jueves, 26 de marzo de 2015

Elecciones y la necesidad de pactar

Las elecciones andaluzas han abierto el melón electoral de 2015, una cosa parece que confirman resultados y encuestas, no habrá mayorías absolutas, así que si no se quiere la parálisis, que realmente supone ir marcha atrás a velocidad de crucero, se confirma la necesidad de pactar si se quiere avanzar, en la dirección que sea, la resultante recogerá las sumas de fuerzas contradictorias de lo que varios grupos tengan en sus ideas. Reproduzco estos párrafos que escribí en mi libro 'Podemos o no Podemos. Esa es la cuestión'

... La izquierda está molesta en la gestión del poder, porque no es la totalidad del mismo, pero es ridículo, nunca nadie tuvo la totalidad de los poderes. No acepta conseguir una parte de la petición, -aquellos que lo aceptaran serán considerados traidores por no pedirlo todo- creen que los problemas se resuelven aniquilando al otro y no se esfuerza en discutir, convencer, negociar, pactar, lo cual depende de las fuerzas suyas y las contrarias, no acepta como valor mejorar respecto a la situación de partida. Cuando en algún momento llega al poder lo deja en manos de X y a dormir; el hiperliderazgo se cultiva mucho en esta acera, más que en la derecha en donde poderes intermedios, los cuadros de gestión o administración económica, militar, política, mediática e ideológica están distribuidos tanto en el sector privado como en el público, en las izquierdas si un poder local se gana, todo el esfuerzo se traslada a la institución y apenas nadie queda fuera de ella para apoyar y extender proyectos, hacer campaña, explicar a los electores…


Capacidad de pactar. El problema está relacionado con la virtud 

La ventaja comparativa percibida por simpatizantes y militantes, y por una parte de la ciudadanía harta de acumular cabreo, es que las élites de Podemos han logrado su marginamiento del sistema, o una apariencia de estar en las inmediaciones del mismo. Les ha resultado muy positivo su capacidad para separarse del resto de fuerzas y de las élites político-económicas, -la casta, los malos-, alejados de ellos les permite mostrarse al otro lado, inmaculados, sin historia reciente de sufrimientos, errores y corrupción, se sitúan en el otro conjunto del relato, -el pueblo, los buenos-. La simplificación de abajo-arriba, buenos y malos, -tan cercana a las religiones-, históricamente ha dado siempre excelentes resultados para movilizar y sumar voluntades; aunque no fuera útil de cara a resolver problemas, y dificultara la convivencia.

Su merma en la capacidad de pactos y relaciones podría ser un gran problema y el que más directamente depende de ellos para ser resuelto. Las élites de Podemos se están metiendo en un pozo voluntariamente, aislándose del resto de élites de la sociedad española y de su propia gente a la que no están preparando para entender los pactos que necesariamente van a realizar porque será dificilísimo obtener por encima de un 30% de los votos; luego será complicado de explicar la boutade de maldecir pactos con la socialdemocracia y aprobarlos con la extrema derecha, - como Syriza en Grecia-. La mayoría social a que se hace referencia continuamente, se situará en el entorno de un tercio de votantes, -Syriza menos del 37% de votos- lo cual significa la existencia del doble individuos no seguidores, otros dos tercios de adversarios y enemigos. 

La capacidad de pactos de Podemos se está viendo perjudicada por su actitud contra el resto del mundo, y dado que no es probable una victoria por amplia mayoría absoluta, serán necesarios acuerdos de gobierno para poner en marcha los cambios necesarios, y eso en todos los niveles, locales, autonómicos y nacional, por tanto el problema afecta a las élites de esos diferentes niveles. Iten mas, en cualquier sociedad moderna es necesario negociar habitualmente con poderes económicos y políticos, nacionales e internacionales, sean afines o contrarios. ¿Alguien se imagina que pueda empezar a resolverse el grave asunto del paro sin un pacto nacional por el empleo en el que participen sindicatos, patronales, todos los partidos…? ¿Sin pactos que reduzcan adversarios y neutralicen enemigos será imposible embridar a las empresas energéticas? Lo que será necesario para impulsar crecimiento domando los costes energéticos. Poner en marcha una reforma fiscal profunda, requiere la participación de diversas fuerzas, incluidos apoyos europeos, plantearse programas de I+D+i, reencauzar el estado de bienestar, reindustrializar España, las relaciones con Europa, etc. etc. todo ello necesita mayorías muy amplias para poderse realizar -a veces de 2/3 o 3/5- y lo que es más importante requiere amplias mayorías para que los cambios sean estables y por tanto resulten eficaces.

En el caso español, la situación de deterioro social e institucional es muy grave, como los diagnósticos recogen, por tanto y según sus propios análisis para reconstruir sociedad e instituciones, será necesario un nuevo pacto social, lo cual requerirá de múltiples pactos a múltiples niveles, salvo creer en la fantasía de reunir un voto del 95% en todos los ámbitos de la sociedad, sea en la fábrica, en el pueblo, en la capital, en aquella Comunidad, o en el Parlamento. Pactar, depende de la correlación de fuerzas y no solo de la voluntad o deseos de un interlocutor, pero además se verá influido por el talente de la relación. Enfrentarse a todos los adversarios políticos, está limitando opciones de futuro, y salvo para los frikis que creen que se puede vencer a los contrarios y derrotarlos totalmente hasta hacerlos desaparecer, cualquiera que esté en la política a cualquier nivel, debería saber que tendrá que negociar diariamente casi todo lo que haga, dentro y fuera de su grupo de actividad.

Dados los vínculos convendría estudiar–aquí de forma sintética- el ejemplo de Varoufakis, intelectual y ministro de economía griego, intentando renegociar mejores condiciones de financiación para Grecia; sus propuestas de nuevos bonos referenciados al crecimiento griego para cambiarlos por los de la deuda con la UE y la dirigida al BCE con intercambio de la actual deuda por bonos perpetuos, al margen de que fueran buenas o malas ideas, la forma –además del poco soporte de otras medidas complementarias- ha provocado una reacción del BCE consistente en declarar inaceptables los bonos griegos como activo colateral para obtener los créditos bancarios que dotan de liquidez a la banca, lo cual va a perjudicar gravemente a millones de griegos, al limitar y encarecer su financiación. Una acción política no mejora objetivos por basarse en buenos deseos, requiere además una táctica, y un talante adecuado con los interlocutores que facilite apoyos y despeje el camino al objetivo. 

Antes de seguir mejor detenerse un momento por el asunto de las élites para precisar el contexto de la necesidad de pactos. En cualquier tiempo los pactos sociales de cualquier sociedad los ejecutan las élites, nunca los firman millones de personas sentadas en una mesa, o fueron negociados por miles de individuos en una plaza…los cuerpos dirigentes, son las élites de una cadena cuyos eslabones forman otras élites, sean grupos sociales, partidos políticos, sindicatos, grupúsculos, movimientos, ONG’s, etc. ellos asumen, representan, recogen, centralizan, iteran con miles de personas a su alrededor, activistas –también élites en su entorno- que a su vez iteran con otros miles, etc. al final hay unos cuantos individuos que representan a conjuntos más amplios, esto pasó en el postfranquismo. La transición no fue un camino de rosas, aquello no fue negociado entre una docena de individuos con el Rey a la cabeza al margen de las masas, como se decía entonces, la ciudadanía se diría hoy. Reconvertir la sociedad franquista costó mucho sufrimiento, lágrimas y mucha sangre.

En aquellos tiempos de la Transición el pacto social lo negociaron unas élites, porque tales eran los dirigentes de los partidos políticos, sindicales, fuerzas económicas, grupos franquistas, fuerzas internacionales… élites que estaban siendo condicionadas y presionadas por cientos de miles de personas, movilizadas, alimentadas, dirigidas, coordinadas, impulsadas… por otras élites, eslabones de la cadena que no estábamos en las mesas negociadoras con las figuras más públicas y conocidas del momento, pero dirigíamos partidos y sindicatos, cuyos militantes en grupos y grupúsculos estábamos insertos en empresas y calles, universidades y barrios… Los dirigentes de grupos izquierdistas, sus comités de dirección eran élites dirigentes respecto a esos grupos, los dirigentes vecinales lo eran respecto a los activistas de barrios, que a su vez lo eran respecto a conjuntos amplios de vecinos, los líderes sindicales, eran élites respecto a sus militantes que lo eran respecto a sus afiliados, que lo eran en relación a sus compañeros de trabajo, etc.

La construcción de una organización, o la preparación de una movilización la realizan unos pocos individuos, igual da mirar a la izquierda o la derecha, en el pasado o en el presente. Montar una manifestación, una huelga,… requiere mucha preparación que realizan élites de activistas, acción a la que se irán sumando otros grupos de individuos hasta plasmarse sumados todos ellos en la gran acción visible con miles de personas. Nunca serán esos miles quienes firmen pactos, negocien leyes específicas, dirijan el gobierno, asistan a las cumbres europeas, organicen la policía, etc. etc. desde luego, esos miles de personas influirán en las decisiones de sus respectivos dirigentes, que éstos aceptarán en mayor o menor grado. La capacidad de influencia dependerá de las presiones, de la fuerza desplegada de la mayor o menor proximidad, de los medios organizativos que lo permitan en mayor o menor medida, múltiples aspectos influirán en los eslabones de la cadena de élites entre los cuales estarán presentes no solo las presiones de los próximos, también las de los adversarios y otros poderes.

