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miércoles, 5 de mayo de 2021

El mundo ni empieza, ni acaba hoy

Antes de un análisis sobre resultados y sus consecuencias inmediatas, de los que hay muchos, permitan que vuelva a publicar unos párrafos de un trabajo que escribí en el verano de 2010, '' Las izquierdas en crisis''. Quizás sirvan para situar esta realidad en la que las izquierdas deben tomar nota, porque entre otras cosas, aquí ha habido un aviso al Gobierno de la Nación.

Fragmentos de 'Las izquierdas en crisis'. Verano 2010.

Los conceptos de ‘lo necesario y lo posible’, saltan a primeros planos después de hacerse preguntas como las anteriores y aparecerá el objetivo de participar electoralmente, que no agrupa a todas las fuerzas de izquierda pero sí a una parte importante de ellas. Serán los votos quienes permitan conquistar el poder político, por tanto aglutinar voluntades en torno a programas deseados y posibles será condición básica para intentar modificar la sociedad, lo cual obligará a dotarse de línea, programa y discurso político suficientemente amplio para interesar al mayor número de personas. La opción de mantener esencias ideológicas aglutina a grupos de pocas personas y tiene otra efectividad política (¿menor?) y deberán ser conscientes las fuerzas que apuesten por ello del diferente papel que tendrán que asumir en la actividad política.

En este sentido los discursos clásicos de traición, en boca de individuos de pureza ideológica supuesta, no tenían validez para definir a los que no hacen lo que ellos no pueden hacer pero quiere que otros hagan, (aquellos que exigen al gobierno hacer su política, por la que concurren a las urnas y son rechazados por los ciudadanos) porque la base de las políticas que pondrán en marcha los ganadores, serán las que les hayan dado las mayorías de votos para ello. Hoy la situación es bien diferente, y podría aceptarse la definición de traidor a quien ha sido elegido con un programa y políticas explícitas, y modifica su comportamiento dando un giro de 180º sin explicación alguna a sus militantes y electores. El énfasis habría que ponerlo no solo ni tanto en las políticas como en la falta de explicación, que denota, desprecio, miedo, o comportamiento peligrosamente individualista para una tarea tan colectiva.


Acordar mínimos comunes para sentirnos a gusto con la definición de izquierdas me parece un ejercicio inútil, siempre que se intente meter en el mismo saco tantísima diversidad como la existente, lo importante en torno a un partido o coalición progresista, sería determinar dos cosas: las políticas a desarrollar y crear los sistemas democráticos de funcionamiento internos, que es lo verdaderamente difícil. Cuestiones ambas, que permitieran sumar voluntades para adoptar acciones concretas, que sirvieran para ocupar posiciones de gobierno, (central, autonómicos, locales, europeos), y otras posiciones de poder, no necesariamente gubernamentales, (los sindicatos, movimientos sociales u otros colectivos tienen cuotas de poder y no gobiernan) que permitieran influir a la sociedad en una dirección aceptada ampliamente, lo cual implica aceptar una sociedad democrática y a ser posible en esta generación en este momento, no en el futuro paraíso.

El párrafo anterior contiene polémicas implícitas, latentes en este mundillo, que influyen en la crisis de la izquierda, como es la cuestión del poder. Para mí no existe el poder, en singular, me recuerda el absoluto más cercano a tiempos antiguos. En la sociedad moderna hay diversos y variados poderes, económicos, políticos, ideológicos, judiciales, sindicales, grupales, mafiosos, lobbies, siempre en plural porque no considero que exista un solo poder económico, o político o… Una vez más, pensar en un concepto globalizador es un inmenso error, sea este la izquierda o el capital.

La existencia de contradicciones entre grupos y personas, será lo natural en la sociedad, muy lejos de ciertas armonías imaginadas entre clases, empresas, capitales o individuos, las luchas entre sectores de izquierdas se producen también entre grupos de cualquier poder, sea económico, político, religioso, militar, o sindical. Las luchas entre capitales son constantes, sean éstos de diferentes ramas, o entre capitales nacionales, aparecen intereses particulares de un grupo por derrotar al competidor del mismo sector o por defenderse de una OPA, los intereses del capital inmobiliario no coincidieron con los del resto de capitales de sectores industriales y tecnológicos, los financieros chocan contra los intereses de capitales productivos, los de unos fondos con los de otros, etc. más allá de considerar que todos tienen el mismo interés de apropiarse, enriquecerse o aumentar el capital, que es tanto como sostener que todos los seres humanos tenemos los mismos intereses, por vivir y reproducirnos, lo cual sirve de muy poco para explicar nuestros comportamientos políticos.

El poder político existe, es un poder, aunque nunca esté solo, aparece acompañado con otros poderes, pero existe e influye socialmente. Hace ya bastantes años las clases populares, los desposeídos de otros poderes, abrieron una puerta a su intervención colectiva en la sociedad ocupando parcelas de poder político, a veces en compañía de otras clases que dirigían la situación, (pero que solas no hubieran conseguido el poder político) y otras dirigiendo directamente sus destinos, desde organizaciones y colectivos y utilizando el aparato del estado, sea gobierno central, autonómico o municipal.

El asunto tiene su importancia, porque si aceptamos que el poder político es susceptible de ser utilizado como transformador social, y decidimos enfocar la actividad política en esa dirección, la fuerza de los votos será determinante para actuar y esta fuerza dependerá de nuestra mayor o menor compenetración con la ciudadanía, dependerá de la confianza e ilusiones que generemos, como fuerzas políticas, entre los ciudadanos, porque lo esencial no serán las buenas ideas sino la asunción por mayorías de ideas colectivas aunque éstas no fueran las mejores, (que por cierto ninguna será la mejor). Muchos pequeños grupos, con ideas de ‘mayor pureza y extremas’ por tanto minoritarias, creen ver el momento para lograr apoyos sociales que hasta ahora no lograron, solos o en coaliciones a la izquierda del PSOE, incluida IU que cree acogerá a gran parte de los votantes socialistas.

Naturalmente que existen otras organizaciones, colectivos, e individuos, que trabajan socialmente en el campo de la izquierda y del progreso, aunque no solo, nombres hay muchos así que para no herir olvidos no cito, pero a la memoria nos vienen desde ONG’s, a grupos políticos y religiosos, pasando por activistas médicos, agrarios, medioambientales, o de otros tipos, movimientos étnicos o feministas o gais, que trabajan localmente en muchos casos y globalmente en otros, realizando una actividad social ampliamente diversa y maravillosa, que probablemente marque tendencia en este siglo XXI.

Pero hoy, estas gentes no hacen la revolución, entendida al estilo clásico como la definen extrema izquierdosos comunistas y anarquistas, aunque en muchos aspectos, (feministas y mundos gais y trabajos en campos concretos) han logrado la revolución del siglo XX, aunque no participan directamente en la dinámica de acción política a la que nos referimos anteriormente, salvo como apoyos, anexos, alianzas, etc. no entran a competir por el gobierno, por ahora y aquí, al menos directamente. Este aspecto podría ser el que tuviera en mente Sami Nair en su artículo del 17-07 (que yo recomendaba el mismo día) y que provocó una respuesta de ATTAC.


Nadie conoce los alineamientos que se producirán como consecuencia de la crisis en España y Europa entre las fuerzas y colectivos después de romperse tantos lazos y acuerdos sociales en estos años de crisis económica, dentro de los sindicatos, con sus afiliados y con jóvenes mujeres y parados, dentro del partido de gobierno con sus líderes, y con sus votantes, entre otras izquierdas, las rojas y las nuevas formas verdes y malvas, ¿se dotarán por fin de una gran organización estable, con suficiente poder como para gobernar? Y ojo porque, la vieja tradición de agruparse en los malos momentos puede no servir ahora, y podría haber colectivos de izquierda quemados por no obtener salidas a problemas reales de ‘las clases populares’ en estos años, que se fueran a otras partes, desde la abstención a salidas populistas.

