El nombre de Equo gran desconocido.
Equo tal como yo lo veo.
El punto de partida era constatable en trabajos de campo los meses anteriores, era enorme el desconocimiento de Equo como marca electoral, aspecto no muy aceptado por su militancia. Las encuestas de Metroscopia de 45 días antes daban un conocimiento menor al 15% por 5 veces mayor a IU. Proporción de conocimiento que se trasladó de forma similar (1 a 5) a votos en muchos lugares.
Sería equivocarse no buscar las causas, primer paso para corregirlas. La campaña electoral ha sido pobre, mal planificada y peor desarrollada, y no tanto por la escasez de medios, (se debe planificar con los medios que se tengan), ni mucho menos debe aceptarse como disculpa la cortapisa de recogida de avales para su presentación, que debió ser una oportunidad. El varapalo de prohibición publicitaria en los medios con ser grave debió disparar otras opciones de campaña.
Aspectos que probablemente no han beneficiado son la política de alianzas electorales y la poca clarificación y conocimiento de la marca Equo, era vital gritar a los 4 vientos su existencia, si se presenta a elecciones será para que le voten, lo cual es imposible si muy pocos saben de su existencia. En un primer impacto, en la salida a pista electoral, era imprescindible para subsistir gritar su nombre a la ciudadanía y no tanto cocerse la militancia en su propia salsa, la equomunidad, salir del ‘hormiguero’ debió ser una necesidad para difundir cuatro líneas generales vinculadas a la nueva opción.
De acuerdo con los estudios sociológicos sobre horquilla política de los españoles existe un amplio campo de personas autoconsideradas de izquierdas y además entre un 5/10% de ecologistas o verdes. Por otra parte, la mayoría de votantes tiene la opción de voto predeterminada en función de su cosmovisión global del mundo, si además consideramos que los programas tienen muy poca importancia en el voto (a pesar de la insistencia de algunos), para ser más preciso los programas concretos influyen en un colectivo bastante pequeño de votantes situados dentro de los indecisos, en el centro, lo cual hace que sea importante para los grandes partidos con opción de gobierno, o para centristas, pero no para otros. Estos hechos avalarían la necesidad de gritar y difundir la marca Equo como opción roji-verde-malva y no tanto de la difusión de su programa, al menos en estos primeros tiempos preelectorales.
Equo Madrid Sur. Partiendo de las premisas anteriores, veamos el sur de Madrid, concretamente la mancomunidad que conforma Metrosur, (Alcorcón, Móstoles, Fuenlabrada, Getafe y Leganés) 5 pueblos que son en población, la tercera capital de España, agrupan una población de un millón de habitantes muy concentrada urbanística y sociológicamente, mayoritariamente joven, trabajadora y de ‘clase media’, con amplias reminiscencias rojas y verdes, con un medio de transporte que permite ir de un extremo a otro de la macrociudad en media hora, con varios campus universitarios y bastantes centros comerciales y polígonos industriales, hospitales, etc.
Participar en esta contienda electoral sin considerar esta especial ubicación es un error imperdonable. Y es aquí donde sitúo la afirmación de ‘pobre campaña, mal planificada y peor desarrollada’, por falta de coordinación, planificación y acción.
En torno a Metrosur tendría que haberse coordinado una campaña planificada de acciones y actos, con contactos modos y usos roji-verdes-malvas; repartos de varias decenas de miles de hojas, pintadas, carteles, acciones varias de agitación y pequeños actos de propaganda locales en donde el tipo conferencia/mitin líder, debería ser en todo caso el destino que justificara el camino anterior y posterior de las acciones, igual que el destino de recoger firmas para avales era la oportunidad de caminar y gritar la existencia de Equo. En este contexto encontraría sentido la comunicación a través de internet para potenciar, extender, convocar, anunciar… además de intentar coordinar, agrupar y nuclear simpatías.
Solo después de hacer las cosas, se puede estar seguro de su inutilidad, es mejor arrepentirse por haberlas hecho sin resultados, que quedarse con la intranquilidad de qué hubiera ocurrido de haberlas hecho. La idea de la poca rentabilidad de una acción o dos más, encontrará sentido en el conjunto de una campaña plagada de acciones, inserta en un contexto histórico de tradicional conocimiento de la opción que se presenta a elecciones, pero carece de aplicación en este caso concreto en el que Equo partía desde la casilla de salida. Si el objetivo era sacar representación en Madrid, habría que haber utilizado esfuerzos tendentes a lograrlo, si solo pretendía pasar la página, cubrir el expediente, está bien cualquier cosa realizada.
Mi conclusión es que no se ha llegado a entrar en la base electoral inicialmente de apoyo a Equo, y no porque cerraran su puerta y optaran por otra opción.
Estoy de acuerdo con lo expresado por algún equo: ‘El salto cualitativo que hemos notado en la militancia… no se ha dado en las urnas.’
Las redes sociales. Tanto Equo como el movimiento 15-M son abanderados de la política 2.0. Los resultados dicen que parece ha sido excesiva la confianza en las redes sociales. La política en el futuro no podrá hacerse sin contar con ellas, deberá ser política 2.0, pero en el presente tienen muy poco peso en la calle. El extraordinario apoyo mediático proporcionado al 15-M y la experiencia de la primavera árabe pueden haber confundido a muchos, en ambos casos las redes han mostrado ser instrumentos de primerísimo orden para comunicar y convocar acciones, pero sería excesivo concederles la misma importancia en cuanto a modificar realidades o determinar posturas de los individuos. La realidad árabe ha sido modificada por decenas de miles de personas en la calle luchando abiertamente contra otras fuerzas, y que han utilizado las redes para comunicarse e informarse.
El 15-M es un movimiento, como tal muy hetereogéneo, dentro del cual hay sintonías diversas, a veces contradictorias, a cuyas acciones puntuales se incorporan miles de personas libres (sin vínculos militantes) a manifestar su indignación, y cuyo funcionamiento estable mantienen vivo simpatizantes y militantes de muchos partidos y grupos de izquierdas, gente todos ellos que ha dirigido votos a sus listas. En Alcorcón y en Madrid recordamos que ha aumentado el número de votantes respecto a las municipales y han descendido abstención, votos nulos y blancos, por lo que la influencia de una parte del movimiento que defiende estas opciones ha sido muy pequeña.
