jueves, 10 de febrero de 2011

Cruce de cartas, desde la izquierda

Fíjate en lo que publico de Ricardo Vergés. Este hombre que se reunía con el PSOE para preparar el programa electoral, que ha sido y es uno de los grandes especialistas mundiales en burbujas inmobiliarias, fue apartado y perseguido (partidos, medios, sindicatos, instituciones) cuando denunciaba la burbuja que nos llevaría a la crisis.

Lo que he constatado en la vida cotidiana es que ha sido y es más importante la organización, la racionalidad, la democracia interna en los partidos y la permeabilidad social, que las historias ideológicas.

Discutir hoy de la derrota de la izquierda y crear formaciones en base a la ideología, porque el PSOE se ha desviado o IU... me parece un error, cada día más, porque no resuelve el problema que hemos tenido de impermeabilidad social y volveremos a caer o a no salir de ésta, y mientras, tanto da, que sean galgos o podencos, podemos caer por debajo del 15 o 20 lugar y la pérdida de competitividad sería ya para situarnos en los sesenta. Estamos preparados para ser tan de izquierdas que cedamos parte de nuestros privilegios a los otros países????

Aquí en España no ha habido una derrota ideológica de un partido, sino de una sociedad y de sus instituciones, flojas, acríticas, sin poder civil relevante e influyente en los partidos y en ese caso la ideología ya no es la de derecha o la izquierda, la de mayor pureza de uno u otro signo, (o sí pero con otro contenido) sino la de la Ilustración, democracia, racionalidad, justicia, libertad, igualdad, poco que ver con la clase obrera y la revolución mundial. O sí, pero globalmente no internamente nacionalmente.

A nosotros nos ha estallado una crisis española ante nuestras narices y seguimos mirando al exterior a la crisis internacional. Claro, claro, ambas existen, pero la nuestra llevaba 20 años incubándose y transitando entre nosotros y miramos a otro lado, porque la española tiene múltiples culpables de distintos partidos.

Sabes que Caja Madrid se ha convertido en la mayor inmobiliaria de España, por tenencia en balances de inmuebles y suelo de préstamos impagados. ¿Quienes gestionaban durante estos años tanto riesgo y tan mal, quienes daban tanto préstamo vivienda a particular y promotor? Madrid está gobernada por el PP, lo recuerdo.

RESPUESTA DE PEPE

Comparto lo de la derrota ideológica, pero añadiendo la debilidad de la que se partía, que es la incipiente sociedad civil, con valores civiles, que no acaba de romper con la España estamental, con la potencia de los grupos cerrados, de las familias, de los clanes, de las amistades, de los compadres....para casi todo. Y, sobre todo, de la debilidad de la figura del ciudadano; del ciudadano exigente y crítico con el poder, con el ciudadano que no es deudor sino acreedor de quienes gobiernan...

En esto, la dictadura franquista hizo una labor certera, porque cercenó, para un siglo o quizá más, la incipiente figura del ciudadano que empezaba a afirmarse en la II República, tras 50 años de lucha de clases; desde la expulsión de Isabel II, pasando por la efímera I República, la Restauración, como etapa agotada, etc. No en vano son los años de formación del movimiento obrero, de los valores republicanos, de la fundación del PSOE, de la CNT, de la UGT y, luego, del Partido Comunista...

Y la etapa de los grandes apuros de las derechas monárquicas y conservadoras, que, incapaces de mantener su dominio mediante un gobierno legítimo, empiezan a intentar regímenes de excepción: en 1923, con Primo de Ribera, luego con Berenguer, un intento fallido en 1932 y luego el de 1936, ya decididos a todo, con el apoyo directo del Vaticano, de Hitler y Mussolini, e indirecto de Inglaterra (la pérfida Albión jugó a favor de Franco).

Y de eso no nos hemos recuperado totalmente. Desde un pueblo sometido, para muchos afortunadamente sometido, somos una especie de híbrido entre el ciudadano moderno y el antiguo súbdito, actitud que se manifiesta incluso en parte de quienes gobiernan.

Paisaje impresionista, 26

miércoles, 9 de febrero de 2011

¿Lampedusa en Euskadi?

José M. Roca

Tras suscitar la previa expectación que forma parte del habitual ceremonial de sus apariciones en público, portavoces de Batasuna han anticipado algunas ideas sobre los estatutos que van a presentar en el registro del Ministerio del Interior para legalizar una nueva formación política que pueda concurrir a las elecciones del mes de mayo.