La cuestión a entender de la democracia, es que la representativa es una forma válida, útil, para deliberar y decidir, que no se conocen parlamentos o gobiernos, cuyas deliberaciones se celebren abiertas en plazas en las que participen decenas de miles de ciudadanos. Las asambleas se celebran en todas partes pero no todas juntas, sería imposible reunir asambleas de millones de personas además de poco útil y perjudicial para discutir temas concretos y tomar decisiones, que hubieran permitido previamente amplia capacidad deliberativa. Resulta más sencillo y es útil agrupar deseos, intenciones, propuestas etc. a través de cadenas de representación delegada, y de otros medios entre los cuales hoy destaca sobremanera el uso de internet. En este sentido, las élites de Podemos –concentradas y vinculadas a entornos profesorales universitarios- lo construyeron inicialmente bajo unas premisas a las que el resto aceptaron sumarse y continuar, ellos trazaron las líneas estratégicas de línea política y de carácter organizativo, definieron líneas de alianzas, y definen constantemente táctica y estrategia política, etc. y celebran sus reuniones diferenciadas, separadas de las asambleas generales, o de los círculos de barrios, como en casi todo grupo humano. Esas élites tendrán la responsabilidad por su capacidad de influencia, en abrir o cerrar puertas a actuaciones y corrientes que faciliten o perjudiquen negociaciones que posteriormente necesitarán realizar en cualquier nivel de actividad.

lunes, 23 de marzo de 2015

Falta de ética, no tienen conciencia de medida

Mejor que yo lo expresa Soledad Gallego-Díaz: ''¿Quién dijo miedo? 22-03-2015

El Tribunal Supremo anuló esta semana una sentencia de la Audiencia Nacional y condenó a tres años de cárcel a ocho personas por un delito contra las instituciones del Estado. Las ocho participaron en la manifestación del 15 de junio de 2011 ante el Parlamento de Cataluña, bajo el lema “Aturem el Parlament. No deixarem que aprovin retallades” (Paremos al Parlamento. No dejaremos que aprueben recortes), que finalizó con incidentes.
¿Qué hicieron exactamente estos ocho jóvenes? ¿Conspiraron para asaltar el Parlamento catalán? ¿Agredieron a los diputados? ¿Les amenazaron con piedras, palos o pistolas? ¿Les dijeron que iba a darles un puñetazo? ¿Ejercieron la fuerza física contra ellos? No. Absolutamente nada de todo eso. Eran jóvenes que no formaban parte de un grupo organizado; participaban en una manifestación y, según la sentencia ha dejado claramente establecido, “levantaron los brazos”, “agitaron las manos abiertas”, “gritaron”, “siguieron” “recriminaron”, “dijeron” y “corearon”. Uno de ellos desplegó una pancarta y otro manchó con un espray la chaqueta de una diputada. Olga Álvarez, Rubén Molina y Carlos Munter, por ejemplo, “recriminaron las políticas de recortes y dijeron a un parlamentario que no les representaba”. Ciro Morales fue “una de las personas que rodearon a otro parlamentario, coreando lemas”.
Esos son los únicos hechos probados. Y, sin embargo, merecen nada menos que tres años de cárcel, una pena que implica que los acusados, ciudadanos españoles sin antecedentes penales, trabajadores sociales, estudiantes, parados o empleados precarios, deben ingresar en prisión. Tres años de cárcel, según el mismo Tribunal Supremo que en 1982 condenó con esa misma pena a dos de los capitanes que participaron en el asalto armado al Congreso de los Diputados o que estimó que bastaba con un único año para los seis tenientes que les acompañaron.
Todo estriba en la interpretación del artículo 498 del Código Penal que dice que serán castigados con pena de prisión de tres a cinco años los que emplearen fuerza, violencia, intimidación o amenaza grave para impedir que un parlamentario asista a sus reuniones (…).
La Audiencia y el voto particular formulado por el magistrado del Supremo Perfecto Andrés interpretan que agitar las manos abiertas, levantar los brazos o gritar no supone “fuerza, violencia, intimidación ni amenaza grave”. Es posible que en algunos momentos de la manifestación algunos parlamentarios se sintieran atemorizados, pero, en concreto, estos ocho procesados no hicieron nada que pudiera considerarse una amenaza, es decir, el anuncio de un mal o peligro grave. Por el contrario, la Audiencia aseguró que cuando algunos sectores de la población están en una situación de grave vulnerabilidad (los recortes supusieron un hachazo en las prestaciones sociales) y sufren un déficit material de representatividad, “porque no pueden hacer trascender su indignación y su explicable malestar en los medios de comunicación ni privados ni estatales”, no les queda otra posibilidad que el recurso al derecho constitucional de manifestación en la calle.
Perfecto Andrés, por su parte, afirma que no se trata de disculpar las acciones contempladas o privarles de significación. Pero no existe el requisito de ejercer “fuerza” sobre los parlamentarios. La intimidación, explica, supone inducir temor de una intensidad tal que obligue al afectado a modificar su comportamiento, algo que tampoco ocurrió. El Supremo, por el contrario, considera que “interponerse en el camino de dos diputados que solo pretendían acceder al órgano en el que habían de desplegar su función representativa, y hacerlo con los brazos en cruz, supone ejecutar un acto intimidatorio”.
¿Qué ha pasado en la sociedad española para que conductas como las que se describen se consideren tan graves que requieran un castigo tan severo? Quizás el miedo no sea lo que afligió a los diputados del Parlamento catalán, sino lo que está tomando al asalto en los últimos meses a todo el ordenamiento jurídico español. Quizás se tema que la desigualdad galopante termine por generar violencia (algo que no suele ocurrir con la pobreza). Quizás se pretenda desplegar todo un violento arsenal intimidatorio frente a los ciudadanos, a fin de advertirles y avisarles del mal o peligro grave que, al más mínimo gesto, les acecha. A ellos, no a los diputados.''

sábado, 21 de marzo de 2015

El viaje a los libros, a la cultura, como salvación

‘El viaje hoy sería a las bibliotecas, a los libros, como última salvación’

Arturo Pérez Reverte, el autor de la frase anterior, se refería a la poca cultura que se aprecia hoy en todos los ámbitos de la sociedad. Y agrego yo, a la gran suficiencia que observamos en muchos individuos que aparecen por las redes sociales, creyéndose capaces de liquidar un trabajo de montones de páginas o de varios años, con un comentario de una o dos frases. Y se quedan tan frescos y supersatisfechos, creen haber desmantelado una teoría o contrapuesto un argumento en unos pocos caracteres.

El problema reside en que para opinar sobre lo que sea, se debería leer, y estudiar ese asunto, y reflexionar y ser más modestos al juzgar a las otras personas que estudian, escriben, reflexionan... El problema es que se pretende sentar cátedra con una frase, en ocasiones pretendiendo descalificar a un  intelectual con esos pocos caracteres escritos en la red, creyendo con ello igualar el esfuerzo de una frasecita al de un profesional que llevara estudiando varios años el asunto de que se trate. Lo malo del pretendido valor cultural que se está creando como modelo, es que se contraponen dos frases adjetivadas a doscientas páginas, la indolencia al esfuerzo, se extiende la idea de que todo es lo mismo, el recien llegado y el que lleva años, se revuelve todo en una coctelera y sale la conclusión de que conseguir cualquier cosa es sencillo, solo pedirlo y zas. Y si no, es que los otros son culpables de algo.

Naturalmente siempre hay libros que dicen tonterías y autores que opinan sobre los asuntos de forma diferente a nosotros, el problema reside cuando pretendemos liquidar todo lo que nos rodea y que sea distinto a nuestros códigos y además pretendemos reducirlo a dos frasecitas, que lo único que muestran es vaguería intelectual. Si cree que tal posición de un intelectual no es válida, demuéstrelo, escriba al menos una o dos páginas desarrollando un argumento, trate de convencer, pero no se quede usted tan pancho por soltar una adjetivación creyendo haber descubierto o desmantelado una teoría.

Las redes sociales están potenciando esta forma de entender la vida, la cultura, el conocimiento, la experiencia... sin esfuerzo, sin tiempo dedicado a ello; el conocimiento de las cosas se está sustituyendo por la apariencia, la inmediatez y la simpleza de las frases para liquidar cientos o miles de palabras, se aplicarán a todo dando el mismo valor, dará lo mismo el tema de que se trate y su autor, indiferente que sea un profesional que lleve varios años estudiando ese fenómeno, o una especialidad concreta concentrada en titulaciones que requirieron cientos de horas de estudio, igual tratamiento tendrán doscientas páginas que ofrezcan el resultado de un trabajo, que un comentario a vuela pluma sobre cualquier hecho. La chulería y prepotencia de algunos les llevará a lanzar dos frases, en argot of course, supuestamente ingeniosas con las que pretenderán liquidar decenas de horas de trabajo y estudio.

Entiendo que la mejor experiencia sea lograda directa y personalmente, tropezando y equivocándose, estudiando los propios errores por uno mismo tendrá más valor, será más consistente que las experiencias indirectas vividas por otros, reflejadas en imágenes o palabras. Entiendo que muchas personas necesitarán años para darse cuenta de cómo pensaban y actuaban en sus años pasados, -como nos pasó a todos, a unos más que a otros-, pero habrá que intentar acortar plazos porque mientras tanto habrán ido sembrando inconsistencia y ligereza.

No digo que no sea útil la transmisión del pasado, tener referencias de múltiples vidas, situaciones y problemas condensados en las palabras, es lo que diferencia al ser humano de otras especies, la transmisión del conocimiento acumulado a través de la escritura y los relatos. Entiendo que tiene más valor la vida propia, la capacidad de aprender es más valiosa que la capacidad de enseñar, a pesar de que no entiendo existan la una sin la otra, ahora bien, si una persona se cree el rey del mambo será más difícil que aprenda.

Todo es comprensible. Pero hombre, un poco mas de modestia nos vendría bien a todos, máxime a los que nos asomamos a las redes, a los que nos gusta la política y opinamos, a los que escriben y hablan en los medios… Porque de lo contrario estaremos contribuyendo cada uno de nosotros a difundir la incultura, la superficialidad, la inconsistencia… eso que luego criticamos que hacen los poderosos con el pueblo.

Enrique Suñer, autor de ‘Los intelectuales y la tragedia española’ (Burgos, 1937), primer presidente del Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas, señaló como principales causantes de la guerra no a los golpistas sino a las universidades, al Instituto Libre de la Enseñanza, a la Residencia de Estudiantes... ¡Y al Ateneo! Sé que invocar la memoria histórica intranquiliza algunas neuronas oxidadas, pero es imprescindible para acabar con la enfermedad del desdén cultural. Y con la peligrosa tradición del uppercat. El desdén. Manuel Rivas.

