domingo, 28 de junio de 2015

Un referéndum no resolverá sus problemas. Grecia (12)

Un referéndum no salvará Grecia de la quiebra, ni limitará el hambre ni el paro juvenil, ni la hará más competitiva en sus relaciones internacionales, un referéndum no aumentará los puestos de trabajo, ni permitirá mantener el pago de las pensiones, la sanidad, educación… tampoco ayudará a encontrar financiación en los mercados internacionales para seguir sorteando los déficit, incluso aunque no pagaran intereses por la deuda…

Pero Tsipras parece necesitarlo, está en un callejón sin salida, incluso podría tratarse de un último golpe sobre la mesa negociadora para forzar un acuerdo in extremis, aunque le costara el gobierno caso de echarse para atrás. A pesar del acercamiento político al que se había llegado en las negociaciones, nadie de Syriza en su sano juicio tomaría la decisión de comprometerse a un acuerdo. El conglomerado de fuerzas que componen Syriza hace prácticamente inviable la toma de una decisión favorable relacionada con las negociaciones, que al fin y al cabo trastocan bastante de lo defendido en campaña electoral, ello impulsaría un estallido de la coalición en la que hay diversas fuerzas que desde hace tiempo defienden la salida del euro, defienden la negativa a pagar la deuda con la vuelta al dracma y comenzar desde cero. Eso dentro de la coalición, pero fuera, hay otras diferentes fuerzas de apoyo y de rechazo, como mostraron las dos manifestaciones masivas y contrapuestas de la semana pasada, que podrían variar sensiblemente los apoyos parlamentarios de hoy día.

Con o sin referéndum, con acuerdos o sin ellos, dentro de la eurozona o fuera, país quebrado o sujetado por ayudas europeas, Grecia tendrá que acometer un enorme plan de reformas profundas que será imposible pueda realizar Syriza o cualquier otra fuerza política por sí sola, porque supondrá poner el país patas arriba unos cuantos años con un desgaste brutal hacia quien gobierne. De ahí la propuesta de algunos sectores para formar un gobierno de coalición que pudiera acometer las reformas necesarias.

Un referéndum no dará mayor autonomía a los gobiernos griegos, no dará mayor independencia al pueblo griego. Este es el fondo de la discusión, la ilusión de la soberanía nacional en el mundo de hoy que sigue estando prendida con alfileres en los sueños de mucha gente a ambos lados del espectro ideológico. Quedar fuera de las instituciones colectivas europeas, salirse de los pactos, separarse de aliados no deja mayor libertad para afrontar los problemas que tendrán que resolver. La ilusión es mandar al sistema a tomar por saco, pero ¿y luego, como se sustituye hoy y aquí?

Los conglomerados europeos son muy grandes para intervenir sobre ellos y atraerlos hacia las propias posturas, lo cual lleva a creer a algunas personas y grupos políticos, que fuera de coaliciones de países, mantendrán la soberanía nacional, creen que estando solos, la autarquía dará mayor autonomía a las actuaciones políticas, al poder actuar en una unidad menor. Argumentación similar a los nacionalismos modernos, creen tener independencia al actuar en unidades menores, creen poder decidir con mayor libertad en clanes, en unidades nacionales pequeñas. Por eso el manotazo sobre la mesa de Tsipras abandonando la negociación, en la coalición muchos creen que los únicos culpables de los problemas griegos son los otros, el enemigo externo, y que lejos de ellos encontrarán caminos.

El debate tiene abiertas muchas puertas, dado que las corporaciones se han hecho gigantes incontrolables, actuemos sobre lo pequeño, dado que los gobiernos en ocasiones son aliados, o están a sueldo de las grandes corporaciones, actuemos desde movimientos sociales y ONG para exigir a los grandes… pero las grandes corporaciones no se desvanecen por salirse del euro, grandes corporaciones y el espíritu de Davos, los mercados globalizados, está tan dentro de Europa como fuera, en Rusia y China, en todo el planeta Tierra. Y las ONG y los movimientos sociales no gobiernan tanto como los gobiernos, no toman decisiones modificando leyes y tratados de naciones, no son partidos políticos que pueden influir en las instituciones europeas durante las negociaciones de cuatro meses. En suma, las ONG no son elegidas en elecciones generales como lo fue Syriza, con un 36% de votos, por un pueblo que en un 75% quería permanecer dentro del euro. Y fue elegida para decidir, para resolver problemas, pero fueron elegidos con un programa que contradice la realidad de los acuerdos logrados hasta ayer.

Pero en el caso de Grecia en concreto, fuera de la eurozona, ni siquiera un referéndum acercaría la posibilidad de mayores facilidades para crecer, que dependerán de la financiación que tendrían que lograr en los mercados internacionales, crecimiento que dependería también de la presión globalizadora, un mundo abierto y volátil en el que la competitividad internacional ejerce presiones sobre las facilidades para fabricar, comprar y vender. ¿Acaso creen que Rusia o China, daría mayores facilidades financieras y comerciales, sin pedir parte de la independencia griega a cambio? Y bajo ello, la austeridad insoportable que no resuelve nada para Grecia ni para Europa

jueves, 25 de junio de 2015

Cocerse en la propia salsa. Divertimento en las redes

Hay estudios sobre redes sociales –Facebook- que demuestran que nos gusta cocernos en nuestra propia salsa. Fuera de Facebook, desde hace tiempo ya eran conocidos trabajos sobre la misma idea, los seres humanos nos rodeamos de afinidades e identidades grupales, nos gusta que nos reconozcan, nos reafirmen, reafirmarnos... no está mal, el problema surge cuando pensamos que esa es toda la realidad, cuando creemos que los que allí estamos no somos unos pocos y que el resto del mundo son muchos más. La gente revolotea en torno a sus propias ideas, mira, lee, atiende, las ideas similares despreciando aquello que le separa de su cosmovisión. ¿Recuerdan aquello de la rana?, si meten una rana en una cacerola de agua fría en ella se quedará, van calentando el agua poco a poco y la rana se irá habituando, casi sin darse cuenta… hasta llegar a cocerse; ahora bien si meten directamente una rana en una cacerola de agua hirviendo, ésta saltará despavorida y huirá.

El problema se agrava cuando funciona la emoción, la intención o el sentimiento de pertenencia al grupo; para no sentirse desplazado, a veces insultado y acosado, la situación propicia que se adoren las ideas  comúnmente aceptadas, que son aquellas que no generan enfrentamiento, lo cual paraliza debates al no cuestionarse nada, empobrece argumentaciones y va limitando el espíritu crítico sin darse cuenta, como la rana del cuento, poco a poco. Y además, esas ideas manidas no aportan gran cosa en los temas concretos de preocupación a las personas que frecuentan esos grupos o bandos. No es sencillo, no, el problema es francamente difícil de resolver en partidos políticos, grupos de amigos, listas de correos, redes sociales, colectivos, sindicatos, religiosos…

Naturalmente yo, como todos, frecuento varios grupos ideológicos cercanos, para relacionarme, comunicar y estar al día, además de tratar de pescar ideas sobre lo que se mueve en ese entorno. Pero desde mi juventud, en aquellas militancias marxistas antiguas, estoy acostumbrado a leer otras fuentes, opuestas y contrarias para conocer e interpretar, porque de dónde diablos podía uno obtener información económica en los sesenta o setenta, sino era de instituciones oficiales. Así que ahora de forma expresa dedico una parte del tiempo a buscar en otros caladeros, nacionales e internacionales, busco otras ideas e interpretaciones distintas a problemas que nos rodean, por eso entro en blogs, web, etc. teóricamente muy diferentes a los primeros y de los que me nutro abundantemente, confío en mis años y criterio para deslindar paja de grano.

Es ir un poco más allá de aquella vieja idea de leer varios periódicos, se trata de buscar otras fuentes, intelectuales, teorías, estudios, argumentos que puedan aportar algo sobre una cuestión concreta y no de casarse con ellos. Considero que ninguna página web o blog son un absoluto, al menos cuando yo las incluyo entre las recomendadas no lo hago para declararme seguidor absoluto de sus teorías, -al margen de que visito con frecuencia cientos de direcciones más de las que enlazo en mi blog-. Particularmente me gustan los autores que no absolutizan, si me cuentan una cuestión valoro más aquellas aportaciones que citan pros y contras, por eso algunos libros sobre regeneración democrática me resultan interesantes.

De muchos escritos se pueden sacar ideas sin necesidad de convertirse en seguidor de sus autores, pero nuestra especificidad española de limitar debates es proverbial; si ahora alguien saca informes sobre ineficiencia del AVE, enseguida se establece la trinchera, ¿quién lo dice? y ¿por qué? pasan a sustituir los argumentos de lo que dice… todos olvidan que hace muchos años, desde la izquierda más allá del PSOE oficial, se apostaba por otro sistema de ferrocarril rápido, sin necesidad de ser Ave cuyos costes con inasumibles, tardar 3 horas o 3 horas 10 minutos a un largo destino no era relevante en función de los costes.

Si alguien pone en cuestión el sistema electoral español, proporcional, debido a sus desviaciones que penalizan gravemente a los terceros o cuartos partidos nacionales, lo hará sin considerar las pegas de otros sistemas, los  resultados del mayoritario -en Reino Unido 4 millones de votos dan un diputado y 11 millones por encima de 300- no considerando otros aspectos como gobernabilidad, estabilidad, etc. , que no es que sean mejores o peores, simplemente no se consideran más aspectos que el que le interesa. Si pretenden declarar unilateralmente no pagar la deuda, omiten pensar en los costes aparejados, -tiempo atrás hubo muchos escritos, ahora desvanecidos, proponiendo el impago-.

Ahora un aluvión de declaraciones municipales pretenden resolver el ‘problema del paro en España’ olvidan que poco pueden hacer los ayuntamientos al respecto, -ojo, poco, no significa nada- . La gente se engaña, se cuece en su propia salsa voluntarista, no considera que el empleo tiene relación con la competitividad, nacional e internacional, que ello está relacionado con los salarios y precios de compras y ventas, tiene vínculos con el coste de la energía y su distribución, el empleo está relacionado con las comunicaciones e infraestructuras, con la fiscalidad, con la sencillez del entramado legal, olvidan que la competitividad se ve afectada por los tipos de cambio, por la moneda, el euro, que tiene relación con los tipos de interés y con las posibilidades de crecimiento del resto del planeta… en fin demasiadas parcelas fuera del marco decisorio municipal. Si se proponen nuevos modelos de desarrollo, o planes de empleo, etc. imposible hacerlo sin tomar en consideración múltiples aspectos desde muy diversos puntos de vista, sin olvidar que el lugar central de toma de muchas de las decisiones, ni siquiera de todas, es el Gobierno de la nación.

lunes, 22 de junio de 2015

Rectificar es de sabios. Pero de sabios que se equivocaron

El asunto Zapata, y otros, tiene cuerda, al ser alimentado desde ambos lados, aquí unas opiniones significativas:
Porque uno es tonto a veces, en el sentido de no advertir que mofarse del dolor ajeno es un síntoma de inmadurez, y el hacerse adulto consiste en reconocer, no sin algo de vergüenza, esos momentos en los que se fue rematadamente tonto.
 ¿tú eres tonto, chaval?
No tengo ninguna duda de que muchos de los indignados por los chistes de Zapata escenificaron un dolor que no sentían, y estoy segura de que no lo sentían porque no reaccionaron de la misma iracunda manera cuando un tipo de sus filas era grosero con las mujeres, por ejemplo, o cuando otro soltó en el Congreso un comentario insultante sobre las víctimas de la Guerra Civil. No me creo que sintieran un dolor insuperable por la brutalidad de un chiste quienes aceptan las groserías de los suyos. No cuela.
En cambio, hay otras personas que anteponen la empatía hacia los seres humanos a sus principios ideológicos y que de manera legítima se sienten violentadas cuando la “gracia” del chiste consiste en hacer escarnio de una víctima.
Creo que cuando Zapata pidió disculpas aceptó sinceramente su error, así que no sé a qué viene su linchamiento pero tampoco entiendo que sus amigos se empeñen en reivindicarlo. Pedir disculpas es un síntoma de madurez. Debo ser muy ingenua pero yo las acepto.

