comienzos del proceso de fascistización y los orígenes del fascismo, -además hace hincapié en su distinta actuación desde los poderes del estado una vez conquistados-. Los comienzos no están marcados  por el nacimiento de las organizaciones fascistas, las cuales, aunque existieran no serían visiblemente significativas, esas organizaciones pueden existir durante tiempo sin ser relevantes y tomarían fuerza posteriormente, tras los enfrentamientos producidos durante el tiempo de crisis. El proceso de fascistización es el caldo de cultivo fascistoide que se va introduciendo en ‘las masas’, las cuales ya aparecen como fuerza de cambio y van adoptando ideas de desprecio por la democracia y  sus leyes que no les resuelven sus penurias, van interiorizando comportamientos hacia otros seres humanos, sobre todo los extranjeros, a los que responsabilizan de su miserable situación y los ven como amenaza, se extiende la desconfianza hacia los partidos y sus representantes políticos,… son momentos de luchas internas entre los bloques de poder en cada país, sin que una opción domine claramente a las otras imponiendo su hegemonía durante este proceso de crisis de representación de partido… llegado un punto de no retorno en el que el fenómeno fascista ya es difícilmente evitable y éste ocupa el poder entre partidos y el poder de los aparatos del estado.
 









En Cataluña –y en el conjunto de España- como consecuencia de la crisis económica se ha producido un empeoramiento de las condiciones de vida, agravada la percepción al venir de la etapa de bonanza de años anteriores, ha provocado la destrucción de expectativas sobre el futuro, el cierre de negocios, el aumento del paro, la precarización y los desahucios, caída de actividad económica, aumento de deudas, reducción del estado de bienestar, mientras ha crecido el miedo y la sensación de desamparo. La globalización y la crisis ha provocado una reducción de las clases medias en Occidente, y aumento en los países emergentes,… al tiempo que la corrupción aumentaba, su percepción ascendió verticalmente, crecía la desafección con la política y la pérdida de confianza hacia los partidos y los representantes políticos, hasta situarlos como uno de los grandes problemas en todas las encuestas del servicio de estadísticas del CEO (Generalitat). En esta situación aparecen grandes movilizaciones del 15-M con especial fuerza en Cataluña, territorio en donde fueron aplicadas las medidas de austeridad antes que en ninguna otra parte de España.




Los datos facilitados por el CEO, la Generalitat, sobre la percepción que tenían los catalanes sobre cuáles eran sus principales problemas no dejan lugar a dudas, el paro, la precariedad laboral, el funcionamiento de la economía, y un alto grado de insatisfacción con la política manifestado en repetidos estudios… por debajo figura las relaciones Catalunya-Espanya, aspecto que no necesariamente indica en la totalidad de su grupo de opinantes una preferencia por la secesión. Salvando las distancias con el pasado fascista, el caldo de cultivo en Cataluña, España, Europa, en esta crisis económica y política, era el más fácilmente comparable al pasado de entre los últimos cien años, propicio para el ascenso de populismos, nacionalismos, y xenofobia, en el que volver la mirada al pasado buscando salidas en antiguas glorias nacionales que enfrentar a los enemigos externos causantes de las penurias actuales.

Los independentistas de toda la vida y los sobrevenidos del catalanismo tradicional aprovecharon la oportunidad para redirigir la indignación hacia sueños míticos como la autodeterminación, buscando salidas fuera de los movimientos sociales existentes, así El secesionismo barre los movimientos sociales y el movimiento por la independencia da un salto perdiendo lo concreto de las reivindicaciones para abrazar la mística nacionalista, los independentistas tomaron la fuerza de la indignación para arrojarla contra un enemigo externo, lo español, al que se culpa de todos los males que sufren en la actualidad o hayan padecido en el pasado, reconvirtiendo las luchas hacia la solución de todo para todos, en la independencia.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Incomprensión del fascismo: ideas, comportamientos (2)

