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jueves, 4 de octubre de 2012

Vamos a discutir



El nuevo folleto que cuelgo en ‘Scribd’, ‘Vamos a discutir’ y ‘Sobre el conocimiento’,  -dos aspectos de un solo trabajo-, fue escrito en septiembre de 2002, pensado para publicar en una revista, ‘Tiempos Salvajes’, que sacó pocos números. La pretensión inicial era señalar un tema en el que tropezamos muchos españoles y por descontado grupos e individuos roji-verdes en las izquierdas.

Posteriormente fueron publicados en ‘Arian seis’ en enero de 2010, que es de donde se vuelcan aquí, porque ayudaba a la presentación de intenciones de lo que pretendía en el blog. Entonces se añadió al trabajo, el post ‘Economía, matemáticas, y política’, que le daba mayor sentido a la concepción del blog.

Durante estos años de crisis hemos tenido la oportunidad de comprobar hasta la saciedad, la poca propensión a discutir y debatir, tanto antes como ahora, y la tendencia a la dicotomía entre los españoles, buen ejemplo de lo cual era la abultada opinión entre votantes azules de que la culpa de la crisis eran los factores internos, personalizados en Zapatero, mientras que la mayoría de votantes rojos culpaban al sistema financiero internacional.

En este terreno, con esas ideas, pensaba viajar con ‘Arian seis’ a través de la política, la economía y los problemas de las izquierdas. Una muestra la escribí en marzo de 2012 Son ambos. Aquello y esto, lo uno y lo otro’.

‘’.../… ¿Era tan difícil ver que caminaba con las dos piernas? Que tan importante fue la crisis financiera internacional como las particularidades españolas de la burbuja inmobiliaria y de crédito que se vieron afectadas por la crisis global. Tan importante la debacle financiera internacional como nuestra abundante cifra de paro que denotaba una enorme pérdida de competitividad, tan importante la falta de crédito internacional como nuestro atraso industrial, sector en el que no se invirtió durante muchos años porque todo el dinero lo desviaron a arena y ladrillos, manteniendo un considerable atraso industrial.

Tan importante era el despegue y desarrollo industrial de los emergentes, China, India, Rusia, Brasil, como nuestro atraso anclado en un sector de la construcción que aporta poquísimo valor añadido, que necesita poquísima educación y al que se dedicaron ingentes recursos que no teníamos y nuestros bancos, cajas y empresas pidieron prestados al exterior…

Tan importante era una cosa como la otra, la deuda y el déficit, el crecimiento y la contención derrochadora, la lucha por aumentar la competitividad y no mirando solo a los salarios, los trabajadores y los parados, los impuestos y los gastos,… ambas, todas nos afectaban. Todavía en la campaña electoral del 20-N he escuchado a militantes socialistas y de otras izquierdas hablar de la crisis refiriéndose exclusivamente al aspecto financiero internacional, a las famosas ‘subprime’, y nada a la crisis interna española que secó repentinamente de ingresos a las administraciones que siguieron gastando como si nada ocurriera, o como si fuera algo pasajero de unos meses. No ha pasado tanto tiempo desde que los partidos ponían en sus programas el objetivo del pleno empleo, PSOE y PP, pero también IU proyectando sueños de creación de millones de puestos de trabajo.

Tampoco ha pasado mucho tiempo desde que los grupitos de todo tipo hablan de salidas imposibles para problemas irreales, problemas que se retuercen hasta hacerlos irreconocibles en la realidad, y por tanto con salidas aparentes pero absurdas porque nadie las apoyará…

Mientras tanto la regresión derechista, aprovechando la crisis, comenzó imparable a marchar hacia atrás por todas partes y continuará profundizándose porque su fuerza electoral y social aumentó considerablemente en estos años de crisis cegadora mientras se desvanecieron las fuerzas roji verdes malvas fragmentadas y perdidas entre sus visiones de realidades soñadas. ‘’

jueves, 28 de junio de 2012

Sobre el paro. Y aledaños

Presento un nuevo trabajo, ‘Sobre el paro. Y aledaños’. Tiene similitud con otros anteriores, ya que se trata de artículos publicados en el blog ‘Arian seis’, en las fechas que se indican y que generalmente mantienen un orden cronológico, salvo que su cambio -de orden o supresión de título- facilite una mejor comprensión global.