La realidad que viven estos entornos de redes sociales distorsiona a quienes participan inmersos en ella, confundiendo a veces una parcela de realidad, con el conjunto de millones de personas que están jubilados, los que estudian, los que están parados o trabajan en fábricas, centros de trabajo y comercios, barrios, asociaciones y ONG’s, sindicatos y calles, bares y metros. La gente que está dentro del ‘hormiguero’, como la que esté en un concierto de rock, son holligans que piensan que todo el mundo está allí y es como ellos, pero hay otros fuera, infinitamente más numerosos que los de dentro, muchos de los cuales ni conocerán a ese grupo. Otros conociéndolo, tendrán gustos diferentes.
Confundir la realidad con los deseos es uno de los principales errores políticos, no querer verlo ni atender las señales cuando se manifiestan es un suicidio. Basarse en tópicos lleva al fracaso, por ejemplo los trabajos del CIS, (que ha clavado las encuestas electorales desde hace meses), muestran que las nuevas hornadas de jóvenes basculan algo más a la derecha en su autoidentificación en el eje izquierda-derecha, de hecho la nueva incorporación de jóvenes votantes privilegian el voto al PP.
Otro análisis y resultados comparativos. Alcorcón
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miércoles, 30 de noviembre de 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
Se pretende influir
Al contar lo que muchos pensamos y pocos nos atrevemos a decir no se pretende molestar al pensamiento oficialista de las izquierdas. Todos estamos bañados de miedos, unos más que otros, es verdad, pero todos callamos cosas que sabemos podrían incomodar a quienes las escucharían, impidiendo con ello posibles cambios de rumbo que podrían mejorar situaciones. La verdad esto es desesperante así que de perdidos al rio. Veamos algunas.
En los últimos tiempos con la crisis y debacle en el sector socialista han aparecido proyectos nuevos como EQUO. La idea de unir el entorno rojiverdemalva no es nueva, lo es el momento y las condiciones que rodean el proyecto y quizás el ímpetu inicial. En ese territorio pretende habitar IU desde hace 30 años sin haber conseguido despegar con fuerza. La realidad es que hoy tenemos dos proyectos, que podrían ser complementarios (probablemente en el futuro no les quede otra salida) ya que uno posee un estimable grado de conocimiento social, un 75%, y cuenta con una potente organización que tiene abundantes cuadros experimentados. Su hándicap es que está anclada al pasado, me refiero claro está al PCE o comunistas varios, que son una pesada losa que nunca les dejó avanzar, (alguien se imagina a la ciudadanía europea peleando masivamente por modelos de sociedad como Cuba y Venezuela, iconos muy presentes en sus imaginarios).
Esa losa que impide adaptarse al mundo actual incorporando nuevas sensibilidades, es la que en mi opinión determinó la acertada decisión de Equo de no pactar o integrarse en la coalición. Se los hubieran comido, fin del proyecto. Pero es cierto que este nueva aventura que concita muchas ilusiones y puede agrupar fibras nuevas, apenas tiene conocimiento social, (menos de la mitad de la mitad que IU), un 15%, además está carente de organización en la calle aunque parece que con mayor implante y uso en las nuevas tecnologías, en la política 2.0.
El proyecto está pidiendo a gritos que la gente que cree en él salga a la calle a manifestar su existencia, repartiendo su tiempo entre el ordenador y las relaciones directas con individuos en barrios, asociaciones, empresas, movimientos sociales…Si no lo hacen y pronto, el resultado electoral podría ser negativo, lo cual pesaría gravemente en las posibilidades del proyecto, que necesitaría para despegar de mucha mayor fuerza diaria.
La batalla pondrá sobre el tapete, lo nuevo y lo viejo. Las nuevas tecnologías y redes sociales sin las cuales no se podrá hacer política en el presente futuro, y las viejas maneras de la calle, sin las cuales no se puede hacer política en el presente. O dicho de otra forma, la realidad social hoy es bastante más amplia que las políticas con nuevas tecnologías. Creo que la una sin la otra no manifiesta toda su potencia. Las redes sociales pueden comunicar y extender mensajes y convocatorias a gran velocidad saltándose censuras e impedimentos, fundamentalmente si se apoyan en los altavoces de los medios de comunicación tradicionales, pero al final son las gentes en las calles las que determinan su impacto y en unas elecciones, el impacto es el voto, que nunca podrá ir a quien ni se sabe que existe.
Entiendo que hay formas de impactar con las nuevas tecnologías sobre todo en públicos jóvenes y que existen formas de influir en la realidad con ellas, pero creo que hoy todavía tienen más peso para los poderes aquello que influye/atenta sobre la producción y la organización social y política. Una de las cuestiones que influye en la organización son los votos, sin ellos, proyecto frenado.
Si un conocimiento alto de IU, como el que tenía la ciudadanía, los permitía sacar un parlamentario o dos, o en término de votos entre 1 y 2 millones, no entiendo cómo sin conocimiento ciudadano, puedan tenerse expectativas de triunfos con 3 o 4 parlamentarios, con la misma ley electoral, o como se espera obtener un buen resultado. En todas partes esperan aprovecharse de la debacle socialista, pero me temo que el caladero no da para todos, son demasiados a comer de la misma tarta, UPyD, IU, Equo, nacionalistas, peperos, etc.
En los últimos tiempos con la crisis y debacle en el sector socialista han aparecido proyectos nuevos como EQUO. La idea de unir el entorno rojiverdemalva no es nueva, lo es el momento y las condiciones que rodean el proyecto y quizás el ímpetu inicial. En ese territorio pretende habitar IU desde hace 30 años sin haber conseguido despegar con fuerza. La realidad es que hoy tenemos dos proyectos, que podrían ser complementarios (probablemente en el futuro no les quede otra salida) ya que uno posee un estimable grado de conocimiento social, un 75%, y cuenta con una potente organización que tiene abundantes cuadros experimentados. Su hándicap es que está anclada al pasado, me refiero claro está al PCE o comunistas varios, que son una pesada losa que nunca les dejó avanzar, (alguien se imagina a la ciudadanía europea peleando masivamente por modelos de sociedad como Cuba y Venezuela, iconos muy presentes en sus imaginarios).