Partidos y sindicatos podrían perder amplios apoyos sociales, lo cual resultaría bastante grave, porque dejaría expedito el camino a importantes retrocesos sociales, y a muy pocos vemos practicar análisis críticos explicativos de la situación anterior. Asimismo acciones u omisiones actuales deberían ser extremadamente cuidadosas para no provocar derrumbes que luego siempre se imputan en su totalidad a los otros, al enemigo, y nunca a nuestros propios errores que parecen no existir. La situación de diversidad contiene otras variables a estimar, que bien recoge Vicente Verdú en un reciente artículo, en el cual destacaba:


Mi escepticismo aumenta con los grandes proyectos ideológicos que pretenden reelaborar, reinventar o refundar, porque en el terreno de las ideas y de la abstracción mirando a las ilusiones muchas cosas pueden ofrecer bonitas imágenes, pero la realidad está abajo, por ello miro al suelo, al sistema organizativo que potencie iterar dentro de los partidos y hacia afuera, valoro la democracia interna de las organizaciones e instituciones porque esas dinámicas trascienden socialmente.

Sigue habiendo ayuntamientos en los que no se deja hablar a las concejalas, y ningún proyecto ideológico va a permitirlo o atacarlo, pero ocurre, y no es fácil encontrar los medios para impedirlo. Y me sigo preguntando cómo es posible que aún hoy, este verano, ayuntamientos de diferente signo (PP-PSOE-IU) presenten planes de ajuste, en folletos lujo o DVD de distribución gratuita, (y a la vez siguen potenciando iniciar proyectos faraónicos). Mal deben funcionar los partidos cuando nadie les asesoró desde hace 3 años para hacerlo entonces.

Mis preocupaciones las formulo con las siguientes preguntas a las que no les encuentro sencillas respuestas cuando deberían tenerlas altamente clarificadas. Por qué han fallado los detectores, por qué no han saltado medidas que impidieran o frenaran tanta insensatez, por qué no existen más organismos y prácticas políticas que permitan y posibiliten influir permeablemente a la sociedad civil en los partidos, y dentro de éstos en los órganos de gobierno de tanto proyecto público.

Nuestro elemento esencial de poder ciudadano es la capacidad de influir en lo político, en lo que nos rodea, en lo cercano, si en una organización lo permiten y potencian, si explícitamente lo consideran importante en el proyecto, éste deberá tener una atención distinta a si no lo tienen en cuenta, y ello por encima de sus precisiones socialistas, izquierdistas, etc.

A toro pasado algunas explicaciones teóricas pueden ser útiles, otras ni de lejos aclaran nada de lo que ha ocurrido, y por supuesto las grandes abstracciones de poco sirven en las calles, tajos y bares, entre los ciudadanos. Por el contrario hubiera sido muy eficaz haber sacado el debate político a la calle, y no evitarlo, dejándolo reducido a cenáculos aislados, acercarlo a la gente y hablar de cosas concretas: de política fiscal,(el PP lo ha hecho) y la necesidad de los impuestos para una mejor sociedad, de la conveniencia de lo público por más eficiente, en la sanidad, o en la educación y no solo de la denuncia de las privatizaciones, porque lo que hay que demostrar a la gente es que es más beneficiosa una cosa que la otra.

No es muy útil estar básicamente a la contra, contra la reforma laboral, contra el paro, contra la crisis, hubiera sido mejor formular medidas concretas en la reforma que proponían los sindicatos e izquierdistas hace años, los planes de creación de puestos de trabajo alternativos a la construcción, los sectores productivos a impulsar, el trabajo con células madre y su importancia en la salud de las personas, la necesidad de la muerte digna y la eliminación del dolor por mayor humanidad, valorar el trabajo y quienes lo hacen, y despreciar la especulación y especuladores, reconocer lo que tenemos conseguido y sacar valores al debate callejero …

En definitiva las izquierdas para calar deben poner el énfasis en las etapas y no solo en los finales, la ideología hay que concretarla hacerla terrena, pensar más en los medios que en los fines. Hemos perdido el discurso comprensible y clarificador de la política en la calle, y lo hemos dejado para que lo soporten en los medios de comunicación, terreno en el que las izquierdas siempre estarán en desventaja. Estas son algunas razones que explican el triunfo del PP en Madrid y en Valencia.

Las primarias de Madrid en el PSOE en el fondo lo que están discutiendo es algo relacionado con este asunto. Imágenes y sonrisas, nombres y comunicación son importantes, pero la base de cualquier proyecto son los ciudadanos, afiliados y militantes, los equipos de trabajo, los proyectos e ideas discutidos, las relaciones de los militantes con la sociedad civil, los individuos que participan en esos proyectos y su poder de intervención y variación de los mismos, y por descontado poder de evitar que sus líderes cometan atropellos, incluso apartándolos de sus cargos o echándolos.

La necesidad de agruparse. ( A escala nacional. No es el caso de Madrid)

La necesidad de agruparse para no desperdiciar esfuerzos es creada por la ley electoral y forma parte de las reglas de juego actuales. Aparecen proyectos de nuevas agrupaciones, organizaciones o cooperativas políticas, de matiz izquierdista y verde además de la UPyD para encontrar representación parlamentaria, dotada de nuevos sueños e impulsos y basada fundamentalmente en el desengaño y posible desastre que se percibe en las filas socialistas a consecuencia de los golpes de timón que han dado sus mandatarios.

Demasiados proyectos, en demasiados ámbitos, podrían perder bastantes fuerzas de representación y llevar nuevamente a desilusiones, algunos pretenden con buena lógica sumar un 15 % de votos para salvar las pegas de la ley electoral española que penaliza gravemente a los pocos y dispersos votos, y que ya que estamos se podría aprovechar la situación para exigir a todas las fuerzas que se presentaran en las generales un compromiso de adecuación de las prácticas electorales:

a) mayor racionalidad entre número de votos/asientos.

El propio Consejo de Estado elaboró un informe para paliar algo el problema, que impulsaba aumentar el número de congresistas para dotar al Parlamento de mejor representación, intentando saltar ese obstáculo de 2 asientos provinciales que privilegia a las zonas más despobladas y a las hectáreas sobre las personas. Una página especializada en el tema es ‘1 voto 1 asiento’.
http://1voto1asiento.blogspot.com/

b) mayor capacidad de control de electores sobre las listas, permitiendo elegir nombres dentro de partidos. Listas abiertas o más abiertas que las actuales.

c) Elegidos que respondan directamente ante sus electores, además de ante sus ejecutivas, porque la democracia española concede bastante poder a los partidos, pero hay que ampliar el de los electores.

PD. Y sí, Errejón es una gran esperanza para la socialdemocracia en España.

lunes, 19 de abril de 2021

De los planes q pueden salvarnos, q poco se habla

A continuación tienen dos artículos que hablan de los planes que pueden salvarnos, a todos, los de un lado y otro. Son planes de los que apenas se discute, en todo caso solo conocerá usted frases grandilocuentes, pero muy pocos los conocen, no digo en su desarrollo, para lo cual hay que leer, no se conocen ni siquiera en sus titulares, en su apartados, pero llevan muchas horas de trabajo, de muchas personas, personal del Gobierno, del Estado, e instituciones privadas llevan meses estudiando, haciendo proyectos y presentándolos en diversas instancias, tanto nacionales como europeas. Pero solo resuena la voz de las zorrerías de MAR/Díaz, para distraer de lo esencial. Los dos artículos pueden servir de introducción al tema mas importante de estos momentos, ¿como salir de ésta e iniciar otro camino que nos pueda conducir a mejor lugar? Sin los planes estamos abocados a irnos muchos años atrás.

Infinitos proyectos, dinero limitado. Xavier Vidal Folch. 13-04-21

La incógnita se ha invertido: no dudamos si llegaremos, sino sobre en cuánto nos pasamos. Al lanzarse el plan de recuperación, la inquietud se cernía sobre si la economía española sería capaz de presentar suficientes proyectos, de buena calidad y en breve lapso de tiempo para acceder a las ayudas del Next Generation EU y programas adláteres. Hoy, las infinitas “manifestaciones de interés” de empresas y administraciones ya enviadas al Gobierno prefiguran que sus peticiones acaben desbordando ampliamente la cuantía de 72.700 millones en subvenciones europeas (ampliables hasta 83.200 millones) preasignados a España: una cantidad ingente, pero que con toda probabilidad será insuficiente para todos los demandantes.