Ya sospechábamos que la huella de la zafiedad franquista y la cursilería falangista tenían que hacerse notar en un país de poca educación cívica como éste: pues ahí están. Y junto a los regüeldos ellos y ellas no dejan de mencionar la “dignidad”, aunque a su lado una lombriz adquiere prestancia de dragón heráldico.
Algunos los toman por marxistas, pero la brutalidad simplificadora es lo contrario de la tesis de Marx, la cual no recomienda prescindir del conocimiento para transformar el mundo, sino que lo exige como requisito para el cambio revolucionario. Lo peor —con ser malo— no es que los brutos se manifiesten antisemitas, necrófilos o feminazis sino que sean brutos o sea que presenten un perfil de inconfundible estupidez como recomendación de buena voluntad para ocupar puestos de responsabilidad
¡Pobre España, descoyuntada entre los saqueadores y los mutiladores! Sin duda necesita una regeneración política, pero no vendrá de quienes sólo saben contar hasta ciento cuarenta.

Toda representación del pasado tiene límites exteriores al texto y al sujeto que los recuerda, límites que no tienen nada que ver con la libertad de expresión ni con cualquier consideración moral, sino que proceden de los mismos hechos que se pretende representar. Como Perry Anderson y Carlo Ginzburg replicaron a Hayden White, no es posible representar la planificada operación política y administrativa de exterminio de judíos —conocida en el argot nazi como Solución Final — según el modo de tramar de un romance o una comedia. Sin duda, la representación es obra del autor, su invención, pero para que esa invención no destruya la memoria del pasado que se trata de reconstruir debe estar controlada por las voces que nos llegan de ese mismo pasado.

Por eso, porque el hombre es libre, capaz del mal radical y de la negación de su recuerdo, cabe también construir un relato de esos hechos, no para dar cuenta de ellos sino con el propósito de destruir su memoria como experiencia del mal radical. Y es esta la clase de narración elegida por el autor del tuit difundido hace cuatro años por quien ahora es concejal del Ayuntamiento de Madrid, cuando convierte la Solución Final en un chascarrillo que no se limita a banalizar el mal, como cree quien lo ha propagado: …Pero lo que pretende este tuit no es eso; es machacar, pulverizar, destruir las voces que nos llegan de aquel horror para convertirlas en cenizas de cigarrillos depositadas en el cenicero de un coche. Lo de menos es que rebase o no los límites de la libertad de expresión, que su contenido sea o no insultante, o que manifieste un gusto deplorable; todo eso, para el caso, es irrelevante. Lo que importa es que con ese procedimiento narrativo destruye la memoria del mal radical: el exterminio de judíos, así contado, es recibido con una carcajada por el público al que va destinado.
Solo cuando ha caído en la cuenta del efecto político que alcanzaba su narración, el responsable de la difusión por las redes sociales de este acto de borrado de la memoria ha pedido públicamente perdón a quienes se hayan sentido ofendidos. Bien está, pero ¿basta esta petición o, más aún, bastaría un perdón otorgado por los ofendidos para mantenerse en un cargo público como representante elegido por los votantes de un partido? No, en absoluto. El perdón es un acto moral, que concierne ante todo a quien lo pide y a quien lo otorga. Aquí no se trata de eso, sino del elegido por unos votantes que carecían de elementos de juicio sobre la identidad política del sujeto que les pedía, como miembro de una candidatura, su voto. Lo obligado no es pedir perdón sino tomar nota de la propia e intransferible responsabilidad política y actuar en consecuencia, como inevitablemente se ha visto impelido a reconocer Guillermo Zapata renunciando a su designación como responsable de la concejalía de cultura, aunque con el peregrino argumento de que era ese ámbito el exclusivamente afectado por su intervención en las redes.
La pregunta es: si para la cultura de Madrid habría sido un oprobio verse representada por el difusor, a título personal, de este texto de destrucción de la memoria, ¿por qué no habría de serlo para los ciudadanos de cualquier distrito? La respuesta solo es posible cuando se conteste a esta otra pregunta: ¿habrían consentido ni por un instante sus compañeros de candidatura la presencia a su lado de alguien que hubiera difundido por las redes un chiste en el que los asesinados por una banda fascista en un despacho de abogados de Atocha hubieran aparecido como ceniza arrojada a un vertedero?, ¿lo habrían votado sus electores?

viernes, 19 de junio de 2015

No eran demócratas. Pero trajeron la democracia

Sobre los acontecimientos de los últimos días alrededor de la candidatura de Ahora Madrid y en general sobre los miles de nuevos activistas que se incorporan al sistema para la transformación social  David Trueba escribe '¿De dónde vienen? . Yo escribí en enero de 2013 dos artículos que abajo agrego que opinan sobre el mismo asunto.
‘’De dónde vienen los políticos nos ha intrigado siempre. 
…/…
Por eso suena tan interesada la histeria que se ha desatado al día después de formarse los nuevos Ayuntamientos. Es natural que muchos elegidos en las urnas provengan de la renovación espoleada por un clima de corrupción insostenible, que mancha desde las cadenas públicas de televisión hasta el reparto de causas judiciales, que ensucia el buen nombre de empresas y ciudades sin remedio a la vista. Esos nuevos políticos provienen de la lucha estudiantil, de movimientos radicales, de asambleas de barrio, de una heterodoxia internáutica que no nos debería asustar tanto, porque representa la normalidad, la agria y contradictoria vida real, esa que está pasando mientras la presidenta del Congreso juega a un comecocos en su tableta. Es satisfactorio que corrijan la actitud, que abandonen la grosera descalificación, ese error de llamar casta a lo que es su futuro profesional y esa falta de cálculo de creer fácil la gestión política cuando es compleja, adusta y frustrante.
Igual que muchos líderes políticos cambiaron España tras la clandestinidad, las simpatías con terrorismos y totalitarismos e incluso la participación activa en el franquismo, ahora es normal que otros se equivoquen, rectifiquen y hasta improvisen. A nadie le importaba que Aznar llegara a presidente después de renegar de la Constitución democrática en sus escritos. A todos les concedimos el derecho a cambiar, a ser juzgados por acción política conjugada en el presente de indicativo. El acto más antisistema hasta ahora ha consistido en esa dimisión de Rita Barberá para no ceder el poder de sus manos a un alcalde elegido o ese informe de nuestra Hacienda pública de grotesca videncia. Abandonemos la histeria, España necesita de estos recién llegados como después de agostarse, los campos precisan de la primera lluvia del otoño.’’

No eran demócratas. Pero trajeron la democracia (24-01-2013)

En el libro escrito por Santos Juliá ‘Camarada Javier Pradera’ recién publicado por Círculo de Lectores –precio bajo-, evidentemente sobre el gran Javier Pradera, recoge un pensamiento similar al de la primera parte del título, ‘no éramos demócratas’. A la cual añado la idea de que aquellas gentes rojas fueron la punta de lanza que libró las batallas principales por instaurar la democracia en España. Juzgar el pasado con los parámetros del presente conduce a equívocos y errores de interpretación sobre lo que sucediera entonces. O uno se sumerge en aquella época que pretenda estudiar, o resultará difícil comprenderla.

No, los rojos no eran demócratas, pero sin  ellos no existiría la democracia en España, sin sus luchas de resistencia en la postguerra, vaya usted a saber lo que hubiera sido esta España, porque, tampoco eran demócratas los franquistas, ni el aparato del estado, la policía, jueces, ni los fachas, ni la extrema derecha, ni los militares, ni la iglesia, ni el empresariado, ni tantos y tantos otros, millones de españoles que luego vivieron en democracia. Si lo hubieran sido, Franco no hubiera muerto en la cama investido de sus poderes. No se engañen, los pocos demócratas españoles que había en muchos sectores sociales, incluso de los citados arriba, ni siquiera en los setenta luchaban por la democracia encuadrados en organizaciones en las primeras líneas, salvo excepciones.

Las organizaciones que lucharon contra la dictadura franquista, contra el capitalismo carpetovetónico, contra la intransigencia religiosa, contra los instrumentos represivos del estado, contra aquellas leyes, estructuras y normas tan carcas, tan rancias, fascistas, machistas, opresoras, represivas, explotadoras… las fuerzas luchadoras de choque, fueron fundamentalmente de izquierdas. En esas organizaciones clandestinas, fundamentalmente marxistas y anarquistas, luchaban hombres y mujeres rojos y posteriormente durante la transición se fueron constituyendo organizaciones cuyo carácter fundamental se iba desgajando del de clase, tales como feministas, ecologistas…

En la última etapa del franquismo, finales sesenta y setenta, varios miles de activistas políticos, los implicados hasta las cejas, integrados en los grupos organizados, luchaban por cambiar la sociedad, cada uno con su utopía, aunque para todos estaba claro que aquella sociedad no la querían. No hubo ningún plan elaborado por nadie que definiera la sociedad que luego conocimos, se fue construyendo sobre la marcha en función de las ideas que se reelaboraban a cada momento, condicionados todos, derechas e izquierdas, españolistas y nacionalistas, monárquicos y republicanos,  revolucionarios y reformadores, todos eran obligados por la correlación de fuerzas que tenían los unos y otros, o por la que pensaban tendrían ellos y los otros, porque los cambios en las fuerzas  se producían diariamente.

No eran demócratas. Pero trajeron la democracia. 2 (27-01-2013)

 Así que, no eran demócratas las organizaciones e individuos que lucharon contra el franquismo en primera línea durante la larga posguerra; ni siquiera en los setenta. Los individuos que querían hacer algo contra aquella horrible sociedad, represiva y explotadora, se integraban en organizaciones marxistas, porque eran las que existían con capacidad organizativa, entrega y espíritu de lucha y posibilidad de encuadrar, tenían estructura, líderes y estabilidad. Y sueños de un mundo más libre y justo. –Las teorías organizativas leninistas impregnaron el siglo XX hasta hoy, a todos los tipos de organización, de izquierdas o derechas, de obreros o empresariales. Tengan en cuenta que durante muchos años del siglo XX los autores más leídos, con mayor cantidad de libros editados en el mundo, fueron Lenin y la Biblia-

Nadie consiguió totalmente, -ni en un alto porcentaje- los objetivos utópicos que se había trazado, desde la extrema derecha, franquistas, reformadores, socialistas, comunistas, a la extrema izquierda; desde la patronal hasta la Iglesia, desde el mundo agrario al industrial,… Ni por supuesto todos tiraban en la misma dirección, cada grupo luchaba por unos ideales y empujaba hacia un lado, incluso aquellos dentro del mismo campo ideológico peleaban entre ellos, a derecha e izquierda. En las filas derechistas, fue uno de los pocos períodos de la historia de España en los que la derecha fue dominando a la derechona, aglutinando cada vez mayor fuerza política, que en suma recogía gran parte de la fuerza económica, la burguesía a cada momento que pasaba se sumaba con mayor fuerza a la apuesta democrática. Y las fuerzas de izquierdas también fueron poco a poco apostando por ella, el problema era determinar con qué grados de desarrollo.

Tras morir Franco, todos los poderes, económicos, políticos, militares, religiosos, los gobiernos y élites mundiales, tenían bastantes dudas de cual podría ser el resultado de la situación española a corto plazo, -el vecino Portugal ofrecía inquietantes ejemplos para ellos- cabían posibilidades con tintes rojos, o bien España podría derivar a una democracia burguesa, de corte sudamericano o de estilo europeo. Y no crean que con un solo puerto posible de llegada, aquella democracia teórica abría una horquilla bastante amplia de posibilidades concretas, porque dentro de esa democracia burguesa no era lo mismo unas cosas que otras, recuerden que al principio se postuló la ¡apertura franquista! como salida y evidentemente las diferencias con otras opciones democráticas eran enormes. Había que determinar en concreto cada día, cada año, el modelo de sociedad, con mucha disparidad entre los niveles de reparto de fuerzas.