Esa losa que impide adaptarse al mundo actual incorporando nuevas sensibilidades, es la que en mi opinión determinó la acertada decisión de Equo de no pactar o integrarse en la coalición. Se los hubieran comido, fin del proyecto. Pero es cierto que este nueva aventura que concita muchas ilusiones y puede agrupar fibras nuevas, apenas tiene conocimiento social, (menos de la mitad de la mitad que IU), un 15%, además está carente de organización en la calle aunque parece que con mayor implante y uso en las nuevas tecnologías, en la política 2.0.
El proyecto está pidiendo a gritos que la gente que cree en él salga a la calle a manifestar su existencia, repartiendo su tiempo entre el ordenador y las relaciones directas con individuos en barrios, asociaciones, empresas, movimientos sociales…Si no lo hacen y pronto, el resultado electoral podría ser negativo, lo cual pesaría gravemente en las posibilidades del proyecto, que necesitaría para despegar de mucha mayor fuerza diaria.
La batalla pondrá sobre el tapete, lo nuevo y lo viejo. Las nuevas tecnologías y redes sociales sin las cuales no se podrá hacer política en el presente futuro, y las viejas maneras de la calle, sin las cuales no se puede hacer política en el presente. O dicho de otra forma, la realidad social hoy es bastante más amplia que las políticas con nuevas tecnologías. Creo que la una sin la otra no manifiesta toda su potencia. Las redes sociales pueden comunicar y extender mensajes y convocatorias a gran velocidad saltándose censuras e impedimentos, fundamentalmente si se apoyan en los altavoces de los medios de comunicación tradicionales, pero al final son las gentes en las calles las que determinan su impacto y en unas elecciones, el impacto es el voto, que nunca podrá ir a quien ni se sabe que existe.
Entiendo que hay formas de impactar con las nuevas tecnologías sobre todo en públicos jóvenes y que existen formas de influir en la realidad con ellas, pero creo que hoy todavía tienen más peso para los poderes aquello que influye/atenta sobre la producción y la organización social y política. Una de las cuestiones que influye en la organización son los votos, sin ellos, proyecto frenado.
Si un conocimiento alto de IU, como el que tenía la ciudadanía, los permitía sacar un parlamentario o dos, o en término de votos entre 1 y 2 millones, no entiendo cómo sin conocimiento ciudadano, puedan tenerse expectativas de triunfos con 3 o 4 parlamentarios, con la misma ley electoral, o como se espera obtener un buen resultado. En todas partes esperan aprovecharse de la debacle socialista, pero me temo que el caladero no da para todos, son demasiados a comer de la misma tarta, UPyD, IU, Equo, nacionalistas, peperos, etc.
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POLITICA
viernes, 14 de octubre de 2011
El nombre EQUO, gran desconocido
Me doy una vuelta por la ‘’equomunidad’’ y la primera impresión es ver algo parecido a un hormiguero con cientos o miles, de personas moviéndose como hormiguitas trabajando. Reflexión repentina, es un lamento/recuerdo ‘Ah si estas tecnologías hubieran existido durante el largo franquismo’.
Lo que se ve en el hormiguero es el movimiento en marcha veloz hacia la construcción de un partido político, comisiones, departamentos, propuestas de línea o programáticas, organizativas, gente opinando y proponiendo reformas, rectificaciones…Algo parecido a lo que producen hoy movimientos similares utilizando las nuevas tecnologías, ¿la política 2.0?, o más.
Primera conclusión, altamente positiva la participación, aparte de la maraña de información que comportan las nuevas tecnologías y que para algunos mayores nos hace caminar con mayores dificultades. Bien. Segunda conclusión la realidad es más amplia que la equomunidad y que las redes sociales y gran parte de esa realidad, los votantes, no conocen las cuestiones internas del hormiguero, se mueven en otro mundo. La política actual sin las nuevas tecnologías se queda bastante atascada, pero creo que fundamentalmente solo con ellas, sin la calle tiene poca repercusión.
Lo que observo allí y cuando hablo con la gente vinculada al proyecto es gran alegría e inmensas expectativas y eso es lo que me alarma. Confundir realidad con deseos suele dar con los ánimos en el suelo. Confundir el entorno en el que uno se mueve con toda la realidad no es acertado. El ‘hormiguero’ no es la sociedad.
He publicado un trabajo ‘’ EQUO. Tal como yo lo veo’’ en ‘Arian seis’, en la equomunidad, y en un blog de Equo Alcorcón, en el mismo intento abordar el exceso de optimismo que detectaba en algunas páginas y blogs de izquierdistas y de equos y destacar la necesidad de trabajar mucho, mucho, mucho.
Después del paseo por la equomunidad, me reitero en la idea que pretendía transmitir. Hay que hacer mucho ruido, en la calle. El motivo fundamental del por qué hay que hacer ruido, es porque el nombre de EQUO es un gran desconocido entre la amplia mayoría de población española. Eso es lo que yo detecto en la calle.
Pruebas?, supongo que las encuestas darán resultados más fiables, pero cada persona puede realizar sus propios muestreos. Tomemos un folio, dos columnas para pintar barritas, una de sí y otra de no, y preguntemos simplemente ¿conoce usted Equo?, esto se puede realizar en la puerta de un hipermercado o de un centro comercial. Es extensible a la salida de un metro, la calle principal de una ciudad o pueblo, salida de futbol, o cines, campus universitario…Un alto porcentaje de respuestas dará resultado negativo.
Conclusión, hay un desfase entre expectativas de la gente vinculada al proyecto y conocimiento de la gente susceptible de votar. Falta por hacer mucho, mucho, ruido fuera del hormiguero, en la calle en cada localidad, en cada barrio, en cada empresa, para modificar la percepción de existencia de la marca Equo. Ya sé que hasta el final de la campaña falta tiempo, pero resulta que todas las listas tendrán el mismo tiempo y todas son más conocidas.
