sábado, 5 de marzo de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
Tener razón, condición necesaria, pero no suficiente
La batalla de la comunicació. El mensaje necesario.8
Llevar la razón sirve de poco en la vida diaria, ya sea en el ámbito privado de una discusión puntual o en la relación personal con otras personas. Cada individuo que se enfada y rompe relaciones con otras personas habrá vivido la realidad de forma distinta al otro, intentar convencerle es casi siempre una pérdida de tiempo. Así tener razón significa que cada individuo tiene una verdad y podrá buscar en su vida y en sus relaciones argumentos de peso para bascular a su favor las razones necesarias para seguir viviendo.
Mi madre con la mente enferma, ve cosas que le suceden, animales o personas que están en su habitación y sobre su cama, casi siempre atacándola, experimenta situaciones de riesgo de accidentes en ella o en seres queridos, vive episodios de atentados a su persona, de daño emocional y físico, por ejemplo confundir un arreglo de los pies con querer arrancarla los huesos, etc. Imposible sin medios químicos de modificar su percepción, su realidad, la que ella vive. Podremos suavizar algo sus sensaciones, pero nunca por llevar razón, sino por la relación emocional que representa la cercanía, el cariño.
Tener razón en la vida no es salvoconducto para casi nada. Y menos en política. Y todavía menos en el corto plazo, donde es necesario tener fuerza suficiente para poder realizar acciones. Necesario no, es IMPRESCINDIBLE. Siempre habrá gente en contra de lo que quieras hacer, en cualquier ámbito de la vida, ante cualquier colectivo social, da igual su tamaño, sea la sociedad española o se trate del interior de tu partido, sea en la dimensión local de un ayuntamiento o en el gobierno central.
Lo primero y principal será sumar voluntades suficientes a tus razones, sumar adeptos a tus deseos, a tus proyectos, movilizar apoyos para conseguir aquello que muchos quieren. Si no lo consigues, si enfrente hay más gente que no quiere lo que tú o te enfrentas a mayores fuerzas que las tuyas, de poco sirve llevar razón. Tendrás que modificar los planteamientos, adaptarte a la nueva realidad y tratar de formar en ella nuevos apoyos, o apartarte y seguir insistiendo en tus ideas primitivas tratando de sumar fuerzas para otra mejor ocasión.
Uno piensa en los individuos que anticiparon estas crisis y que se les escuchó tan poco por tanta gente, y da pena, y entra un poco de desanimo de la tradición discursiva, del soporte de la racionalidad para tener o no razón.
Por eso, porque tener razón no es suficiente para actuar en política, hay que facilitar la permeabilidad del sistema, la iteración de los individuos con los colectivos, los particulares con los colectivos, los grupos sociales, no solo partidos y sindicatos con las instituciones públicas y privadas, con las fundaciones y universidades. Somos una sociedad que escucha poco, que rápidamente marca trincheras y cualquier argumento del otro lado es descartado por ser del otro no porque se contraponga a otra argumentación mejor. Primero tomo la posición y luego busco con qué defenderla. Primero cavamos trincheras y luego, claro, luego cuesta más trabajo moverse de ese lugar en el que nos hemos plantado.
Ejemplos vinculados a la crisis hay cientos, desde la enorme burbuja inmobiliaria, a la crisis del sistema financiero español. Imagináis lo que debió sentir Ricardo Vergés, cada vez que realizaba sus llamadas de atención sobre la burbuja inmobiliaria en España y los riesgos que conllevaba. ( O Nouriel Roubini). Igual que sobre el mismo tema se silenciaba a los individuos que en los servicios de estudios hablaban sobre los peligros del apalancamiento y descontrol de riesgos basados en ecuaciones matemáticas y no en comportamientos sociales, humanos, imprevisibles, no catalogables, o a los otros que denunciaban la pérdida de competitividad recurrente de la economía española y que después del euro no sería posible recuperar con devaluaciones.