Bastan unas muestras. Las empresas del Ibex tenían perfilados hace dos meses proyectos por un valor conjunto superior a 100.000 millones. Solo las energéticas diseñaron 400 proyectos e Industria recibía proyecciones de hasta 60.000 millones. La automoción planea invertir hasta 54.000 millones hasta 2040. La aeronáutica, 11.000 millones hasta 2026. Las constructoras, hasta 157.458 millones para 2030. Y otras cifras multimillonarias telecos, energéticas, sectores tecnológicos… Y las administraciones. Un botón: los 27 proyectos públicos y privados patrocinados por la Generalitat prevén aplicar 41.000 millones.

Claro que esa lluvia de cifras es una amalgama heterogénea e incompleta: hay protagonistas repetidos y horizontes temporales dispersos. Y además los fondos europeos solo cubrirán una porción de las inversiones: para algunos expertos, entre una tercera y una cuarta parte. Pero aun así, datos e indicios perfilan un desbordamiento de la convocatoria.

Más allá de lo cuantitativo, quizá el logro más relevante de la iniciativa pública europea, y de la convocatoria española, sea cualitativo. Al imán del apoyo público condicionado a revisar su propia estructura productiva orientándola a un futuro —ecológico, digital, social— distinto, el nivel de la respuesta empresarial —a la espera de datos oficiales, y a veces espoleada por gabinetes jurídicos y consultoras— está siendo contundente. Descontada la inevitable cuota de oportunistas, cazatalentos y funámbulos, muchas empresas (y organismos oficiales) han replanteado con seriedad sus modelos de negocio/servicio y sus planes estratégicos plurianuales. Han modulado sus vínculos con sus matrices y/o con sus filiales; han establecido nuevas alianzas intersectoriales (por ejemplo, entre industrias automotrices y energéticas). Han iniciado consorcios con el sector público y vínculos con otras compañías europeas. Han repensado su posición en el mercado, y para un mercado cambiante.

Inevitablemente, muchos de sus proyectos quedarán en el camino: o porque los hay mejores en el mismo sector, o porque son deficientes, o porque no habrá bastantes fondos. Hay que prever el rebote de frustración, y prepararse para hacerle frente. ¿Cómo? En cuanto a la financiación, los buenos proyectos viables deberían tener oportunidad, incluso aunque no fuesen los primerísimos. Una vez se agote la disposición de los subsidios quedaría el recurso a los préstamos baratísimos del Mecanismo de Estabilización o Mede (del que España podría absorber 24.000 millones de euros); los del programa InvestEU, el sucesor del Plan Juncker (que ha cofinanciado proyectos generadores de inversiones por 514.000 millones), y que aproximadamente lo repetirá hasta 2027; o, entre otros, los del Banco Europeo de Inversiones, que aún podrían multiplicarse. Eso valdría también para todos los proyectos —incluyendo de forma transitoria a los ganadores— si el episodio del bloqueo del Tribunal Constitucional alemán prolonga el retraso en la disponibilidad de los fondos Next Generation. Pero entonces quizá cabría combinarlos con un mayor endeudamiento directo de la Comisión, de forma similar al programa SURE, que respalda con 100.000 millones operaciones laborales como los ERTE.

En cuanto a la gobernanza, el rechazo de planes correctos inducirá críticas acerbas que entorpezcan el plan y tiendan a deslegitimarlo. Descartada la opción de una agencia independiente, la administración en solitario no se bastará para conjurar este peligro. Activar los foros de participación y grupos de alto nivel (previstos en el artículo 17 de la ley que regula los fondos), y su capacidad de efectuar “recomendaciones” es una opción útil. Para convencer a los segundones de que otros merecían el primer puesto. Objetivamente.

Cómo saber si España puede. Cristina Monge. 15-04-21

Enfoques a corto, medio y largo plazo; cuatro objetivos transversales; diez “políticas palanca” con sus 30 “componentes”; y 70.000 millones de euros para invertir entre 2021 y 2023 con el objetivo de modernizar la economía española, entendiendo por tal, como la Unión Europea ha definido, su digitalización y transición ecológica.

No han faltado adjetivos ni comparaciones con los grandes momentos de la Historia reciente española para definir España Puede, el plan que el Gobierno enviará a la Comisión Europea en unos días para determinar el destino de los fondos Next Generation UE, y no es para menos. La transversalidad de las políticas que abarca, la magnitud de los fondos disponibles, y sobre todo la necesidad de la que parte, no aconsejan otra cosa y obligan a hacer de éste un “Proyecto país”.

Un proyecto de país no solo pertenece al Gobierno, ni a las Administraciones Públicas, ni a las empresas o agentes sociales. Un proyecto de país es de todos estos agentes y otros más, tanto de los que tienen hoy responsabilidades en organismos públicos, privados y sociales, como de los que pueden tenerlas en el futuro.

Tanto es así que este programa, consciente de la complejidad que encierra, propone medidas a ejecutar entre 2021 y 2023, y deja deliberadamente pendiente lo restante hasta 2026. Esto, que podría considerarse un ejercicio de prudencia, resulta confuso al carecer del instrumento fundamental que le daría consistencia: la medición del impacto que estas políticas van a generar para conseguir el objetivo último, que no es otro que “avanzar hacia una España más verde, más digital, más cohesionada desde el punto de vista social y territorial, y más igualitaria”. ¿Cómo se sabrá si las políticas son las adecuadas y están surtiendo los efectos oportunos? ¿Cómo se comprobará qué políticas están siendo más eficaces, cuáles a medias y cuáles menos? Y además, ¿cómo podremos seguirlo, entenderlo y evaluarlo el conjunto de la ciudadanía? Más allá de las auditorías y controles de gasto y legalidad oportunos, nada se dice del impacto.

Esta sería una ocasión de oro para recuperar una Agencia de Evaluación de Políticas Públicas que pudiera seguir y valorar el impacto de lo implementado. Si esto no es posible, al menos sería deseable definir unos indicadores de impacto que permitieran medir el alcance de lo hecho y programar los siguientes ejercicios de acuerdo al resultado de la evaluación. Y si esto tampoco fuera viable, resultará, al menos, imprescindible, que este programa entre dentro del perímetro de acción de Cumpliendo, el proceso de rendición de cuentas que acaba de nacer y que pretende mostrar a la ciudadanía el cumplimiento de los compromisos de gobierno.

Lo que no se mide no se puede mejorar, y en este programa nos jugamos demasiado. España necesita afrontar transformaciones esenciales. Una de ellas, y no la menos importante, tiene que ver con la participación, la transparencia, la evaluación sistemática y la rendición de cuentas.

‘’España Puede’’

https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/actividades/Paginas/2020/espana-puede.aspx

jueves, 8 de abril de 2021

Ser mas de izquierdas que Gabilondo

En Septiembre de 2012 escribí este post, entonces con referencia Felipe  González y Peces Barba, hoy lo traigo a colación referenciado a Gabilondo. el fondo del argumento vale tanto entonces como ahora.

Ser mas de izquierdas que Gabilondo puede ser sencillo, pero, para echar  a la derechona del gobierno de Madrid no creo se necesiten mas izquierdistas.

Ser más de izquierdas que Felipe


Amar la política en tiempos de crisis. 1

Hace pocos días publiqué un post sobre Peces Barba. En los comentarios, mi compañero ideológico, Jesús de ‘BargasLa Sagra’, dejó una idea que despierta reflexiones, aunque no son totalmente nuevas, creo que se adecuan a la actualidad política que vivimos. 

Agradezco a quien provoca reflexionar, y lo tomo como excusa para transitar diversos caminos, así que no vean una respuesta directa, remover ideas es imprescindible, pero entiendan que la persona que ahora me incita a ello no tenga por qué mantener posición similar o contraria a las aquí publicadas, alguna de las cuales incluso tienen muchos años.

Decía Jesús: ‘’Yo soy de los que creen que Felipe González debió ser más de izquierdas; que Zapatero debió ser más de izquierdas. Lo mismo digo para el caso de Gregorio Peces-Barba. ’’ La aseveración anterior la suscribirían una inmensa mayoría de izquierdistas de todos los pelajes, a todos nos hubiera gustado. Francamente, no sería nada difícil encontrar personas más izquierdistas que Felipe, ZP, o Peces Barba; o que tantos otros políticos que pueblan los medios.

