Mostrando entradas con la etiqueta Rescateymentiras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rescateymentiras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Rescate. Mentiras, y cegueras de visionarios. 8


Tan irresponsable es la postura de los patriotas de hojalata, de creer que no hay otro camino que tijeretazos a diestro y siniestro, como la otra de seguir sin cambiar nada de nada. Como si ello fuera posible. Ambas posturas coinciden en el extremo, despreciar el crédito  y sus mecanismos y piensan que podríamos vivir sin él manteniendo las condiciones de vida actuales.

Con una realidad tan enormemente compleja, todo grupo político, debería aceptar que sus acciones u omisiones tienen un coste importante en la ciudadanía y que no existe ni una sola medida que no contenga contraindicaciones, por tanto deberían postular las propuestas de acción con las posibilidades y sus contras, similar a exigir informes de impacto medioambiental para construir una carretera, por ejemplo. En las opciones sobre la deuda existen varias posturas, todas tienen contradicciones, salvo las de aquellos benditos que ven las cosas tan claras, sin aristas ni problemas, que los llevarán al cielo, pero no resolverán los problemas de la tierra que son los que tenemos todos.

Así en el tema de la deuda y su posibilidad de impago, por injusta, e ilegítima, no es raro encontrar opiniones que maldicen la deuda y el déficit postulando como solución negarse a pagarlo, considerando que sería la misma postura teórica y ética que tomaban los obreros y campesinos del XIX y principios del XX al enfrentarse a las injusticias y la explotación. Nada tan falso. Aquellos anarquistas y rojos, solo contaban con su trabajo, y sus decisiones no provocaban la posible pérdida de pensiones, ni educación para sus hijos, ni sanidad para sus familias, ni cobraban subsidios de paro, ni ayudas a la dependencia, ni ayudas por incapacidad transitoria o permanente…

El problema es que acciones de tal dimensión deben adjuntar su correspondiente hoja de contraindicaciones, para sopesar pros y contras porque sería evidente que tendría repercusiones. Dejar de pagar la deuda pública podría ser muy caro, nos puede costar el estado de bienestar, defenderlo como opción política sin asumir los costes que representaría por sus compromisos de largo plazo es una chiquillada, impulsar como opción la salida griega es de una gran ceguera –a los griegos se les ha impuesto, no han elegido una opción-  y que encima pretenda hacerse pasar por una ‘opción revolucionaria valiente y firme’  es una estafa alejada de aquellos obreros y campesinos que al tomar decisiones nunca enterraban lo conquistado. No pagar, sería una posibilidad, pero tendría costos evidentes que deben ser contados, sin descartar un derrumbe bancario europeo, el rompimiento de la UE y su modelo de sociedad lo cual nos llevaría a un nuevo franquismo.

Cada vez que se vislumbra la posibilidad del default, nos cuesta miles de euros, cuantos más gritos en contra de pagar, más suben los intereses que pagamos, y más difícil es conseguir financiación, porque quienes nos prestan el dinero, menos se fían de recuperarlo y mas dilatan la entrega de las posibles ayudas concedidas, hasta que sus bancos no estén a salvo. Las opciones, todas, tienen penalización y no hay experiencia histórica de default que muestre un camino de rosas para quien lo hiciera. –Los bonos Brady en América Latina fueron una salida, pero abrieron muchas otras puertas al neoliberalismo en aquellos países.

Negarse a pagar, -que por otra parte es uno de los caminos que transitamos y que en la sombra estudian opciones políticas y económicas opuestas, saliendo del euro, etc.- impediría encontrar préstamos durante muchísimos años, alejaría la entrada de inversiones extranjeras y forzaría aún más, la salida de inversiones actuales, de repente y para 30 años los recursos externos desparecerían, la deuda se mantendría en su valor o en el renegociado, la moneda se devaluaría un 30%, retrocederíamos al franquismo, la autarquía porque hoy vivimos apoyados en recursos externos, ahora sí aplicaríamos a rajatabla la idea de Rajoy de no gastar lo que no tenemos. Nos hundiríamos sin remedio para varias décadas, con una crisis política de dimensiones incalculables, con mayores repercusiones negativas si se hiciera de forma imprevista y no negociada en el conjunto de la eurozona.