Si quieres hacer algo en política, preocúpate en primer lugar de elaborar un discurso para sumar voluntades, el mensaje necesario, todo lo que no sirva para unir fuerzas tendrá que servir para contrarrestar las de los oponentes. Por descontado mejor que le vayas dotando de tus sueños y deseos de largo plazo pensando en lo anterior. La base del mensaje necesario será considerar que necesitas fuerzas para hacer cualquier cosa. Lo otro son pamplinas, o deseos, en general insatisfechos. Realmente pueden ser pensamientos útiles si te permiten vivir mejor, pero con poca utilidad pública, con poca utilidad colectiva.
Si no eres capaz de convencer a nadie, o sumas muy pocos apoyos, de qué sirve tener razón en creerte el ombligo del mundo y la mejor izquierda del universo.
Llevar la razón sirve de poco en la vida diaria, ya sea en el ámbito privado de una discusión puntual o en la relación personal con otras personas. Cada individuo que se enfada y rompe relaciones con otras personas habrá vivido la realidad de forma distinta al otro, intentar convencerle es casi siempre una pérdida de tiempo. Así tener razón significa que cada individuo tiene una verdad y podrá buscar en su vida y en sus relaciones argumentos de peso para bascular a su favor las razones necesarias para seguir viviendo.
Mi madre con la mente enferma, ve cosas que le suceden, animales o personas que están en su habitación y sobre su cama, casi siempre atacándola, experimenta situaciones de riesgo de accidentes en ella o en seres queridos, vive episodios de atentados a su persona, de daño emocional y físico, por ejemplo confundir un arreglo de los pies con querer arrancarla los huesos, etc. Imposible sin medios químicos de modificar su percepción, su realidad, la que ella vive. Podremos suavizar algo sus sensaciones, pero nunca por llevar razón, sino por la relación emocional que representa la cercanía, el cariño.
Tener razón en la vida no es salvoconducto para casi nada. Y menos en política. Y todavía menos en el corto plazo, donde es necesario tener fuerza suficiente para poder realizar acciones. Necesario no, es IMPRESCINDIBLE. Siempre habrá gente en contra de lo que quieras hacer, en cualquier ámbito de la vida, ante cualquier colectivo social, da igual su tamaño, sea la sociedad española o se trate del interior de tu partido, sea en la dimensión local de un ayuntamiento o en el gobierno central.
Lo primero y principal será sumar voluntades suficientes a tus razones, sumar adeptos a tus deseos, a tus proyectos, movilizar apoyos para conseguir aquello que muchos quieren. Si no lo consigues, si enfrente hay más gente que no quiere lo que tú o te enfrentas a mayores fuerzas que las tuyas, de poco sirve llevar razón. Tendrás que modificar los planteamientos, adaptarte a la nueva realidad y tratar de formar en ella nuevos apoyos, o apartarte y seguir insistiendo en tus ideas primitivas tratando de sumar fuerzas para otra mejor ocasión.
Uno piensa en los individuos que anticiparon estas crisis y que se les escuchó tan poco por tanta gente, y da pena, y entra un poco de desanimo de la tradición discursiva, del soporte de la racionalidad para tener o no razón.
Por eso, porque tener razón no es suficiente para actuar en política, hay que facilitar la permeabilidad del sistema, la iteración de los individuos con los colectivos, los particulares con los colectivos, los grupos sociales, no solo partidos y sindicatos con las instituciones públicas y privadas, con las fundaciones y universidades. Somos una sociedad que escucha poco, que rápidamente marca trincheras y cualquier argumento del otro lado es descartado por ser del otro no porque se contraponga a otra argumentación mejor. Primero tomo la posición y luego busco con qué defenderla. Primero cavamos trincheras y luego, claro, luego cuesta más trabajo moverse de ese lugar en el que nos hemos plantado.
Ejemplos vinculados a la crisis hay cientos, desde la enorme burbuja inmobiliaria, a la crisis del sistema financiero español. Imagináis lo que debió sentir Ricardo Vergés, cada vez que realizaba sus llamadas de atención sobre la burbuja inmobiliaria en España y los riesgos que conllevaba. ( O Nouriel Roubini). Igual que sobre el mismo tema se silenciaba a los individuos que en los servicios de estudios hablaban sobre los peligros del apalancamiento y descontrol de riesgos basados en ecuaciones matemáticas y no en comportamientos sociales, humanos, imprevisibles, no catalogables, o a los otros que denunciaban la pérdida de competitividad recurrente de la economía española y que después del euro no sería posible recuperar con devaluaciones.