La cuestión debe ser enfocada de otra manera, ¿Qué presidente de gobierno de España más de izquierdas podríamos confrontar con Felipe?, o a Peces Barba ¿Qué constitución mas de izquierdas podemos confrontarle?, no que textos izquierdistas se podrían haber escrito más bonitos a finales de los 70, sino cuales podrían estar vigentes, aprobados? La cuestión no es citar a montones de personas más de izquierdas que seguro es bastante facil, la cuestión es, ¿quién de esos individuos podría haber sido miembro de gobierno, quien podría ganar y por consiguiente transformar a gran escala?  Y lleva aparejada otra pregunta, ¿si Felipe hubiera sido más de izquierdas habría sido reelegido varias veces?

Lo cual nos lleva a otra pregunta ¿por qué no fueron elegidos los que eran más de izquierdas? La respuesta podría ser; por incapacidad política, por no estar preparados para lo que las mayorías de electores querían, no fueron aceptados masivamente; no tuvieron suficientes apoyos, porque la gente que elegía no los quería como sus representantes; sus ideas no eran aceptadas, porque no tenían proyectos adecuados al momento y lugar de sus electores… estaban alejados de las necesidades e intereses de la gente, por tanto quizás la discusión abstracta respecto a la calidad de sus ideas pudiera situarlas a gran nivel teórico, pero su capacidad de transformación de la realidad era nula. En cuyo caso, no sé hasta dónde podría considerarse que fueran ‘más de izquierdas’, si tomáramos como baremo para medirlo las transformaciones reales realizadas en las vidas concretas de millones de personas.

El razonamiento puede ser llevado a otro nivel, sea alcalde, u otros; por ejemplo, más verdes que Cristina Narbona habrá montones, pero, ¿cuántos ministros del Medio Ambiente serán más verdes? Ojo, no cuantos podrían ser, ‘supuesto que hicieran tal y tal’, sino cuantos tuvieron la posibilidad real de ser ministro. La respuesta conduce a pensar que llegar no es cuestión de cualificación profesional, mérito o integridad ideológica, sino de capacidad política, que se demuestra en la lucha para sumar, para aglutinar fuerzas, para ser elegido en cada una de las instancias de partidos e instituciones en contraste con otras personas, la capacidad que deben mostrar es la de convencer y vencer. Lo cual nos llevaría a que supuestos mejores candidatos no fueran tales, salvo en ‘corrillos de mesa camilla’.

La argumentación anterior nos ofrece resultados por ejemplo en la actual modificación de la ‘Ley de costas’ votada durante un gobierno socialista en 1988, los cambios anunciados que introducirá el PP empeoran gravemente la situación anterior limitando derechos públicos ya existentes, deteriorando el medio ambiente para mayor beneficio de bolsillos privados, -parece claro que la defensa pública de la costa ha sido mayor la realizada por los socialistas, incluso teniendo en cuenta que en la legislación socialista anterior fuera en parte torpedeada la Sra. Narbona dentro de su propio partido-.

Es mentira que todos sean iguales. 

viernes, 19 de marzo de 2021

Un mito: La unidad de las izquierdas. (2)



EPÍLOGO:

’El Partido era una iglesia…
su fuerza derivaba tanto de la creencia y de la fe
como del intelecto…
el Partido tenía sus ritos, sus santos, sus lugares sagrados…
las asambleas semanales eran misas seculares…’
‘Party Animals’ David Aaronovitch. 2016.

Resulta difícil seguir creyendo en el mito de la unidad de las izquierdas ya que no existen demasiadas pruebas que puedan soportar tal unidad, y sí abundantes de lo contrario, lo cual no significa tener una postura indiferente a la importancia de la cantidad en cualquier situación; los mitos, por un lado, la racionalidad por otro. La división de la sociedad genera enfrentamientos entre grupos heterogéneos por lo que resultará imposible que un solo partido pueda definir la opción que beneficie a todos. La existencia de partidos, o partes de la sociedad, muestra la diversidad de expectativas y sueños.

En las sociedades democráticas, que son las que aceptan la imposibilidad de aniquilación de los otros, el voto condiciona obtener poder político; conseguir mayor número de votos que otros se convierte en un objetivo para todos los partidos, así que con fines electorales se pretende aglutinar grandes colectivos a costa de manipular sentimientos de unidad e igualdad que parezcan reducir diferencias, ello podría llegar a ser peligroso realizado con el objetivo de intentar barrer o derrotar absolutamente a los otros.

Consignas como ‘’somos el 99%’’ afirman que todos compartimos los mismos intereses. La consigna nació a raíz del artículo de Stiglitz en el cual escribía que el 1% de población controlaba el 40% de la riqueza, lo cual es cierto económicamente hablando, pero no cuando se pretende extender a la política, a la vida entera, y la consigna pretende que interioricemos que todos pensamos lo mismo. Creer que todos deseamos idénticos objetivos vivenciales y coincidimos en ideas e intereses está muy extendido, aunque la realidad muestra lo contrario cada día; hay múltiples bandos, grupos diversos dentro de las mismas corrientes, muchos ‘aquellos y estos’, se agudiza la transversalidad de identidades en cada individuo y grupo, la sociedad se hace más compleja.

Siete mil millones de personas vivimos en el Planeta, con ideas desiguales sobre la vida y la muerte, distintas interpretaciones sobre el universo y el medio que nos rodea, sobre la producción material e intelectual, sobre como determinar necesidades y satisfacerlas, … muchos de esos millones de individuos viven en el mismo marco físico y legal, lo cual sería imposible si la política no organizara la convivencia dotando de compromisos normativos ampliamente aceptados.

Los partidos de izquierdas en Europa ha abandonado los sueños revolucionarios, la apuesta a todo o nada, que normalmente se quedaba en nada y los están sustituyendo por el objetivo de ganar el gobierno, quieren tener acceso al BOE y parcelas de poder, eso plantea la batalla política en otro terreno completamente distinto al de la revuelta, lo integra dentro de normas democráticas, lo cual supone aceptar que las sociedades son heterogéneas y hay que convivir con múltiples intereses diferentes y la resultante de las fuerzas en litigio dependen en buena parte del poder de las mayorías expresadas en votos. En las mayorías confluyen múltiples intereses que se contraponen interactuando transversalmente, siendo aglutinados en torno a partidos. No podemos creer que la organización social pueda funcionar sin organizaciones, grupos de gente, lobbies, que acumulen presión y esfuerzos en torno a iguales deseos, aunque hoy un partido no puede representar la diversidad social sin sufrir graves contradicciones dentro de sus filas.

En las elecciones una mayoría absoluta puede lograrse con un tercio de los votos, ni siquiera es posible ganar por mitades, por tanto, un tercio podrá gobernar, pero no debería olvidar que por muchos votos que obtenga sea cual sea el partido que lo consiga, siempre tendrá enfrente a otros dos tercios, en muchas ocasiones con diferentes intereses a los ganadores e ideas y criterios distintos. Durante el transcurso del tiempo, los intereses, ideas y criterios de ganadores y perdedores se irán mezclando, buscando salidas posibles, que serán las comúnmente aceptadas. Cualquier equipo de gobierno debe entender que las fuerzas que le siguen nunca son mayores que las que tiene enfrente, que intentar aplastar al resto y gobernar contra la mayoría no tendrá resultados positivos. Entrar en el juego democrático de pretender ganar elecciones para gobernar, supone aceptar la imposibilidad de la destrucción total de los otros.

La suma numérica es importante tanto en situaciones extremas, como imprescindible en una sociedad democrática en la que el poder se logra mediante cantidades de votos generalmente superiores, enfrentadas a otras, generalmente de menor cuantía. Parece adecuado relativizar la idea de ‘todos juntos somos más, si las izquierdas se unen ganamos…’ porque no todos los de izquierdas quieren lo mismo, ni en objetivos, ni estrategia, ni táctica, ni en propuestas concretas, lo cual no impide que se pueda coincidir en algunos aspectos. Ítem mas, Los partidos de izquierda españoles no son un conjunto homogéneo, sólido con identidad única, en mayor o menor medida, todos conforman subconjuntos de tendencias en movimiento que generan tensiones fraccionarias en su vida diaria.