Los problemas son de gran envergadura y no encontrarán solución sin un pacto de Estado entre grandes y pequeños, que tenga costes y responsabilidad compartidas, porque habrá que decidir dónde meter la tijera, qué suprimir, qué nuevas orientaciones dar a servicios públicos, por donde y como crecer, habrá que discutir sobre los mitos económicos de las dos aceras y tragarse algunos sapos; hoy los minoritarios y extraparlamentarios han optado por plantear opciones que no resisten un mínimo análisis de posibilidades, obtienen con ello rentabilidad electoral a corto, enfrentadas al PSOE y PP, pero no sirven de contención al cambio de era en el que estamos entrando ni marcan una senda posible, ni explican lo que ha ocurrido y por qué, incluso parecen aceptar la entrega del lenguaje sobre la crisis a la derecha quedándose solo con el no a cualquier cambio, lo cual amplifica el desastre.

No se asume todavía que el Estado pueda quedar paralizado en cualquier momento, como consecuencia de la sequía de ingresos suficientes para soportar los gastos que cada mes requieren pensiones, subsidios de paro, pagos sanitarios, dependencia, intereses… Ahora se pagan apoyados en préstamos cada vez más caros y lo que es peor difíciles de conseguir, eso y no otra cosa es el déficit, eso y no otra cosa es el camino al rescate –El colchón de liquidez este verano puede estar en torno a 23.000 millones de euros-. Hay que considerar que constantemente se producen vencimientos de deuda que deben ser atendidos, normalmente con nuevas emisiones, pero cada vez más costosas y difíciles de colocar y en cualquier momento puede pararse la máquina ya que nadie las compra.

El PP no se decide a pedir el rescate, porque evidentemente no es gratis, tendrá costes muy altos para el país. Y además para ellos. El PP llevaría para siempre el estigma político de ser el gobierno que pidió 2 rescates, en contraste con Zapatero, quien impidió con sus políticas tener que someterse, aunque le costaran a él y su partido el mayor descalabro y desafección de la ciudadanía en la democracia. Incluso con las buenas noticias anunciadas por el BCE, que podría propiciar la compra de deuda de 3 años o menos del mercado secundario, -lo cual podría llevar a que los tenedores extranjeros actuales les colocaran sus carteras cargando el balance del BCE de ‘basurilla’- ello no está claro que facilitara la colocación de nuevas y futuras emisiones en mejores condiciones.

Es necesario crecer, y tiempo para desapalancar y cambiar muchas, demasiadas cosas fundamentales. Hemos entrado en otra era. La crisis va para 10 años y sus repercusiones condicionarán el futuro de 25/30 años, y si no hay un gran acuerdo de estado, las pautas de organización de este país las marcarán solamente los ‘azules’ y los ‘hombres de negro’. Esto es la política, organizar la sociedad, y ello depende de la correlación de fuerzas.

martes, 24 de julio de 2012

Rescate. Mentiras, y cegueras visionarias. 7. En ambos lados


Recuerdan aquella comparecencia de Rajoy en Moncloa, comunicando el rescate bancario, y diciendo que nadie se lo había impuesto, era él, quien había presionado a la Comisión europea, al BCE y al FMI para conseguirlo, aquello no era un recate, sino una línea de crédito en inmejorables condiciones, que nunca tendría contrapartidas ni condicionantes, que nos saldría gratis a los españoles, etc. etc. al final de la comparecencia dijo ‘me voy al partido de España porque como ya está todo resuelto’.

Estos derechosos del PP y sus voceros no entendieron la tremenda complejidad del mundo actual y de las crisis que nos destrozan. Por desgracia no muy diferentes mimbres encontramos en el polo opuesto, los grupos de izquierdas, con la desventaja de no contar con medios de prensa potentes y una mayoría parlamentaria ni social, como muestra la concentración de poder central, autonómico, local, y de todas las instituciones del Estado en manos de las derechas. Bien, pues hoy estamos en la segunda estación del trayecto de intervención-rescate, en el camino hacia la tercera estación. Que calculo para el otoño. Si no se adelanta.