Tampoco se puede pensar que absolutamente todo estaba en el aire, y por tanto carecieran de sentido los movimientos de las fuerzas políticas. Se construyó sobre los cimientos teóricos de muchas personas, en este caso sí puede considerarse, con aportaciones democráticas,  por carentes de tintes dictatoriales de derecha o izquierda, cuyas líneas de organización del estado, separación de poderes, y participación popular, eran clásicas democráticas- sus aportaciones precisamente se limaban de extremismos para conseguir integrarse con mayor celeridad y profundidad en las diversas fuerzas y por ende en el pueblo que los apoyara. En ningún caso olviden que la mayoría de la población nunca luchó contra Franco mientras éste vivió. La guerra fue una derrota brutal que exterminó a varias decenas de miles de personas preparadas, conscientes, responsables, echó de España a cientos de miles y doblegó por la fuerza a unos cuantos millones.-

Así que los grupos modificaban sus fuerzas, por recibir mayores o menos apoyos, de las gentes, del pueblo, de los trabajadores, de las patronales, en función de las luchas que se producían en las calles, en los barrios, empresas, universidades… y por supuesto las fuerzas se movían por los apoyos del capital, cuyos diferentes sectores nacionales y/o internacionales apoyaban a unos u otros en función de sus diversos intereses. Los partidos poco a poco modificaron su capacidad, también por la solidaridad internacional, incluidas las internacionales, el apoyo del mundo diplomático, o sus maniobras - personificaba los poderes e intereses de otros gobiernos- y así fueron calando las propuestas de cada grupo director del proceso en grandes sectores de población, que cuando tuvieron que decidir, fueron votando a unos y dejando de votar a otros. Sí, hubo derecho a decidir en muchos frentes, no es un invento actual.

Ni de broma puede aceptarse que el resultado de la Transición fuera el que hemos vivido, porque unos cuantos tuvieran un plan, fueran el Rey o Suarez, Carrillo o Botín… que evidentemente eran figuras singulares que representaban opciones e influían, pero en ningún caso salió lo que ellos trazaron, que por otra parte modificaban a cada paso, cada semana, cada día.

martes, 16 de junio de 2015

Yo le hubiera cesado el mismo día al enterarme

Si yo fuera Carmena habría tomado la decisión de cesarlo el mismo día que me enteré de la barbaridad. Al menos lo habría intentado, sin esperar a convencerle o que se convenciera de la procedencia de su dimisión. Habría intentado cesarlo porque el proyecto está muy por encima de esas polémicas que le hacen muchísimo daño. Y cesarlo implica decisión de la alcaldesa, cierto golpe de autoridad por encima de grupos que conforman la candidatura, que seguro que negocian y disculpan, porque es de los suyos.

Dicen algunos, Zapata no es así. Con ello aceptan que las expresiones origen de la polémica, corresponden a un comportamiento indefendible, al decir que no es así, reconocen implícitamente que todos hemos catalogado como nazis a quienes chisteaban de esa forma. Para sus amigos será importante saber cómo es Zapata en el fondo. Pero la ciudadanía en general no tiene por qué indagar demasiado, las expresiones polémicas conocidas forman parte del ese conjunto despreciativo donde también están las ¡que se jodan!

Supuesto que se tratara de un error, mejor es reconocerlo y meterse tras la cortina. El error de fondo, en el mejor de los casos, es que muchos activistas bromean (?) con esas u otras cuestiones en las redes sociales, redes que aflojan la lengua y envalentonan como el alcohol a los borrachos, y ahora que esos individuos ya no son tan privados como antes, no tienen derecho al olvido y su vida social la llenan de tachuelas que afectan a colectivos.  Comprenderlo no empequeñece la metedura de pata, ni al hacerlo en el pasado, porque no aclaró nada, no aportó nada positivo a ninguna postura crítica; ni mucho menos comprenderlo minora el error político actual que supone comenzar un proyecto de regeneración y cambio lastrado por esas opiniones.

La irresponsabilidad de quienes defienden a Zapata intentando rebajar la categoría de lo indefendible, solo contribuyen a ahogar el proyecto, poniendo dificultades en el camino. ¡Pues claro que los medios azules se van a lanzar como lobos!, ¿es que estas cosas hay que avisarlas? Los supuestos defensores son tan tontos que no ven que Madrid es el espejo al que todo el mundo mira. Todos y cada uno de los concejales serán escrutados pelo a pelo, cada una de las medidas que tome el Ayuntamiento se analizará con lupa, las zancadillas aumentarán por todos los barrios, impedimentos legales se enfrentarán a todas las decisiones, las investigaciones sea realizarán por todas las vidas, y todo para restar efectividad, para minar apoyos presentes y futuros.


La lucha por las Elecciones Generales comenzó, si quieren hacer política,  transformar la realidad, tengan estas cosas en cuenta y apechuguen con las meteduras de pata de su vida pasada y presente. Si quieren hacer chistes, insultar, o manifestar opiniones particulares sin ninguna cortapisa, no se metan en proyectos colectivos que deben someterse a normas de comportamiento. Y si no se tratara de un  error, si tienen esas ideas que reflejan las expresiones, -son ideas fachas porque manifiestan desprecio por la gente y sus sufrimientos- mejor elijan la acera de enfrente para expresarlas sin confundir al personal.

lunes, 15 de junio de 2015

Nadie es ‘total’. Muchos nos aportan aspectos útiles

En días de la ‘Feria del libro de Madrid’, vuelvo a releer partes de una joya, ‘La gran búsqueda. Una historia de la economía’ Sylvia Nasar, Editorial Debate, octubre 2012. En sus 600 páginas de fácil lectura, narra la vida de los grandes economistas, sus relaciones familiares, de estudio y trabajo, relaciones con su época, contradicciones vivenciales e intelectuales, la búsqueda de soluciones a los problemas que cada uno encontraba en su momento. Todo a través de una narración histórica con la participación de los grandes economistas e intelectuales del momento. Si quieren la recomendación de un solo libro, lean éste.

La autora concede importancia a los debates que van manteniendo con otros economistas coetáneos, o teorías anteriores, las diferencias que encuentran para explicar los problemas que se plantean y enlazan o rompen con las versiones anteriores… Los problemas que se plantean son las teorías muy diversas, pero nunca separadas de la solución a los problemas concretos del momento que viven. Lo mejor del libro es esta dinámica de movilidad en la interpretación de los problemas, se aprecia que la realidad está en constante movimiento, el mundo, las personas, la economía, los intelectuales, la política, la vida… ello crea un clima en el que los absolutos no encajan fácilmente, no solo por los cambios que sufre cada individuo a lo largo de su vida, de la que ahora nos queda casi un único flash, también por los cambios que vive el mundo, sean sociales, económicos, guerras,…

El libro reseña muchos ejemplos interesantes, pero quizás más por su proximidad, los capítulos dedicados a Keynes, Samuelson y Hayek son apasionantes. En los años treinta Hayek generó muchas expectativas entre los republicanos de EEUU por sus opiniones contrarias al New Deal, pero les asustó cuando a su pasión por el mercado libre agregó su hostilidad a los aranceles y a los monopolios… el Partido Republicano tenía decidido votar en contra de la ampliación del programa de comercio, y Hayek interpelado, respondió ‘lo único que defiendo por encima de todo es el libre comercio’. En otra ocasión declaró estar a favor de los acuerdos de Bretton Woods, volviendo a romper el esquema de los conservadores republicanos. En otro pasaje del libro escribe Nasar, ‘No le gustaron los políticos republicanos, los coches, ni prácticamente nada de la vida norteamericana, especialmente la ausencia de atención sanitaria universal y de un sistema público de pensiones’. A pesar de todo ello parece que solo exista su libro ‘Los fundamentos de la libertad’ convertido en la Biblia del neoconservadurismo por Margaret Thacher.

Keynes y Hayek mantuvieron un largo debate, que hoy continúa, acerca del grado de intervención del Estado en la economía y su compatibilidad con una sociedad libre. En todo caso Keynes defendió ‘Camino de servidumbre’ de Hayek. Y le propuso como candidato a la Academia Británica, en vez de a su discípula Joan Robinson. Hayek llegó a escribir sobre Keynes ‘el único gran hombre por el que siento una admiración sin límites’. Son muy interesantes las páginas sobre los problemas que planteaba durante años entre la intelectualidad económica y política la Segunda Guerra Mundial, tanto en Europa, países vencedores y vencidos en cuanto afrontar el derrumbe de la economía y qué hacer. Como en EEUU en cuanto a afrontar el final y comenzar una nueva etapa. Interesante la vida de Samuelson y como introduce la matemática en el conjunto del sistema macroeconómico, todo se interrelaciona, y como sistema, una intervención en un punto afecta a otro: ‘Si la gente se queda sin trabajo hay que darle empleo. Si no hay trabajo hay que manipular algún factor situado en un extremo del sistema- por ejemplo el dinero circulante o las tarifas fiscales- entendiendo que afectará a lo que está en el otro extremo: el empleo’ Herbert Stein.

Samuelson pasó varios años preocupado por la readaptación de postguerra, confesó errores de interpretación de por donde iría la economía americana cuando se produjera la desmovilización. Siendo en general los keynesianos pesimistas sobre el futuro, Samuelson pensaba que se produciría una crisis al retirar tanta inversión militar y necesitar años de readaptación. Al poco comenzó la guerra fría y la carrera nuclear que requirió ingentes inversiones. No, la economía no es una ciencia exacta al modo de la física, pero sí es una disciplina que junto a otras resulta útil para conocer la realidad, el problema es que una sociedad se puede organizar hacia un lado u otro, porque las decisiones económicas son fundamentalmente decisiones políticas, que dependen poco de las teorías y mucho de su interpretación y de múltiples factores aleatorios, no controlados por quienes toman decisiones. En el libro citado tiene interés el relato de la ruptura de la URSS al final de la IIª Guerra y como desbarata planes de muchos economistas.

El libro muestra otro mundo de muy distinto comportamiento a lo que se lee y escucha hoy en demasiados ambientes, ahora enseguida se simplifica todo y se juega con absolutos, se traza rápidamente la línea divisoria entre buenos y malos, verdad/mentira,… pronto se construyen trincheras donde luchar los bandos, el propio, siempre el de los buenos y listos, y el bando de los otros a los que se empuja a cualquiera que piense diferente. Lo vemos al interpretar en términos absolutos una web, un libro o un individuo encajonándolo, la tendencia es reducirlo para meterlo en una cajita fácilmente manejable, se fabrica un enemigo a la medida para poder combatirlo más fácilmente. 

sábado, 13 de junio de 2015

Madrid en fiesta. Manuela alcaldesa


La nueva política, como tantas otras veces se encuentra alejada de la edad, ahora encarnada en una abuela, con fuerte personalidad, sólido relato, entrañable de trato y discurso, poco dada al histerismo anti, bañada en ética, una líder emocionalmente positiva, luchadora desde el antifranquismo, experimentada profesional… ha conquistado los corazones madrileños y con ellos la alcaldía de la capital de España, una ciudad de tres millones de habitantes que se siente representada por Manuela Carmena

Todos debemos aprender, empezando por muchos periodistas y políticos que no se enteran al atribuir el resultado a quien está de moda. Este no es un triunfo de Podemos, sin ellos no hubiera sido posible, con ellos solos, tampoco, el éxito lo es de una confluencia de gentes que votaron bastante más allá, izquierdistas, activistas sociales, sindicalistas, progresistas, socialistas, comunistas, ecologistas, cristianos de base, mareas, trabajadores, estudiantes, jóvenes y jubilados, y mujeres… y por último apoyada por el PSOE.