Según los portavoces, se trata de una decisión firme de apostar por vías exclusivamente políticas, no sujeta a cambios coyunturales ni a variables tácticas. Es una opción que rechaza la violencia, la amenaza de su uso o conductas que le sirvan de complemento para alcanzar fines políticos. Por lo dicho, los estatutos recogen la desvinculación del nuevo partido –Sortu- respecto a ETA, al rechazar la violencia como instrumento político, incluso la de ETA si la hubiere, y prever la expulsión de personas que sigan conductas sancionables previstas en la Ley de Partidos.

No hay duda de que, de ser sincera la intención, se trata de un paso adelante. De un paso adelante, para los abertzales, en el camino de lograr la paz según los principios de Mitchell, pero, para el resto, de un paso mucho más modesto como es la simple normalización de Euskadi; de hacer normal, habitual, lo que es cotidiano en otras partes, donde la lucha política no se dirime con bombas, amenazas o extorsiones.

Lo que ocurre es que este anuncio nos pilla cansados y escarmentados. Desde ese mundo han llegado demasiadas frustraciones, demasiadas conversaciones fallidas y demasiadas treguas que han acabado de forma sangrienta. Ha habido demasiados comunicados ambiguos, demasiada carga retórica, demasiado lenguaje calculado para afirmar sin decir, para amedrentar sin aparentarlo, y para contentar a los que buscaban una salida no violenta pero sin molestar a los violentos. En pocos años hemos asistido a un carrusel de solemnidades y de actos trascendentes, con los que Batasuna ha querido ir señalando con hitos enfáticos su pequeña historia. Estella, Anoeta, Loyola o Guernica forman parte de esta sucesión de actos en los que los verdaderos propósitos quedaban oscurecidos por un lenguaje sólo apto para iniciados.

Por lo tanto, no es ocioso preguntarse si se trata de un giro lampedusiano -hay que cambiar para que lo esencial permanezca- o de una rectificación; si es la renuncia a un camino desechado por inservible o un mero paso táctico -por imperativo legal-, que responde a la prisa por llegar a tiempo de presentarse a las próximas elecciones y tratar de obtener representación institucional, sin la cual no hay vida política en este país; pues a los partidos sin representación institucional sólo les queda llanto y crujir de dientes en las tinieblas exteriores.

Mientras tanto, no sólo permanece el proyecto estratégico que Batasuna comparte con ETA, sino que la propia Organización sigue ahí, en tregua, pero considerando que la “estrategia político militar es incuestionable”, y a la que podría volver si no se alcanzase por medios pacíficos el programa máximo: la fundación del país soñado, Vasconia o Euskal Herría, por unificación de las provincias españolas Álava, Guipúzcoa y Vizcaya con las francesas Labort, Baja Navarra y Sola, y la anexión de Navarra, como afirmaba en la despedida de su último comunicado: “ETA no cejará en su esfuerzo y lucha por impulsar y llevar a término el proceso democrático hasta alcanzar una verdadera situación democrática en Euskal Herría”. Y de momento, esta es la última palabra. Pero sería muy bueno que ETA dijera algo más en consonancia con la apuesta de Batasuna. Sería muy bueno para Sortu.Y para los que no somos de Sortu.

Paisaje impresionista, 15

martes, 8 de febrero de 2011

No podemos olvidar lo esencial de nuestros problemas

Observatorio inmobiliario y de la construcción
AUGE INMOBILIARIO: RESULTADOS Y SECUELAS
Tribuna sometida el 30 de mayo de 2008 Revisada el 6 de junio de 2008
Ricardo Vergés. Catedrático de economía inmobiliaria

Evocando el trabalenguas, resulta que Europa nos obliga a desenladrillar sin posibilidad de vuelta atrás. El fondo de la crisis viene de nuestra escasa propensión por el ahorro y que políticas como la nuestra requieren mucho dinero. Por eso hemos ido a copar la liquidez de los demás bancos en el interbancario europeo. No debíamos, puesto que ningún otro país lo ha hecho salvo Irlanda. Claro que Europa confiaba en nuestra versión oficial del destino que reservábamos al euro de Frankfurt. Pero cuando perdimos credibilidad 1 -y que intentamos hacernos con constructoras e inmobiliarias europeas...-, se cerró el grifo y ahí se terminan dos decenios de política económica equivocada y además, con la foto de Bucarest por montera.

Ahora toca devolver lo que nos hemos llevado. Y como que lo prestado por la
banca española sólo son depósitos, es decir multiplicador bancario, habrá que trabajar en otra cosa, producir, exportar y finalmente ahorrar para llegar a devolver año tras año, los cientos de miles de millones alegremente pagados por el ladrillo. Es lo que demostrará la presente tribuna. Pero antes, completaremos el análisis de los tres auges de los últimos veinte años, sus mecanismos e impactos sobre la economía general, utilizando los sorprendentes datos recién actualizados de las Cuentas Regionales.

burbuja