PD. Si pensaban que lo anterior solo tiene reflejo en grupitos y que nuestra actitud no influye globalmente, remiren tal cual la campaña de elecciones andaluzas. Que pesadez, que muermo, que repetición del pasado en las formas y en el fondo, que falta de propuestas, de presentar salidas posibles, que poca imaginación para desarrollar una campaña nueva para un tiempo distinto… ¿Dónde estaban los nuevos proyectos? ¿Recuerdan ustedes haber escuchado algún plan de empleo?, ¿han oído proyectos de futuro sin necesidad de recurrir a mencionar lo malos que son los otros contendientes? Acaso creían que los problemas que padecemos en España no tienen que ver con estas cuestiones tan extendidas de desprecio por la cultura, la racionalidad, el estudio, la falta de argumentos.

martes, 17 de marzo de 2015

Limitaciones en la diversidad ideológica. En ambos lados

‘’No existe plena conciencia en España (incluyendo en sus círculos académicos) de las enormes limitaciones que existen en la diversidad ideológica de sus mayores medios de información, tanto en medios televisivos y radiofónicos como en prensa escrita en papel, limitaciones que son mucho más acentuadas que en la mayoría de países de la Unión Europea de los Quince, el grupo de países de la UE de semejante desarrollo económico al español. ‘’ Vicenc Navarro.

El párrafo corresponde a un artículo de Vicenc Navarro publicado en ‘Nueva Tribuna el 6/03/2015. Fundamentalmente el artículo refiere ejemplos de las recientes negociaciones griego-europeas, cuya conclusión general puede ser compartida, los medios de comunicación españoles presentan en general una postura anti Syriza. Ahora interesa resaltar del artículo la idea manifestada por el autor en su primer párrafo: No existe plena conciencia en España (incluyendo en sus círculos académicos) de las enormes limitaciones que existen en la diversidad ideológica. A lo que añadiría yo, también en los ámbitos progresistas o de izquierdas.

Lo que Vicenc Navarro destaca como característica de un sector de la sociedad española, es una particularidad que por desgracia afecta a la sociedad en su conjunto y se extiende a sectores progresistas o de izquierdas, sean individuos o grupos, partidistas o no. Somos un país con debates muy limitados, amantes del reduccionismo dicotómico de blanco o negro, amigo o enemigo, con poca libertad de expresión en cualquier acera ideológica; dice Navarro, ‘limitaciones que son mucho más acentuadas que en la mayoría de países de la Unión Europea de los Quince, el grupo de países de la UE de semejante desarrollo económico al español’.

En las redes y blogs de izquierda, la pertenencia al clan, el conocimiento y uso de sus códigos de lenguaje y de sus gurús, prefigura la aceptación inicial de individuos y opiniones que pueden encontrar serias dificultades para mantener la integridad de su imagen y/o ideas aquellos que se alejen un poco de las pautas grupales. Nadie de fuera podrá introducir opiniones contrarias, pero tampoco a nadie de dentro se le permitirá seguir un debate sin aguantar una lluvia de adjetivos, si pretendiera manifestar opiniones diferentes a las comúnmente aceptadas por el clan.

En los medios de prensa de izquierda no participa cualquiera, -pocos como Navarro, que forma parte de la élite, podrían hacerlo en varios medios diferentes-, cada cabecera nuclea a su grupo y da salida a la corriente defendida por dicho medio que se encargará de dificultar las opiniones del resto, incluidas las ideológicamente cercanas, pero no afines, ¡menudos somos de exigentes en la acera izquierda! La verdad la tenemos cada uno, está en nuestro grupo, y el resto son los equivocados, para muestra observen las múltiples candidaturas diferentes en pueblos y ciudades, todas de izquierdas, todas por la unidad, todas enfrentadas… lo cual tiene su reflejo en los medios de izquierdas que toman una o dos opciones y machacan al resto.

En las redes sociales y/o en asambleas de barrio cortan y cercenan, impiden toda posible discusión y argumentación que no esté en los códigos de ese grupo. Intenten hablar de la deuda y déficit, un problema real que tendrá que afrontar toda candidatura que se presente en municipio, Comunidad Autónoma o Estado, y la necesidad de austeridad pública para reducirlo. No podrá empezar a hablar, porque la receta, el mantra, es defender lo público que por alguna extraña razón se identifica con gastar más, y no mejor. No le dejarán explicar que mucho gasto público actualmente es improductivo y solo alimenta a corruptos, que habría que eliminar empresas que son nidos de amiguetes, y gastos suntuarios de representación o asesoramiento, etc.  ‘los portavoces de las derechas insultan, interrumpen, gritan y no permiten la expresión de argumentos contrarios a sus tesis’ dice Navarro, los portavoces de la derecha, y de la izquierda, añado yo.

Limitaciones en la diversidad ideológica? Intente decir en ambientes izquierdistas que es profundamente reaccionario que las fuerzas armadas de un país disparen a los manifestantes; que es una práctica profundamente fascista constituir grupos armados de civiles para atacar, secuestrar o matar a los opositores… intente decir que si aquí defendemos la limitación de mandatos por entenderlo progresista, -entre otras razones para evitar el clientelismo que alimenta la corrupción-  no podemos defender el poder indeterminado e ilimitado en otros lugares, queriendo encima mantener el carácter progresista a lo opuesto etc. etc. Si lo prefieren podemos dar una vuelta por los medios progresistas para ver sus limitaciones a la diversidad ideológica y comprobar ataques y apoyos a grupos y/o candidaturas mientras combaten las contrarias del mismo corte ideológico, y por supuesto todos ellos atacarán a El País, y/o la opción socialdemócrata. –En el artículo citado del Sr. Navarro salva de forma rara la presencia de Krugman en El País, olvida a Stiglitz, Estefanía, A. Costas…-

Son tantos ejemplos de rechazos, insultos, descalificaciones, o ataques que leo y escucho diariamente que prefiero no citarlos, pero cualquiera que viaje por la red podrá comprobarlos por todas partes. Así la crítica que hace Vicenc Navarro referida a los grandes medios de prensa nacionales es ampliamente generalizable a toda España y a nuestro nivel de incultura democrática, de respeto al otro, siempre en nuestra historia hemos pretendido vencer, derrotar totalmente, no convencer. En gran medida solo el nombre de quien habla o escribe, es suficiente para tomar posición, adjetivar, y dar por supuesto que la peña lo entenderá, lo que diga o escriba, sus ideas que debieran ser lo esencial, darán lo mismo, siguen su curso sin debatir.

Se lee o escucha solo lo que diga alguien del propio clan, y se maldice el resto, por cualquier razón en la que tuvo bastante que ver el azar, primero se elige ser de uno u otro grupo y posteriormente se toman posiciones que permitan reafirmar la decisión y justificar la pertenencia al club. Sentirse incluido en el grupo será la determinante principal para opinar. Así el espíritu crítico irá desvaneciéndose poco a poco, quedando reducido todo debate por muy complejo que pudiera ser a un simple posicionamiento en una u otra trinchera.

El problema es que lo anterior no es nuevo, durante el largo antifranquismo era notorio el desprecio y lucha de unos izquierdosos contra otros, todos queríamos construir el partido, en torno a nosotros, todos queríamos la unidad, en torno a nosotros, imposible eso de respetar y compartir la diversidad ideológica, ese comportamiento no existía entre los rojos. Si uno estudia la pista a los grupos, círculos y ambientes de izquierdas llegará a sus legendarias peleas hasta despedazarse durante la Guerra Civil hasta llegar a enfrentamientos armados. Si estudia el siglo XIX y comienzos del XX comprobará las luchas entre socialismos distintos, o entre anarquistas y socialistas o comunistas.  Así que lleva razón V. Navarro: ‘No existe plena conciencia en España (incluyendo en sus círculos académicos) de las enormes limitaciones que existen en la diversidad ideológica. A lo que añadiría yo, sucede, pero en toda la sociedad, en los ambientes de izquierdas también. El por qué ocurre es otra discusión.

sábado, 14 de marzo de 2015

Algunas opiniones del pasado son una rémora

El pasado de los líderes de Podemos es un filón para otros sectores, pretenden arrinconarlos en la extrema izquierda y en ocasiones lo consiguen. En un partido recién nacido, el pasado de sus líderes se generaliza y sustituye el pasado colectivo y está siendo una rémora para asentarse en el centro, están tardando mucho en desligarse de él, no es fácil, perdiendo muchas energías y enredándose en la madeja en vez de cortar, cambiar y avanzar. Ese pasado les ayudó inicialmente a sumar gente de extrema izquierda y abstencionistas, pero ahora se ven en la imperiosa necesidad de sumar centro -Pablo se declara patriota; grande el Papa Francisco; ni izquierda ni derecha; el pueblo contra unos pocos, abajo contra los de arriba,  los Botín no son casta…-  

El problema surge porque ante su profusión empieza a resultar difícil distinguir hasta donde serían expresiones tácticas para atemperar episodios del pasado y sumar centro derecha, o realmente se trataría de su poso ideológico, en este sentido muy confuso. Las intervenciones se suceden, como la referida a la invasión francesa de 1808 salvada por el pueblo español, tan cercana a las opiniones españolistas que rechazaban a los ilustrados, defensores de la constitución de 1812, afrancesados en gran medida y contrarios las milicias católicas del pueblo dirigidas por curas y fernandinos. Comprendo que el tema es complejo, por ello poco indicado para lanzar proclamas tan patrióticas en Sol.