Los votos de la capital fueron para Carmena, los votos para la Comunidad, en la misma ciudad de Madrid, fueron inferiores para Podemos que los obtenidos por Manuela. Y mucho mayores para PSOE e IU los logrados en la Comunidad que los obtenidos por estas mismas siglas en la capital. La conquista de la capital la ha logrado un  fuerte liderazgo que no ha premiado unas siglas particulares, ni ha enfrentado unas a otras, ha unido equipos, candidatos, siglas, intereses y sueños personales de mucha gente que ya estaba harta.






miércoles, 10 de junio de 2015

Y sigue y sigue. Grecia (11)

Esta crisis no sabemos cómo ni cuándo terminará; ahora los negociadores griegos vuelven a pedir una prórroga de varios meses para el segundo rescate, más allá de la que lograron nada más empezar a negociar que termina este 30 de junio. Ha sido evidente que las políticas de austeridad europeas en un entorno recesivo, bloquearon mejoras posibles, al modo en que lo hicieron en EEUU con políticas expansivas cuyos objetivos eran empleo y crecimiento, aquí hundieron más la posibilidad de reducir las deudas agravando los sufrimientos de millones de personas, fundamentalmente en los países periféricos del euro, pero no solo, ya que grandes bolsas de precariado y trabajadores en países centrales de Europa, empeoran sus condiciones de vida y ven reducidos salarios y derechos.

Lo anterior resultaba más sangrante, al comprobar las diferentes políticas aplicadas en EEUU con mejores resultados en general para su población. Los rescates a Grecia han fracasado, no han mejorado deuda ni resituado al país en un punto de crecimiento sostenible, han surtido efecto si la eurozona quería ganar tiempo para consolidar muros de contención de salvación del euro, ahora más fuertes para evitar contagios en caso de Grexit que hace años, también han mejorado la solvencia de los bancos acreedores principalmente franceses y alemanes asegurando la devolución de gran parte de los préstamos.

La losa que pesa sobre la economía europea es que los controladores de las instituciones eran los austericidas, fanáticos de políticas de austeridad como forma de crecimiento (sic), en Europa y en España, las opciones políticas defensoras de la austeridad triunfaron en las elecciones, la gente masivamente apoyó a sus verdugos, aquí el PP ganó por mayorías absolutas en todos los rincones. De poco servía tener razón, las opciones teóricas defensoras de otras políticas no consiguieron extender ampliamente sus opiniones y mucho menos implantarlas en fuerzas políticas ganadoras. Y así enfrentamos un dilema que ahora se instala en Grecia. Y en todas partes.

¿Qué podríamos aprender nosotros? Lo correcto en política, lo útil, lo rentable, es tratar de ganar apoyos para las posiciones propias y al mismo tiempo debilitar la fuerza del adversario, esta forma de hacer choca con la postura de defensa a ultranza de teorías, que debe mantener un intelectual, el cual puede apostar a todo o nada cuando se trata de una postura individual. Pero un político al negociar debe pensar en términos de costes y posibilidades, de fracasos y lucro cesante, -estos meses serán una pérdida de tiempo y un alargamiento de sufrimiento?- siempre debe tener presente conseguir aliados, para ello el fondo de lo que diga y las formas de cómo se comporte, serán importantes. Un discurso inflamado en una reunión con múltiples representantes gubernamentales, podría estar contraindicado, ser poco útil para sumar, si lo que se pretende es encontrar acuerdos concretos que resuelvan problemas concretos.

Y  está ocurriendo durante demasiadas semanas, porque no se perciben avances significativos, la firma de acuerdos que sosieguen y permitan desarrollar sus políticas locales a Syriza. Sin duda hay exigencias de unos que estremecen, pero miren por todos lados, no desvíen la mirada de otros aspectos, por ejemplo, hay salarios mínimos y tramos de pensiones griegas, más altos, que las de varios países del euro a los que piden apoyos financieros, que no conceden, claro, de ahí también, la exigencia de frenar/endurecer prejubilaciones. Syriza ya acepta privatizar activos públicos, los socios aceptan un déficit más sencillo de lograr, con un 1% de superávit primario, el déficit sin considerar los intereses de la deuda, lo cual implica menos recortes; también dejaron de hablar de impago unilateral de la deuda, aunque continúa la Comisión Parlamentaria de Investigación, para determinar cuanta deuda privada se convirtió en pública, -¿Para cuándo en España saber las fechorías de las Cajas y sus beneficiarios y cuanta deuda privada pasó a ser pública?- Es cierto que la teoría de juegos podría ser útil en las negociaciones, es cierto que un mejor muro de contención en torno a los problemas de Grecia casi asegura la continuidad del euro en cuánto moneda, a pesar de su posible declaración de quiebra.

Aunque también es cierto que muchos analistas creen que una salida de cualquier país, por pequeño que fuera, terminaría por romper la eurozona; es verdad que en estos años se han construido cortafuegos para aislarse ante un default manteniendo Grecia dentro de la eurozona, sin necesidad de expulsarla, aunque también es cierto que los accidentes ocurren, las cosas se descontrolan, y sus consecuencias pueden ser imprevisibles, por lo que muchos analistas, gobiernos, empresas, mercados… elaboran planes para la ruptura que podría tomar formas diferenciadas dependiendo de que sea un default dentro del euro, o una salida negociada, aunque también puede darse una salida abrupta y descontrolada…

A pesar de que nadie sabe afirmar qué sucedería el día después de una colisión, una cosa parece clara, la contaminación al resto se producirá, incluso aunque la economía griega represente solo un 2% del PIB de la eurozona. Existirá contagio, porque de hecho, ya se está produciendo, los mercados comienzan a empujar subidas en la prima de riesgo italiana y española que habían logrado acercarse al resto unificando tipos de financiación y ahora vuelven a separarse. La economía griega lleva meses  colapsando, sigue esperándose su famosa falta de liquidez hasta quedarse seca, lo cual es impredecible de asegurar, a pesar de los muchos análisis existentes de reputados bancos de inversión. Los sistemas puestos en marcha en Grecia no son los tradicionalmente considerados por esos analistas.

Los griegos llevan meses practicando una economía de guerra, o subsistencia, en la que instituciones, empresas y personas, pasan liquidez al gobierno, las facturas de proveedores van a los cajones sin pagar, el gobierno presiona para que sigan suministrando bienes y servicios, so pena de eliminarlos como futuros proveedores, igual que presiona a fondos de pensiones, fondos de inversión, etc. para que contribuyan comprando deuda y faciliten liquidez, los trabajadores de sectores públicos entregan parte de su salario y/o dejan de cobrar, profesionales sanitarios y educativos ceden salarios igual que los turísticos, arqueólogos, vigilantes, trabajadores sociales y profesionales liberales, no cobran y/o prestan porcentajes de ingresos,… las cifras son difíciles de determinar hay variadas formas de contribución al aumento de la liquidez para mantener el funcionamiento del país que no permiten responder con precisión cuándo será el final.


La debacle política interna tendría consecuencias impredecibles. Syriza sigue manteniendo el mayor apoyo electoral, en torno a un tercio de electores, pero no sabemos cómo reaccionaría la mayoría de griegos que no quiere salir del euro, en torno al 70%, si fracasaran las negociaciones. Tampoco sabemos comportamientos y alternativas que tomarían las diferentes corrientes que conforman el partido, entre las cuales los hay que quieren romper. Tampoco descarten que la situación estallara con salidas raras, una apuesta griega por Rusia, aunque dificilísima por los graves problemas económicos y políticos rusos, quizás ofrecieran apoyo político y financiación a cambio de un compromiso griego de abandono de la OTAN y el retorno al dracma; o ayudas chinas a cambio de consolidar su corredor hacia Europa, lo cual es más probable, sea cual fuere el resultado de la negociación.

viernes, 5 de junio de 2015

Los gastos militares en la desgracia griega. Grecia (10)


Continúo acercándome al drama griego, hoy con un gasto oscuro y de mucho peso que todo lo desnivela, es un ejemplo más entre muchos, de la complejidad de los problemas que tienen los griegos, algunos de los cuales se arrastran desde hace muchos años, antes incluso de la existencia de la troika, lo cual no evita su parte de responsabilidad por el agravamiento que han provocado sus políticas de austeridad suicida, pero debería servir a otros para cambiar políticas internas que alimentaron el desastre. Mirar solo hacia un lado, cualquier lado mirado con gafas de madera, impedirá ver los problemas en su amplia dimensión focalizando las salidas solo en una parte, lo cual las hará inviables sin complementar con la otra.

Curioso lo de los gafas de madera, en este caso neoliberales, que minimizan la importancia de los gastos militares en la ruina griega, contraponiéndolos al mayor volumen de los gastos sanitarios, -juro que lo he leído a gente muy representativa-.  Supongamos que fueran superiores los gastos sanitarios que los militares, ¿y qué? ¿No tendrían que tener en cuenta su rentabilidad social y económica? ¿Acaso los tanques, cazas Mirage, fragatas, submarinos, helicópteros… son tan necesario como la salud, para el conjunto de la población? ¿la deuda se pagaría mejor con una población sana o aumentándola por tanques,...?

Unos gastos tendrían justificación clara mientras los otros necesitarían buscar explicación, y lo que es peor, hay que rebuscar justificación ¿A qué tanto empeño en tapar la exageración de sus gastos militares? durante años los mayores de Europa, y los segundos de la OTAN tras EEUU, quizás a que de los mismos, se benefician la industria alemana y francesa, principales proveedores de material de guerra.

La cuantía de los gastos militares se aproxima bastante al déficit primario griego, ocultados en gran parte durante años a las oficinas de Eurostat, esos gastos no los incluían como parte del gasto público, -tampoco anotaban gran parte del gasto sanitario, engordaban los ingresos fiscales o consideraba ingresos públicos las subvenciones europeas a empresas privadas, etc. En este aspecto, aquí tengan en cuenta la contabilidad creativa española del gasto militar que también pasará factura en el futuro, gasto que no aparece en el pasivo figurando como crédito en el activo-.

Llama la atención que un déficit habitual del 3% encienda las alarmas en toda Europa, pero entonces ¿cómo es posible que un gasto militar de esta cuantía se quiera defender y justificar como necesario por renombradas firmas neoliberales, cuando es una de las causas de la enorme deuda griega? El cuadro ‘Gasto militar de la OTAN’ procede de un  gran blog, ‘elblogsalmón’, el otro cuadro de ‘Gasto militar sobre PIB desde 1988/2009’ procede de ‘Políticamente incorrecto’ con datos del Banco Mundial y muestra un gasto en torno al 4% del PIB, bastante más del doble que España. 


miércoles, 3 de junio de 2015

Reflujo electoral por la izquierda

Decíamos ayer ‘’IU, tiene un problema, o muchos, deben definirse rápidamente, pocos de sus votantes saben a qué atenerse, y lo que es peor su militancia se encuentra en la misma situación, no es de recibo que la candidata en Madrid en la primera alocución tras la votación ponga a parir a Alberto Garzón, llegando a llamarle miserable. La autonomía, o federalismo de las agrupaciones de IU es fuente de contradicciones, problema que debería aprender a abordar Podemos a partir de ahora, porque no existe porque sean especialmente ineptos los de IU, sino porque todo sistema organizativo tiene ventajas, e inconvenientes, y mantener amplia autonomía para sectores del partido, conlleva muchas veces diferentes concepciones manifestadas públicamente, y eso afecta mucho a los resultados electorales.

Las tres organizaciones, Podemos, IU y PSOE, no podrán caminar juntas mucho tiempo con sus actuales niveles de representación, sería muy raro que los tres partidos actuaran de gran aglutinador, así que la lucha por eliminar, o reducir a la mínima expresión al otro, u otros, tendrá consecuencias que supondrá un fuerte desgaste en las dos primeras.’’