La realidad es tremendamente compleja e itera con lo interno y externo, por millones de fuerzas diferentes y contrapuestas, instituciones, clases, personas, grupos de intereses,… y requiere grandes esfuerzos de estudio y discusión para poder aprehenderla, lo cual está bastante alejado de simplezas y reduccionismos que invitan a lanzar contramedidas, que dejarán a la izquierda sin discurso durante mucho tiempo, cuando la ciudadanía compruebe que estar a la contra sin plantear posible salidas, no resuelve sus problemas. Y posibles salidas lo serán, si y solo si, cuentan con la fuerza suficiente para implantarlas y mejoran la calidad de vida de millones de personas.

Lo más grave que podría ocurrir no sería equivocar soluciones, con serlo, la cuestión empeora al no identificar, ni mostrar a la ciudadanía, los problemas complejos y concretos, la realidad soportada es escamoteada por la ceguera de visiones ideológicas que confunden los deseos con la realidad, lo cual impide a todas luces la búsqueda de soluciones. Ejemplos hay demasiados; la globalización no existe o simplemente, a nosotros no nos afecta la incorporación de 2.000 o 3.000 millones de nuevos trabajadores industriales; el euro es algo externo, una moneda que solo es un condicionante para nuestro desarrollo; el aumento de los déficit, comerciales, por cuenta corriente, fiscales, no indican nada relevante; el doble mercado de trabajo, el paro tradicional, no existieron nunca; el aumento de pensionistas, hasta doblar su cifra, que cobran durante más años sus pensiones no son problema; la pérdida de competitividad es un cuento, financiar hoy al Estado no es siquiera problema para mencionarlo…

Ni siquiera, a lo que se ve, los 6 millones de parados afectan. Hace poco leía sobre un nuevo proyecto político puesto en marcha por Anguita, una de las primeras medidas que proponía en el inicio de lo que sería un nuevo programa, consistía en subir el salario mínimo a 1.000 € y la pensión de jubilación mínima al mismo nivel. El texto no pasaría de ser una tontería más de las muchas que escribimos todos, si no fuera por la repercusión tan alta que tiene este hombre entre miles de admiradores, que por descontado se sumaban alegremente a la propuesta. Es un ejemplo de ceguera visionaria, que cuando se da a título individual, supongamos mi caso, poca importancia tiene, pero se convierte en significativo si miles de admiradores se suman a esos desvaríos tan poco serios para transformar la realidad, es imposible considerar mínimamente racional que ocurrencias como éstas sirvan para mejorar la calidad de vida de millones de personas en la España de hoy.

¿Proponer salario mínimo a 1.000?, ¿por qué no a 1.500?, si cuesta lo mismo decir una cosa que otra. Y dos huevos duros… La mayor crisis en 100 años, con un panorama de deuda descomunal que incluso el Sr. Anguita identifica como impagable; y seis millones de parados y un salario mínimo de 641 euros que congeló el PP, sin grandes movilizaciones. ¿El nuevo movimiento/frente cívico pretenden convencer de que subiendo el salario mínimo al doble conseguirá crear empleos?, ¿pretenden hacernos creer que desear un salario mínimo del doble, forzará a las empresas a pagarlo? Yo me pregunto, si caso de haber fuerzas para implantar tal conquista, ¿por qué no empezar mejor directamente por reducir el paro, y reducir los intereses de la deuda?...  o por garantizar las pensiones actuales que me temo recortarán en breve, o por aumentar la competitividad con otros medios que la reducción salarial… ¿quizás ustedes puedan imaginar hoy a seis millones de parados luchando por implantar en España un salario mínimo de 1.000 euros?

Está claro que existe un gran vacío para millones de personas que buscan, buscamos salidas, pero sin incorporar la racionalidad solo nos hundiremos más. Sobre la propuesta citada de Frente Cívico, a uno le entran dudas de que sus bondades no hayan sido implementadas en el PCE y/o IU, al provenir de un alto dirigente de ambas formaciones.

lunes, 23 de julio de 2012

Rescate. Mentiras, y cegueras de visionarios. 6


Al otro extremo del argumento de Rajoy, ‘nadie puede gastar lo que no tiene’ comentado hace días, se encuentra la ceguera visionaria del ‘aquí no pasa nada y podemos seguir igual, -o casi-, los otros nos prestarán lo necesario’. 