Lo que se ve en el hormiguero es el movimiento en marcha veloz hacia la construcción de un partido político, comisiones, departamentos, propuestas de línea o programáticas, organizativas, gente opinando y proponiendo reformas, rectificaciones…Algo parecido a lo que producen hoy movimientos similares utilizando las nuevas tecnologías, ¿la política 2.0?, o más.
Primera conclusión, altamente positiva la participación, aparte de la maraña de información que comportan las nuevas tecnologías y que para algunos mayores nos hace caminar con mayores dificultades. Bien. Segunda conclusión la realidad es más amplia que la equomunidad y que las redes sociales y gran parte de esa realidad, los votantes, no conocen las cuestiones internas del hormiguero, se mueven en otro mundo. La política actual sin las nuevas tecnologías se queda bastante atascada, pero creo que fundamentalmente solo con ellas, sin la calle tiene poca repercusión.
Lo que observo allí y cuando hablo con la gente vinculada al proyecto es gran alegría e inmensas expectativas y eso es lo que me alarma. Confundir realidad con deseos suele dar con los ánimos en el suelo. Confundir el entorno en el que uno se mueve con toda la realidad no es acertado. El ‘hormiguero’ no es la sociedad.
He publicado un trabajo ‘’ EQUO. Tal como yo lo veo’’ en ‘Arian seis’, en la equomunidad, y en un blog de Equo Alcorcón, en el mismo intento abordar el exceso de optimismo que detectaba en algunas páginas y blogs de izquierdistas y de equos y destacar la necesidad de trabajar mucho, mucho, mucho.
Después del paseo por la equomunidad, me reitero en la idea que pretendía transmitir. Hay que hacer mucho ruido, en la calle. El motivo fundamental del por qué hay que hacer ruido, es porque el nombre de EQUO es un gran desconocido entre la amplia mayoría de población española. Eso es lo que yo detecto en la calle.
Pruebas?, supongo que las encuestas darán resultados más fiables, pero cada persona puede realizar sus propios muestreos. Tomemos un folio, dos columnas para pintar barritas, una de sí y otra de no, y preguntemos simplemente ¿conoce usted Equo?, esto se puede realizar en la puerta de un hipermercado o de un centro comercial. Es extensible a la salida de un metro, la calle principal de una ciudad o pueblo, salida de futbol, o cines, campus universitario…Un alto porcentaje de respuestas dará resultado negativo.
Conclusión, hay un desfase entre expectativas de la gente vinculada al proyecto y conocimiento de la gente susceptible de votar. Falta por hacer mucho, mucho, ruido fuera del hormiguero, en la calle en cada localidad, en cada barrio, en cada empresa, para modificar la percepción de existencia de la marca Equo. Ya sé que hasta el final de la campaña falta tiempo, pero resulta que todas las listas tendrán el mismo tiempo y todas son más conocidas.
jueves, 13 de octubre de 2011
EQUO. Tal como yo lo veo . 2
La cuestión programática o línea política
Como toda organización, su sistema deliberativo, representativo y de toma de decisiones forma parte vital de su línea programática, la idea de que los medios son fines en sí mismos es importantísimo para entender por donde irán en el futuro la resolución de conflictos, que surgirán a medida que se crezca será lo normal. En este sentido cobra importancia la decisión de rechazo a IU y comenzar el proyecto desde otro punto de partida, sin las rémoras que sin duda ha tenido y tiene IU.
Inicialmente, entre sus gentes, en sus interpretaciones y opiniones parecen destacar el color verde sobre el resto, al contrario que en IU donde el componente rojo tiene mayor peso. En EQUO necesitarán compensar y torcer la rama al otro lado si quieren ser una alternativa transformadora con presencia estable en todos los espacios y rincones, objetivo que dicen perseguir. El peso del trabajo a realizar en el ámbito de la producción y cambio deberá equilibrar al de la ecología política, bañados ambos por la equidad social, para conseguir llegar al conjunto de la población y al individuo afectado por múltiples interrelaciones, de trabajo, reproducción, relaciones sociales y con el medio físico.
La organización y políticas a realizar parece que no quedarán encerradas en políticas de clase, sino que serán dirigidas al conjunto de la ciudadanía. El debate sobre las clases puede ser equívoco por el uso de conceptos que se arrastran a los que cada uno da su propio contenido, pero al margen de la existencia o no de clases, de lo que se trata es de ¿a quién dirigirse? ¿A la ciudadanía o a una clase que sería una parte de esa ciudadanía? Ningún partido hoy día en España realiza políticas de clase, (dirigidas u orientadas fundamentalmente a la clase obrera) sino que todos se dirigen a la ciudadanía, lo cual no invalida la orientación izquierda/derecha, o progresista/conservadora, o poderosos/débiles en múltiples temas.
En este asunto, puede ser importante considerar las cifras, (si le interesa encontrará datos de población en mis trabajos) y constatar la existencia de 8 millones de pensionistas, otros tantos de estudiantes y la existencia de una cifra parecida de precariados, lo cual no arroja precisamente cifras preponderantes de clase obrera en sentido clásico. Los temas que empiezan a configurar la línea programática de EQUO son: Ecología, por ejemplo, no sería entendible cómo el cambio climático o la política energética dejara de ser una política ciudadana para convertirlo en una política de clase, o el urbanismo de nuestras ciudades, o la defensa del territorio, o la equidad social, derechos civiles iguales para toda la ciudadanía, etc.
Tal como yo lo veo, EQUO plantea, formulado de otra manera, cuestiones similares a las que escribí en Arian seis hace más de un año, cuando simplificaba en Más Europa, Más estado y Más política los ejes básicos de intervención en políticas de izquierdas o progresistas.