El problema abierto en los partidos españoles y presente en los tres citados de izquierdas, es la lucha irresuelta entre la concepción de partido político de militancia, o partido político diseñado para ganar elecciones, este conflicto latente desde la democracia no se formula así de explícito, pero estuvo presente en las diferencias entre IU y PSOE, proceso de adaptación que siempre fue mejor abordado por los socialistas. Ahora aflora con mayor virulencia tras la irrupción de Podemos, -su irrupción también es consecuencia del proceso, además de alimentarlo- en el que parece que el grupo de las élites dirigentes  han optado nítidamente por el modelo de partido para ganar elecciones, lo cual no necesita más de una militancia unida y diaria, cuanto de una amplia difusión por redes sociales y medios de comunicación que requiere de una militancia mas líquida y extensa apoyada en un hiperliderazgo televisivo.

Antaño en el franquismo y primera Transición el conflicto en la forma organizativa y relacional estaba situado entre los polos de partido de cuadros o partido amplio, de militantes profesionalizados, y por tanto reducido en número, o partido de masas en su militancia y por tanto menos puro ideológicamente. Ganó la segunda opción porque se ampliaba más la capacidad de influir en una sociedad moderna y satisfacía mejor la relación individuo/partido haciendo más compatibles los intereses personales y colectivos, pero todavía seguían teniendo peso las militancias en cuanto grupo/organización cerrado a otros individuos para la elaboración de línea política, programas electorales, estrategias, tácticas, discusión y selección de liderazgos, elección de candidatos para elecciones…

En todo caso, la idea de partido de masas ha vuelto a dar otra vuelta de tuerca avanzado el siglo XXI, aquí empujada por Podemos, fabricando un hiperliderazgo, dejando más alejada la participación y más light la militancia, la existencia de círculos no organizados para fomentar su capacidad decisoria y de elaboración de línea política, cede el protagonismo a un reducido grupo de élite, que apoyándose en las nuevas tecnologías son quienes dirigen y transmiten el marco esencial de línea política, programas, estrategias, relato… encaminado a la victoria electoral. La importancia de esta nueva forma de agruparse que no necesita de la antigua militancia sometida a la disciplina orgánica permite mayor extensión y amplitud de la misma que puede transitar cómodamente por el eje izquierda/derecha. Ha sido posible en cuanto se fijó como prioritario el objetivo de ganar elecciones, entonces cobró mayor importancia para ganar, el fortalecer unas figuras de liderazgo muy por encima de la organización, y la relación de un discurso elaborado y susceptible de ser amplísimamente difundido a través de las nuevas tecnologías, redes sociales y los medios de comunicación clásicos, fundamentalmente, la televisión y podía sacrificarse la penetración ideológica profunda de una militancia reducida, menos útil para ganar elecciones.

El conflicto fundamental entre IU y Podemos continúa e interactúa por/en las luchas internas tanto en una como otra formación, normal, sectores minoritarios no terminan de encajar en el marco global diseñado por el actual equipo dirigente. La cuestión es que si Podemos pretende ganar elecciones, necesitará irremediablemente miles de cuadros políticos, -al mismo tiempo, si la gente visualiza que los tiene les será más sencillo avanzar- gente preparada y capaz, pero no solo profesionales al estilo de C’s que aquí lo tiene más fácil al considerar la ideología dominante cercana a sus ideales de vida, Podemos pretende cuadros políticos, preparados profesionalmente –las encuestas CIS dan un índice de estudios en IU superior al resto de partidos- además necesitará cuadros con bagaje ideológico de izquierdas o progresista que puedan torcer la rama al otro lado y experiencia organizativa.

Este problema continúa lejos de quedar resuelto en las pasadas elecciones municipales con la esperada derrota de IU, porque IU sigue teniendo peso (1), al tiempo que Podemos no ha satisfecho sus expectativas de ser primera o segunda fuerza, la situación podría tomar otros derroteros cara a las generales, al formarse nuevas opciones y otras posibilidades de pactos para conformar un gran aglutinador progresista. Sin olvidar que el PSOE también podría despertar de una vez e iniciar nuevamente una trayectoria de gran aglutinador como lo hiciera en el pasado. Se abren unos meses apasionantes.


(1)        IU logró en las elecciones municipales 1.054.781 votos, -además IU+Equo sacaron 55.881- eso le sitúa como la cuarta fuerza, tras PP, PSOE y C’s, a mucha distancia del resto por abajo; por ejemplo CiU sacó 667.683 votos, Compromís sacó 381.349 votos, PNV 360.024, Bildu 308.396, UPyD 231.819, BNG 189.106…

lunes, 1 de junio de 2015

Carta abierta a Ada Colau: Ahora eres alcaldesa, no activista

‘Cumpliré las leyes que me parezcan justas’, no parecería muy mala frase pronunciada por una activista, pero es un  error monumental dicho por la alcaldesa de una de las mayores ciudades de Europa.

Ada, la gente votó tu candidatura, te votó a ti, para ganar el Ayuntamiento de Barcelona. Los ciudadanos, te quieren como alcaldesa dirigiendo las políticas de la ciudad, y eso requiere mandar al resto de ciudadanía y no les puedes decir que cumplan lo que les parezca. Te eligieron para dirigir cientos, miles, de millones de euros, en gastos e inversiones, que tendrán que corresponderse con ingresos de impuestos, no puedes dejar sentado que cada cual cumpla las leyes como le plazca, porque supongo que sabes que a muchas personas, pagar impuestos les parece injusto y evaden y se llevan la pasta a Suiza. Y más en Catalunya, en donde uno de los argumentos centrales del independentismo era esa injusticia sobre los impuestos.

Ada, las leyes, el Estado de derecho, no fue un invento de los ricos ni de los poderosos, en cada momento histórico, cada paso que se dio en la dirección de elaborar leyes, se dirigía a mermar poderes de las élites feudales, absolutistas… y recoger derechos para aquellos que no los tenían. Las leyes las incumplen más las élites y los poderosos que el pueblo, las leyes en todo momento y lugar se aplicarán de manera más favorable sobre las élites que sobre la ciudadanía, seguro que están sesgadas a favor de los ricos… pero si uno de los poderes dice la frase del comienzo, los que pueden interpretarán que todo el campo es orégano, y una alcaldesa de una gran ciudad como Barcelona es un gran poder, y no puede actuar ni hablar como una activista desconociendo su papel de formar parte del poder

Ada, imaginas que podría ocurrir si la teoría que sustenta la frase se extendiera por Barcelona? Por qué pagar por aparcar? por qué transitar por aquella dirección? por qué pagar este IBI? Por qué estas normas para abrir comercios e industrias? Por qué obedecer este Plan General?  Por qué construir tales metros y no dos o tres veces más? Etc. imaginas cuando te dirijas a las fuerzas de policía municipal indicándolas que no colaboren con los poderosos en los desahucios, que podría ocurrir si se rebelaran contra tus órdenes ¡ni se los ocurra pegar a la gente!

Tu responsabilidad ahora diferente, tu rol es de poder institucional, de alcaldesa, la moral de tu actividad debe ser susceptible de generalizarse y extenderse al conjunto del municipio, la ética de tu discurso a la ciudadanía debe tener presente que el conjunto de los demás individuos actúen como tú. Si de entrada dices que a ti no te sujetan normas injustas, estás dejando la puerta abierta a que cada cual haga lo que le venga en gana, la justicia o injusticia de una conducta o norma la dictará solo quien tenga mayor poder, económico, militar, religioso.

Querida Ada, cuidado con los errores, todos te miramos y queremos visualizar cambios y este es un error monumental, entiendo que porque todavía no te sientes alcaldesa, pero sostener la idea contenida en la frase ‘Incumplir las leyes que me parezcan injustas’, te desmarca del poder civil, que es el único que tienes, el poder político, el más cercano a la ciudadanía, lo peor es que al tiempo cedes o dejas el campo abierto a otros poderes alejados de la gente, económicos, religiosos, militares… Cuidado Ada, sin darte cuenta estás abriendo una puerta a que otros poderes actúen por su cuenta y lo justifiquen en lo subjetivo que consideren justo.

Un abrazo y te deseo la mejor suerte del mundo
Manuhermon

sábado, 30 de mayo de 2015

Pitar himnos no es progresista, es nacionalista

No confundan, no es más democrático el nacionalismo vasco, o catalán y mucho menos por pitar otros himnos. No se confundan, el franquismo, la carcunda, la derechona, hundía sus raíces además de en la Iglesia, en gran parte del pueblo vasco y catalán. Franco contaba entre sus apoyos más firmes antes, durante y después de la guerra civil, con la oligarquía vasca y catalana, el capital financiero e industrial, vasco y catalán, fueron parte de la esencia franquista… sus banderas son como todas, sus himnos, son como todos.

¿Se imaginan ustedes una ceremonia del Gobierno Vasco y/o de la Generalitat y en pleno baile, que arrecie un intento de boicot? creen que aceptarían tal cual con los mismos comentarios? O pretenden decirme que esos gobiernos e himnos son más democráticos? los suyos sí y los de otros no? Venga ya!, tan carcas eran los encorbatados del palco del Camp Nou, representantes de la burguesía vasca y catalana, como los de cualquier otro palco.

Los bienpensantes y familias que pitaban en el Camp Nou, deberían pensar que si estuvieran en su festejo particular, por ejemplo una boda, una procesión, etc. acorralarían y pegarían a quien les hiciera lo mismo expulsándolo, en ceremonia oficial seguro que se avalanzarían dando golpes contra quienes pitaran y la ertzania les detendría; en Catalunya, los mossos le pegarían una paliza y le meterían cárcel. -Lo han hecho no son invenciones- . Prueben a hacerlo en Reino Unido, Francia, Cuba, Venezuela, Rusia, China, EEUU, Marruecos,...

Como llamaban antes a quienes insultaban los símbolos vascos y catalanes? fachas?  Pero, ahora, solo a quienes insultan unos símbolos, o lo son quienes insultan todos? Se imaginan ustedes aquí a nuestros gobernantes envueltos literalmente en banderas, en trajes o chandals con los colores de la bandera? Imposible; pues a eso llegan en muchos países y les respetan, incluso son defendidos por muchos de los que aquí pitan.

Desde luego en España tenemos un problema nada fácil de resolver, y razones o explicaciones hay muchas, pero el problema existe no se puede dudar, hemos dejado que nos roben las Cajas de Ahorros, nuestros derechos, nuestra historia… y los símbolos comunes. A continuación un capítulo de mi libro 'Catalunya. Camino a la secesión', sobre el particular.

10. EPÍLOGO. IDENTIDAD NACIONAL. DERECHA E IZQUIERDA
  
Responsabilidad de  izquierdas en la construcción de patriotismo democrático

Es tradición de izquierdas mencionar el internacionalismo como una de sus bases filosóficas, pero sorprenden algunos activistas sociales por su querencia hacia las patrias ajenas, muchos de cuyos iconos rebosan nacionalismo por los cuatro costados, al tiempo que en los conflictos sobre la cuestión nacional peninsular, se dicen no nacionalistas, a pesar de lo cual, sus posturas antiespañolistas les llevan a simpatizar con los nacionalismos periféricos. Esto ocurre en el conflicto por la independencia catalana.