Es el pensamiento dicotómico español, amante de los extremos, blanco o negro, aquello o esto, amigo o enemigo. Tan falto de sensatez era el argumento derechista, como el de muchos izquierdistas que llevan años despreciando el problema de la deuda, como si pudiéramos seguir sin dar un vuelco profundo a la situación.

Y no les quepa duda que un gran vuelco se dará, con su participación o sin ella, dirigido solo por el PP, o en un gran pacto opinando los demás; guste o no, habrá que darlo, y si alguien se retira de escena y se limita a rezar ‘virgencita que me quede como estoy’  la función continuará solo con los azules que aprovecharán su poder y las crisis para fabricar un país a su medida, reelaborando modelos;  productivo, de bienestar, sanidad, educación, prestaciones dependientes, administrativo, territorial, laboral, energético, urbanístico, medioambiental, organización política,… retrocederemos 50 años en  derechos y bienestar. El problema colateral, es que en esta dinámica las izquierdas están perdiendo la batalla del lenguaje, hay una pérdida del discurso, dejándole en propiedad de unos pocos individuos del lado neoliberal.

Por descontado, aceptemos que todo el mundo quiere mantener lo que tiene sin modificar a peor, ya que la culpa no es nuestra, es de los otros, que no quieren hacer tal cosa y tal otra, porque si lo hicieran… El problema de esta postura infantil de esconder la cabeza bajo la sábana para protegerse del peligro, es que puede entenderse en la ciudadanía, pero nunca en una formación política, sea grande o pequeña, parlamentaria o extraparlamentaria. La realidad soportada seguirá su curso y nos pasará por encima y todos los partidos políticos deberían asumir una parte de responsabilidad en su capacidad de mejora y resolución de problemas del conjunto de la ciudadanía.

Para empezar hay que aceptar que tenemos un tremendo problema que va en aumento agravándose, el déficit y el empleo, y que ningún gobierno lo podrá resolver solo, nadie podrá obligar mayorías ciudadanas a que acepten sus planes, o se convierte en tarea colectiva, consensuada, participada, o no podremos seguir, esto no ha sido aceptado todavía por todos los partidos políticos y menos por el partido del gobierno, al que seguimos escuchando a la Vice, a Cospedal, a Pons,… llevar su discurso exclusivamente a argumentar que todo es culpa del PSOE, cuando no los exabruptos de sus parlamentarias/os que muestran el odio que guarda su subsconsciente hacia la ciudadanía. Mientras tanto el desapalancamiento español, -devolución de la tremenda deuda privada- apenas ha comenzado lo que sugiere una situación que parece va para muy largo, como refleja el cuadro de Mckinsey publicado al inicio.

Otra cuestión será ¿cómo lo hacemos?, aspectos en donde la discusión puede ser abundante y ninguno podrá imponer al resto su estrategia ideal, y menos la de hace unos años, nadie podrá obligar a 2/3 de la sociedad a recortes y recortes sin otro horizonte que la destrucción del actual modo de vida, o reconocemos todos que el déficit nos está matando o no encontraremos salidas. O aceptamos todos que el empleo es lo importante o no encontraremos apoyos ciudadanos a ninguna medida. El empleo es crecimiento y éste es trabajo, y por tanto posibilidad de pago de deudas. O aceptamos que solo con una acción política conjunta, se pueden cambiar rumbos en Europa –y en el mundo- o no encontraremos apoyos suficientes en Bruselas, BCE… porque no creo que nadie piense en serio que este gobierno está presionando a Europa y al F.M.I., como dice Rajoy.

La imposibilidad de pagar nuestras deudas en 20 años, se acercaría a la realidad, nos llevaría camino de realizar quitas. Es lo que ven los mercados, por eso cierran el grifo de financiación o exigen intereses altísimos ante ese riesgo. Ya nadie quiere deuda pública española, y lo que es peor todos los extranjeros venden, así la prima de riesgo, el diferencial con Alemania, aumenta y nos lleva a pagar por encima del 7% el bono a 10 años, duplicando en pocos meses los pagos de intereses de financiación a plazos cortos entre 2 y 5 años. La Europa de varias velocidades, de varios precios está realizando una gran transferencia de riqueza, moneda única pero precios distintos por el dinero hacen viajar al euro del sur al norte.

martes, 17 de julio de 2012

Tijeretazos a diestro y siniestro no reducirán el déficit


Rescate. Mentiras, y cegueras de visionarios. 5

Los recortes que aplica el Gobierno del PP, por ejemplo a los funcionarios, no reducirán el déficit y además nos meterán en gravísimo problema, porque nos hundirán más en la depresión, necesitando mayores recortes que volverán a hundirnos más.