Si quieres hacer algo en política, preocúpate en primer lugar de elaborar un discurso para sumar voluntades, el mensaje necesario, todo lo que no sirva para unir fuerzas tendrá que servir para contrarrestar las de los oponentes. Por descontado mejor que le vayas dotando de tus sueños y deseos de largo plazo pensando en lo anterior. La base del mensaje necesario será considerar que necesitas fuerzas para hacer cualquier cosa. Lo otro son pamplinas, o deseos, en general insatisfechos. Realmente pueden ser pensamientos útiles si te permiten vivir mejor, pero con poca utilidad pública, con poca utilidad colectiva.
Si no eres capaz de convencer a nadie, o sumas muy pocos apoyos, de qué sirve tener razón en creerte el ombligo del mundo y la mejor izquierda del universo.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Visitas interesantes por la red
Aprovechando la avalancha de opiniones en los medios, a raiz de las medidas de ahorro energético, publicito y enlazo a ''Cambio Global'', buena página y buenos informes.
Abajo su presentación índice del trabajo y colaboradores.
El informe cuya portada he publicado aquí lo tienes enlazado.
1. Introducción
2. La dimensión planetaria del Cambio Global
• 2.1. El Cambio Global y sus causas
• Asistimos a un proceso de Cambio Global
• El consumo crece muy por encima del incremento de la población
• Nos cuesta tanto reaccionar
• 2.2. El deterioro de la biosfera
• La huella ecológica se dispara
• La crisis energética y el Cambio Climático, tal vez los problemas más urgentes
• La alteración de los ciclos vitales de la biosfera
• El problema del agua en el planeta
• El aumento de la contaminación global
• La pérdida de biodiversidad, la base de la vida
• 2.3. Escenarios del Cambio Global
• 2.4. Consecuencias y dimensión del reto: qué hacer
3. El Cambio Global en España
• 3.1. Aspectos clave del Cambio Global en España
• El desbordamiento de la huella ecológica del país
• La cuestión energética y los efectos del Cambio Climático
• La transformación del suelo, del paisaje y la ocupación del litoral
• Los ciclos del agua: un creciente problema estructural
• El avance de la desertificación
• El aumento de la contaminación urbana y su incidencia en la salud
• La pérdida de nuestra rica biodiversidad
• 3.2. Escenarios del Cambio Global en España
• Escenarios de huella ecológica
• Escenarios del agua
• Escenarios de Cambio Climático
• 3.3. La urgente necesidad de acciones más comprometidas: hacia un Pacto de Estado
• Una apuesta decidida
• Se requiere un Pacto de Estado
Presentación / Informe 0 / Artículos/ Cambio Global en la Red / Dossier de prensa / Entidades colaboradoras
• Artículos
•La Sociedad Civil ante el Cambio Global. Gonzalo Echagüe Méndez de Vigo. Presidente de la Fundación CONAMA.
•Una cultura de la injerencia. Fernando Gómez Aguilera. Director de la Fundación César Manrique.
•Sostenibilidad y Cambio Climático. Escenarios con futuro para España. Domingo Jiménez Beltrán. Asesor del Observatorio de la Sostenibildad en España. Ex director dela Agencia Europea de Medio Ambiente.
•Ocupación del suelo en España y cambio global: Artificialización, urbanización y litoralización. Luis M. Jiménez Herrero. Director Ejecutivo del Observatorio de la Sostenibilidad en España.
•Receta para la supervivencia. Juan López Uralde. Director Ejecutivo de Greenpeace España.
•El Cambio Climático en España: dónde estamos, a dónde vamos
José Manuel Moreno. Catedrático de Ecología en la Facultad de Ciencias del Medio Ambiente de la Universidad de Castilla La Mancha.
•Cambiar es posible (y necesario…). María Novo. Titular de la Cátedra UNESCO de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la UNED.
•El Cambio Global y sus implicaciones sociológicas. Mercedes Pardo Buendía. Presidenta del Comité Español de Investigación en Cambio Global
•Necesitamos un cambio. Mónica Pérez de las Heras. Periodista.