El patriotismo democrático español, constituye un terreno de amplio consenso alrededor de valores cívico-políticos de la Constitución, y con ingredientes de carácter cultural e historicista. El patriotismo democrático, entendido como una concepción de la identidad nacional compatible con los principios democráticos y neutral desde un punto de vista ideológico, religioso, lingüístico-cultural y territorial. ‘La construcción política de la identidad española: ¿del nacionalcatolicismo al patriotismo democrático?’ Jordi Muñoz Mendoza. CIS. 2012. Dicho patriotismo democrático queda lejos de tener un significado progresista en muchos sectores de activistas de izquierdas, por lo que su importancia cualitativa es superior a la representada por su cantidad. Para que esto ocurra, sin duda influye la carcunda, grupos de franquismo sociológico y nacionalcatólicos que expulsan a la mitad de los españoles de su identidad, pero no cabe eludir la responsabilidad de las izquierdas en su contribución a la construcción de una identidad con la que pudieran sentirse cómodos millones de españoles. Es un defecto, un error, que no tengamos construido un relato histórico progresista, más allá de dos o tres iconos. En la falta de construcción de una identidad progresista española se encuentran parte de los males del conflicto independentista catalán y vasco, es obvio que la derecha española nunca quiso construirlo con amplia dimensión inclusiva, no está en su ADN.

Las izquierdas en general y la intelectualidad post transición en particular no forjaron una identidad progresista española, con suficiente ancho común como para sentirse cómodos en tanto españoles, demasiadas veces aparece el rechazo a identificar las partes condenables de nuestra historia sin destacar nunca aspectos positivos o al menos comparables con otras naciones europeas. Nos cuesta sentirnos españoles porque siempre han querido expulsarnos de nuestro país, porque la historiografía española en la mente de mucha gente sigue siendo franquista, la historia de las élites españolistas ha sido muy excluyente y ante el desgaste histórico las progresías de cada momento no fueron capaces de ganar la batalla de construir historias queridas, difundidas y aceptadas masivamente, y con las que sentirse cómodo, apenas un poco de ilusión republicana y un poco del movimiento anarquista español, pero faltan relatos completos de los que sentirnos orgullosos. Y ahora resulta que ante la globalización, mola la identidad local, que aquí ha sido construida en la periferia, y para millones de españoles como España no seduce lo suficiente, la identidad nacional periférica es la moderna, todo lo relacionado con ella es festivo, pero la española es carca.

En los años de democracia, la crítica al nacionalismo periférico quedó fundamentalmente en manos de otro nacionalismo, lo cual deja muchos frentes sin cubrir. La izquierda no tenía voz propia de crítica, no es que fuera muda, pero su voz era insuficiente, porque se reducía a la crítica diaria de posiciones puntuales y no a elaborar cuerpos teóricos diferenciadores, de mayor calado, asistimos demasiado tiempo a espectáculos de individuos que se auto-consideran de izquierdas simpatizando con posturas retrógradas nacionalistas, -a veces cercanas al fascismo- exclusivamente porque son contrarias al gobierno central, individuos que desarrollan anticuerpos diferenciados del franquismo español y creen que les sirve para justificar todas sus posturas y se abrazan a nacionalismos periféricos. El resultado es que tenemos partidos, militantes y simpatizantes sin referentes de patriotismo democrático de izquierdas pero sienten emoción por los patriotismos de lugares muy alejados, o por los periféricos españoles. Dice Savater, ‘En este país se puede ser vasco, catalán, andaluz, sin problemas, pero difícilmente español. Los españoles son en realidad, españolistas.’ La frase recoge mucho del problema, ante la falta de una historia y sentimiento colectivo aceptado masivamente, las emociones nacionales se arriman a las periféricas en tanto se alejaban del centralismo franquista, manifestación de la postura de jugar a la contra, tan rica a las izquierdas españolas.

La izquierda catalana, y española, puede desaparecer si no ofrece rápidamente respuestas diferenciadas de las nacionalistas, bien entendido que para ser consideradas respuestas deberían ser abrazadas por millones de personas, lo cual descarta tanta profusión de taifas locales. La gente, yo mismo, no encuentro la razón de ser de una opción política si las ideas que facilita sobre la concepción del mundo y las relaciones humanas no son diferentes a las nacionalistas. Las izquierdas, partidos, sindicatos, movimientos, militantes, simpatizantes, no se rebelan contra la filosofía   nacionalista plasmada en campañas que denigran a los otros, existe desprecio por el mundo del trabajo español –vagos, subsidiados-, desprecian lo que aportaron a Cataluña, y extienden su ojeriza a los desfavorecidos, a los trabajadores españoles, por el mero hecho de no ser catalanes, la xenofobia está dando réditos de muchos independentistas de variada procedencia social. La salida al conflicto será difícil, pero antes de encontrar encajes federalistas o no, hay mucho camino que debería andarse, antes de soluciones constitucionales, deben encontrarse salidas políticas, Pérez Royo ‘no tenemos respuesta constitucional.

En el tránsito político el catalanismo tiene andado mucho ante los excesivos silencios de todo el mundo, -ahora toca de las izquierdas-, se han aplicado a ello durante años, mientras al otro lado en muchos temas, durante mucho tiempo, al margen de la circulación de clichés antiguos que algunos aplican tanto a pasado como a presente, a situaciones muy diferentes entre sí.  Pérez Royo ‘En la dirección equivocada’ , mantiene que 'La separación de Cataluña de España parece estar produciéndose ya, y a una velocidad extraordinaria al menos en el terreno de la opinión pública' su andadura de construcción nacional está desarrollada a pleno rendimiento desde hace muchos años, la construcción de un patriotismo democrático español tímidamente esbozado desde la transición sufrió un frenazo brusco con los gobiernos del PP de Aznar. Que los españoles no estén seducidos por España, es un problema considerable, si con la crisis aumentan enormemente los desafectos, y en País Vasco y Cataluña mucho más, el coctel resulta muy difícil de tragar.

¿Qué hacen las izquierdas si no defienden ideas diferenciadas? Pues ceder el sitio a los nacionalismos. Si no defienden a los trabajadores catalanes y los más débiles del engaño de la pócima mágica de la independencia que dicen mejorarán sus condiciones de vida y trabajo. Se puede entender el agotamiento del PSOE y del PSC en este caso, pero no hasta el punto de no llegar a un mínimo de respuesta al gobierno de CiU a tanto desvarío como difunde su propaganda. Vean el ejemplo del déficit fiscal, un argumento central desde hace años, aquellos 16.000 millones de € de déficit, un año, que algunos en su propaganda elevaban a 20.000 anualmente y que en el congreso de historia elevan a 300.000 millones durante los últimos 25 años, lo cual muestra el rango de importancia que le concedieron y como no pudo ser de otra forma caló profundamente, porque ni el gobierno central, ni PP, PSOE, PSC, ICV… no fueron capaces de desmentir rápida y eficazmente de forma masiva, se limitaron a una pequeña y perdida protesta. La solución era sencilla, para desprestigio de la Generalitat, en el mismo informe de balanzas fiscales, aparecían otros tres modelos, dos de los cuales daban cifras considerablemente menores y otro las invertía, había superávit. No tiene explicación tanto silencio, salvo que la lucha interna por decidir si apoyar o no el proceso paralizara toda expresión crítica. Los nacionalismos atraen como la miel a las moscas, pero parecería como si en este lado estuviéramos carentes de una identidad de la que sentirnos orgullosos que pudiéramos contraponer, ¿incapaces de ofertar una realidad constitucional atractiva que supere aquellas ofertas?, ¿inseguridad en su potencial? Estamos dejando un modelo de sociedad en manos de la derecha, la solidaridad interregional construida en estos años pasados no es una broma social, debería tener mucho peso en la construcción de identidad nacional, pero somos incapaces de sumar, lo cual lleva aparejado ceder, nos rebelamos a la contra, mareas ciudadanas para defender el estado de bienestar que somos incapaces de reconocer con orgullo como signo de identidad nacional, icono democrático construido en los ochenta. –No podemos ensañarnos con quienes lo construyeron e igualarlos a sus destructores, sin ir al psicólogo-

Si no es posible defender a los que sufren opresión nacionalista en Cataluña, ni denunciar abiertamente la tremenda corrupción catalana, ni responder a tanta exageración propagandista, ¿para qué queremos la izquierda? si no logran frenar a la derecha, si tampoco resuelven la tremenda crisis, el paro, precariedad, recortes, desahucios, desigualdades, problemas de crédito, etc. si no es posible ofrecer una visión de sociedad diferente, ¿para qué la izquierda? No basta, ni mucho menos con elaborar argumentos como el PP es muy malo y por eso crece el independentismo, lo cual siendo verdad no toca nuestra responsabilidad, la argumentación anterior es secundaria para mantener una postura política propia que defienda nítidamente una democracia contrapuesta a una decisión de independencia tomada a raíz de un referéndum con 51% de participación y un 51% de voto afirmativo, ¡un 26% del cuerpo electoral puede decidir la autodeterminación en criterio independentista! Eso se viste con ropajes de alta democracia. Si la izquierda no es capaz de contraponer otra democracia a este planteamiento, el futuro de la izquierda se convierte en una incógnita. La izquierda desaparecerá transmutada en nacionalista, y entonces las supuestas ventajas económicas nacionales lo serán a costa de la solidaridad de clase en el conjunto del Estado, lo que quitan a unos dicen que lo darán a otros, redistribuir entre pobres, pero ¿quien asegura que una vez ahorrado el pago a los unos las mejoras llegarán a los otros, obreros y pensionistas? Quizás ERC o la CUP estén haciendo la revolución socialista y este servidor no se haya dado cuenta de que los medios de producción y las finanzas pasan a manos obreras en el programa por la independencia.

El PSC e ICV , y la extrema izquierda, han orillado críticas profundas al nacionalismo, filosóficas y políticas, y olvidaron el contenido de clase, entre otras razones porque sus direcciones estaban sobre representadas de catalanistas, la emigración y los trabajadores se encuentran desasistidos de propuestas, sin orientación ni aclaración y la crisis los está machacando, por lo que se agarran a la salida que aparece, la populista, aquella que prometa mejoras y juguetee con discursos encendidos, con proposiciones de salidas fáciles, y que remueva las vísceras. ‘El independentismo es, la forma que ha adoptado en Cataluña la denuncia y la desesperación…El relato catalán, ha alcanzado la perfección del círculo político. Ha aliado a la derecha en el poder, y a buena parte de la contestación radical de izquierdas’. El Estado de la izquierda. Jordi Gracia.  El problema explotará cuando las soluciones no lleguen a pesar de la secesión, aunque luego será tarde, el mal ya estará hecho. El independentismo era antiguamente un reducto mayoritariamente elitista con puro ADN catalán que se fortalecía sintiéndose amenazados por el españolismo y la clase obrera, hoy al independentismo tradicional se suma el sobrevenido del catalanismo antes unionista y otro sector numeroso que suma es producto de la debilidad de las izquierdas que se encuentran sin fuerzas para imponer un relato fuerte y coherente sobre lo ocurrido y por qué, y lo más importante un relato que contenga salidas creíbles que consigan ilusionar.

La crisis acabará con las izquierdas, escribí en los comienzos de este tsunami, ahora en uno de sus episodios, el secesionismo contribuirá a enterrarlas en Cataluña y en el resto de España, porque millones de personas sentirán que han sido abandonadas. Las regiones y personas ricas pretenden separarse, destruyen la solidaridad con las menos favorecidas, cada cual a su aire, es el proceso neoliberal que se extiende por el mundo y aquí los catalanistas quieren camuflar con el olor nacional. Las grandes corporaciones y los ricos se quieren separar del resto de la sociedad, dejan de pagar impuestos con los mismos argumentos, cada palo que aguante su vela, su dinero es suyo y  valdrá más a su familia, a su clan. Los ricos se niegan a contribuir al salario social, el resto de la sociedad les importa un pimiento. Lo triste es que muchos defensores o luchadores por la independencia, grupos de trabajadores, les apoyan en su pretensión de no pagar impuestos que sostenían a los menos favorecidos, quieren acabar con la idea de que el Estado redistribuya una parte de la riqueza y son apoyados en ello por individuos que se consideran de izquierdas.