PSOE, Podemos, IU, ICV, PCE, ERC, CUP, EH-Bildu, Sortu, BNG, Compromís, Equo, Es el moment, Bloc, En comú, Las mareas, etc. etc. son partidos muy distintos, además, dentro de cada uno conviven tendencias diversas, a los anteriores habría que sumar decenas de grupos políticos, muchos abstencionistas; en las elecciones 20-D-2015 se presentaron más de 1.300 candidaturas provinciales, muchas de ellas eran grupos izquierdistas, probablemente entre un tercio y la mitad. La militancia y simpatizantes de los grupos de izquierdas, son una amalgama de tendencias, grupos e integrantes de movimientos con ideologías diversas, trotskistas, marxistas, comunistas, socialistas, socialdemócratas, ecologistas, feministas, demócratas, indignados, cristianos de base, … los hay europeístas y euroescépticos, anti sistemas y demócratas, independentistas y federalistas, reformadores y revolucionarios, etc.

Así creer en la unidad ante opciones tan heterogéneas resulta complicado, mejor conocer la disparidad de intereses aceptando que cuanta mayor pureza pretendida, menor cantidad de apoyos, más fracciones y mayor soledad. Ganar gobiernos para transformar condiciones de vida en millones de personas implica diluir estrategias e ideología, para sumar; hablar de unidad supone aceptar compromisos en los que todos ceden y nadie logra imponer su totalidad al resto. –Sin olvidar que; Militantes, simpatizantes y votantes de izquierda pueden cifrarse en torno a un tercio del censo electoral, ¿España es un país de izquierdas?-.

Manuel Herranz Montero. Febrero 2016
ttps://www.academia.edu/31413090/UN_MITO_LA_UNIDAD_DE_LAS_IZQUIERDAS


miércoles, 17 de marzo de 2021

Un mito: La unidad de las izquierdas


Próximamente elecciones en Madrid. Y vuelta a los mismos comentarios, mismas propuestas, los mismos deseos míticos de unidad. Deberíamos contentarnos con que la abstención en los barrios obreros fuera reducida, lograr no fuera superior al 30% ya sería un éxito. ello exige movilizaciones y mensajes diferentes, emocionales y racionales, exige ir allí, no solo a los medios de comunicación, exige hablar, contar las cosas que han pasado y por qué creemos que pasan, exige explicar por qué si ganan las derechas las inversiones no llegan a la sanidad pública en forma de personal sanitario, por qué se abandona la atención primaria, una de las joyas de la corona, explicar que si ganan la Ayuso y Cía, los impuestos se desvían a contratos millonarios a empresas privadas de amiguetes para construcción y mantenimiento de edificios semivacíos, pero sin médicos. 

Ayudas al pequeño comercio y la hostelería, tramposos, desprecian a los pequeños comerciantes, facilitan abrir grandes superficies sin trabas, con libre circulación en las zonas sanitarias confinadas. Madrid es la región de Europa con mayor número de grandes centros comerciales, eso hunde el comercio de barrio, pero abre un mundo de grandes negocios inmobiliarios y comerciales. Menos hablar de ideología reducido a frasecitas cortas y más explicaciones de lo que ocurre diariamente y por qué sucede. Y contar quien tenía las atribuciones sobre las Residencias de ancianos durante toda la pandemia, y quienes son los dueños de dichas residencias, y como se trabaja allí en condiciones muy precarias. Y más cifras y datos y menos conceptos guerracivilistas, el marco en el que se desenvuelven bien las Ayuso y Cía.

Palabras, debates, charlas, pero llegando a los barrios, sin plantearse la política como representación de obras teatrales que necesiten de titulares en los medios. Ojo, las grandes frases, no sirven mas que para los muy convencidos de la misma tribu, pero convencen a pocos más, aumentan el fervor de los ya convencidos, pero suman poco de los desesperados, de los desilusionados, de los que sufren la falta de medios de enseñanza pública, de los precariados. Y los poderosos no tiemblan por esas tonterías que dan tanto juego a los Inda y compañía, el problema es que asustan a muchos que podrían ayudar a reducir tanto negocio sucio como muestran los juzgados, comisiones o mejor dicho, sobornos, como muestran ahora, aunque muchos años después de ocurrido.

1.- LOS HECHOS HISTÓRICOS

‘Ahora sí, las izquierdas juntas gobernaremos.’
Pero… nada indica que esta vez sea diferente.

Asamblea Nacional Constituyente surgida de la Revolución Francesa, 11 de septiembre de 1789, en la discusión de uno de sus artículos se establece la posibilidad de veto absoluto por parte del Rey a las leyes emanadas de la Asamblea; los que estaban a favor se sitúan a la derecha del presidente de la misma, los que defienden la soberanía nacional, por tanto contrarios al absolutismo, se ponen a la izquierda. Desde entonces, la Izquierda es asociada a la defensa del cambio social y los valores de la Ilustración, racionalidad y laicismo, concentrados en las proclamas de libertad, igualdad y fraternidad, o solidaridad, que dieron lugar a la Revolución Francesa.

Condorcet es uno de los más destacados ilustrados, activo partidario de la Revolución desde sus inicios, representante de París en aquella Asamblea; en 1791 es elegido secretario de la misma. La Asamblea lleva a Luis XVI ante los tribunales acusado de traición, Condorcet es uno de los acusadores, aunque contrario a que el Estado practicara la pena de muerte. En 1793 votó en contra de la constitución de los jacobinos, considerado desde entonces traidor a la revolución, es perseguido, se da a la fuga, finalmente encarcelado. El 29 de marzo de 1794 murió en su celda.

‘Condorcet fue uno de los grandes matemáticos de todas las épocas, 
uno de los fundadores del cálculo diferencial y
el primero que estudió el posible empleo
de las matemáticas en la toma de decisiones…
Fue también defensor de la igualdad de derechos
de la mujer, de los pueblos y las razas y un abolicionista
que planificó el primer sistema educativo nacional’.
‘La Ilustración.’ Anthony Pagden. Alianza Editorial.2015.

Desde el instante que nace el concepto Izquierda, un sector de los revolucionarios liquidó a individuos que poco antes eran camaradas o aliados. No es que en el pasado, antes del S XVIII, no ocurriera lo mismo, siempre hubo enfrentamientos entre individuos que podían coincidir en la defensa de intereses similares, lo significativo del mito de la unidad de las izquierdas es que pasa el tiempo y nuevas generaciones vuelven a soñar con esa especie de paraíso, sin aceptar que existen diversidad de grupos porque hay diversidad de intereses y sensibilidades, hay multitud de emociones y sueños que darán lugar a cosmovisiones diferentes, aunque parezcan coincidentes, o incluso lo fueran momentáneamente, siempre existieron grupos que creyendo estar en posesión de la verdad pretendieron obligar a los otros a vivirla como ellos.

Dentro de las izquierdas, -en toda ideología, lugar y época-, hay teorías e individuos que creen que la solución pasa por derrotar a los otros, y convertirse en libertadores del pueblo; creen que los conflictos se sustancian aplastando a los que piensan diferente. Existen grupos enfrentados dentro del mismo panel ideológico, en este caso izquierdas, los seres humanos que desarrollan espíritu crítico se creen fácilmente en posesión de la verdad, quizás confundidos con los esfuerzos realizados para llegar al conocimiento que los hace sentirse superiores. Naturalmente también hay enfrentamientos brutales dentro de las izquierdas, porque entre dichos grupos e individuos conviven intereses distintos, de clase, nacionalidad, religión, sexo… diferentes postulados ideológicos, políticos, económicos, de identidades cruzadas en porcentajes diferentes…

La historia está jalonada de conquistas
de libertad e igualdad, justicia y solidaridad,
protagonizadas por las izquierdas.
Pero también protagonizaron múltiples luchas fratricidas.

Los siglos XIX y XX están bañados por la expansión del movimiento obrero en lucha contra la explotación y por un mundo nuevo; las luchas por los valores laicos, reconociendo al ciudadano como piedra angular de derechos y la separación de Iglesia y Estado, luchas por la libertad, igualdad y solidaridad, toman su mayor fuerza y empuje dentro de la lucha de clases; contra la explotación y represión nacen, se organizan y luchan las grandes corrientes anarquistas, socialistas y comunistas. Aunque las sufragistas existieron en el XIX, la lucha feminista cobrará un enorme empuje en el XX, el siglo de la revolución de la mujer, y tras la II Guerra Mundial crecerá el movimiento ecologista, ambos movimientos con similares prácticas de enfrentamientos internos y diferenciación de intereses volcadas en escisiones.