Son muchos economistas los que explican teóricamente este aspecto, recuerdo ahora habérselo leído a Xavier Sala i Martín, a Krugman el otro día en NYTimes, pasando por el catedrático de EconomíaAplicada, Santiago Lago Peñas que lo cuenta en ‘No siempre dos más dos soncuatro’.

En resumen, lo que mantienen es que reducir el déficit de cara a los mercados, e instituciones que nos vigilan, consiste en reducir el cociente del déficit público en relación al PIB. Por tanto hay diversos aspectos afectados; el propio PIB, por tanto todo lo que reduzca su cifra dificulta el resultado, y el déficit que es una diferencia entre gastos e ingresos, por tanto si reduce gastos, pero al mismo tiempo reduce ingresos, quedaría parecido. Esto pasaría con los recortes de una paga extra pagada por el Estado, reduce gastos públicos, pero minora cotizaciones de los trabajadores, lo cual reduce ingresos públicos, y además, al mismo tiempo reducen consumo en el sistema económico, lo cual reducen otros impuestos vinculados a la actividad económica, por tanto, otra vez menores ingresos estatales, y al reducir consumo se reduce PIB, lo cual al realizar el cociente de déficit por menor PIB, vuelve deja las cosas muy cerca de cómo estaban al comienzo.

Deja las cosas muy cerca de cómo estaban, respecto al objetivo de déficit, pero aleja las posibilidades de resolver problemas de la ciudadanía, aleja la recuperación, disminuir el paro, lo cual dificulta la posibilidad de devolución de la deuda. Dicho de otra manera, la política que aplican no servirá para conseguir los objetivos que predican, lo cual ya era visible en estos años. Además de injusta, etc. etc. Esto es lo que ven los prestamistas, la imposibilidad de pagar las deudas, a pesar de la tremenda sangría a la ciudadanía. Por eso las primas de riesgo, y los CDS siguen tan altos, y no bajarán.

La complejidad de la crisis tiene estas contradicciones de cada medida a añadir a los diferentes intereses enfrentados, de grupo, nacionales, interregionales… y los problemas teóricos que genera cada posible salida. De lo anterior yo no deduzco que haya que abandonar objetivos de reducir los déficits, porque está claro que no podemos gastar 100.000 millones más de lo que ingresamos, -en los gastos habituales del Estado, de los cuales más de 30.000 millones son intereses de la deuda- sobre todo porque no tenemos ya quien nos los preste. Ni caro ni barato, ya no encontramos prestamistas, lo cual nos conduce a un rescate país en pocos meses.

Así que, antes de que llegue la intervención plena, que no duden tocará pensiones, o reconocen los partidos y sindicatos, patronales e instituciones…todos, las limitaciones que tenemos –ningún partido tendrá autoridad ni poder para imponer a la sociedad su política - y buscamos salidas que sean colectivas, pactadas, lo cual significa abandonar apriorismos y tragarse muchos sapos, rediseñando un nuevo contrato social expuesto en un plan publicitado que distribuya cargas, buscar entre los sectores inmobiliario y financiero quienes deben asumir pérdidas de sus inmensas deudas, además busque sectores en los que meter la tijera, otros en los que aumentar recaudación, nichos en los que investigar sumergido, fraude, evasión, segmentos de crecimiento rápido y crecimiento importante, apoyos internacionales, etc., o ‘no hay tu tía’. Y no hay tu tía significa que esta medicina en curso seguirá en la misma forma aplicada a los débiles.