Más Europa, es aceptar que la economía global necesita política global, muchas de las actuaciones políticas pasan por entidades superiores a la nación, como estamos viendo ante la crisis, por ejemplo será imposible imponer a escala nacional controles sobre paraísos fiscales, o tasas al capital financiero especulativo, etc. y que por tanto la política debe situarse no solo a escala local sino europea, para lo cual será imprescindible llevar postulados de acción similares a las instituciones europeas…
Más Estado, es defender lo público, gobernado por la política, porque es nuestro lugar de intervención y participación, sobre el que la ciudadanía puede ejercitar control. Lo público tiene un papel vital en la defensa de intereses de la ciudadanía especialmente de los desprotegidos y débiles, es desde lo público, desde el Estado desde donde se puede potenciar la igualdad, legalidad, fraternidad, es creer que la sanidad y educación públicas, y las pensiones consiguen generar sociedades más equilibradas solidarias y justas…
Más política, implica mayor importancia a la organización, deliberación y toma de decisiones democráticamente, mas política es conceder prioridad a los usos, prácticas e instituciones democráticas del Estado y menor importancia a las corporaciones y empresas en la toma de decisiones colectivas. Más política es defender que el urbanismo de costas y ciudades no quede en manos de empresas privadas, inmobiliarias, bancos, promotoras que hagan con el territorio lo que crean conveniente para aumentar sus beneficios…
Mas política en España supone mayor participación ciudadana, mejorar la implicación de los partidos en la sociedad y su representación, superior control y participación social de los partidos incluido el control parlamentario al gobierno, mayor control del gobierno a su presidente, aumentar peso a las instituciones y rebajarlo a los dirigentes. No podemos aceptar que se produzca un giro de 180 º en las políticas gubernamentales y nadie sienta la obligación de explicar el por qué a la sociedad.
Como toda organización, su sistema deliberativo, representativo y de toma de decisiones forma parte vital de su línea programática, la idea de que los medios son fines en sí mismos es importantísimo para entender por donde irán en el futuro la resolución de conflictos, que surgirán a medida que se crezca será lo normal. En este sentido cobra importancia la decisión de rechazo a IU y comenzar el proyecto desde otro punto de partida, sin las rémoras que sin duda ha tenido y tiene IU.
Inicialmente, entre sus gentes, en sus interpretaciones y opiniones parecen destacar el color verde sobre el resto, al contrario que en IU donde el componente rojo tiene mayor peso. En EQUO necesitarán compensar y torcer la rama al otro lado si quieren ser una alternativa transformadora con presencia estable en todos los espacios y rincones, objetivo que dicen perseguir. El peso del trabajo a realizar en el ámbito de la producción y cambio deberá equilibrar al de la ecología política, bañados ambos por la equidad social, para conseguir llegar al conjunto de la población y al individuo afectado por múltiples interrelaciones, de trabajo, reproducción, relaciones sociales y con el medio físico.
La organización y políticas a realizar parece que no quedarán encerradas en políticas de clase, sino que serán dirigidas al conjunto de la ciudadanía. El debate sobre las clases puede ser equívoco por el uso de conceptos que se arrastran a los que cada uno da su propio contenido, pero al margen de la existencia o no de clases, de lo que se trata es de ¿a quién dirigirse? ¿A la ciudadanía o a una clase que sería una parte de esa ciudadanía? Ningún partido hoy día en España realiza políticas de clase, (dirigidas u orientadas fundamentalmente a la clase obrera) sino que todos se dirigen a la ciudadanía, lo cual no invalida la orientación izquierda/derecha, o progresista/conservadora, o poderosos/débiles en múltiples temas.
En este asunto, puede ser importante considerar las cifras, (si le interesa encontrará datos de población en mis trabajos) y constatar la existencia de 8 millones de pensionistas, otros tantos de estudiantes y la existencia de una cifra parecida de precariados, lo cual no arroja precisamente cifras preponderantes de clase obrera en sentido clásico. Los temas que empiezan a configurar la línea programática de EQUO son: Ecología, por ejemplo, no sería entendible cómo el cambio climático o la política energética dejara de ser una política ciudadana para convertirlo en una política de clase, o el urbanismo de nuestras ciudades, o la defensa del territorio, o la equidad social, derechos civiles iguales para toda la ciudadanía, etc.
Tal como yo lo veo, EQUO plantea, formulado de otra manera, cuestiones similares a las que escribí en Arian seis hace más de un año, cuando simplificaba en Más Europa, Más estado y Más política los ejes básicos de intervención en políticas de izquierdas o progresistas.
Más Europa, es aceptar que la economía global necesita política global, muchas de las actuaciones políticas pasan por entidades superiores a la nación, como estamos viendo ante la crisis, por ejemplo será imposible imponer a escala nacional controles sobre paraísos fiscales, o tasas al capital financiero especulativo, etc. y que por tanto la política debe situarse no solo a escala local sino europea, para lo cual será imprescindible llevar postulados de acción similares a las instituciones europeas…
Más Estado, es defender lo público, gobernado por la política, porque es nuestro lugar de intervención y participación, sobre el que la ciudadanía puede ejercitar control. Lo público tiene un papel vital en la defensa de intereses de la ciudadanía especialmente de los desprotegidos y débiles, es desde lo público, desde el Estado desde donde se puede potenciar la igualdad, legalidad, fraternidad, es creer que la sanidad y educación públicas, y las pensiones consiguen generar sociedades más equilibradas solidarias y justas…
Más política, implica mayor importancia a la organización, deliberación y toma de decisiones democráticamente, mas política es conceder prioridad a los usos, prácticas e instituciones democráticas del Estado y menor importancia a las corporaciones y empresas en la toma de decisiones colectivas. Más política es defender que el urbanismo de costas y ciudades no quede en manos de empresas privadas, inmobiliarias, bancos, promotoras que hagan con el territorio lo que crean conveniente para aumentar sus beneficios…
Mas política en España supone mayor participación ciudadana, mejorar la implicación de los partidos en la sociedad y su representación, superior control y participación social de los partidos incluido el control parlamentario al gobierno, mayor control del gobierno a su presidente, aumentar peso a las instituciones y rebajarlo a los dirigentes. No podemos aceptar que se produzca un giro de 180 º en las políticas gubernamentales y nadie sienta la obligación de explicar el por qué a la sociedad.
miércoles, 12 de octubre de 2011
EQUO. Tal como yo lo veo . 1
EQUO tiene ante sí una hercúlea tarea si pretende construir un partido. Dificilísima y necesitada de muchísimo trabajo y tiempo, del que carece para presentarse con el nivel de conocimiento requerido a fin de sacar un buen resultado en estas próximas elecciones del 20-N. El primer trabajo será convencer a su público de que el poder político es muy importante para intervenir en la sociedad y las elecciones forman parte de su juego.