En la cuestión del paro en España, tienen mucho que ver, la tradición histórica. También nuestra pobre industrialización, ya que siempre estuvimos enfrascados en trabajos que incorporaban poco valor añadido bruto (VAB), nuestros empresarios han huido de fuertes inversiones estables y duraderas, -buscaban pelotazos, ganancias fáciles y en poco tiempo- potenciando ocupaciones que requerían poca cualificación en sectores como agricultura, ganadería, o pesca, construcción, hostelería, típicos desde el franquismo, en el que hemos basado nuestro modelo, junto con el turismo, que aprovecha los anteriores y el sol y playas. Obteniendo rentabilidad a partir de la ocupación de la siempre abundante mano de obra, con bajos salarios y altas ayudas públicas, -subvenciones, exenciones, concesiones privilegiadas, favores de amiguetes políticos…-

En lo anterior itera nuestra débil competitividad, en general, consecuencia de la historia. En la actual democracia ha influido sobremanera el destrozo efectuado por el franquismo, tanto en educación como específicamente en nuestra capacidad científica, al perseguir con saña toda la actividad y personas vinculadas a la potencia investigadora –la edad de plata de la ciencia española- que se gestó en el entorno de la Universidad desde el comienzo del siglo XX hasta la Guerra Civil, vinculada a la Institución Libre de Enseñanza y particularmente a la JAE, Junta para la Ampliación de Estudios. La investigación necesita de largos tramos temporales para consolidar su importancia y proyectarla socialmente, las inversiones en I+D+i, y sus trabajos requieren de tiempo para madurar  y necesitan de la importancia de la educación para ello, algo que nunca gustó a la derecha española. Y sigue sin gustar, como es visible a raíz de las decisiones que está tomando el Gobierno Rajoy que alejan considerablemente la posibilidad de primar esta salida.

Si la competitividad siempre fue un problema, hoy con la crisis y dentro del euro, espacio de moneda común, ocupa un lugar central, porque las devaluaciones tradicionales de la peseta como forma de resolver estos problemas ya no son posibles, y en un mundo en el que los emergentes BRIC y del Este Europeo, de Asia y otras zonas, compiten con bajos salarios, resulta imposible hacerlo con sus mismas armas.

El problema de la productividad, como suele decir la patronal y la derecha española, se reflejó en la ‘reforma laboral’ aprobada por el PP, en el objetivo esencial de la misma para el medio plazo, que era reducir la masa salarial, ganar competitividad a base de bajar salarios, típica salida de  'la derechona’ de este país, enemiga del progreso, siempre mirando atrás, apoyándose en lo más rancio y anticuado, que no suele integrar otros elementos que afectan a la competitividad, porque requieren de otro modelo de relaciones más participativo y democrático que proyecte inversiones públicas, atención a la investigación y a las nuevas tecnologías, potenciar la innovación, que necesita todo ello de complicidad con los trabajadores, lo cual es impensable sin contratos indefinidos suficientemente remunerados. Esa competitividad exige una previa reforma empresarial que aumentara su cultura y educación, y redujera el muy excesivo submundo de autónomos y pymes, etc.

Hablar de paro, no solo es hablar de personas sin trabajo, es dar un repaso a las relaciones económicas y a la lucha política que se establece a partir de ellas, lo cual se afronta mejor entendiendo los conceptos que se manejan en las estadísticas. Hay dos fuentes básicas de información, la facilitada por el I.N.E. con la EPA, que es una encuesta que pregunta a los activos por su situación de trabajo y/o búsqueda del mismo, y otra fuente de cifras son los apuntados en las oficinas del Estado, que facilita el Ministerio de Trabajo. Son dos formas diferentes de obtener información, INE y Ministerio, teniendo mayor fiabilidad tradicionalmente a efectos de estudios y comparaciones las de la EPA.
-Ahora también facilitan cifras las CCAA y por supuesto Eurostat-

Es importante tener claro al realizar una comparación con otros países u otras épocas, que la existencia de mas parados, en las cifras,  puede ser compatible con mayor cantidad de personas trabajando. Por ejemplo en estos momentos, las cifras de parados, siendo enormes, son compatibles con una población ocupada muy superior a la de los años setenta, ochenta o noventa. Al margen de cuantas horas se trabajen totalmente en el país. Lo anterior viene a cuento de la lucha política en torno a las estadísticas oficiales  manipuladas en su interpretación por  'la derechona’, quienes a raíz de las altas cifras de paro existentes con los socialistas, las muestra como las mayores de la historia, insinuando que hay más paro que en el franquismo, lo cual es totalmente mentira. Por el contrario, nunca en España hubo tanto ocupado dentro del mercado laboral, coincidente al mismo tiempo con las elevadas cifras de paro. La explicación es que la tasa de actividad es muy superior a cualquier otra época española. –Esto forma parte de ‘la batalla de la comunicación’ abandonada por las izquierdas-