De cada corriente principal surgen unas cuantas que se diferencian entre sí, dichas corrientes secundarias a su vez alumbrarán múltiples organizaciones y grupos que se pelearán por ser los más puros en la interpretación de los textos fundamentales, al tiempo creerán ser los más eficaces luchadores para conquistar un mundo sin explotación ni represión… La unidad de la izquierda comenzará por contener tres o cuatro grandes corrientes: anarquistas, socialistas, comunistas –luego también feministas y ecologistas- que se irán fragmentando en otras varias cada una de ellas, que a su vez se irán escindiendo en multitud de grupos. Particularmente destacable es que todos los partidos o grupos, fueran grandes o pequeños, de hace cien años o diez, todos hablarán de crear la unidad de la izquierda; pero en torno a ellos. No toda la historia de las izquierdas se pierde en luchas internas, ni mucho menos, las conquistas sociales están unidas a fuertes luchas empujadas por partidos de izquierdas, pero conviene considerar la experiencia histórica de momentos cruciales en los que la violencia interna entre las izquierdas se desató. Ello también forma parte de la experiencia resumida a continuación.

ttps://www.academia.edu/31413090/UN_MITO_LA_UNIDAD_DE_LAS_IZQUIERDAS

jueves, 10 de septiembre de 2020

Que viejunos son algunos pensamientos

Nación de naciones, plurinacional… y por qué no ir mas atrás a los tiempos árabes, o más atrás a los poblamientos íberos, o fenicios, que mas da un sitio u otro, la argumentación es la misma, el supuesto derecho de los antiguos pobladores a la formación de nuevos/antiguos sujetos políticos, las ciudades y/o naciones estado de la antigüedad, de cuando ni siquiera existía el concepto de soberanía nacional.

'Del pasado hay que hacer añicos.' De una puñetera vez.

Quiero escucharlos hablar del nuevo mix energético de este período de transición que debe ser urgente, de cómo tratarán de minorar y reducir las desigualdades, no solo económicas, de qué se puede hacer a medio plazo con un continente africano que sigue y seguirá echando gente al mar hacia Europa, -lean a Sami Nair-; de cómo afrontar la robotización en marcha que expulsa millones de trabajos diarios, -en España según la OCDE, casi un 1/3 de puestos de trabajo son vulnerables-; de la desertización creciente de España, de nuestro papel en la nueva Europa, juntos o separados del Este, en qué juntos y en qué separados, porque ya existen movimientos que pueden partir la actual UE, -la nueva alianza militar ya es un aviso de nuevas agrupaciones-, qué habría que preparar de cara al Brexit inminente, y de las medidas a adoptar para pasar el temporal Trump, que no solo son aranceles, son aumentos de riesgos en variados campos.

Por qué carajos nunca los escucho hablar de lo anterior o de cómo aumentar nuestras patentes inscritas; me gustaría saber qué planes tienen para reducir el precariado y las horas extras que no se pagan, cercanas a la mitad de las realizadas; cuáles son sus planes para reducir la deuda pública, que puede dejar de comprar el BCE y como afrontarían la subida de tipos de interés que podría costar miles de millones en intereses y por tanto colapsar el crecimiento español; que postura tomarán ante un probable 'boom' italiano que implosione el euro; que reformas habría que acometer para adaptarnos al capitalismo del Siglo XXI; y un larguísimo etc. sin olvidar que nunca los escucho defender los valores cívicos del patriotismo democrático , como un aspecto a oponer a los nacionalismos. 

‘Del pasado hay que hacer añicos’, se cantaba en ‘La Internacional’, era un grito, estrofa, una consigna que simbolizaba la ilusión por construir un mundo nuevo, lo cual no puede hacerse volviendo a tomar los mimbres pasados; qué pronto se olvidó y qué alejado estaba de los nacionalismos. ¿A qué carajo viene ahora defender ideas de hace doscientos años como solución a problemas actuales? Cuanto menos, es ridículo, si rascamos un poco más, carca, profundamente reaccionario. Si quieren defender el nacionalismo, al menos no lo hagan diciendo que es desde posiciones de izquierda, mientras abandonan posiciones y trabajo. 

Separar lo ya unido, generar xenofobia, construir fronteras donde no las hay… defender derechos antiguos, -del Antiguo Régimen-, derechos por diferencias, contra eso hicieron la Revolución Francesa. Todos unidos e igualmente libres solidarios, o fraternales, decían, proclamaban, porque si todos los sujetos políticos no tenían iguales derechos no habría libertad e igualdad, porque cada cual reclamaría en función de un pasado la mayoría de las veces inventado. Sí, el nuestro también fue inventado, pero mejor inventarlo en un contexto de igualdad basado en ideas republicanas de libertad, igualdad, solidaridad para todos los ciudadanos sujetos políticos unidos en torno a esa constitución. 

¿Derecho de autodeterminación de las 200 naciones europeas? ¿Hoy? Cuando existe la Unión Europea, que es el mayor experimento social federalizante de la historia, la mejor realización histórica para encajar piezas/naciones diversas. ¿Saben lo que significa romper la UE? generar fragmentos sin poder alguno contra las grandes corporaciones empresariales, generar odios contra los otros, porque solo se construyen naciones contra los otros. 

Los Nacionalismos en el Siglo XXI son puertas abiertas a nuevos fascismos, proclaman pueblos unificados como antaño, pero ello da paso a los grandes capitales, a nuevas formas de globalización con mínimos controles. Igual que hoy, dicen algunos, pero no sean tontos, no sean antiguos, el capitalismo del siglo XX todavía tenía rincones nacionales en los que podían decidir sobre algunas cuestiones, el capitalismo del siglo XXI solo podrá embridarse por grandes unidades de poder político, EEUU, China, Rusia, Europa; ¿y ustedes las quieren reducir?, las unidades pequeñas no tendrán nada que hacer o decir. No lo duden, serán promocionadas por los gigantes para romper bloques contrarios, y pagados por grandes corporaciones empresariales y carteles.

‘’estamos asistiendo a… la desestructuración de los sistemas de partidos tradicionales en Europa y al ascenso de fuerzas xenófobas y reaccionarias que se nutren de un descontento generalizado motivado por la sensación de que el Estado ya no puede seguir protegiendo como en el pasado a la gente más vulnerable ante las fuerzas huracanadas de los mercados financieros y el neoliberalismo. ’’ Ignacio Sánchez Cuenca. 

No les den ningún alimento, y ello se produce al defender los nacionalismos.(26 de junio 2018)

PD Actual 2020/09. Conocen ustedes los proyectos concretos de inversión, de planificación a corto y medio plazo de los partidos, sean éstos, grandes o pequeños?, para unos presupuestos que habrá que negociar sin remedio, solo conocemos negativas, vetos de unos a otros, solo dan publicidad a generalidades sin valor, no se conocen proyectos concretos, documentos que puedan discutirse y apoyarse u oponerse. Que pena, que destrozo.

lunes, 21 de octubre de 2019

Los otros. Fernando Vallespín

Transcribo extracto de         Los otros. Fernando Vallespín
La otra parte de Cataluña, la que le sigue siendo leal, es la que está siendo silenciada
...''Lo menciono por las manifestaciones de Cataluña, donde las ingentes protestas por la sentencia tratan de añadirle un plus de legitimidad a la causa independentista. De ahí algunas de las reacciones que nos encontramos en la prensa extranjera. ¿Qué les deben estar haciendo a estos pobres para que salgan a la calle en masa y paralicen el país? Ya se sabe, el papel de víctima siempre es el más rentable en un mundo dominado por la economía de la atención. Si se tomaran en serio su labor informativa sabrían que son manifestaciones perfectamente orquestadas desde el propio poder político y social de Cataluña. No es el Tercer Estado alzándose contra la opresión del rey y la nobleza, o el proletariado frente a la explotación capitalista. Quien ahora mismo se está manifestando allí es el grupo que controla prácticamente todos los resortes de la sociedad catalana, desde la escuela, pasando por los medios públicos hasta la propia Generalitat. Y ha conseguido que la voz de los que no comulguen con ellos apenas se escuche. Tampoco es una colonia alzándose contra la dictadura de la metrópoli. El supuesto Estado opresor apenas interviene en la vida cotidiana de los catalanes, que se autogobierna con una libertad casi sin igual en cualquier otra región europea.