Se paga un coste muy alto al aceptar que el movimiento sindical, y los partidos de izquierdas, queden arrastrados por el catalanismo, mientras discuten estas cosas no se generan movilizaciones contra el paro, de largo nuestro mayor problema. Algunos factores que influyen en la actitud de partidos, movimientos e individuos son la comodidad que brindan las mayorías, estar en minoría es muy duro, pocos vecinos atienden, casi nadie presta atención en los medios… también influye la movilización festiva, la facilidad de dejarse llevar por la riada hace sentirse integrado, y querido, y da un cierto sentido de utilidad a cuanto se hace -El independentismo presume de que la segunda generación emigrante ganará la independencia como pasó en las Américas-  Como si esta segunda generación aquí tuviera importancia en la configuración de los grupos de poder, allí esa generación eran la élite americana.  Los grupos de poder catalán y vasco tienen amplia representación política, económica y cultural no solo en sus territorios, sino en el conjunto de España y sus instituciones, formando parte de la élite gobernante junto con las españolas. Otra vez, recordemos los votos de IU muy superiores a los de CiU y logran muy inferior representación parlamentaria. ¿Y les ayudan en su política por no sentirse arrastrados en vez de presionarlos para cambiar la ley electoral?

La magia de una ilusión arrastra individuos, creen que resolverá al día siguiente los problemas ciudadanos, será mentira, pero entonces llegará el olvido para los de abajo, habrá desaparecido la apuesta nacionalista entre los desposeídos, se habrá evaporado durante el proceso la fraternidad, esa que tiene apoyo en la ideología de cada individuo, las condiciones materiales no mejorarán, ni la equidad en los factores políticos de representación, de libertades. ¿Que impedirá a los pudientes dejar de pagar impuestos para los catalanes pobres? al fin y al cabo es uno de los argumentos centrales de las movilizaciones secesionistas, los impuestos al bolsillo de quien los genera, la solidaridad bien entendida comienza por uno mismo ¿creen ustedes que vaya a mejorar la vida de los menos favorecidos, a tener menos horas de trabajo con mayores salarios, mejores ritmos, vacaciones, mayor libertad e igualdad, creen que tendrán mejores barrios, mayores pensiones, mejor y mayor sanidad, escuelas… de las que ahora tienen? ¿En qué mejoran los nuevos textos que configurarán su Constitución los derechos de la actual? La respuesta que suelen dar a estas preguntas en sus argumentarios es, ‘no te dejes dominar por el miedo’.

El PSC, ha ido perdiendo apoyos populares y de militancia catalanista, ICV,  fue recogiendo votos de izquierda perdidos por los socialistas, como en toda España, inicialmente sin consideraciones soberanistas está siendo empujado hacia esas posiciones, que para no perder pie, justifican, por lo que no será extraño que pierda fuerza a medio plazo, vía CUP y ERC, porque la gente elige secesión y prefiere los originales a los tibios; no es que los partidos fallen, que lo hacen, es que la fuerza de la corriente está rompiendo los embalses ¿Por qué eligen  hoy independencia? está claro, nadie dice otra cosa, nadie ofrece respuestas, y creen que con ella resolverán todos los problemas individuales y colectivos y hasta ahora nadie les ha presentado otra opción válida para mejorar. Una historia similar de base parecida se aprecia en los guetos obreristas que votan extrema derecha en Europa. Y el que venga detrás que se joda. La cuestión es que una salida como la independencia no tiene vuelta atrás en los destrozos que provoca, no vale arrepentirse luego, las rupturas no podrían resolverse a medio plazo, es por ello que la Ley de Claridad canadiense, siempre habla de mayorías suficientemente amplias, sostenidas en el tiempo, de procesos negociados, etc. y no de impulsos unilaterales. Se echa en falta una responsabilidad de defender principios, sean seguidos por muchos o pocos, al margen de corrientes momentáneas.
No existe la responsabilidad partidista, sin responsabilidad individual, aquí siempre muy cómoda para desviar las culpas a partidos y líderes y salvar el pellejo individual, los militantes y simpatizantes izquierdistas hartos de tanta corrupción y crisis, tendrán que decidir y tomar posiciones ante lo que representará la pérdida de apoyos al sentimiento de izquierdas, no solo en cuanto reducción de fuerzas electorales que dejarán los parlamentos listos para enormes cambios derechistas, como estamos viendo con la coartada de la crisis, sino para las ideas básicas que asumirá la conciencia individual de una generación, es en momentos de tensión cuando se enfrentan las ideas personales con el imaginario colectivo que las soportan ¿Por qué consideran de izquierdas apoyar el independentismo? Es frecuente encontrar  muestras de simpatías que no dan por la unión con solo la explicación de que en el otro lado están las derechas. Pero, si las derechas están a ambos lados ¿Por qué ha calado con el aurea de más democrático el derecho a decidir la autodeterminación en un país libre y democrático, cuando como poco existe el derecho equivalente a la integridad? Para algunos supone una especie de rebelión, -¡que se jodan! a la inversa- porque muchos individuos creen erróneamente que la ideología de izquierdas se limita a la protesta, a estar en contra, por principio, les resulta más sencillo aceptar la oposición a un gobierno que la defensa de unos principios que debe hacerse en positivo. Esa postura dejó de tener validez para mi generación, en la experiencia de Chile, un gobierno legalmente constituido era asediado por continuas manifestaciones y huelgas, derechistas. Hasta hacerlo caer. Las movilizaciones pueden ser fascistas.

¿Por qué apoyar toda acción y argumentación por el mero hecho de que vaya contra lo español? mejor distinguir y separar, los nacionalismos periféricos van contra los trabajadores, españoles y periféricos, escudarse en que el PP es malísimo y La Razón una máquina de hacer independentistas, aparte de que sea verdad, esconde lo fundamental, que es la existencia de criterio propio sobre los nacionalismos ¿Por qué aceptar que una secesión es democrática cuando ninguna constitución del mundo lo contempla? Solo una enorme falta de conocimiento cegada por la religión puede creer que Cataluña sea una colonia con derecho a la autodeterminación. Y si el secesionismo fuera un plus democrático, ¿por qué no lo incluyen en sus textos quienes lo consiguen? ¿Acaso Barcelona o Tarrasa no tienen derecho a la secesión de Cataluña? En los supuestos de Ley de Claridad canadiense se contempla el mismo derecho del todo y de una parte del territorio escindido. Y puestos ya, los barrios ricos de los barrios pobres ¿Por qué conceder un plus de credibilidad a los soberanistas que no conceden al resto de ideas políticas? ¿Solo porque están en contra del gobierno PP? ¿Por qué aceptar la independencia creyendo a pies juntillas que todo un pueblo lo pide, sin comprobar a cuántos, quienes afecta, y de qué forma?

Comprueben si es verdad que existe esa mayoría, porque hasta ahora los votos no la mostraron  nunca, CiU era unionista hasta las últimas elecciones, y las encuestas de la Generalitat daban minorías independentistas hasta hace pocos meses. Desde la transición el independentismo se ha mantenido por debajo del 15%. Segundo ¿qué o quiénes son los catalanes? el pueblo catalán que ha construido Cataluña no es un bloque de hormigón catalanista, sino conjuntos variados de población en gran parte emigrante de los años 50/70 con tradiciones e intereses muy diversos fuera de la órbita nacionalista. Apoyar los intereses independentistas supone estar en contra de los intereses de los no independentistas, que hasta ahora fueron mayoritarios y hoy pueden ser similares en número. ¿Por qué no aceptar que esta democracia española es tan mala o tan buena como cualquier otra? sea Reino Unido o Canadá, tenemos enormes problemas a resolver, pero no encontrarán mejor solución en manos de los nacionalismos periféricos.

La independencia no puede verse como recurso técnico al margen de las fuerzas que la dirigen, de sus documentos y propaganda. El proceso en marcha en Cataluña no es progresista, sus proclamas quedan bastante atrás de la Constitución en cuanto a libertades, derechos y conceptos solidarios. Su esquema básico de apoyo es el principio a cada uno lo suyo, los impuestos para quien los paga, claramente neoliberal, su proyecto de agitación y propaganda es xenófobo, anti español, los españoles roban, expolian, su práctica política es antidemocrática, las leyes no son generalizables, se aceptan si les sirven, todo lo que les sea diferente a la independencia no tiene valor para salir en los medios o ser discutido socialmente, airean el valor democrático del ejemplo escocés y canadiense, sin aceptar que dichos modelos tienen un respeto escrupuloso a la legalidad, en ningún caso se producen declaraciones unilaterales de independencia, etc. etc. en esta dinámica parece dar vergüenza considerar de mayor talla democrática la defensa de principios tradicionales de equidad, libertad, justicia, fraternidad, hoy entendida como solidaridad ciudadana independientemente de orígenes, lenguas, color de la piel...

Sigue diciendo Stephane Dion: ‘En una democracia no hay argumento moral posible que justifique convertir a nuestros conciudadanos en extranjeros’… ‘Mis aliados son la claridad y la franqueza, y mis adversarios, la confusión y la ambigüedad’... Todos somos los unos y los otros… Uno puede estar en contra de un Estado que atenta contra los derechos humanos elementales…’’En el mundo hay al menos 3.000 grupos diferentes identificados y sólo 196 Estados en las Naciones Unidas. La mayor parte de esos Estados no son Estados étnicos homogéneos ni tienen una sola lengua, una única religión, una sola cultura’…’Si todas las provincias canadienses y todas las regiones europeas quieren estar  presentes en los foros internacionales, el planeta se haría ingobernable’
‘Porque en una democracia se trata de ser solidario con todos tus conciudadanos. Aceptas a todos sin atender a sus orígenes, su idioma o su religión. Y el secesionismo es lo contrario. Con el secesionismo eliges a quiénes quieres mantener como conciudadanos y a quiénes quieres convertir en extranjeros. ’’

Las políticas excluyentes de las derechas peninsulares

 ‘Es natural que en tiempos de lucha establezcamos el inventario cuidadoso de lo que nos separa, pero será también bueno que un día nos pongamos a reflexionar sobre lo que verdaderamente nos une’

Manuel Azaña. Presidente de la República de España


Los distintos nacionalismos españoles, central y periféricos, -los dos son peores- son semejantes en postulados filosóficos y en acciones políticas, opresoras y represoras; ambos son excluyentes, de todos aquellos que sean diferentes. Dependiendo de momentos y de donde miren, será visible en los nacionalismos de allá o acá su intención de considerar a los otros como distintos, con menores derechos, ya que parten del supuesto de su menor calidad cultural e histórica, porque en el fondo consideran su legitimidad por encima de la de los demás, aquello es suyo –la patria, los símbolos, las tradiciones, el territorio, la riqueza, la cultura, la historia, el gobierno…- Según las derechas, el resto de la gente tendrá que asumirlo para ser bien tratada, si se amoldan aceptando su inferioridad, serán admitidos socialmente, de lo contrario serán excluidos de la tribu. La sociedad no la entienden como conjuntos de individuos con múltiples intereses que conviven en espacios temporales en los que solo será posible hacerlo cediendo algunos postulados y asumiendo otros de los demás. Los nacionalistas no entienden la sociedad compuesta por ciudadanos de diferentes clases, religiones, etnias, idiomas, edades, tradiciones etc., pero siempre en igualdad de derechos y obligaciones, por eso ciudadanos, que con solidaridad y justicia, mejor que caridad, buscarán la equidad para toda la ciudadanía que puede convivir sin pertenecer a sus clanes.