PD. El pacto es urgente. Todos los agentes se mueven a velocidad de vértigo y nosotros seguimos discutiendo si serán galgos o podencos. Observen ustedes en el gráfico, como Alemania está modificando sus pautas exportadoras, buscando otros países, adaptándose a nuevas realidades. Se va separando del sur de Europa. 

sábado, 14 de julio de 2012

Rescate. Mentiras y cegueras visionarias. 4

Mentiras. La prima de riesgo es una señal del mercado secundario, por supuesto, mientras que el Tesoro emite y sale al mercado primario, así quiere reducir su importancia el Gobierno Rajoy, por medio de la vicepresidenta, lo cual olvidaron explicar en época de Zapatero. Pero, es una locura soñar que la señal de los mercados secundarios de bonos no será atendida por los emisores, es absurdo pensar que emitan al 3% cuando los mercados secundarios cambian al 7%. Salvo que quieran engañar, mentir. O peor aún, que intenten encajar la realidad en sus visiones, obligando a comprar bonos del Tesoro a instituciones vinculadas al Estado. –cajas nacionalizadas, fondos de reserva…- Peor aún que mentir, porque acumular mayores problemas puede hacerlos saltar por los aires repentinamente.

La subida vertiginosa de la prima de riesgo se ve empujada por la venta sostenida de deuda española desde hace meses por los tenedores extranjeros; bancos, particulares, fondos foráneos, sueltan lastre y venden y venden, lo cual ha  reducido peso en pocos meses, de un 60 % en manos extranjeras a casi la mitad. Por consiguiente, la deuda en la panza de la banca española en el mismo tiempo, se ha casi triplicado, pasando de setenta y tantos mil millones a doscientos mil, creando una situación de interdependencia banca-estado que agiganta y enmaraña los problemas.

Las ventas y salidas de capitales muestran una rápida pérdida de confianza en el Gobierno del PP, cuya gestión de la crisis han evaluado los inversores internacionales y no los manifestantes españoles, ni los yayoflautas, ni los rojos, ni la TVE. Y son estos evaluadores internacionales los que ven –lo mismo que vemos nosotros- que falta un plan, con orden y organización, falta un discurso coherente que marque los problemas y su tratamiento. Observan, y no se fían. La realidad muestra enormes dificultades para encontrar prestamistas, nos quedamos sin mercado para la deuda pública. Mientras el paro sigue aumentando camino a rebasar los 6 millones…, y los recortes continúan segando el suelo bajo nuestros pies, eliminando cualquier posibilidad de crecer y por tanto de pagar.

Su ceguera visionaria ha sido lamentable, las fuerzas derechistas españolas no entienden lo que ocurre en el mundo, ‘se trata de un  contubernio, la crisis griega, alianzas extrañas, nos tienen manías’…y por supuesto aquí dentro aclaran que somos los ciudadanos quienes no entendemos sus esfuerzos. Se les cayeron los palos del sombrajo después de 4 años de dar la tabarra únicamente con Zapatero, según ellos no existían influencias externas. Las encuestas sobre explicaciones de la crisis decían que los votantes del PP, en su inmensa mayoría veían solo una crisis interna y su responsable era Zapatero. Claro que, los votantes de izquierda veían solo como responsable de nuestros problemas, a la crisis financiera internacional de EEUU. No costaba tanto ver que caminaba con las dos piernas.

Vivimos una mezcla de incapacidad del partido gobernante, envuelta en las machaconas mentiras de años anteriores que reducían los problemas al entorno de lo personal, ‘la prima de riesgo era Zapatero, el problema de España se llama Zapatero, la falta de confianza se llama Zapatero’… Han conseguido engañar a millones de españoles que les votaron creyendo que tenían un plan para salir de la crisis. Pero no solo no había plan, ni siquiera comprendían lo que estaba pasando y ya entonces era visible porque no se conoce que mostraran ningún análisis sobre lo que estaba ocurriendo, ni por qué, solo mostraron visiones de iluminados descerebrados que atribuían un tsunami social, económico y político a la capacidad de un individuo, el demonio, lo cual deja sitio al salvador. No entendieron la tremenda complejidad del mundo actual y por tanto de las crisis que nos destrozan.

miércoles, 11 de julio de 2012

Rescate. Mentiras y cegueras visionarias. 3


Y tuvieron 4 años para preparar un plan anticrisis y se dedicaron a arremeter contra el Gobierno y 'enmierdar' la situación. Pero, solo, única y exclusivamente querían el poder y modificar las cosas 'a su bola', a sus intereses. Ahora resulta, que no hay mas remedio, y antes, se hacía solo por mala leche.Así es imposible resolver ningún problema de los gravísimos que nos arrastran.