Es una rebelión de los poderosos a los que mueve el no serlo del todo. Ser parte del Estado de al lado se lo impide…'' ...

lunes, 30 de septiembre de 2019

Conflictos que afronta un aglutinador progresista


Ecología políticaEl medio ambiente, la sostenibilidad de los procesos, el cambio climático, las relaciones y cambios con las energías… la ecología abre campos nuevos de conflictos de intereses, modificando y enfrentando alternativas. Unas muestras son visibles en el entorno de la energía, nucleares… sectores importantes de las renovables apuestan y defienden actividades enmarcadas en la sostenibilidad, las subvenciones las impulsa, pero también dota de excesivas prebendas, asegurando por largo tiempo rentabilidades de un 20%, cuando la deuda pública estaba por debajo del 5%, rentabilidad que tendrá que pagar el resto de población, encareciendo la energía. La relación con el territorio, transportes, comunicaciones, urbanismo, playas y montes… chocan frontalmente intereses de futuro y presente, interclasistas, no solo de grandes corporaciones, también de grupos diversos de población.

La contradicción entre el corto y largo plazo inunda estos debates; crecer o decrecer, debería ser un debate público, pero en plena crisis resulta una temeridad proponer a millones de precarizados que es más sostenible decrecer, porque a corto plazo quedarán marginados. Cambio climático y cambio de opciones energéticas, resulta dificilísimo encajar dicho debate en una sociedad dependiente del petróleo, dependencia que en España llega a ser asfixiante, pero seguimos sin movernos en otra dirección. Para situar el contexto y simplificando, podríamos estimar un rango entre un 5/10% de voto ecologista en España, -Ángel Valencia cita un porcentaje cercano al 10% como donante a grupo ecologista, lo cual podría asimilarse en alguna medida a cierto grado de afiliación, y el CIS estima un 4.5% de población que se define como ecologista en primera opción, y un 7% en segunda- un 4.5% sobre 16 millones de votantes, los habidos en estas elecciones de 2014, supondrían unos 720.000 votos, un 10% nos llevaría hasta 1.600.000-. Evidentemente el total de voto ecologista se distribuye entre todas las formaciones del arco ideológico, incluidas derecha y centro, podemos suponer que cuanto más cercano esté a la definición en primera opción, las preferencias se acercarán más a partidos verdes, sin olvidar que socialistas y comunistas también contienen voto verde auto-considerado ecologista en primera y segunda opción.



Opiniones y Actitudes. Ciudadanía y conciencia medioambiental en España’. Ángel Valencia Sáiz, Manuel Arias Maldonado, Rafael Vázquez García. CIS.2010.

Urbanismo y territorio. Campo, ciudad; centro, periferia; ciudad mediterránea o urbanizaciones alejadas y/o cerradas; costa, interior; agua, secano etc. son algunos elementos contradictorios del urbanismo y territorio, difíciles de entender con criterios de clase y cuya inclusión solo en el espacio ecologista sería una simplificación excesiva, existen aspectos hasta de identidad territorial, afectan a los partidos en la defensa de intereses locales, complicados de agrupar en uno solo frente. Por ejemplo desarrollar el programa europeo del corredor del Mediterráneo, económicamente razonable por la importancia de la economía levantina, al tiempo potenciará los intereses de nacionalistas periféricos, y chocará contra la necesidad de defender criterios de igualdad, derechos y libertades, condiciones de vida del interior abandonado, las Castillas y Extremadura, alejaría más el Atlántico.

La ordenación del territorio volcada en las costas españolas, desertiza el interior abandona grandes extensiones y deja regiones y pueblos dispersos, cumplir objetivos de igualdad será complicado, facilitar asistencia similar a grandes zonas pobladas y pueblos semi-desiertos es un conflicto nada fácil de resolver. La enormidad de 8.118 pueblos españoles es una insensatez, de los cuales solo 400 tienen por encima de 20.000 habitantes, cifra considerada adecuada para dar vida propia sostenible a una ciudad. Un total de 4.862 municipios, más de la mitad, cuentan con menos de 1.000 habitantes, y como es normal, todos quieren tener derecho a… Instalar prisiones, almacenes de residuos, depósitos de combustible, plantas de reciclaje, tratamiento de bosques, y un largo etc. no solo contienen intereses de clase.


PD. Este escrito tiene mas de 4 años, pero es que las cosas cambian tan poquito aquí. La lucha entre Podemos y Mas País por llevarse a Equo y del PSOE por llevarse a votantes ecologistas se ha agudizado desde cuando esto se escribió hace 4 años, porque los efectos del vaciamiento de la España interior es mucho mas visible y los efectos del cambio climático son patentes y las movilizaciones aumentarán. En todo caso el conflicto no es lineal, ni está situado solo en el eje izquierda derecha.

domingo, 22 de septiembre de 2019

La necesidad de crecer para ganar obliga a ceder posiciones

Mientras el PSOE viraba suavemente a la izquierda pretendiendo conquistar el terreno socialdemócrata perdido, IU empezó a templarse y Podemos empieza a defender el sistema democrático y a suavizar discursos y propuestas, arrinconando posiciones extremas para defender la socialdemocracia. La necesidad de echar a la derechona y atajar la corrupción e imprimir un cambio de rumbo a la situación, empujará a muchas personas a taparse la nariz, asumiendo que el grupo emita olores no deseados pero considerados como mal menor; todos los que ganan lo hacen así, única forma de sumar fuerzas diversas. A todos nos gustaría mandar a la mierda a mucha gente cercana, socialistas, comunistas, ácratas, verdes, alter,… uno se sentiría bien si entre los miembros de su propia familia pudiera expulsar a algunos, y no hablemos de las ganas de dar una patada en el culo a miembros de otras familias; ganar a la derecha, requiere formar un conglomerado suficientemente grande, así que las puertas de la victoria están plagadas de girones, de cesiones. 


El problema para formar coaliciones, o un gran aglutinador es ¿cuánto ceder? Y determinar un suelo de partida, ¿desde dónde considerar la suma, el mínimo común? Hoy en España para que el PSOE fuera considerado el suelo de partida capaz de sumar la savia nueva que está fuera de él, necesitaría realizar cambios profundos, no solo en su línea como en sus órganos de dirección y militancia, en sus comportamientos opacos y cerrados, previamente debería hacer una limpia por todos sus estamentos, de corruptos e indecentes, de aprovechados e inútiles… y de toda aquella militancia secuestradora de decisiones solo con su insoportable pasividad ante lo nuevo. La democracia interna es innegociable, la permeabilidad en la discusión y toma de decisiones debe imponerse en todos los niveles, agrupamientos, instituciones, empresas y barrios, no se puede permitir que las decisiones las tomen los popes, porque ello conduce a callejones sin salida. No sirve de nada grandes discusiones ideológicas si a los dos meses el pope de turno decide subir o bajar impuestos a su libre albedrío, elegir un presidente del Congreso, la dirección de los recortes de gasto público, etc. 

Si observan los movimientos sociales, mareas, grupos, partidos y alternativas izquierdistas, comprobarán que prácticamente todos defienden el sistema democrático, luchando contra el robo de un tiempo y un país que creímos nuestro que está provocando las políticas de la derecha contra el estado de bienestar, aumento desigualdades, reducción de derechos y vuelta al nacionalcatolicismo. Las luchas son defensivas, intentan mantener la sociedad socialdemócrata o de estado de bienestar, fundamentalmente volviendo a reequilibrios anteriores de poderes político-económicos que afectan a la base del funcionamiento democrático que pone en cuestión este modelo social, de equidad, de representación, deliberación y elección. 