Discutir de todo y no quedarse en contraponer extremos, campo de batalla hacia dónde conduce la derechona  y sus voceros desde medios de prensa, radio y televisión, como hacen desde los gobiernos Aznar, asfixiando todo debate y bloqueando toda posibilidad de encontrar caminos, lo cual conduce a no poder debatir los problemas de crecimiento, modelo productivo, planes de empleo, competitividad, aumento desigualdades, adaptación a la globalización, regeneración democrática... Pero es que la nueva organización tampoco debate seriamente esas cuestiones, lo cual se facilita con documentos ampliamente difundidos, ello taparía inmediatamente los brotes del pasado y abrirían la puerta a objetivos y modelos, así Dinamarca o Venezuela se aclararían bastante, modelos tan diversos que hoy conviven dentro de la diversa gente que conforma Podemos. Los argumentos tienen que contener opciones y posibles alternativas en función de apoyos en relación a costes posibles, costos de aplicación y de no aplicación, resultados previsibles a corto, senda de largo plazo, visión de futuro en la que se enmarcan esas decisiones de corto plazo, dificultades previstas...


Las dificultades de entender narraciones en distinta onda de la que tradicionalmente tengan los grupos, son muy grandes, miren ejemplos extremos para entender la protección del cerebro a nuestras creencias: las personas religiosas se cierran ante la pederastia de curas y obispos, los franquistas y su cerrazón ante la ignominia de las fosas por los caminos de España, los comunistas no quieren saber de los gulags, etc. etc. Pocos aceptan leer o escuchar argumentos si ello incomoda sus convicciones, el problema es que vivimos momentos en los que se necesitan grandes transformaciones que no se contienen solo en el debate derecha-izquierda, el hartazgo es tremendo y las costuras que hasta ahora han contenido pueden reventar. ¿Por qué las opiniones del pasado de unos individuos tienen tanto peso en los juicios sobre una organización recién nacida?, porque existe un fuerte hiperliderazgo que provoca que todo el mensaje se polarice en sus élites.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Los más papistas que el Papa no dan ventaja

Dentro de los afines a Podemos será una dificultad para desarrollarse como partido aquellos hooligans que solo ven maldades en las críticas, en todas, en las de cualquiera que lleve la contraria, muchas de ellas provocadas por meteduras de pata propias, conflictos entre lo dicho y hecho en el pasado con la necesidad de mostrar otra imagen en el presente, o por actuaciones contradictorias entre el discurso y la práctica,… los hooligans pueden bloquear debates necesarios e ideas diferentes que permitan ajustar planes y objetivos, pueden impedir limpiar errores y prescindir de individuos que constituyan una rémora. 

Los aspavientos que provocan los fanáticos por no aceptar que muchas evidencias se critiquen, les pueden restar simpatías, unas pocas cada día, hasta que de repente en un momento pierdan cifras importantes… leo y escucho a indignados de Podemos, contra la prensa en general, contra militantes o activistas de otras zonas, contra políticos de otros partidos, contra intelectuales, radios y televisiones… dicen que por su campaña anti Podemos, solo aceptan aplausos, y sí señor, como si a cualquier otra fuerza  no la trituraran sus adversarios.

La maquinaria del PP durante años identificó como filo etarra, colaborador con ETA,… a Zapatero, a los socialistas, a toda voz que les llevara la contraria en el tema del terrorismo, no es visible una mayor animadversión hacia Pablo Iglesias que hacia Rubalcaba, y éste fue uno de los mayores artífices de la derrota de la violencia etarra. Lo anterior vale para contextualizar, no justifica el comportamiento de Sergio Martín, director de TVE24h protagonista de aquella enhorabuena por la liberación de presos, lo que no se atrevió a decírselo a los jueces que fueron  los que realmente liberaron a los presos, pero sí dejó la insidia de identificar a Iglesias con ETA. Pero, hay casos diversos, en los que son necesarias aclaraciones de los líderes de Podemos como los de cualquier otro partido.

Los quejosos papistas hacen un flaco favor a Podemos, no saben utilizar las oportunidades que brinda una exposición mediática tan alta como la que han disfrutado, muy por encima de IU, UPyD, y otros; hasta ahora sus líderes lo aprovecharon maravillosamente para contrastar opiniones y extender el mensaje, eso en una formación de nueva creación que pretende ganar, por tanto sumar y sumar, ha sido esencial para darse a conocer y expandirse. Pretender arrinconar o desplazar a los que tuvieren discrepancias o ideas diferentes, será un problema, entre otras cosas porque las ideas apartadas podrían ser las más claramente identificadas con el espíritu y objetivos de Podemos, dicho de otra forma, los más papistas se arrogan las esencias de una línea política que está sin definir y bien podría ocurrir que solo representara sus ideas particulares o las de una minoría que intentara taponar los objetivos que definiera Podemos como partido.


Una parte de los apoyos a Podemos procede de antiguos militantes y activistas de extrema izquierda, desde antaño desengañados con la sociedad en la que viven, y que hoy creen tener una segunda oportunidad de reiniciar viejas ideas revolucionarias. Las élites de Podemos, después de estudiar la experiencia de IU y grupos minoritarios, han llegado a la conclusión de considerar que este grupo podría constituir una rémora para sus objetivos, ya que cuanto más firme y clara sea la senda ideológica, menos gente caminará por ella, ello dificulta el objetivo fundamental de ganar elecciones, para lo cual son necesarios militantes y activistas, pero resultan imprescindibles los nuevos no tan ideologizados y experimentados. Y son imprescindibles los votantes del centro.

domingo, 8 de marzo de 2015

Problemas internos de Podemos

Tensión entre luchas y votos, querer y poder, revolución y sistema 

Otro conflicto hará su aparición entre los allegados, la tensión entre las luchas y la necesidad de organizarse, los esfuerzos dedicados a protestas, luchas fundamentalmente defensivas, enfrentados a la nueva dinámica de acciones organizativas y de agitación y propaganda para conquistar votos, entrará en conflicto entre sus militantes la actividad contra, típicamente izquierdista, con la actividad proactiva necesaria para organizar estrategias y tácticas que pudieran llevarlos a ganar las elecciones, objetivo que sitúa el grueso del conflicto en el terreno electoral, lo cual no facilitará desarrollar acciones en calles y empresas sino más bien al contrario, tenderá a disminuirlas y encauzarlas. El conflicto se producirá entre dos maneras de entender la militancia y la acción política, entre lo viejo y lo nuevo, porque existe el conflicto en la sociedad al margen de Podemos, y no parece haberse llegado a una síntesis al modo en que antes se relataba la diferencia entre teoría y práctica. La militancia de redes sociales, con mucha fuerza en la organización, aumenta la influencia del desear sobre el actuar, sube la valoración del querer algo como elemento de peso sobre otra opción como es la batalla y dificultad para conseguirlo, que considerará fuerzas y dificultades, necesitará buscar alianzas y pactos, lo que implica ceder algo… son dos formas de militancia distinta.

Este es un aspecto complicado para la organización, originalmente auspiciada y nucleada por activistas y soñadores del ambiente revolucionario; el cambio iniciado con su éxito logrado en la campaña de Elecciones Europeas, les lleva a reconvertir las luchas que bordeaban el sistema en fuerza electoral dentro del mismo, porque han visto posibilidades de ganar poder a través de los votos. Su ruptura con el ambiente revolucionario pretende recuperar fuerzas que estaban fuera del sistema entre abstencionistas, activistas lateralizados, desafectos, desengañados, rabiosos, cabreados, bolivarianos, alter,… aglutinar para reconvertirlos e integrarlos en un esfuerzo que podría lograr poder ciudadano por la vía de los votos, por tanto, están apostando claramente por defender el sistema democrático como el mejor de los mundos posibles para lograr modificar las condiciones de vida y trabajo de millones de personas.

El conflicto generará tensiones entre los sectores activistas que ideológicamente no aceptaron la Transición, -o lo que es lo mismo la sociedad democrática y la regla de juego básica de la misma, la confrontación de fuerzas que se enfrentan electoralmente para dar una resultante de poder- y no tendrán claro la posibilidad de lograr el objetivo de gobierno y las élites de Podemos que sí lo ven factible, al igual que creen en dicho objetivo muchos de los nuevos militantes y apoyos que van apuntándose a la organización, lo que al fin y al cabo está dotándola de la fuerza de suficiente para estar entre las tres primeras opciones electorales. Hasta ahora, comienzos de 2015, las élites mantienen un hiperliderazgo aceptado por todo el mundo, pero sería muy raro que las contradicciones citadas no se extendieran por la militancia afectando a la dirección incluso antes de las elecciones generales.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Podemos. La transversalidad fue una de las claves, tiene otra cara

La transversalidad en Podemos es clave, -jóvenes ni, nis, y jóvenes con estudios  suficientemente preparados pero sin perspectivas, precariados, mayorcitos ex rojos, viejos soñadores, urbanitas de grandes y pequeños núcleos y población rural, nuevos simpatizantes digitales fanáticos de redes sociales sin experiencias de luchas y antiguos militantes antifranquistas de vuelta de todo, etc. etc.- tanta diversidad al mismo tiempo será un foco de problemas, por las contradicciones que generarán las decisiones programáticas y de funcionamiento, que resultará utópico satisfagan deseos e intereses tan distintos como los que representan sus seguidores, cuando las alternativas se obligan a concretar nunca complacerán a todos y muchas personas que se unían a ellos por agotamiento, indignación, cabreo, desesperación,… en definitiva en contra de lo existente, será raro aguanten unidas todas a una, en defensa de medidas concretas tan diversas como irán saliendo, lo normal es que sufran un relativo desgaste a medida que vayan programando propuestas y eligiendo alternativas y personas para puestos de dirección y representación.