No, lo de resolver problemas no va con ellos. Subir el IVA era horrible, congelar pensiones era horrible –veremos la edad de jubilación cuanto resiste- recortar a los funcionarios horrible, la reforma financiera horrible,- el PP lleva 2 y tiene otra para aplicar inmediatamente-, los Presupuestos Generales salen con retraso por intereses electorales y a los pocos días son modificados, la exención por compra de vivienda que era una locura reimplantarla, la terminan de quitar a los 6 meses…

Mentiras esperpénticas. El rescate bancario, no fue tal, etc. etc.… solo un préstamo maravilloso que no costaría nada a los españoles, incluso ganaríamos dinero, ya que solo pagarán los bancos. No era deuda, ni déficit, ni tenía condiciones… ¡Y toma ya descaro! Nadie les presionó, ‘en todo caso fui yo quien presionó a otros’, decía Rajoy, cuando se consumó la noticia, después de semanas diciendo que no pedirían rescate ni ayudas para la banca. Mentiras que duraron dos días, antes de la última tormenta en la que seguimos, que aceleró con la gestión de la crisis de Bankia, de 4, 6, 9 19, 24 mil millones; los mercados vieron que ese rescate aumentaba la deuda pública repentinamente en un 10%, y el déficit en los intereses y por si fuera poco han abierto un baúl bancario que puede esconder más de 200.000 millones (Barclays).

Lo empeoraron internacionalmente con su ceguera de visionarios mintiendo sobre la inexistencia de condiciones y sus bravatas que fueron respondidas tanto seria como irónicamente por líderes europeos y la prensa económica internacional. ¿Resultado? el ‘no rescate’ está a punto de abrirnos las puertas de un rescate país.

Presos de visionarias explicaciones que durante años realizaron el PP, sus voceros y los ultramedios a los millones de electores populares, hoy éstos, se encuentran indefensos ante la realidad que no comprenden, porque si antes ridiculizaban la especulación, afirmando su inexistencia, como explicarse ahora estos movimientos especulativos contra la deuda; si todo lo que ocurría antes era cuestión de desconfianza hacia Zapatero, ¿cómo explicar ahora, cuando los datos negativos han doblado su peso, que no exista desconfianza a Rajoy? –Empezarán a buscar posibles recambios al presidente por si no terminara la legislatura-.

¿Cómo asumir de repente que hay una batalla del euro?, cuando solo era Zapatero el culpable, como asumir que la banca española está tocada del ala con arena y ladrillos y ha estafado a millones de personas, y encima habrá que darle pasta de nuestros impuestos para pagar los avales de 135.000 millones y además pagarles un préstamo de 100.000 que… Como aullar contra los gastos de ayuntamientos y gobiernos socialistas, cuando descubren que los ayuntamientos, comunidades del PP, y sus bancos, están en quiebra, sacando cada día nuevos déficits y facturas ocultas…

Los aspectos terroríficos han acelerado su curso, con el Gobierno PP. No han taponado vías de agua, no han puesto remedio a ninguno de los problemas existentes, y lo que es peor, todos los han agravado vertiginosamente; Los pasivos en circulación llegan casi al billón (Bco. de España bolest11.3), el déficit público aumenta; la desconfianza internacional hacia España y su capacidad de pago se agravan, porque los recortes nos han sumido en una depresión que todo lo está hundiendo; sube la prima de riesgo, el diferencial que tenemos que pagar sobre el de Alemania, que dobla la prima de la época de Zapatero, lo cual hace imposibles los costes de financiación, por encima del 7% en el bono a 10 años, y letras a 12 meses por encima del 5%, encarecidas un 68%, ¡en semanas! 



miércoles, 4 de julio de 2012

Rescate. Mentiras, y cegueras de visionarios. 1


La cumbre de finales junio parece que nos ha insuflado una bocanada de oxígeno, unos días de tranquilidad ante el aparente éxito de España e Italia, acunado y dirigido por los vientos de Hollande –que no olvidemos se apoya en aires de Obama-, pero no creo que se hayan resuelto los problemas que denuncian la prima de riesgo, a pesar de que pueda serenarse unos días. 