Así, habrá que explicar los aspectos que contiene el concepto fascista, para comprobar después lo que se asemeja cada movimiento social, aclarando que los fascismos siempre encendieron las conciencias hablando de hacer revoluciones, de crear un mundo nuevo, conquistar futuros maravillosos, arrancar la independencia que les quitaron sus opresores, recuperar pasados imperiales, sus discursos están llenos de héroes y mártires, de lucha y esfuerzo, de glorias pasadas y auroras claras en el futuro. Al principio, algunas de las cosas que decían no parecían peligrosas, nadie analiza a fondo discursos y slogan, en todo caso en aquellos momentos faltaba un estudio a posteriori de sus resultados, faltaba saber qué harían realmente. Los fascistas eran de extracción social diversa, y no fueron desde su nacimiento los asesinos de las cámaras de gas, eran gente aparentemente normal, como otros muchos individuos de su época, con un componente fuertemente nacionalista. Muchos militantes fascistas salieron de entre los estudiantes, la juventud siempre fue importante, había comerciantes, pequeños propietarios, campesinos, trabajadores agrarios, empleados públicos, policías, parados, desmilitarizados… Es absurdo pensar que los fascismos se nutren de los hijos de los adinerados, sin duda estarán algunos, pero aunque solo fuera por su escasa importancia numérica, habría que determinar que un  movimiento de masas se nutrirá en general de mayorías que solo pueden proceder hoy de clases medias, trabajadores y sus hijos.

Los dirigentes del fascismo procedían de estratos sociales diversos, unos podían ser burgueses, hijos de papá, o proceder de la aristocracia, otros del mundo del derecho o del ejército, algunos estaban cerca del movimiento obrero, como Mussolini, que fue activista obrero y militante socialista; en la Italia de los primeros años veinte los ‘camisas parda’ de Musolini eran presentados como continuadores de los ‘guerreras rojas’ de Garibaldi. El fascismo forma parte de los grandes movimientos sociales del primer tercio del siglo XX, es un movimiento con penetración en amplios sectores sociales, policía, ejército, administración pública, entre el campesinado, la pequeña burguesía, y la clase obrera, en 1922 el sindicato fascista Confederación Nacional de las Corporaciones contaba con 700.000 militantes, principalmente trabajadores agrícolas y miembros de profesiones liberales. En 1923 en las elecciones para las comisiones obreras en la Fiat de Turín, los fascistas obtienen un 27,4% de los votos, -citado por N. Poulantzas-. En Italia la penetración del fascismo entre la clase obrera industrial fue bastante inferior a la lograda por el nazismo.

Hitler fue socialista y nacionalista en su juventud, militante del Partido Obrero Alemán en 1919, organización que al año siguiente, cambiará su nombre por el de Partido de los Trabajadores Alemanes Nacionalsocialista (NSDAP), -el partido nazi-. El NSDAP, presentará en 1920 en Munich su programa de 25 puntos, dice el punto 1): ‘Exigimos la unión de todos los alemanes para constituir una gran Alemania fundada en el derecho de la independencia de que gozan las naciones’. La dureza y chulería con la que marcan a quienes no piensan igual de entre los que viven a su alrededor, para marginarlos en principio y tratar de expulsarlo haciéndole la vida imposible, cerrando todas las puertas y posibilidades, ¡porque no se someten! porque no son tan catalanistas como ellos, estas actitudes masivamente practicadas hoy fueron típicamente fascistas, mal que les pese a las personas que insisten en ese comportamiento y se horrorizan cuando lo indicas. De ninguna manera se debe considerar toda movilización como de izquierdas, muchas personas no entienden que el fascismo es imposible comprenderlo sacándolo fuera de los movimientos de masas y de una ideología que corroe a los individuos.

En 1920 el programa nazi de los 25 puntos, dice en el punto 4). Nadie, fuera de los miembros de la nación, podrá ser ciudadano del Estado. Nadie, fuera de aquellos por cuyas venas circule sangre alemana, sea cual fuere su credo religioso, podrá ser miembro de la Nación… en el 5). Quien no sea ciudadano del Estado, sólo residirá en Alemania como huésped y será considerado como sujeto a las leyes extranjeras. En el 6). El derecho a sufragar para la formación del Gobierno del Estado y para la sanción de las Leyes será ejercido únicamente por ciudadanos del Estado. Exigimos, en consecuencia, que todas las funciones oficiales, sea cual sea su naturaleza, tanto en la nación como en el campo y las localidades menores, sean desempeñadas exclusivamente por ciudadanos del Estado.

Los puntos anteriores tendrán transcripción en las ideas catalanistas vertidas en los años  veinte y treinta en la revista ‘Bandera Negra’ del grupo ‘L’Estat Catalá’, en ‘Nosaltres Sols’,… por los hermanos Badía, Dencàs, Baltà, Daniel Cardona, Pere Màrtir Rosell, J.M. Batista i Roca,… J. Genovés Moles escribirá ’Ningún catalán ni catalana dignos de tal nombre admitirán unión matrimonial con individuo español, o hijo de españoles’. Daniel Cardona el 15 de marzo de 1923 escribirá en ‘L’Estat Catalá’, la revista que edita Francesc Maciá, un artículo que titulará ‘La Ocupació castellana’: ‘Dejemos que fluya la sangre pura de su voz, la patria está infectada con sangre extranjera’, Tomado al igual que lo anterior del extraordinario trabajo de Francisco Caja, ‘La raza catalana’, tomo I, Ediciones Encuentro, 2009. Clamarán por la existencia y superioridad de la raza catalana, por la necesidad de su independencia, y el obligado sacrificio por las armas, clamarán por la pureza que debe mantener la sangre catalana, y por apartar de cualquier puesto de responsabilidad social a la emigración española.