•Cambio Global y ciudades en España. ¿Hacia un nuevo paradigma urbano? Fernando Prats. Arquitecto urbanista. Asesor de la Fundación General Universidad Complutense de Madrid.
Abajo su presentación índice del trabajo y colaboradores.
El informe cuya portada he publicado aquí lo tienes enlazado.
1. Introducción
2. La dimensión planetaria del Cambio Global
• 2.1. El Cambio Global y sus causas
• Asistimos a un proceso de Cambio Global
• El consumo crece muy por encima del incremento de la población
• Nos cuesta tanto reaccionar
• 2.2. El deterioro de la biosfera
• La huella ecológica se dispara
• La crisis energética y el Cambio Climático, tal vez los problemas más urgentes
• La alteración de los ciclos vitales de la biosfera
• El problema del agua en el planeta
• El aumento de la contaminación global
• La pérdida de biodiversidad, la base de la vida
• 2.3. Escenarios del Cambio Global
• 2.4. Consecuencias y dimensión del reto: qué hacer
3. El Cambio Global en España
• 3.1. Aspectos clave del Cambio Global en España
• El desbordamiento de la huella ecológica del país
• La cuestión energética y los efectos del Cambio Climático
• La transformación del suelo, del paisaje y la ocupación del litoral
• Los ciclos del agua: un creciente problema estructural
• El avance de la desertificación
• El aumento de la contaminación urbana y su incidencia en la salud
• La pérdida de nuestra rica biodiversidad
• 3.2. Escenarios del Cambio Global en España
• Escenarios de huella ecológica
• Escenarios del agua
• Escenarios de Cambio Climático
• 3.3. La urgente necesidad de acciones más comprometidas: hacia un Pacto de Estado
• Una apuesta decidida
• Se requiere un Pacto de Estado
Presentación / Informe 0 / Artículos/ Cambio Global en la Red / Dossier de prensa / Entidades colaboradoras
• Artículos
•La Sociedad Civil ante el Cambio Global. Gonzalo Echagüe Méndez de Vigo. Presidente de la Fundación CONAMA.
•Una cultura de la injerencia. Fernando Gómez Aguilera. Director de la Fundación César Manrique.
•Sostenibilidad y Cambio Climático. Escenarios con futuro para España. Domingo Jiménez Beltrán. Asesor del Observatorio de la Sostenibildad en España. Ex director dela Agencia Europea de Medio Ambiente.
•Ocupación del suelo en España y cambio global: Artificialización, urbanización y litoralización. Luis M. Jiménez Herrero. Director Ejecutivo del Observatorio de la Sostenibilidad en España.
•Receta para la supervivencia. Juan López Uralde. Director Ejecutivo de Greenpeace España.
•El Cambio Climático en España: dónde estamos, a dónde vamos
José Manuel Moreno. Catedrático de Ecología en la Facultad de Ciencias del Medio Ambiente de la Universidad de Castilla La Mancha.
•Cambiar es posible (y necesario…). María Novo. Titular de la Cátedra UNESCO de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la UNED.
•El Cambio Global y sus implicaciones sociológicas. Mercedes Pardo Buendía. Presidenta del Comité Español de Investigación en Cambio Global
•Necesitamos un cambio. Mónica Pérez de las Heras. Periodista.
•Cambio Global y ciudades en España. ¿Hacia un nuevo paradigma urbano? Fernando Prats. Arquitecto urbanista. Asesor de la Fundación General Universidad Complutense de Madrid.
martes, 1 de marzo de 2011
Testigos del olvido y otras fotos
He visto la exposición ‘’Testigos del olvido’’ en el Instituto Cervantes, en el patio de operaciones del antiguo Banco Central, estación de metro Banco. Es una serie de reportajes de fotografías y textos en Zimbabue, Colombia, Guatemala, Cachemira, Yemen, Haití, Congo, Bangladesh y Malasia, realizados por Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Laura Restrepo, Millás, Carlin, Esquivel, Vicent y Leila Guerriero, con las fotografías de Juan Carlos Tomasi.
El mundo es muy diferente a como lo vemos en nuestras calles, estos reportajes muestran un panorama diversificado de la realidad que se extiende por muchos lugares del planeta. La presentación del mismo El País y sus enlaces correspondientes.