Para ganar transversalidad, algo que requiere una sociedad compleja, prescindieron en sus discursos de referencias al eje izquierda/derecha, quitando deliberadamente la carga obrera de sus declaraciones, rebajar el carácter de clase del discurso lo consideraban necesario para ampliar su base electoral, trataban de englobar a toda la gente, al pueblo en la lucha de los más contra los menos, la casta; sus propuestas y relato van en la dirección de poder sumar al 99% contra el 1% -típico de movimientos 15-M, Occupy Wall Street y similares-. Racionalmente es un absurdo, nunca habrá un resultado político que agrupe tanto con estos porcentajes, ni aproximados. Pero electoralmente podría tener otro efecto, quieren sumar todo lo que se mueva; si con los primeros mensajes bolivarianos sumaron algún colectivo de extrema izquierda, incluso arrancándolos de la abstención, en esta fase el mensaje que deja de lado el obrerismo y el izquierdismo era imprescindible para sumar jóvenes, pensionistas, amas de casa, pymes, autónomos, profesiones liberales, precariado, ni-nis, estudiantes… aunque suma en el desconcierto a sectores tradicionales de trabajadores.

Todo se mezcla en esta batidora por las hienas que los esperan, hay donde morder y resulta difícil sustraerse a tanta provocación, así una supuesta entrevista en TVE 24h, se convierte en una encerrona que pretende acosar a Pablo Iglesias, con juego sucio, formulando una pregunta opinión integrada por el supuesto periodista imparcial, realmente formulando una acusación provocadora por parte del conductor del programa Sergio Martín quien prácticamente felicita a Iglesias por liberar a presos de ETA. El periodista queda descalificado por esto de por vida, el cobarde nunca se atreverá a felicitar a quienes de verdad los han liberado, -los jueces- o a quienes han contribuido a su liberación, -gobierno- pero deja caer la mierda de arrimar Podemos a ETA, tal cual hace Telemadrid habitualmente. 

Imposible debatir nada en estas condiciones en los medios en donde todo se convierte en discursos y proclamas. Todos tienen motivos para sus posturas, los documentos o ideas de Podemos, posiblemente no serán las alternativas concretas que se necesitan, pero sin duda las aplicadas hasta ahora solo han conducido al desastre, Sergio Martín, tertulianos, voceros y militantes de una puta vez tienen que darse cuenta de que no sirven las políticas implementadas, es un tormento innecesario seguir aguantando cuentos sobre los éxitos económicos del Gobierno cuando la deuda está en el 100%, el paro y la pobreza sin control…

La estrategia de Podemos para gobernar trata de ganar el centro incluso desplazándose a la derecha, pero a medida que se vaya andando surgirá un problema por las esquinas, sumar y evitar restar grupos tan diversos será muy dificil; conquistar a millones de personas auto-situadas en los grupos 3, 4, 5 y 6 del eje izquierda derecha del CIS y al mismo tiempo evitar perder por la izquierda auto-ubicados en el 1 y 2. Ganar el centro le enfrentará con su izquierda y le retirará apoyos por el lado de IU. Son los mismos quebraderos de cabeza que tienen hoy en Europa la socialdemocracia, la izquierda en general, aquí PSOE e IU.

Y por si fuera poco, aparece Ciudadanos, en parte con algunas similitudes de discurso limpio, nuevo, moderno, interclasista... con grandes diferencias en cuanto a explicar medidas, lo cual realizan de forma más concreta y definida, porque sus bases sociales son menos transversales y están mas localizadas y concentradas, urbanitas, profesionales, jóvenes con estudios, nuevas incorporaciones a la política con poco rastro de ex militantes antifranquistas... parece que les quitará votos del centro derecha, centro y derecha. -Como se los quitará a UPyD y al PP y al PSOE-.


sábado, 28 de febrero de 2015

Podemos. Lograr la mayoría, ganar el poder, requiere resolver

El objetivo fundamental proclamado por los líderes de Podemos es lograr la mayoría, aprovechar la ventana de oportunidad que puede hacerlo posible y por tanto toda actividad política se subordina a ese logro casi inmediato. Muchos problemas surgen como consecuencia de fijar ese objetivo de corto plazo, sus líderes saben que solo podrán conseguirlo: tras incorporar izquierdistas desde la abstención, fagocitando al electorado de IU, quitándoles el sitio y sus cuadros políticos, y conquistando el centro, saben que el grueso de la batalla se librará con el PSOE luchando por ser el gran aglutinador del electorado socialdemócrata, -la mayoría del electorado posible-, que incluye izquierda, centro izquierda, centro y centro derecha.

Lo anterior condiciona a quien quiera gobernar, necesita dejar de lado el discurso izquierdista, insuficiente para sumar 10 millones de votos como muestra un año tras otro la experiencia de IU, que tan bien supo ver Podemos, y obliga a elaborar otro discurso transversal, interclasista e inter-generacional, con ingredientes populistas, -cosas que todo el mundo quiere oír sin pararse a reflexionar sobre costos y contradicciones- para que sumen a la mayoría de la gente enfrentándola a un enemigo supuestamente pequeño en número. Con una base de simpatía relativamente asegurada a su izquierda, lograda en sus inicios, -y que, por simplificar, siguen a Monedero- ahora toca elaborar relatos para ganar el centro, -que podrían corresponder a Carolina y Errejón, también por simplificar- el discurso así se torna en muchas ocasiones contradictorio lo que podría apartar a gente.

Lo tienen claro, quieren gobernar, fundamentalmente en el Gobierno Central, consideran que desde él tendrían poder para hacer cosas y dejan en el camino todo lo que consideran que les podría quitar votos en unas elecciones generales. Tiene su lógica, en unas elecciones municipales necesitarían miles de candidatos que hoy por hoy no están definidos por una línea concreta, por lo que se colarían muchos intrusos facilitado por su particular relación organizativa, más ligera que las tradicionales, en una campaña de elecciones locales habría mucha gresca que desgastaría la inmaculada ilusión actual, así sus líderes estiman que tienen más que perder, que lo que podrían sumar.

Deprisa, deprisa, falta tiempo 

Acaban de nacer, se están formando como organización y las ideas no han tenido tiempo de fraguar en experiencias colectivas de funcionamiento. Sus portavoces dicen que en las municipales se colarían intrusos, que no podrían controlar por falta de tiempo y medios, es cierto, pero eso les pasará en las siguientes elecciones generales, como a todos los partidos se les sumarán arribistas Nadie sabe cuál será el resultado y la percepción de la gente una vez que tengan que tomar decisiones, así que dicen, mejor dejar al margen las elecciones municipales para evitar desgastes que permitan llegar a las generales mejor situados.

El problema del tiempo existe en cuanto a la tarea de preparar equipos sólidos de gestión; en política no es suficiente tener ideas, ni siquiera sirve de mucho tener razón, lo fundamental es tener fuerza, ganar para poder decidir, y para gobernar pueden ser necesarios alrededor de 10 millones de votos y eso no se logra solo con la extrema izquierda. En terminología CIS eje de auto-ubicación ideológica, se consigue más allá del 1 y 2, entrando en los espacios 3, 4, 5 y 6 del eje izquierda/derecha. Para llegar a esa población de centro izquierda, centro y centro derecha, tiene que lanzar constantes mensajes que cubran sus intereses y percibirse la solidez de los equipos de gestión, pero la solidez requiere pruebas, práctica, experiencia, algo de lo que un partido nuevo carece y que podría contrastar con la no participación municipal. 

Existen similitudes entre este Podemos de Pablo Iglesias y aquel PSOE de Felipe González, principalmente la percepción que tenían el equipo gestor socialista y la que ahora tiene el equipo gestor de Podemos, ganar el centro sin cuyos votos es imposible poder gobernar. Las diferencias existentes, fueron entonces más favorables al PSOE, su tradición e historia le facilitaba fuerte apoyo internacional por los vínculos con la socialdemocracia europea y mundial, ello facilitaba ayudas económicas y relaciones empresariales, relaciones políticas con otros partidos y gobiernos, vínculos diplomáticos, cobertura ideológica… relaciones de muy superior calado a los que tiene Podemos en la actualidad.

El PSOE en aquellos años pudo formar equipos de gestión sólidos porque abrió sus puertas, integró, fagocitó,… a miles de líderes y activistas de todas las izquierdas y movimientos sociales, eran gentes con gran experiencia en resolver problemas concretos insertados en todos los ámbitos de la sociedad, -capacidad o impulso que perdió en los noventa, una de las causas fundamentales de su agotamiento-. Las posibilidades para integrar a tantos individuos, las facilitó una estructura organizativa y equipos que tenían clara la necesidad de incorporar gestores políticos diversos. Este podría ser el destino para muchos cuadros de IU, aunque aún no sabemos si Podemos cuenta con posibilidad de integrar organizativamente en su estructura, y si aceptará la entrada de activistas que pueden provocar fricciones, diferencias y dispersión, lo cual podría transmutar parte del discurso conocido hasta hoy, que fundamentalmente es el de los líderes.

miércoles, 25 de febrero de 2015

La realidad de las redes sociales puede ser un engorro

Dos aspectos problemáticos para un futuro de responsabilidad pueden estar contenidos en un factor de éxito repentino, como fue la suma de simpatías hacia Podemos. La rapidez y extensión de los apoyos logrados por Internet, su facilidad para comunicar y votar, son una cara de la moneda, que contiene otro lado de fragilidad. Las redes sociales pueden sumar velozmente, y pueden restar con la misma velocidad, cambian percepciones y noticias en instantes, pueden convertir en obsoletas tendencias de apoyo de un día para otro, esa realidad líquida tiene grandes dosis de inconsistencia y dificultades para perdurar en la misma línea, lo cual puede generar inestabilidad en las fuerzas de apoyo a Podemos que tendrían menor consistencia que la facilitada por antiguas militancias vinculadas a otros partidos hoy con menor número de militantes y simpatizantes.

Partidos nuevos y movimientos como el 15-M son abanderados de las formas políticas, 2.0. No existen pruebas de que esas nuevas formas garanticen buenos resultados en cambiar la correlación de fuerzas, salvo en procesos electorales, en donde sí hay experiencias de su potencial en campaña, por ejemplo en EEUU, en donde existen pruebas de similar validez para comprobar que los resultados no tuvieron estabilidad ni consistencia suficiente que permitieran modificar las relaciones de poder. Seguro que la política no podrá vivirse sin contar con esas nuevas herramientas, al tiempo que parece excesiva la confianza depositada en las redes sociales como determinantes de cambios en las relaciones de desigualdad. 