El buen resultado electoral, que será subjetivo, será aquel que permita resistir y continuar consolidando organización y línea, aquel que induzca a arrimarse a los potenciales militantes y simpatizantes que todavía no lo hayan hecho en espera de ver qué ocurre (habrá mucha gente indecisa esperando ver como se decanta el electorado), será buen resultado aquel que induzca a unirse a verdes hoy en otras formaciones, o aislados, buen resultado aquel que acerque a grupos de izquierdistas rebotados, o desanimados, etc. (Mis primeras impresiones sobre Equo 19-08-2010)
Para obtener un buen resultado electoral que pueda dar derecho a continuar con el proyecto, no será suficiente con tener razón, serán necesarios de inmediato, mucho ruido y organización. Más adelante, con calma habrá tiempo para analizar si la organización y resultados transformadores cumplen expectativas a día de hoy muy elevadas por algunas personas y entornos, expectativas poco avaladas por realidades tangibles, Equo está muy verde (inmaduro, tierno) y tiene que competir directamente por los votos que en gran parte estarán en el mismo afluente del que se nutre IU, organización consolidada. (En el enésimo proyecto de refundación)
Ruido: El ruido se produce al ‘agitar’ el aire, en términos políticos se hace con la agitación, es vital difundir sonidos e imágenes, letras y signos que en un primer momento pueden servir solo con gritar al mundo que EQUO existe. El ruido es imprescindible para conseguir votos.
El ruido no son votos, pero sin él no se conseguirán. Los resultados electorales no indicarán que sea buena o mala alternativa, fundamentalmente medirán si merecen continuar con el proyecto o no, aunque en mi opinión existe un hueco en el electorado, que hoy lo compartirán con IU, pero podrían ocuparlo solos en próximas elecciones.
Aunque les parezca mentira a personas cercanas o que viven en cenáculos concretos, el nombre de Equo es muy poco conocido. Y en determinados ambientes los sueños vuelan alto por lo que las caídas pueden ser mayores. Quien crea en el proyecto tiene hoy un reto ante sí, trabajar a tope para difundirlo antes del 20-N y no esperar sentado confiado en cantos de sirena.
Organización: Imprescindible dotarse de un mínimo de organización para conseguir mayor eficiencia en el ruido y en cualquier objetivo que se marque, e incluso es necesario para marcarlos. A medio camino entre los movimientos sociales y los partidos políticos necesitará precisar su organización para dotarse de mayor eficacia.
Un movimiento no es un partido, por ejemplo el 15-M es un conjunto de organizaciones e individuos, simpatizantes o militantes, adscritos a otras organizaciones o por libre, con múltiples y elásticas formas de relación, compromiso y militancia, con diferentes identidades políticas e ideologías, cuyos resultados electorales, como tal movimiento, serán secundarios, puesto que dentro existirán sensibilidades diferentes será dificilísimo la elaboración de una lista electoral y cada parte apoyará a unas u otras listas.
Comprobado el desgaste observado en los partidos actuales, Equo pretende ser un partido diferente, con organización entendida en sentido amplio y ligero (poco opresiva), veremos resultados, pero será necesaria una estructura más o menos jerarquizada en la cual puedan encuadrarse individuos y grupos, susceptible de poder aglutinar otros núcleos dispersos en torno a un mínimo de línea política o ideales programáticos, lo cual debería suponer que la diversidad grupal existente, aun manteniendo un nivel de autonomía, debiera aceptar mínimos compromisos comunes difundidos en torno a la imagen de EQUO.
Particularmente no creo en la posibilidad de esa manoseada consigna de la unidad de las izquierdas como criterio de organización a crear.
Equo trata de crearse apoyándose en grupos ecologistas previamente existentes, probablemente la base más numerosa del proyecto, pero además pretende integrar grupos e individuos cansados de agrupaciones izquierdistas y desafectos con experiencia militante de IU y PSOE, además de algunos grupos del movimiento feminista/gais. Lo cual debería dar a la organización un sesgo roji- verde- malva, y se equivocarán aquellos ecologistas que contribuyan a encerrar a EQUO en la etiqueta de verde, a la cual le empujarán desde muchos rincones.
Parece buena idea crear el proyecto desde cero, sin caer en la trampa a que conducen tantos cantos ‘angélicos’ de unidad, así parece clave la decisión de rechazar el pacto con IU, inicialmente, lo cual hubiera condicionado bastante el proyecto anclándolo en viejos estilos,formas e ideas. No olvidemos que el peso del PCE es dominante en IU. Después de 30 años el viento de la historia ha concedido demasiadas oportunidades fracasadas a IU, quienes a pesar de contar con postulados teóricos similares (roji-verde-malva) no han conseguido el objetivo de consolidarse como opción con capacidad transformadora clara. (Hablo de opción transformadora en general, salvando aportaciones individuales o colectivas que evidentemente existen, como en otros muchos colectivos que desarrollan trabajos sociales sin ser el partido de referencia.)
El buen resultado electoral, que será subjetivo, será aquel que permita resistir y continuar consolidando organización y línea, aquel que induzca a arrimarse a los potenciales militantes y simpatizantes que todavía no lo hayan hecho en espera de ver qué ocurre (habrá mucha gente indecisa esperando ver como se decanta el electorado), será buen resultado aquel que induzca a unirse a verdes hoy en otras formaciones, o aislados, buen resultado aquel que acerque a grupos de izquierdistas rebotados, o desanimados, etc. (Mis primeras impresiones sobre Equo 19-08-2010)
Para obtener un buen resultado electoral que pueda dar derecho a continuar con el proyecto, no será suficiente con tener razón, serán necesarios de inmediato, mucho ruido y organización. Más adelante, con calma habrá tiempo para analizar si la organización y resultados transformadores cumplen expectativas a día de hoy muy elevadas por algunas personas y entornos, expectativas poco avaladas por realidades tangibles, Equo está muy verde (inmaduro, tierno) y tiene que competir directamente por los votos que en gran parte estarán en el mismo afluente del que se nutre IU, organización consolidada. (En el enésimo proyecto de refundación)
Ruido: El ruido se produce al ‘agitar’ el aire, en términos políticos se hace con la agitación, es vital difundir sonidos e imágenes, letras y signos que en un primer momento pueden servir solo con gritar al mundo que EQUO existe. El ruido es imprescindible para conseguir votos.