La política de la derecha más carca agranda la quiebra social existente, conseguirán alejar a miles de individuos del sentimiento colectivo de lo español, -maldita Constitución, maldito Gobierno, maldita España- la sensación de apátridas de excluidos del conjunto domina lo suficiente como para agravar el problema de la identidad nacional, nadie quiere ser amante de quien le trata mal. Somos un país especial en este asunto, a los extranjeros les parecemos raros, no respetamos símbolos, en cualquier manifestación pública, cultural, de representación o deportiva, que son las que ven por televisión, somos capaces de boicotear himnos, banderas, representantes del estado o del gobierno, ritos y ceremonias se celebran sin mínimo respeto público, de educación hacia los demás… maldecimos nuestra historia, y los extranjeros se llevan las manos a la cabeza si nos interesamos por cómo actúan en sus países y les criticamos su orgullo nacional y simbólico.
No nos sentimos respetuosos porque durante muchos años los carpetovetónicos no lo fueron con los españoles, las personas piedra angular de los símbolos, sin un fuerte respeto a las personas, a la ciudadanía, poca consideración habrá hacia otra cosa, por eso tiene tantísima importancia no herir gratuitamente, desde la chulería, ¡Quieren desenterrar los muertos por cobrar subvenciones! –Esta gente al día siguiente deberían estar expulsados- . El sentimiento fraternal hacia la Constitución, disminuye porque sigue habiendo muertos en las cunetas, y calles con nombres de asesinos fascistas, se vive el desprecio de los poderosos hacia el pueblo y en un enfrentamiento entre nacionalistas, millones de españoles sentirán cierta simpatía por los que se enfrentan al españolismo excluyente, que es el que soportan directamente, o se retirarán a un lado, dejando hacer, sin oponer como mejores principios ciudadanos y progresistas los de la Constitución que las propuestas secesionistas. La cuestión es que esa actitud cede la Constitución a los carcas, lo cual acrecienta el problema de exclusión política de miles de individuos.

Nos expulsan, lo aceptamos y además los dejamos terreno libre. El orgullo y respeto por los conceptos nacionales se consigue cuando se utilizan de forma conciliadora, cuando los símbolos son utilizados de manera inclusiva y respetuosa con los otros, incluidos los contrarios. El símbolo nacional debe serlo, si y solo si, es aceptado voluntariamente por el conjunto de la ciudadanía. El amor y respeto por lo español, se manifiesta practicando la defensa de su carácter genérico e integrador, por lo tanto combatiendo a los ultras que se apropian símbolos y utilizan para sí.  El asunto del patriotismo es altamente delicado por sentimental, encierra muchas de las disputas de este país y si no se trata con delicadeza, las emociones pueden encabronar la relación, crispar la convivencia hasta hacerla excluyente para muchas personas. ¡Que se jodan!, es lo que dicen unos arremetiendo contra los otros. Su torpeza es tan brutal como la de aquellos que dicen ‘O me quiere a mí, o la mato’, la misma emoción machista que provoca tanta violencia. Pero el amor no se impone, el cariño no se puede obligar y quien lo pretenda solo difunde odio y ánimo de exclusión lo cual suma adeptos a la independencia ya que me excluyen, a la menor oportunidad me voy, y como poco, suma simpatías hacia otros nacionalismos que pelean con quien me expulsa.

El problema en España con la bandera, la historia, la tradición… es que no son  símbolos comunes que deberían unir a la población, no hay una experiencia compartida elegida voluntariamente y querida y aceptada masivamente, los enfrentamientos violentos han sido frecuentes entre españoles, al tiempo que faltaba un componente externo que catalizara la unión contra un peligro común, como tienen otras naciones. Al margen de su historia antigua, en la Transición se avanzó y pudo hacerse bastante más, el símbolo nacional reconvirtiendo la bandera franquista, quitando la reminiscencia fascista del ‘aguilucho’, es uno de los dos mayores puntos negros de la época, -el otro es la ley electoral, la principal llave para abrir la solución de un montón de problemas- dejó la bandera demasiado cercana a la imagen bajo la cual combatieron los golpistas que iniciaron la guerra civil, y arropados en ella dirigieron la represión sangrienta contra el pueblo español. El patriotismo tradicional se apropió de la historia y las tradiciones y lo español, tiene demasiada carga de franquismo y nacionalcatolicismo y ello separa a la mitad de los españoles del conjunto en el que no se sienten incluidos.

A mucha gente le parece bien mantener el símbolo bajo el cual lucharon, creerán que las historias y tradiciones españolistas deben ser soportadas por toda la población -para eso ganamos la guerra, ¡que se jodan!, gritan- precisamente por ello, por quererlo imponer a sangre y fuego, la otra mitad del país se aparta, no puede sentirse incluido en un espacio sentimental común, una parte del pueblo no es querida por la otra, aquello no es compartido por amplias mayorías y el país se debilita, la convivencia se resiente, los proyectos comunes se atascan, mientras, los nacionalismos periféricos se fortalecen contra el enemigo externo común. Todas las historias y tradiciones, cualquier bandera que se izara, tendría amantes, no llegó todavía el momento de que la derecha, los conservadores españoles, sean conscientes de que lo español no necesita unos pocos amantes celosos sino que es necesario que una gran mayoría de ciudadanos españoles se sientan cómodos con su país, su historia y símbolos. Y con las políticas gubernamentales hoy insufriblemente ideologizadas. El problema que tenemos los españoles, ganadores y perdedores, rojos y azules, es que compartimos espacio y tiempo y sería mejor para todos conciliar sentimientos de los diferentes para hacer sencilla y placentera la vida en común, la cuestión es potenciar la sociedad democrática, inclusiva. O cada día aumentarán los que querrán independizarse.

Después de la guerra civil, y tras de la muerte de Franco, en aquellos lejanos tiempos de la Transición hubo varios centenares de muertos, que cayeron por las balas de funcionarios protegidos por la bandera rojigualda, y por escuadrones de fachas escondidos tras ella. Muchas palizas fueron dadas arropados con ella, muchos insultos impartidos por quienes portaban la bandera. Tras el golpe de estado de Tejero del 23F, hemos visto por las calles, en los bares, comercios, en los campos de futbol… a individuos que llevaban la parafernalia del golpista y portaban la rojigualda a su lado, de hecho los símbolos se vendían juntos, sin que el resto de conservadores les recriminara por ello. Era el símbolo de los que gritaban ‘Tarancón al paredón’, de aquellos que defendían una iglesia franquista y ultra, mientras la mayoría de los azules asentía o callaba. Carrillo durante la transición, la abrazó,  para evitar conflictos mayores, e intentó con grandes esfuerzos que fuera aceptada por los comunistas, es la contribución que le reconocen desde instancias conservadoras. Entonces pudo haberse intentado una mayor identificación popular reduciendo agravios si algunas minorías no se hubieran apoderado de ella, sin reacción de los conservadores para criticarlo.

Desde aquellos días la bandera y el españolismo, son utilizados con demasiada frecuencia por la  derechona para golpear al resto, siempre con la pretensión de someter o expulsar a los españoles de su propio país. Lo español fue utilizado para excluir y desde posiciones conservadoras no lo evitaron saliendo al paso de los excluyentes, y ahora mentes preclaras de entre ellos reconocen el inmenso error. ¡Qué carajo! tenemos un serio problema. Ahora lo reconoce el Alto Comisionado para la marca España, nombrado por el Gobierno del PP,  que tenemos un grave problema nacional y es que la extrema-derecha ha patrimonializado la bandera, un símbolo que debería ser de todos. Algo que sabíamos desde hace bastante tiempo muchos millones de españoles y cuyo problema, gran problema, los militantes y votantes azules no han querido resolver, y en gran parte provocan ellos mismos, para muestra los ejemplos de los últimos días. El Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, afirmó en el Fórum Europa:

'' Tenemos que limpiar los símbolos de nuestro país de connotaciones que no le han favorecido'' conminó, abogando así por quitar a la bandera española ''toda connotación política'' con el objeto de que ''sea percibida como patrimonio de todos''. ''La extrema derecha hizo mucho daño patrimonializandola'', lamentó. Espinosa de los Monteros emitió este diagnóstico en la conferencia que pronunció en el evento informativo que organiza Nueva Economía Fórum, ante la atenta mirada del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, que promovió su nombramiento. Si quieren empezar a corregir el problema, deben pelear por desterrar la apropiación patrimonial de sus propias filas, visible en cada manifestación callejera azul, en cada reivindicación ultra sea religiosa o política, visible en la ostentación ante sus líderes o contra los del resto, siempre usada como arma excluyente. Todo el mundo sabe que tras una pulsera española, o pegatina en un coche, hay un individuo de extrema-derecha en un 70% de ocasiones, franquista en un 20%, y variados en el 10% restante. Todos sabemos que las manifestaciones de los derechistas, los ultras se identifican con la rojigualda, que grupos o individuos violentos se amparan tras ella.

Todavía se puede empeorar si los defensores institucionales de símbolos que deberían unir, son tan torpes para no darse cuenta de que todos recuerdan atrocidades del pasado, que reflejan otros símbolos que incluso por ley deberían ser quitados de la faz pública, como nombres de golpistas en calles e iglesias, o cuando el pueblo ve que no defienden la dignidad de los españoles enterrados en cunetas ¡en ningún otro país civilizado del mundo! Si no ven que eso excluye no deberían formar parte de las instituciones de este país. Para mucha gente, los símbolos de la patria, son los españoles, las personas que viven sufren y trabajan, o quieren hacerlo, aquellos sin los cuales la sociedad dejaría de funcionar o simplemente no existiría, son los desahuciados por los banqueros, los niños que necesitan comer en colegios públicos para mantener dignamente la población. El mayor símbolo patrio del que sentirse orgullosos colectivamente se percibe en el sistema sanitario español, uno de los mejores y más baratos del mundo y vemos como se está destruyendo. Los símbolos patrios negativos apartan, restan, aumentan la huída cuando no se ve voluntad de corregirlos, son los evasores fiscales, empresarios, cantantes, personajes… que ‘adoran la patria’ pero tienen su dinero en el extranjero, o el símbolo de la corrupción imperante sin que asuman responsabilidades políticas y/o judiciales... La actuación sobre la crisis económica y política sembrará el país de destrucción y llevará a la exclusión y miseria a un tercio de personas, que solo querrán huir, escapar, independizarse y como no podrán hacerlo sumarán simpatías a todos los que se enfrenten al gobierno español, sean independentistas catalanes o vascos.

Otra vuelta de tuerca que dañará la convivencia española la está dando la política partidista del PP, como nos tiene acostumbrados la rancia derecha, alejado de una visión de estado, carece de visión integradora, de entender que España no es suya, que los símbolos no son suyos, que la patria si quieren usar este concepto, son los españoles todos, y no solo los nacional católicos, tener visión de estado implica ser integrador en cualquier movimiento que se haga, tener en la cabeza la idea de compartir, de sumar amigos de la Constitución, mejor que restar apoyos, implica pensar para el largo plazo aparcando réditos electorales a corto, lo cual incluye que las salidas a la crisis no destrocen el entramado social de los débiles, el país necesita políticas fundamentalmente inclusivas que no dejen ciudadanos tirados por el camino… sus acciones debilitarán la sociedad a medio plazo y hoy alejan millones de personas del sentimiento español. Ahora parece que tratan de aprovechar particularmente en su beneficio, el problemón soberanista para destrozar/expulsar al PSOE y a las izquierdas,  pretendiendo obtener con ello el rédito electoral que pierde con la crisis económica, la bandera del patriotismo es suya. En este sentido muy similar al tratamiento dado por CiU, las derechas españolas son muy parecidas, ocultar con la emoción nacionalista los problemas derivados de la austeridad en las condiciones de vida, y su corrupción, y represión y faltas de libertades, lo cual tendrá costes.

Uno de los pocos momentos en que las muchedumbres se abrazan a la bandera sin ideologización de vencedores y vencidos, es cuando la Roja gana en el fútbol, porque tras la alegría de esa noche, no se esconde la identificación de un sector de la derecha española, sino la emoción contenida de querencia común ante un grupo de gente de múltiples rincones de España que trabaja en equipo para obtener una finalidad colectiva. Nadie ha hecho más por difundir el símbolo nacional que el fútbol de la Roja, y supongo que quedará para la historia estudiarlo.

Manuel Herranz Montero. Diciembre 2013