Retorno al fin de la tierra. ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS - Madrid - 27/01/2011
Una muestra de reportajes surgidos de la colaboración entre 'El País Semanal' y Médicos Sin Fronteras rescata en el Cervantes conflictos olvidados del mundo
Consulta aquí nuestro Especial sobre 'Testigos del olvido'
Un mundo de parias, de hambrientos, de descastados, de crimininales, de desplazados, de huérfanos... Testigos del olvido es la exposición que desde ayer nos recuerda que el infierno está en la tierra y que, a veces, alguien puede llegar para contarlo. Ocurrió entre 2008 y 2010 gracias a la colaboración de Médicos Sin Fronteras y El País Semanal y ahora el Instituto Cervantes recoge el resultado de aquel trabajo en una exposición y un catálago. Ocho escritores de la talla de Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Laura Restrepo, Juan José Millás, John Carlin, Laura Esquivel, Manuel Vicent y Leila Guerriero viajaron junto al fotógrafo Juan Carlos Tomasi a lugares del Congo, Haití, Yemen, Cachemira, Bangladesh y Malasia, Guatemala, Colombia y Zimbaue. Cada uno lo contó luego, aportando desde su observación luz a estos agujeros de dolor y olvido.
Comisariada por los periodistas Jesús Ruiz Mantilla (EL PAÍS) y Aloïs Hug (Médicos Sin Fronteras) la exposición, que permanecerá hasta el 15 de mayo, regresa a estas ocho historias a través de las fotografías de Tomasi, los extractos de los textos y algunos cuadernos manuscritos de sus escritores-reporteros. De la impoluta caligrafía de un premio Nobel a los dibujos de Sergio Ramírez, la tinta naranja de Millás o las hojas sueltas y billetes de avión anotadas por Leila Guerriero.
"Cada uno era muy diferente", recuerda Tomasi, el único que repitió cada aventura y que inevitablemente a veces se sentía más un "guardaespaldas" que un fotógrafo. Lo dice riendo y sin darse importancia. Entonces, recuerda una anécdota del Congo, viaje de 20 días (el más largo de todos) en el que Vargas Llosa ya preparaba su novela El sueño del celta y reparaba por ello en cada detalle con doble afán: el del escritor y el del reportero. "Una noche", recuerda Tomasi, "empezaron a bombadear el aeropuerto de Goma y yo fui corriendo a la habitación de Mario. Teníamos que salir de allí. Pero frente a mis prisas, él me abrió la puerta con un perfecto pijama de seda, un batín rojo y una orden: 'pidamos una botella de vino". Salieron del país en coche, escondidos bajo unas mantas y Vargas Llosa tituló su reportaje Viaje al corazón de las tinieblas. "Es difícil cuando uno visita el Congo, no recordar la tremenda exclamación de Kurtz, el personaje de Conrad, en El corazón de las tinieblas: '¡Ah, el horror. ¡El horror¡".
A veces, los viajes apenas duraban una semana, y Tomasi se sorprendía luego al comprobar la capacidad de sus compañeros de periplo al retratar aquellos lugares perdidos. "Cualquier buen fotógrafo sabe que la literatura es la mejor manera de entender la fotografía", dice. Luego, recordando cada viaje, cita con admiradción el de John Carlin, titulado El pueblo más triste del mundo. "Es obsesivo con su trabajo, a veces demasiado. Me dormía en sus entrevistas. Lo pregunta todo: ¿el arroz se coció con agua de mar o con agua del grifo? ¿La cacerola era grande o pequeña? ¡No tiene fin preguntando!".
Y OTRAS FOTOS. EN LA FUNDACION TELEFÓNICA. BRANGULÍ. Padre.
Una gran exposición por cantidad y calidad, desde principios de siglo hasta después de la guerra, Barcelona, calles, fábricas y las gentes catalanas, los cambios del siglo, la República y el fascismo. La incorporación de las mujeres a las fábricas en los años anteriores a la guerra, décadas de los 10 y 20 es destacable.