El ruido no son votos, pero sin él no se conseguirán. Los resultados electorales no indicarán que sea buena o mala alternativa, fundamentalmente medirán si merecen continuar con el proyecto o no, aunque en mi opinión existe un hueco en el electorado, que hoy lo compartirán con IU, pero podrían ocuparlo solos en próximas elecciones.
Aunque les parezca mentira a personas cercanas o que viven en cenáculos concretos, el nombre de Equo es muy poco conocido. Y en determinados ambientes los sueños vuelan alto por lo que las caídas pueden ser mayores. Quien crea en el proyecto tiene hoy un reto ante sí, trabajar a tope para difundirlo antes del 20-N y no esperar sentado confiado en cantos de sirena.
Organización: Imprescindible dotarse de un mínimo de organización para conseguir mayor eficiencia en el ruido y en cualquier objetivo que se marque, e incluso es necesario para marcarlos. A medio camino entre los movimientos sociales y los partidos políticos necesitará precisar su organización para dotarse de mayor eficacia.
Un movimiento no es un partido, por ejemplo el 15-M es un conjunto de organizaciones e individuos, simpatizantes o militantes, adscritos a otras organizaciones o por libre, con múltiples y elásticas formas de relación, compromiso y militancia, con diferentes identidades políticas e ideologías, cuyos resultados electorales, como tal movimiento, serán secundarios, puesto que dentro existirán sensibilidades diferentes será dificilísimo la elaboración de una lista electoral y cada parte apoyará a unas u otras listas.
Comprobado el desgaste observado en los partidos actuales, Equo pretende ser un partido diferente, con organización entendida en sentido amplio y ligero (poco opresiva), veremos resultados, pero será necesaria una estructura más o menos jerarquizada en la cual puedan encuadrarse individuos y grupos, susceptible de poder aglutinar otros núcleos dispersos en torno a un mínimo de línea política o ideales programáticos, lo cual debería suponer que la diversidad grupal existente, aun manteniendo un nivel de autonomía, debiera aceptar mínimos compromisos comunes difundidos en torno a la imagen de EQUO.
Particularmente no creo en la posibilidad de esa manoseada consigna de la unidad de las izquierdas como criterio de organización a crear.
Equo trata de crearse apoyándose en grupos ecologistas previamente existentes, probablemente la base más numerosa del proyecto, pero además pretende integrar grupos e individuos cansados de agrupaciones izquierdistas y desafectos con experiencia militante de IU y PSOE, además de algunos grupos del movimiento feminista/gais. Lo cual debería dar a la organización un sesgo roji- verde- malva, y se equivocarán aquellos ecologistas que contribuyan a encerrar a EQUO en la etiqueta de verde, a la cual le empujarán desde muchos rincones.
Parece buena idea crear el proyecto desde cero, sin caer en la trampa a que conducen tantos cantos ‘angélicos’ de unidad, así parece clave la decisión de rechazar el pacto con IU, inicialmente, lo cual hubiera condicionado bastante el proyecto anclándolo en viejos estilos,formas e ideas. No olvidemos que el peso del PCE es dominante en IU. Después de 30 años el viento de la historia ha concedido demasiadas oportunidades fracasadas a IU, quienes a pesar de contar con postulados teóricos similares (roji-verde-malva) no han conseguido el objetivo de consolidarse como opción con capacidad transformadora clara. (Hablo de opción transformadora en general, salvando aportaciones individuales o colectivas que evidentemente existen, como en otros muchos colectivos que desarrollan trabajos sociales sin ser el partido de referencia.)
lunes, 3 de octubre de 2011
Colaboración con Equo Alcorcón
La muchachada de Equo Alcorcón, con la que me llevo bien desde hace tiempo, me pidió e insistió en que colaborara con ellos. Y aquí estamos. Les paso mi presentación en su blog.
Hoy día 14 de septiembre les ofrezco mi presentación que he colgado en 'Alcor Verde - Equo Alcorcón', Una colaboración que espero ir volcando allí los miércoles, manteniendo ‘En mi barrio. Alcorcón’ y 'Arian seis'. Veremos...
En…Miércoles, En mi barrio, Manuhermon.
Intentaré llegar a la cita con ustedes los miércoles al caer el día. Al final me han convencido, dale que dale, tanto golpeas el clavo que acaba clavándose. Me han pedido colaboración para rellenar un poco este blog con mis modestos análisis y opiniones y al final he aceptado. (La petición es para mayor colaboración)
La idea de un proyecto colectivo me gustaba, aunque no tanto la de participar en algo ya rotulado, no por el rótulo en sí, sino por lo equívoco que podría ser para los lectores identificarme como una mancha para ese nombre de Alcor Verde + Equo.
Alcorcón sí, porque está bien la idea de un proyecto común colectivo en mi pueblo de residencia, que contenga o gire o esté iluminado o en el entorno del progresismo. Verde, me gusta el color, pero mi historia y tradición es roja y antifranquista, en aquellos tiempos había poco verde por aquí, luego se iría metiendo la ecología al comienzo de los ochenta. Sobre todo no quería herir susceptibilidades ni engañar, mi cabeza contiene el rojo, también verde y malva (el feminismo es uno de cuyos aspectos convendría introducir en el proyecto). Probablemente al escribir tenga un cierto tinte racionalista, que para mí tiene enorme importancia en la base de cualquier color de los citados, ya que considero que el mundo de la izquierda lo tiene abandonado y tiene que beber de la Ilustración.