Los comunistas que no son IU, -pero controlan una gran parte de la misma- en el pasado criticaron la socialdemocracia por traidora a los intereses de los trabajadores, ahora IU son los máximos defensores del estado de bienestar, por tanto de las ideas socialdemócratas, no proyectan opciones radicales nuevas, ni revolucionariamente diferenciadas de las de multitud de grupos en las calles. Algo parecido sucede con Podemos, con la diferencia de que éstos se están comiendo a aquellos. Lo que está en cuestión como forma de hacer política diaria son los partidos gigantes, en la zona izquierda los socialdemócratas que antes aglutinaban gran parte de las fuerzas opositoras, y durante algún tiempo fueron capaces de sumar diversas corrientes de opinión posibilitando la conquista de mayorías de votos. Hasta que la gente consideró que pesaron más las corrientes carcas dentro de ellos que las progresistas y los fue abandonando. La pregunta es ¿sería catastrófica la marginación parlamentaria de un partido socialdemócrata o progresista? dejaría el camino expedito para la derechona, como se está comprobando en esta legislatura en Parlamento, CCAA y ayuntamientos, además de en instituciones y empresas públicas, lo cual afecta a la organización de la sociedad. Un partido socialdemócrata fue antaño el aglutinador de esfuerzos, ¿hoy es el único que puede nuclear mayorías sociales relevantes? Así parecen verlo PSOE y Podemos.

La cuestión es que en el terreno Parlamentario y de Gobierno una gran fuerza opositora nunca podrá ser formada por grupos minoritarios electoralmente independientes, como muestra el ejemplo que vemos a diario en la vida Parlamentaria e Institucional después del triunfo del PP en las pasadas elecciones de 2011, que llevaron al Parlamento a 13 partidos sin capacidad de hacer sombra al Gobierno. La lucha está en la calle, pero también debe estar en el Parlamento, ya que si los esfuerzos se dejan en la calle, el Parlamento queda libre para aprobar todas las regresiones que se están poniendo en marcha. Lo que las encuestas dicen es que millones de electores están indecisos respecto a que esa gran coalición electoral tenga que estar basada en el PSOE, del que desconfían millones de personas, o hay que pasar a crear un mundo nuevo desde Podemos. 

Ningún partido con capacidad para captar cientos de miles de votos plantea opciones revolucionarias, bolivarianas o en general, más allá del sistema, para mayor precisión, casi nadie, porque siempre habrá múltiples opciones que insuflen aire nuevo, la cuestión es si las nuevas opciones contienen suficiente capacidad movilizadora para ser visibles y transformar la sociedad en que vivimos... Si la cerrazón de los dirigentes españoles –y europeos-continuara agrietando la sociedad, sudamericanizándola como hasta ahora, como en Grecia, agrandando todavía mucho más las desigualdades, desconocemos a donde conducirían dichas grietas. Hoy por hoy, a corto plazo, es necesaria una gran fuerza opositora, que para ser eficiente y obtener representación similar a los votos obtenidos es forzada por la ley electoral a crear un gran aglutinador o sumar una gran coalición, de lo contrario muchas sumas de pocos votos en grupos dispersos darán pobres resultados a tantos esfuerzos, volviendo a dejar el gobierno en manos de la derecha. 

Un ejemplo puede ilustrar la necesidad de la fuerza parlamentaria; el movimiento contra los desahucios, uno de los grandes destacados, por liderazgo y empuje, mejor organizado y de mayores éxitos de las últimas décadas; ha parado muchos desahucios, pero han seguido produciéndose, 30.000 en 2012 y 20.000 entre enero y junio de 2013, en ocasiones uno que era frenado, días después era ejecutado, se echaba de la vivienda a las mismas personas que habían logrado pararlo. Sin cambios legislativos no se podrá remediar el problema que toca muchos aspectos de cambios legales, adaptación europea, modificación ley hipotecaria, leyes de procedimiento, decisiones que cambien leyes sobre las viviendas vacías –unos 3.5 millones-, de la banca pública, de la banca privada, etc. La lucha del pueblo en calles y empresas puede influir en el Parlamento, con mayor facilidad a una fuerza progresista, para lograrlo con esta ley electoral hay concentrar votos en cada circunscripción provincial, evitar la dispersión como factor fundamental, lo cual pone en primer plano de la acción política la labor de coaligar, de sumar para lograr objetivos de gobierno que se dice querer. 

Sumar supone crecer, y crecer aleja la uniformidad, diversifica la pureza ideológica. Una de las disputas habituales que tendrá que dejarse algún día, es la que enfrenta a rojos y verdes por la exclusividad de su territorio. La ecología fue asumida como línea de trabajo y actuación en todas las formaciones de izquierda, con mayor o menor extensión con una u otra interpretación, todos la incorporan, partidos, sindicatos, movimientos, grupos…Como lo fueron las ideas de igualdad de los movimientos feministas (la gran revolución del XX). Digamos que hoy cualquiera que se plantea actuar socialmente, incluye estos factores entre sus líneas de trabajo, porque la realidad ya no es posible observarla sin considerarla globalmente.

A efectos de uso, es constatable que los partidos y sindicatos clásicos tienen buenos trabajos sobre temas ‘verdes, medioambientales’ o de ecología política, al igual que los grupos ecologistas tienen buenos trabajos sobre relaciones de producción. He utilizado del sindicato CCOO, su Fundación 1º de Mayo, excelentes materiales para trabajar sobre ecología, hay trabajos de calidad financiados y publicados por instituciones como el Banco Mundial o el Banco Santander, que poco tienen que ver políticamente con las aspiraciones de rojos o verdes. Hay gente que tiene miedo a utilizar fuentes diversas, quizás por la inseguridad que tengan en su capacidad de discernir, pero resulta ridículo no aprovechar materiales de información oficiales para discutir y elaborar propuestas de actuación, por ejemplo, no podemos imaginar la lucha por el cambio climático sin las informaciones del panel oficial de la ONU o de tantas instancias y organismos internacionales.

Así que no extraña que en la profusión de alternativas novedosas de izquierdas que se intentan formalizar para las próximas elecciones, casi todas, contemplen elementos rojos-verdes-malvas en distinta proporción. Una vez más, las grandes diferencias a discutir no deben ser los criterios ideológicos, a pesar de que no todos dicen lo mismo, ni conceden el mismo peso a unas cuestiones que a otras. En el resultado final tendrá mayor importancia la procedencia de los individuos, militantes y núcleos impulsores. Militantes o núcleos con filosofía o procedencia comunista, darán una resultante distinta que independientes y jóvenes activistas, en general. Una vez más cobrará mayor importancia lo concreto que lo abstracto, lo cual no solo será el programa electoral o acciones a proponer a la ciudadanía (que ya no será a la clase obrera). Tendrá que tener importancia el funcionamiento interno, la democracia participativa, deliberativa y representativa, su permeabilidad social, su sentido y estilo de relaciones entre militancia, apoyos, simpatizantes, votantes,…y tendrá importancia su interés en la conexión europea. Y la ilusión por encontrar salidas.

En el futuro surgirán problemas de crecimiento impensables al inicio. A mayor crecimiento de militancia, de diversidad, de lugares de asentamiento y trabajos realizados hacia la sociedad, mayor número de problemas de interpretación de la línea política y de funcionamiento colectivo común; cuanta mayor número de procedencias y variedad de asentamientos locales mayor probabilidad de que la línea política y el funcionamiento tengan ‘fugas’. Aumentarán los ‘escapes’ cuando se pongan en marcha soluciones a problemas concretos, lo cual es más difícil que sumar contrarios de algo. Muchos de los problemas que se critican hoy a los grandes partidos, son los que tendrán estas agrupaciones nuevas en formación. No hay motivos suficientes para confiar, a priori, en que la nuevas opciones, esta vez sí, conseguirá cambiar la situación de paro; ¿por qué tener fe en que cuando consigan 5 o 10 millones de votos esa maquinaria de partido va a ser permeable a la sociedad? ¿Que ‘espíritu santo’ garantiza ese funcionamiento? El quid de la cuestión será asegurar que los líderes de cada nivel, respetarán a su electorado. Pero, ¿si eran los jefes, líderes, dioses elegidos, por qué diablos van a obedecer en un momento dado lo que digan los demás? , ¿De qué servirán entonces las proclamas genéricas y los sueños de fines maravillosos en los que se perdió tantísimo tiempo discutiendo?
Publicado en 'Arian seis' en octubre 2015