Ideas similares a las anteriores se encuentran instaladas hoy entre las élites independentistas, traduzcan del programa nazi los puntos 4, 5 y 6, cambien la referencia a ciudadanos del Estado, o alemanes, por catalanes, o catalanistas. Entiendan catalanes no como personas nacidas en Cataluña, además deben aceptar la nación, (la nación la aceptamos muchos) y el Estado independientes, la República Catalana. Ello choca no solo con la defensa de derechos universales de ciudadanía,  para todos por igual, además oculta la realidad sobre la formación histórica de la población catalana; teniendo en cuenta solo las primeras migraciones del siglo XX auspiciadas por los programas de obras públicas del dictador Primo de Rivera, hoy habría descendientes catalanes, con padres catalanes, abuelos catalanes y hasta bisabuelos catalanes, cuya lengua materna será el castellano. En 1950 podrían haber nacido en Cataluña descendientes de aquellos, que podrían haber tenido hijos en 1975, y éstos a su vez tener hijos en el 2000, todos ellos catalanes nacidos en Cataluña, pero no de pura raza catalana, por lo que no tienen iguales derechos, en la práctica no ocupan los puestos de dirección económica, política, educativa, etc.

Además están los españoles que viven en Cataluña nacidos en otras partes de España, considerados extranjeros por el independentismo y a los que se quiere expulsar, salvo integración-sumisión, absorción. En la realidad actual de Cataluña, la inmensa mayoría de puestos con responsabilidad política, gubernamental, legislativa, económica, sindical, mediática, deportiva, cultural, social, educativa… está en manos catalanistas, independentistas, quedando como ciudadanos de segunda los españoles no nacidos catalanes, los catalanes con sentimientos de identidad española y catalana y los emigrantes residentes allí, nacidos en otros países.

El programa del partido nazi en 1920 reclamaba la nacionalización de las sociedades por acciones, decía el punto 13) ‘Exigimos la nacionalización de todos los negocios que se han organizado hasta la fecha en forma de agrupaciones de sociedades (trusts)’. Todavía en 1933, años antes de la guerra, la propaganda nazi prometía la revolución a los obreros industriales -al tiempo que garantizaba a los grandes capitalistas su protección ante las luchas obreras-. Quien pensara que los fascistas eran fácilmente identificables por sus palabras se equivoca, no fue tan simple, al igual que hoy conviene hacer esfuerzos para traspasar la apariencia. En los ’20 y ’30 para atraerse a la pequeña burguesía y a los obreros, en sus discursos y propaganda eran marcadamente anticapitalistas, ¡prometían la expropiación de los medios de producción! -para ponerlos en manos del pueblo, no de la clase obrera, como decían las organizaciones marxistas y anarquistas-,  propugnaban el control obrero, la cogestión, el cooperativismo, la propiedad comunal… elementos visibles en todos los fascismos, incluido el español. Los fascismos antes de tomar el poder, propugnaban luchar por mayores derechos en las empresas a los sindicatos, defendían el voto secreto, el apoyo a la pequeña burguesía contra los monopolios. En sus primeras etapas, les prometían todo a todos. Algo similar a la promesa que difunde el movimiento independentista de que la República Catalana solucionará todos los problemas de todos los catalanes.

A comienzos de los años veinte, Gr. Strasser un líder del partido nazi, escribe: ‘’La industria alemana, la economía alemana en manos del capital financiero internacional es el fin de toda posibilidad de liberación social…Nosotros jóvenes alemanes de la guerra, nosotros jóvenes revolucionarios nacionalsocialistas, empeñamos la lucha contra el capitalismo y el imperialismo cuya encarnación es la paz de Versalles…Nosotros nacionalsocialistas, hemos reconocido que existe un vínculo…entre la libertad nacional de nuestro pueblo y la liberación económica de la clase obrera alemana.’’ Citado por Nicos Poulantzas, ‘Fascismo y dictadura’. Siglo XXI.  Strasser sería ejecutado por sus compañeros nazis en la noche de los cuchillos largos, verano de 1934.