Y por último la aclaración con Equo, que es el nombre de un proyecto político, en el que no estoy apuntado, no porque no me guste, sino porque prefiero mantener mi independencia intelectual en estos momentos críticos de cambio de época. (El tsunami azul será enorme) Mi compromiso social hoy por hoy pasa por intentar aportar algunos análisis a la crisis de las izquierdas, en la que considero está EQUO, como modestamente hago desde ‘Arian seis’ en donde tengo colgados/enlazados unos cuantos trabajos sobre el tema.

Equo también estamos en Alcorcón. Un nuevo partido político nos presentamos ante ustedes pidiéndoles firmas que nos permitan concurrir a las próximas elecciones generales. De acuerdo con la legislación recientemente aprobada, las nuevas formaciones políticas deben presentar avales de la ciudadanía para poder concurrir electoralmente.
Necesitamos su aval, sin ningún compromiso para usted, ya que podrá votar a quien quiera libre y secretamente. Su firma no compromete su voto con esta formación.
En los próximos días recogeremos firmas por las calles de Alcorcón para tal finalidad y nos gustaría contar con su colaboración.
En Equo, queremos trabajar por un nuevo proyecto político compartido y comprometido con la ciudadanía y nuestro Planeta, porque vivimos una profunda crisis económica y ecológica, social y política, en España y en el mundo. Es una crisis sistémica y una crisis de valores, que exige iniciar la transición hacia un sistema basado en la sostenibilidad ambiental, la equidad social y la participación política activa unir nuestras fuerzas en un proyecto político nuevo para buscar respuestas y fórmulas alternativas desde la transformación ecológica, social, ética y democrática de la sociedad.
En cooperación con la ciudadanía y los movimientos sociales, proponemos civilizar la política y repolitizar la sociedad. No hay un minuto que perder: es el momento de dar un paso decisivo y constituirnos en una organización política a la altura a los retos del siglo XXI y coherente con nuestros valores: radicalidad democrática, ética ciudadana, responsabilidad, autonomía y solidaridad.
Este proyecto se llama EQUO y ya estamos en Alcorcón. Suma y sigue... es el momento.
Puede ponerse en contacto con nosotros en: equoalcorcon@yahoo.com
Hoy día 14 de septiembre les ofrezco mi presentación que he colgado en 'Alcor Verde - Equo Alcorcón', Una colaboración que espero ir volcando allí los miércoles, manteniendo ‘En mi barrio. Alcorcón’ y 'Arian seis'. Veremos...
En…Miércoles, En mi barrio, Manuhermon.
Intentaré llegar a la cita con ustedes los miércoles al caer el día. Al final me han convencido, dale que dale, tanto golpeas el clavo que acaba clavándose. Me han pedido colaboración para rellenar un poco este blog con mis modestos análisis y opiniones y al final he aceptado. (La petición es para mayor colaboración)
La idea de un proyecto colectivo me gustaba, aunque no tanto la de participar en algo ya rotulado, no por el rótulo en sí, sino por lo equívoco que podría ser para los lectores identificarme como una mancha para ese nombre de Alcor Verde + Equo.
Alcorcón sí, porque está bien la idea de un proyecto común colectivo en mi pueblo de residencia, que contenga o gire o esté iluminado o en el entorno del progresismo. Verde, me gusta el color, pero mi historia y tradición es roja y antifranquista, en aquellos tiempos había poco verde por aquí, luego se iría metiendo la ecología al comienzo de los ochenta. Sobre todo no quería herir susceptibilidades ni engañar, mi cabeza contiene el rojo, también verde y malva (el feminismo es uno de cuyos aspectos convendría introducir en el proyecto). Probablemente al escribir tenga un cierto tinte racionalista, que para mí tiene enorme importancia en la base de cualquier color de los citados, ya que considero que el mundo de la izquierda lo tiene abandonado y tiene que beber de la Ilustración.
Y por último la aclaración con Equo, que es el nombre de un proyecto político, en el que no estoy apuntado, no porque no me guste, sino porque prefiero mantener mi independencia intelectual en estos momentos críticos de cambio de época. (El tsunami azul será enorme) Mi compromiso social hoy por hoy pasa por intentar aportar algunos análisis a la crisis de las izquierdas, en la que considero está EQUO, como modestamente hago desde ‘Arian seis’ en donde tengo colgados/enlazados unos cuantos trabajos sobre el tema.

Equo también estamos en Alcorcón. Un nuevo partido político nos presentamos ante ustedes pidiéndoles firmas que nos permitan concurrir a las próximas elecciones generales. De acuerdo con la legislación recientemente aprobada, las nuevas formaciones políticas deben presentar avales de la ciudadanía para poder concurrir electoralmente.
Necesitamos su aval, sin ningún compromiso para usted, ya que podrá votar a quien quiera libre y secretamente. Su firma no compromete su voto con esta formación.
En los próximos días recogeremos firmas por las calles de Alcorcón para tal finalidad y nos gustaría contar con su colaboración.
En Equo, queremos trabajar por un nuevo proyecto político compartido y comprometido con la ciudadanía y nuestro Planeta, porque vivimos una profunda crisis económica y ecológica, social y política, en España y en el mundo. Es una crisis sistémica y una crisis de valores, que exige iniciar la transición hacia un sistema basado en la sostenibilidad ambiental, la equidad social y la participación política activa unir nuestras fuerzas en un proyecto político nuevo para buscar respuestas y fórmulas alternativas desde la transformación ecológica, social, ética y democrática de la sociedad.
En cooperación con la ciudadanía y los movimientos sociales, proponemos civilizar la política y repolitizar la sociedad. No hay un minuto que perder: es el momento de dar un paso decisivo y constituirnos en una organización política a la altura a los retos del siglo XXI y coherente con nuestros valores: radicalidad democrática, ética ciudadana, responsabilidad, autonomía y solidaridad.
Este proyecto se llama EQUO y ya estamos en Alcorcón. Suma y sigue... es el momento.
Puede ponerse en contacto con nosotros en: equoalcorcon@yahoo.com
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