Los conceptos utilizados: La EPA distribuye a la población en dos grandes apartados; Activos e Inactivos. Dentro de Activos considera las personas de edades entre 16/65 años que están dentro del mercado laboral –la tasa de actividad- los define como parados y ocupados. Y dentro de los Inactivos estarían los de edades anteriores a 16 y posteriores a 65, es decir niños y jóvenes, en general estudiantes y mayores, en general jubilados; y además se incluyen como Inactivos todas aquellas personas que estando entre las edades de 16/65 años no buscan trabajo, habitualmente las amas de casa eran el mayor número, los dependientes, otros pensionistas, antes, los reclutas. Volvemos sobre la tasa de actividad ya que es un concepto importante, que representa el porcentaje de personas incorporadas al mercado de trabajo, -la proporción de activos sobre la población susceptible de trabajar- en España tradicionalmente por debajo del resto de Europa con gran peso de las bajas tasas de actividad femeninas, a pesar de lo cual las cifras de parados son altísimas, pero aumentarían más si las tasas de actividad se igualaran con las de nuestro entorno.

La información que facilita la EPA es muy rica, desde suministrar el número de asalariados y no asalariados, -empleados y empleadores-, pasando por proporcionar las personas que realizan tareas en cada sector productivo, o determinar cuánto empleo privado y público existe… Todo ello desagregado por sexos, edades, provincias… en fin, una mina de información sobre la composición de la población española, clases, grupos sociales, etc.

En el trabajo aparece profusión de cuadros, varios con cifras sobre la población española elaborados personalmente, fundamentalmente con datos del I.N.E. (EPA) y otros del Bco. de España. Los textos están rebozados por la crisis económica y política, la global y la del país, de instituciones y partidos y sindicatos; en este maridaje ‘las izquierdas y la crisis’ están haciendo ‘malas migas’, hasta el punto de que podrían quedar arrasadas para mucho tiempo. A dicho asunto he dedicado parte de mi atención en otros trabajos.

domingo, 15 de enero de 2012

El poder y las redes sociales



EL PODER Y LAS REDES SOCIALES

Un nuevo trabajo recopilatorio colgado en 'Scribd'.
Esta vez, sobre el relativo poder de las redes sociales.

domingo, 6 de noviembre de 2011

LA DEUDA ES MUCHO MÁS QUE DEUDA


Presentación de un nuevo trabajo:   ''LA DEUDA ES MUCHO MÁS QUE DEUDA''

'El rastro incendiario de 3 años turbulentos'

En mis dos blogs, ‘En mi barrio. Alcorcón’ y en ‘Arian seis’, hay un alto porcentaje de escritos dedicados al problema de la deuda, ya que dicho asunto condensa una parte importante de los aspectos que explicarían la crisis económica española y europea. Escribo sobre la deuda, no solo en su dimensión pública, también privada, que fue como inicialmente se generó el problema gigantesco, familias, empresas y bancos, creada alrededor de la burbuja inmobiliaria y de crédito, casi siempre olvidado por la ciudadanía y políticos de la derecha, para convertirse casi exclusivamente en un problema de deuda pública, gracias a los medios. Además resalto su dimensión externa que es la que mas presiona sobre nosotros.

El problema de la deuda no es estrictamente económico, impregna hasta la médula la acción política, afectando incluso a organización y funcionamiento de partidos y sindicatos que al cabo de poco tiempo comprobaremos que se habrán transformado como consecuencia del vendaval, fundamentalmente los de izquierda. Tal como lo entiendo el tema no está separado de la crisis política y de hecho el contenido de los textos pretende ser un acercamiento a la crisis de las izquierdas, por ello en ‘Arian seis’ comparte su grado de importancia con los trabajos dedicados a problemas de izquierdas, alternándose habitualmente ambos contenidos, entendidos como partes complementarias de un todo.

Para facilitar su lectura, y acortarlo, ofrezco en este folleto el trabajo específico sobre la deuda, introduciendo pocas pinceladas políticas. La recopilación, en general, está ordenada cronológicamente, lo cual permite comprobar su mutación temporal y su aumento de intensidad, al tiempo de aparecer los componentes españoles, la batalla del euro, la quiebra de países, la búsqueda desesperada de colocación, de compradores de la deuda soberana, cada vez más difícil, su encarecimiento en el transcurso del tiempo, o su reflejo en el aumento de la prima de riesgo…

A pesar de todo prefiero comenzar por el primer aldabonazo que sobre el tema recibieron muchos ciudadanos y políticos que estaban al margen del problema. Problema sobre el que planteo siempre que puedo una responsabilidad social conjunta, colectiva mucho más allá de un Gobierno. La crisis es mucho más que la deuda, pero sin comprender el problema de la deuda no se comprenderá la crisis.

PD. Dedicado a Gil