Realmente lo que se ha producido, y es bastante, ha sido un frenazo al absolutismo decisorio de Merkel y aliados, comenzando a formarse un frente de países del sur e intervenidos, apoyado en las políticas que abanderan el crecimiento, bajadas de tipos por el BCE y defensas de  inflación superior a la actual, -hasta doblarla-.

Sí, claro que puede verse el vaso medio lleno, a pesar de que muchas decisiones si se implementaran podrían ser positivas a largo plazo, pero nuestros problemas son  urgentes, además de a largo. Es verdad que la relajación de prima de riesgo y espuma de la cumbre puede hacer que algunas empresas vean algo de luz y tomar decisiones de inversión, y frenar algo el destrozo, ahora la inversión está desaparecida. Pero nunca olvidemos la situación de fondo, que muy resumida es:

a) Nuestras inmensas deudas no seremos capaces de pagarlas en muchos años, ¿quizás 20?, -el desapalancamiento va lentísimo y la deuda pública y déficits en aumento por la depresión que aumenta gastos y hace desaparecer ingresos-.  

b) La capacidad de crecimiento está atascada, y no para de hundirse más día a día, seguimos sin encontrar fondo en medio de una depresión, lo cual implica paro e incapacidad de reducir el déficit y

c) El sistema financiero no tiene capacidad de regenerarse por sí solo, porque muchas entidades están quebradas, o casi, el peso de la burbuja inmobiliaria no conseguirán levantarlo, sumado a las moras de la situación depresiva, el sistema no tiene capacidad de funcionar normalmente, conceder créditos a familias, pequeñas empresas, etc. lo cual tardará años, y para ello necesita del rescate que no es inmediato, ya veremos en qué condiciones y cuándo será disponible y a cuantos bancos/cajas salvará o enterrará.

Seguimos encaminados hacia un rescate país, o peor aún, porque como no será posible por sus enormes cifras, podría consistir en una intervención de nuestra política económica, muy superior a la actual, y sin las líneas de crédito suficientes y necesarias para sujetar lo que hoy conocemos como Estado español. Intervención que afectaría a sanidad, dependencia, pensiones actuales y futuras, condiciones de jubilación, impuestos y tasas, prestaciones sociales y desempleo, organización y administración del Estado, funcionariado, privatizaciones, mercado laboral, condiciones de trabajo, salarios, festivos, vacaciones, convenios, organización del sistema financiero…

Estas cosas nunca son de un día para otro, of course, no se cambia de blanco al negro sin pasar por los grises; un día hay dificultades para colocar una subasta del Tesoro, otro día no hay forma de colocarla a precios adecuados, al siguiente fracasan los ingresos y al otro se desmadran los gastos, otro día aparecen nuevos déficit y facturas pendientes, además se acaba el colchón estatal de metálico de 30.000 millones que tenemos para subsistir, etc. etc. de tal forma que la suma de hechos relevantes produce un salto cualitativo. Por ejemplo, en otoño.

Cabe la posibilidad de que Alemania y aliados centro-nórdicos, nos vendan tiempo, traten de engatusarnos, alarguen caminos y propuestas, para que antes del derrumbe total tengan tiempo de salvar sus bancos comprometidos con  préstamos a la banca o en compras de deuda soberana. Será poco probable ver una salida inminente a la situación sin que les haya dado tiempo a sacar su dinero y soltar las amarras para evitar que los arrastremos. Mientras esperamos esos 100.000 millones, que ya veremos cuando y en qué condiciones llegan ¿a usted no le da por pensar que, por qué nos van a dar 100.000 millones para salvar nuestro sistema financiero, si los pueden dedicar a salvar el suyo? ¿Acaso no pensarán que después de abrir el melón, pueden aparecer otros 100.000 millones? Al fin y al cabo el sistema financiero está cargado de arena y ladrillos sin casi valor y de deuda pública con enormes riesgos de sufrir una quita.