El extraordinario apoyo mediático proporcionado al 15-M y la experiencia de la primavera árabe, pueden llevar a idolatrar las tecnologías por encima de los compromisos de lucha, en ambos casos las redes han mostrado ser instrumentos de primerísimo orden para comunicar y convocar acciones, sin embargo parece excesivo concederles la misma importancia en cuanto a modificar las estructuras de poder en esos países, o determinar posturas de cambio y compromisos de lucha en los individuos participantes. La realidad árabe ha sido modificada por decenas de miles de personas que ya tenían tomada postura de rebelión, luchando abiertamente contra otras fuerzas, las bases reales sobre las que se asentaron las revueltas, fueron los movimientos físicos de miles de personas, cuya resistencia durante bastante años en forma de manifestaciones, luchas callejeras, reuniones y organizaciones de grupos que provocaron muertes, represión, torturas… antes de la primavera árabe dichas acciones fueron imprescindibles para que posteriormente con el uso de las nuevas herramientas de internet tomaran otra forma en Túnez.

El papel de internet y las redes sociales, es diverso y presenta dos caras. Por un lado, abre puertas al margen de los poderes tradicionales, no solo gobiernos y poderes económicos, también los partidos y élites tradicionales, permite a los individuos y grupos, extender una rápida comunicación e información, ideas, convocatorias e imágenes, circularán a gran velocidad facilitando el acceso a la mayor información que haya existido nunca, -hasta el punto de ocultar lo importante por aplastamiento de cantidad y diversidad y por tanto generar un problema nuevo en la selección y búsqueda de lo útil-. La utilización de internet facilita coordinación, adoctrinamiento, preparación y convocatorias de acciones puntuales a los activistas ya existentes, sean éstos yihadistas o grupos de mujeres, jóvenes demócratas o defensores del antiguo régimen y por supuesto permitirá mayor participación en debates y aportaciones tanto en la centralización de esfuerzos como en su descentralización.

Internet posibilita la incorporación de millones de personas a movilizarse, al margen de su encuadramiento en movimientos ya existentes, ONG’s, partidos y sindicatos tradicionales, permite la transversalidad en la movilización por cuestiones concretas sin necesidad de encuadramiento previo, -militantes de partidos distintos, activistas con bases programáticas diferentes, se unen en los movimientos árabes, el 15-M, etc.- y al facilitar la inmediatez en la transmisión deliberativa y toma de decisiones, abre una real posibilidad de mayor y mejor participación social entre representados y representantes, entre consumidores y empresas, entre individuos y grupos, entre diversos grupos, etc. Pero internet y las redes sociales también impulsan otros aspectos, que giran en torno a la entronización de la superficialidad como norma de conducta supuestamente válida para atacar a los poderes, llegando a entronizar en millones de mentes una supuesta facilidad para iniciar la revolución, fundamentada en una herramienta, la tecnología, en vez de en las luchas de los seres humanos quienes se valen de los medios a su alcance en cada momento. La tecnología en manos de los movimientos sociales será una herramienta poderosa, siempre que existan activistas políticos a los que no podrá sustituir. 

El segundo aspecto problemático a que hace mención el comienzo, estaría relacionado con la convivencia de dos mundos muy diferentes, la militancia de redes sociales y la militancia de cuadros medios necesaria para desarrollar a Podemos allá donde se encuentre la formación en contacto directo con la ciudadanía, sean ayuntamientos, barrios, fábricas, etc. etc. Gran parte de estos cuadros medios imprescindibles para desarrollar los objetivos del partido, desembarcarán procedentes de IU y otros pocos del PSOE y otras formaciones y movimientos. Las experiencias directas de estos cuadros políticos y su forma de actuar en el terreno, chocará frontalmente en teoría y práctica con los militantes y cuadros que provengan de las redes sociales abriendo un frente de conflicto de conflictos. Los cuadros políticos de un partido de izquierdas tendrán que luchar in situ contra patronal y fuerzas de orden, contra otros adversarios sindicales y políticos, contra enemigos políticos de otras formaciones parlamentarias, o extraparlamentarias, contra patronales grandes, pequeños y medianos, contra iglesias, creyentes… tendrán vínculos y relaciones concretas en primera línea con los ciudadanos y sus problemas, todo ello será muy diferente a las relaciones que pudieran establecerse por las redes sociales, lo cual puede abrir una situación conflictiva.

Una derivada de la complacencia social, y la entronización de una realidad líquida, es visible en la difusión que tienen las nuevas formas de protestas blandas, ‘suavecitas’, que tienden a ser percibidas como suficientes y por tanto calmar millones de conciencias y convertirse en sustitutorias de otras formas de presión utilizadas hasta hace poco. Las redes sociales tienden a engañar respecto al poder transformador de los poderes económicos y políticos al sustituir formas de presión que requieren esfuerzo y provocan enfrentamientos y riesgos, por las modernas formas blandas que difunden, en muchos casos cuasi juegos, que todo el mundo acepta precisamente por su facilidad y poco riesgo, incluidas las grandes corporaciones causantes de gran parte de los problemas que se quieren resolver con apretar un botón, mandar un mensaje, apagar la luz, etc. etc. Las luchas por concretas necesidades vitales y falta de derechos, contra injusticias, explotación y represión, de cualquier movimiento habrán de salir a espacios donde supongan enfrentamiento con los poderes y no una fiesta. En el mundo de las redes sociales se impulsan muchas protestas que contienen altas dosis de carácter festivo y facilón, con pocos resultados prácticos en cuanto a cambiar relaciones de poder, ese carácter festivo se expande y difunde como aspecto básico de una nueva forma de afrontar problemas ocultando otras aristas duras y difíciles de ver, por ejemplo en los países árabes y emergentes, en donde los muertos, torturas y las cárceles han rodeado sus protestas antes de ser difundidas por los medios con excesiva luz enfocando lo bonito de lo nuevo, oscureciendo los tradicionales riesgos de las luchas. (Mas sobre el asunto en ‘’El poder y las redes sociales’’.)

domingo, 22 de febrero de 2015

Podemos. Capacidad de pactar. El problema está relacionado con la virtud

La ventaja comparativa percibida por simpatizantes y militantes, y por una parte de la ciudadanía harta de acumular cabreo, es que las élites de Podemos han logrado su marginamiento del sistema, o una apariencia de estar en las inmediaciones del mismo. Les ha resultado muy positivo su capacidad para separarse del resto de fuerzas y de las élites político-económicas, -la casta, los malos-, alejados de ellos les permite mostrarse al otro lado, inmaculados, sin historia reciente de sufrimientos, errores y corrupción, se sitúan en el otro conjunto del relato, -el pueblo, los buenos-. La simplificación de abajo-arriba, buenos y malos, -tan cercana a las religiones-, históricamente ha dado siempre excelentes resultados para movilizar y sumar voluntades; aunque no fuera útil de cara a resolver problemas, y dificultara la convivencia.

Su merma en la capacidad de pactos y relaciones podría ser un gran problema y el que más directamente depende de ellos para ser resuelto. Las élites de Podemos se están metiendo en un pozo voluntariamente, aislándose del resto de élites de la sociedad española y de su propia gente a la que no están preparando para entender los pactos que necesariamente van a realizar porque será dificilísimo obtener por encima de un 30% de los votos; luego será complicado de explicar la boutade de maldecir pactos con la socialdemocracia y aprobarlos con la extrema derecha, - como Syriza en Grecia-. La mayoría social a que se hace referencia continuamente, se situará en el entorno de un tercio de votantes, -Syriza menos del 37% de votos- lo cual significa la existencia del doble individuos no seguidores, otros dos tercios de adversarios y enemigos. 

La capacidad de pactos de Podemos se está viendo perjudicada por su actitud contra el resto del mundo, y dado que no es probable una victoria por amplia mayoría absoluta, serán necesarios acuerdos de gobierno para poner en marcha los cambios necesarios, y eso en todos los niveles, locales, autonómicos y nacional, por tanto el problema afecta a las élites de esos diferentes niveles. Ítem mas, en cualquier sociedad moderna es necesario negociar habitualmente con poderes económicos y políticos, nacionales e internacionales, sean afines o contrarios. ¿Alguien se imagina que pueda empezar a resolverse el grave asunto del paro sin un pacto nacional por el empleo en el que participen sindicatos, patronales, todos los partidos…? ¿Sin pactos que reduzcan adversarios y neutralicen enemigos no podrá embridar a las empresas energéticas? Lo que será necesario para impulsar crecimiento domando los costes energéticos. Poner en marcha una reforma fiscal profunda, requiere la participación de diversas fuerzas, incluidos apoyos europeos, plantearse programas de I+D+i, reencauzar el estado de bienestar, reindustrializar España, las relaciones con Europa, etc. etc. todo ello necesita mayorías muy amplias para poderse realizar -a veces de 2/3 o 3/5- y lo que es más importante requiere amplias mayorías para que los cambios sean estables y por tanto resulten eficaces.

En el caso español, la situación de deterioro social e institucional es muy grave, como los diagnósticos recogen, por tanto y según sus propios análisis para reconstruir sociedad e instituciones, será necesario un nuevo pacto social, lo cual requerirá de múltiples pactos a múltiples niveles, salvo creer en la fantasía de reunir un voto del 95% en todos los ámbitos de la sociedad, sea en la fábrica, en el pueblo, en la capital, en aquella Comunidad, o en el Parlamento. Pactar, depende de la correlación de fuerzas y no solo de la voluntad o deseos de un interlocutor, pero además se verá influido por el talente de la relación. Enfrentarse a todos los adversarios políticos, está limitando opciones de futuro, y salvo para los frikis que creen que se puede vencer a los contrarios y derrotarlos totalmente hasta hacerlos desaparecer, cualquiera que esté en la política a cualquier nivel, debería saber que tendrá que negociar diariamente casi todo lo que haga, dentro y fuera de su grupo de actividad.