El mundo es muy diferente a como lo vemos en nuestras calles, estos reportajes muestran un panorama diversificado de la realidad que se extiende por muchos lugares del planeta. La presentación del mismo El País y sus enlaces correspondientes.
Retorno al fin de la tierra. ELSA FERNÁNDEZ-SANTOS - Madrid - 27/01/2011
Una muestra de reportajes surgidos de la colaboración entre 'El País Semanal' y Médicos Sin Fronteras rescata en el Cervantes conflictos olvidados del mundo
Consulta aquí nuestro Especial sobre 'Testigos del olvido'
Un mundo de parias, de hambrientos, de descastados, de crimininales, de desplazados, de huérfanos... Testigos del olvido es la exposición que desde ayer nos recuerda que el infierno está en la tierra y que, a veces, alguien puede llegar para contarlo. Ocurrió entre 2008 y 2010 gracias a la colaboración de Médicos Sin Fronteras y El País Semanal y ahora el Instituto Cervantes recoge el resultado de aquel trabajo en una exposición y un catálago. Ocho escritores de la talla de Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Laura Restrepo, Juan José Millás, John Carlin, Laura Esquivel, Manuel Vicent y Leila Guerriero viajaron junto al fotógrafo Juan Carlos Tomasi a lugares del Congo, Haití, Yemen, Cachemira, Bangladesh y Malasia, Guatemala, Colombia y Zimbaue. Cada uno lo contó luego, aportando desde su observación luz a estos agujeros de dolor y olvido.
Comisariada por los periodistas Jesús Ruiz Mantilla (EL PAÍS) y Aloïs Hug (Médicos Sin Fronteras) la exposición, que permanecerá hasta el 15 de mayo, regresa a estas ocho historias a través de las fotografías de Tomasi, los extractos de los textos y algunos cuadernos manuscritos de sus escritores-reporteros. De la impoluta caligrafía de un premio Nobel a los dibujos de Sergio Ramírez, la tinta naranja de Millás o las hojas sueltas y billetes de avión anotadas por Leila Guerriero.
"Cada uno era muy diferente", recuerda Tomasi, el único que repitió cada aventura y que inevitablemente a veces se sentía más un "guardaespaldas" que un fotógrafo. Lo dice riendo y sin darse importancia. Entonces, recuerda una anécdota del Congo, viaje de 20 días (el más largo de todos) en el que Vargas Llosa ya preparaba su novela El sueño del celta y reparaba por ello en cada detalle con doble afán: el del escritor y el del reportero. "Una noche", recuerda Tomasi, "empezaron a bombadear el aeropuerto de Goma y yo fui corriendo a la habitación de Mario. Teníamos que salir de allí. Pero frente a mis prisas, él me abrió la puerta con un perfecto pijama de seda, un batín rojo y una orden: 'pidamos una botella de vino". Salieron del país en coche, escondidos bajo unas mantas y Vargas Llosa tituló su reportaje Viaje al corazón de las tinieblas. "Es difícil cuando uno visita el Congo, no recordar la tremenda exclamación de Kurtz, el personaje de Conrad, en El corazón de las tinieblas: '¡Ah, el horror. ¡El horror¡".
A veces, los viajes apenas duraban una semana, y Tomasi se sorprendía luego al comprobar la capacidad de sus compañeros de periplo al retratar aquellos lugares perdidos. "Cualquier buen fotógrafo sabe que la literatura es la mejor manera de entender la fotografía", dice. Luego, recordando cada viaje, cita con admiradción el de John Carlin, titulado El pueblo más triste del mundo. "Es obsesivo con su trabajo, a veces demasiado. Me dormía en sus entrevistas. Lo pregunta todo: ¿el arroz se coció con agua de mar o con agua del grifo? ¿La cacerola era grande o pequeña? ¡No tiene fin preguntando!".
Y OTRAS FOTOS. EN LA FUNDACION TELEFÓNICA. BRANGULÍ. Padre.
Una gran exposición por cantidad y calidad, desde principios de siglo hasta después de la guerra, Barcelona, calles, fábricas y las gentes catalanas, los cambios del siglo, la República y el fascismo. La incorporación de las mujeres a las fábricas en los años anteriores a la guerra, décadas de los 10 y 20 es destacable.
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