Dados los vínculos convendría estudiar–aquí de forma sintética- el ejemplo de Varoufakis, intelectual y ministro de economía griego, intentando renegociar mejores condiciones de financiación para Grecia; sus propuestas de nuevos bonos referenciados al crecimiento griego para cambiarlos por los de la deuda con la UE y la dirigida al BCE con intercambio de la actual deuda por bonos perpetuos, al margen de que fueran buenas o malas ideas, la forma –además del poco soporte de otras medidas complementarias- ha provocado una reacción del BCE consistente en declarar inaceptables los bonos griegos como activo colateral para obtener los créditos bancarios que dotan de liquidez a la banca, lo cual va a perjudicar gravemente a millones de griegos, al limitar y encarecer su financiación. Una acción política no mejora objetivos por basarse en buenos deseos, requiere además una táctica, y un talante adecuado con los interlocutores que facilite apoyos y despeje el camino al objetivo. 

Antes de seguir mejor detenerse un momento por el asunto de las élites para precisar el contexto de la necesidad de pactos. En cualquier tiempo los pactos sociales de cualquier sociedad los ejecutan las élites, nunca los firman millones de personas sentadas en una mesa, o fueron negociados por miles de individuos en una plaza…los cuerpos dirigentes, son las élites de una cadena cuyos eslabones forman otras élites, sean grupos sociales, partidos políticos, sindicatos, grupúsculos, movimientos, ONG’s, etc. ellos asumen, representan, recogen, centralizan, iteran con miles de personas a su alrededor, activistas –también élites en su entorno- que a su vez iteran con otros miles, etc. al final hay unos cuantos individuos que representan a conjuntos más amplios, esto pasó en el postfranquismo. La transición no fue un camino de rosas, aquello no fue negociado entre una docena de individuos con el Rey a la cabeza al margen de las masas, como se decía entonces, la ciudadanía se diría hoy. Reconvertir la sociedad franquista costó mucho sufrimiento, lágrimas y mucha sangre.

En aquellos tiempos de la Transición el pacto social lo negociaron unas élites, porque tales eran los dirigentes de los partidos políticos, sindicales, fuerzas económicas, grupos franquistas, fuerzas internacionales… élites que estaban siendo condicionadas y presionadas por cientos de miles de personas, movilizadas, alimentadas, dirigidas, coordinadas, impulsadas… por otras élites, eslabones de la cadena que no estábamos en las mesas negociadoras con las figuras más públicas y conocidas del momento, pero dirigíamos partidos y sindicatos, cuyos militantes en grupos y grupúsculos estábamos insertos en empresas y calles, universidades y barrios… Los dirigentes de grupos izquierdistas, sus comités de dirección eran élites dirigentes respecto a esos grupos, los dirigentes vecinales lo eran respecto a los activistas de barrios, que a su vez lo eran respecto a conjuntos amplios de vecinos, los líderes sindicales, eran élites respecto a sus militantes que lo eran respecto a sus afiliados, que lo eran en relación a sus compañeros de trabajo, etc.

La construcción de una organización, o la preparación de una movilización la realizan unos pocos individuos, igual da mirar a la izquierda o la derecha, en el pasado o en el presente. Montar una manifestación, una huelga,… requiere mucha preparación que realizan élites de activistas, acción a la que se irán sumando otros grupos de individuos hasta plasmarse sumados todos ellos en la gran acción visible con miles de personas. Nunca serán esos miles quienes firmen pactos, negocien leyes específicas, dirijan el gobierno, asistan a las cumbres europeas, organicen la policía, etc. etc. desde luego, esos miles de personas influirán en las decisiones de sus respectivos dirigentes, que éstos aceptarán en mayor o menor grado. La capacidad de influencia dependerá de las presiones, de la fuerza desplegada de la mayor o menor proximidad, de los medios organizativos que lo permitan en mayor o menor medida, múltiples aspectos influirán en los eslabones de la cadena de élites entre los cuales estarán presentes no solo las presiones de los próximos, también las de los adversarios y otros poderes.

La cuestión a entender de la democracia, es que la representativa es una forma válida, útil, para deliberar y decidir, que no se conocen parlamentos o gobiernos, cuyas deliberaciones se celebren abiertas en plazas en las que participen decenas de miles de ciudadanos. Las asambleas se celebran en todas partes pero no todas juntas, sería impensable reunir asambleas de millones de personas además de poco útil y perjudicial para discutir temas concretos y tomar decisiones, que hubieran permitido previamente amplia capacidad deliberativa. Resulta más sencillo y es útil agrupar deseos, intenciones, propuestas etc. a través de cadenas de representación delegada, y de otros medios entre los cuales hoy destaca sobremanera el uso de internet. En este sentido, las élites de Podemos –concentradas y vinculadas a entornos profesorales universitarios- lo construyeron inicialmente bajo unas premisas a las que el resto aceptaron sumarse y continuar, ellos trazaron las líneas estratégicas de línea política y de carácter organizativo, definieron líneas de alianzas, y definen constantemente táctica y estrategia, etc. y celebran sus reuniones diferenciadas, separadas de las asambleas generales, o de los círculos de barrios, como en casi todo grupo humano. Esas élites tendrán la responsabilidad por su capacidad de influencia, en abrir o cerrar puertas a actuaciones y corrientes que faciliten o perjudiquen negociaciones que posteriormente necesitarán realizar en cualquier nivel de actividad.

viernes, 20 de febrero de 2015

Las trincheras del Papa


''Este Papa actual cae muy bien a laicos y a católicos disidentes, y bastante mal, al parecer, a no pocos obispos españoles y a sus esbirros periodísticos, que ven con horror las simpatías de los agnósticos (utilicemos este término para simplificar). Las recientes declaraciones de Francisco I respecto a los atentados de París (qué es esa coquetería historicista de no llevar número: Juan Pablo I lo llevó desde el primer día) no parecen haber alertado a esos simpatizantes y en cambio me imagino que sus correligionarios detractores habrán respirado con alivio. Un Papa es siempre un Papa, no debe olvidarse, y está al servicio de quienes está. Puede ser más limpio o más oscuro, más cercano a Cristo o a Torquemada, sentirse más afín a Juan XXIII o a Rouco Varela. Pero es el Papa.
Francisco I es o se hace el campechano y procura vivir con sencillez dentro de sus posibilidades, pero esas declaraciones me hacen dudar de su perspicacia. Repasémoslas: “En cuanto a la libertad de expresión”, respondió a la pregunta de un reportero, “cada persona no sólo tiene la libertad, sino la obligación de decir lo que piensa para apoyar el bien común … Pero sin ofender, porque es cierto que no se puede reaccionar con violencia, pero si el Doctor Gasbarri, que es un gran amigo, dice una grosería contra mi mamá, le espera un puñezato. ¡Es normal! No se puede provocar, no se puede insultar la fe de los demás … Hay mucha gente que habla mal, que se burla de la religión de los demás. Estas personas provocan y puede suceder lo que le sucedería al Doctor Gasbarri si dijera algo contra mi mamá. Hay un límite, cada religión tiene dignidad, cada religión que respete la vida humana, la persona humana … Yo no puedo burlarme de ella. Y este es el límite … En la libertad de expresión hay límites como en el ejemplo de mi mamá”.
El primer grave error –o falacia, o sofisma– es equiparar y poner en el mismo plano a una persona real, que seguramente no le ha hecho mal a nadie ni le ha impuesto ni dictado nada, ni jamás ha castigado ni condenado fuera del ámbito estrictamente familiar (la madre del Papa), con algo abstracto, impersonal, simbólico y aun imaginario, como lo es cualquier religión, cualquier fe. Con la agravante de que, en nombre de las religiones y las fes, a la gente se la ha obligado a menudo a creer, se la ha sometido a leyes y a preceptos de forzoso y arbitrario cumplimiento, se la ha torturado y sentenciado a muerte. En su nombre se han desencadenado guerras y matanzas sin cuento (bueno, no sé por qué hablo en pasado), y durante siglos se ha tiranizado a muchas poblaciones. Las religiones se han permitido establecer lo que estaba bien y mal, lo lícito y lo ilícito, y no según la razón y un consenso general, sino según dogmas y doctrinas decididos por hombres que decían interpretar las palabras y la voluntad de Dios. Pero a Dios –a ningún dios– se lo ve ni se lo oye, solamente a sus sacerdotes y exégetas, tan humanos como nosotros.
La madre de Francisco I fue probablemente una buena señora que jamás hizo daño, que no intervino más que en la educación de sus vástagos, y contra la cual toda grosería estaría injustificada y tal vez, sí, merecería un puñetazo. Pero la comparación no puede ser más desacertada, o más sibilina y taimada. A diferencia de esta buena señora, o de cualquier otra, las religiones se han arrogado o se arrogan (según los sitios) el derecho a interferir en las creencias y en la vida privada y pública de los ciudadanos; a permitirles o prohibirles, a decirles qué pueden y no pueden hacer, ver, leer, oír y expresar. Hay países en los que todavía las leyes las dicta la religión y no se diferencia entre pecado y delito: en los que lo que es pecado para los sacerdotes, es por fuerza delito para las autoridades políticas. Hasta hace unas décadas así ocurrió también en España, bajo dominación católica desde siempre. Y hoy subsisten fes según las cuales las niñas merecen la muerte si van a la escuela, o las mujeres no pueden salir solas, o un bloguero ha de sufrir mil latigazos, o una adúltera la lapidación, o un homosexual la horca, o un “hereje” ser pasado por las armas. No digamos un “infiel”.

Así que, según este Papa, “la fe de los demás” hay que soportarla y respetarla, aunque a veces se inmiscuya en las libertades de quienes no la comparten ni siguen. Y en cambio “no se puede uno burlar de ella”, porque entonces “estas personas provocan y puede suceder lo que le sucedería al Doctor Gasbarri…”. Sin irse a los países que se rigen por la sharía más severa, nosotros tenemos que aguantar las procesiones que ocupan las ciudades españolas durante ocho días seguidos, y ni siquiera podemos tomárnoslas a guasa; y debemos escuchar las ofensas y engaños de numerosos prelados en nombre de su fe, y ver cómo la Iglesia se apropia de inmuebles y terrenos porque sí, sin ni siquiera mofarnos de la una ni de la otra, no vayamos a “provocar” como ese pobre Doctor que se ha llevado los hipotéticos guantazos de Francisco I. Con semejantes “razonamientos”, no se hace fácil la simpatía a este Papa. Al fin y al cabo es el jefe de una religión.''

miércoles, 18 de febrero de 2015

Problemas Podemos. Culto al líder. Vieja enfermedad

El hiperliderazgo, o liderazgo exagerado puede taponar el desarrollo de muchas fuerzas creativas. Las prisas y la fuerte personalidad de las élites de Podemos han propiciado el encumbramiento de unos pocos y éste, el taponamiento de los cuadros medios. El asambleísmo que vota directamente a los líderes no es una opción más democrática que otras, una asamblea no facilita la participación en la deliberación mejor que una comisión, ni mejora la elaboración de línea política, votar un documento programático en su totalidad, para aprobar o rechazar globalmente, aceptar el todo o nada, impide sumar otras opciones que no estén incluidas y que podrían mejorar conclusiones y actuaciones, sobre todo desmoviliza a quienes podrían formular opciones con la intención de mejorarlo al incorporar otras percepciones. Si no se consideran las aportaciones salvo las de la élite, los cuadros medios no surgirán, ni se forjarán, o se apartarán del proyecto al sentirse excluidos.

Naturalmente siempre habrá alternativas a rechazar, pero cuando el procedimiento del todo o nada se mantiene como norma, pasa a ser un problema de exclusión. Si en la votación de candidaturas para la dirección hay que elegirlas completas se está potenciando el mismo error del sistema electoral con las listas cerradas y bloqueadas, que dan todo el poder a los aparatos de partidos y marginan la voluntad de los electores, en el caso de elección cerrada para la dirección de un partido supone despreciar, apartar elementos de participación democrática, votar lista entera, elegir todo o nada, es una opción que excluye militantes, fomentará el culto al líder, propiciará el peloteo para sumarse al poder existente en ese momento y fomenta la desmovilización la idea de que otros resuelvan mis problemas, elijo a aquel y que me guie en vez de propiciar cauces de participación que me incorporen al proceso deliberativo y electivo y decisorio.

En la sociedad española está sobredimensionada la figura del individuo sobre la del colectivo, la del líder sobre la del equipo, está sobrevalorado el pope político, e infravaloradas las fuerzas locales, en todos los partidos del arco ideológico incluidas las nuevas propuestas, la militancia local está limitada en gran medida a preparar los acontecimientos para la presencia de los personajes significativos y a transmitir documentos de las centrales. Pero la vida diaria necesita esos individuos y sus opiniones y sus errores, su participación en debates y decisiones, sin necesidad de esperar al gran personaje; de tal forma que si no se entrena la participación luego se generan militantes pasivos que generan mayores errores al dejar las decisiones en poder de gente muy alejada. Este es un problema que no aprecian en los partidos.

Aquella antigua forma de funcionar de antaño pudo servir durante la dictadura, pero no es posible mantenerla en democracia, ni siquiera adaptada a los nuevos tiempos, el cambio debe ser más profundo, deben utilizarse nuevas maneras. La ciudadanía pide mayor participación en los debates, en las decisiones, en la elección de sus representantes... O se romperá la baraja, como está ocurriendo. Las agrupaciones locales deben tener más opiniones, la militancia local tiene que opinar y debatir sin esperar los papeles de arriba, las discusiones con los vecinos o compañeros de trabajo hay que hacerlas sin esperar a los popes, los individuos, militantes, no pueden quedar convertidos en meros comparsas para los mítines de los personajes. Sobre el paro y la crisis todos tienen que opinar, sobre Catalunya y Europa, etc. por el contrario se ven encorsetados, llama la atención las pocas conversaciones públicas que mantienen los militantes de partidos tradicionales, que las reservan para sus popes.

Hay que intervenir en sociedad extensamente, más que ahora, con más agitadores que un líder como soporte, hay que llegar a bases sociales más amplias que el grupo de influencia de un líder, con ideas sobre todas las cosas contadas por gente tan corriente como quien escucha, y no necesariamente ideas partidistas, para lo cual debe ser gente cercana que no espere al líder para hablar. Esto lo realiza bien la derecha, llenan montones de órganos de expresión locales con sus opiniones en prensa gratuita, y opinión general en prensa de pago, radios locales y teles generales, difunden por clases y púlpitos sin esperar al papa u obispo... inundan el ámbito local y global, mientras los progresistas se resisten a crear plataformas locales de opinión, no partidaria, con ideas laicas, críticas y racionalistas, defensoras de la equidad y justicia, democráticas, capaces de explicar mil y un pormenores concretos de la vida desde una óptica alejada de la carcunda reaccionaria, sin necesidad de ensalzar al empresariado español, tan cerca de las tetas del estado y tan alejados de los emprendedores y empresarios creadores de productos y servicios con trabajo, tan cerca del BOE y tan lejos de los trabajadores...

Hay montones de ideas y aspectos necesarios a distribuir y opinar sobre ellos, sin esperar a que vengan a hacerlo en tu entorno las élites partidistas, -da lástima ver militantes de partidos que esperan que vayan sus líderes a un mitin en su pueblo para extender sus ideas- El culto a las élites, a los líderes, creció y muchos debates fueron olvidados y hay que volverlos a retomar, otros son producto de la nueva realidad, obligan a debatir a la ciudadanía y opinar de mil maneras sin dejar el terreno libre a la carcunda que nos rodea. Todos los pueblos necesitan un órgano de prensa digital, no partidario, que concentre diversidad de ideas y opinadores fuera del ámbito de control partidario. Muchos se resisten, porque no ven la utilidad de que exista una plataforma más amplia que sus propias siglas, precisamente hay necesidad de llevar la política más allá, órganos de prensa no partidistas podrían aumentar la rentabilidad social, por llegar a bases más amplias que trascendieran a los partidos, siendo de utilidad para todos los progresistas.


No me gusta que todos los partidos que se presentan realicen una campaña tan asquerosamente individualista, tan iguales en la exaltación del jefe de turno que presentan como candidato a presidente de gobierno. Las elecciones en España son para elegir diputados y senadores y no candidato a Presidente que lo elige el Congreso, los representantes elegidos, estos sí, por el pueblo. A pesar de que se dé por entendido que el líder/jefe de una lista electoral sea el presentado por esa lista como candidato a Presidente, es confundir al electorado jugar en falso, porque aunque sea elegido representante al Congreso salvo 2 de ellos, ninguna tendrá posibilidad de ser candidato a Presidente, que en todo caso no elige el pueblo sino los diputados.

Si lo anterior no fuera suficiente es todavía peor la excesiva imagen personalista en las campañas, el culto al líder, no me gusta tanto individualismo, por mucho que los gurús de campañas indiquen la conveniencia de personalizar, en España es uno de los grandes defectos, criticados por casi todos los partidos pequeños, y practicado por todos. Cargar un alto porcentaje del peso de la campaña en pegar fotos del jefe es un mal germen para el futuro.

Si queremos dar mayor responsabilidad a diputados y senadores empecemos por pensar en su existencia individualizada al margen de considerarlos meros comparsas del jefe de turno, sea Lara, Uralde, o Díez. Los parlamentarios deben cobrar mayor vida pública de la que dan los medios de prensa, tener mayores vínculos con el electorado, para lo cual deben empezar por ser conocidos, ser escuchados, tenemos que poder exigirlos, hablarlos, saber qué piensan y como formulan sus discursos. 

Sucede en Ayuntamientos, solo conocemos al alcalde, en CCAA solo a su presidente, nadie más habla, nadie monta reuniones, charlas conferencias, salvo para que hable el jefe, no se conocen los equipos, no se ven en entrevistas en los medios, en las calles, mítines, reuniones, en las radios. Hay solo un jefe parlanchín arropado y cuando éste no llega, un subteniente. Forma de empobrecer la política. Ningún partido tendrá sentido sin sus militantes, simpatizantes, parlamentarios y ello empieza por concederlos valor, que no solo tiene la cabeza, el jefe. Necesitamos saber que cuando existan dificultades no las resolverá el jefe solamente, necesitamos conocer a los equipos compuestos por diferentes personas que deberían funcionar, queremos saber que están preparados y pueden ser exigidos por todos, y ello comienza en la campaña electoral acercando realmente caras, personas y discursos, no solo de un jefe.

Cambios en la ley electoral pedimos todos, muchos coincidimos en aquellos que den mayor igualdad a la relación votos/escaños y en la posibilidad de elegir el orden dentro de una lista que no estuviera bloqueada, pero nada tiene sentido sin ampliar el marco de referencia de las personas en los partidos. El culto a la personalidad que se instala desde el principio en los partidos nuevos es incomprensible si quieren revitalizar la política y el instalado en los partidos viejos debería reducirse. Tantos y tantos jefes en cada campaña general, local y autonómica nos apartan las personas de los candidatos y encumbra peligrosamente a esos jefes a la toma de decisiones como reyezuelos de taifas aislados de sus bases. En esta situación de qué sirve tanta discusión programática y de principios si cuando haya que tomar decisiones de gobierno las decidirá un individuo al margen de ideas colectivas.

‘’A quien únicamente le ofrecen nuevos libros parecidos al que compró, no se le abren nuevas posibilidades. Y, claro, el que no conoce otras opiniones, ni réplicas a las suyas, en realidad no puede ni siquiera ponderar el valor de las propias. No se demanda lo que se ignora y se ignora aquello que está fuera del horizonte dibujado por mis elecciones anteriores, por mi trayectoria hasta aquí mismo. ’’ ¿Idiotas o ciudadanos? Félix Ovejero Lucas, Ediciones Montesinos.