viernes, 3 de septiembre de 2010

Nuevos álbumes de trabajadores

Enlazo en el lateral 2 nuevos álbumes de 'trabajadores en mi barrio', que espero gusten.
'Álbum trabajadores en mi barrio 8'
'Album trabajadores en mi barrio 9'

Transcribo un post y parte de otro que escribí cuando llevaba unos cuantos meses volcándolas en el blog ‘en mi barrio’. En donde inicialmente se publicaron las fotos.

ESTAS FOTOS SON DE GENTE IMPORTANTE. 27 septiembre 2009

Las fotos que ves en este blog no son neutrales ni asépticas, tienen sentido. Ensalzan el valor del trabajo y del esfuerzo diario para vivir dignamente, en una época que ha difundido la especulación y el éxito fácil como maneras de vivir.

Estas fotos muestran gente importante de un país. Hay muchos más que no salen, pero son parecidos. Estas personas modelos ocasionales que ves en las fotos, son las que deberían nutrir los programas de televisión como gentes importantes, de las que deberíamos aprender, gente que trabaja y se esfuerza en hacer cosas útiles para los demás.

Por el contrario salen individuos por el mero hecho de ser novias de alguien, o separados de otras, ligones, o hijos vagos, gentucillas en muchos casos descerebradas, que reciben montones de dinero fácil por contar estupideces y que algunas teles difunden y publicitan como modelos a seguir. Pero ¿de verdad piensan que esto es bueno para un país y que no tienen culpa de nada de lo que pase luego en él?

Este es un problema para la educación de una sociedad, mayor que el que representa una tarima para un profesor, porque difundir masivamente como ejemplos a juerguistas, gritones, falsos, engañadores, catetos, chulos, etc. a los que encima se les da un pastón, cala fácil y rápidamente en todas partes.

Por supuesto que estas cosas influyen y mucho en los niveles educativos, en el fracaso escolar, en el ambiente social.
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Los protagonistas, las modelos, son personas trabajando, todas ellas y otras muchas se dedican a hacernos la vida más fácil a los demás, a resolver nuestros problemas, a arreglarnos muchas cosas para mejorar nuestras condiciones de vida. Y las suyas, claro.

Es una forma de mi particular homenaje a los que hacen sociedad, a quienes trabajan. También es una manera de tener en cuenta a tantos que no pueden hacerlo.

Les invito a mirar a su alrededor, para que entiendan que todo lo que vean está hecho por individuos como ustedes, arreglado y cuidado por ciudadanos como ustedes.

Verano. Agua. Asturias, 53

jueves, 2 de septiembre de 2010

Batallitas del abuelo Cebolleta. Residencia Fátima 1966/67/68

La Residencia Fátima, 1966/67/68/69
Llegué a trabajar al Banco Hipotecario el 1 de abril de 1.965, ya mayorcito con 17 años, en el límite del botonaje después de grandes esfuerzos de mis padres para presentarme. Ojo, ya tenía sobre mis espaldas 4 años de cotización a la SS y algunos mas de trabajos sin cotización.

Fueron años frontera en Madrid, la autentica y gran movida madrileña se produjo entonces y no cuando los músicos la pusieron su nombre. La etapa de la residencia ha sido una de las mas felices de mi vida. En aquel espacio de libertad, decenas de jóvenes provenientes de muchos pueblos españoles eran enviados por sus padres a Madrid en busca de trabajo y estudios imposibles en sus lugares de origen. Allí éramos mayoría bancarios y con obligación de estudiar, requisitos de estancia en aquellas residencias del Hogar del Empleado.

Coincidimos en nuestro trabajos aquellos jóvenes, con falangistas, ultras, carcas, meapilas y antiguos residentes poco mayores que muy poco tiempo antes promovidos por los curas se dedicaban a tirar piedras a los novios en la Casa Campo o en El Retiro, porque estaba prohibido besarse en la calle, o tiraban tinteros a los carteles de actrices despampanantes en la Gran Vía, (lo de Gilda fue mucho antes) o se perseguía todo grupo de individuos en las calles o bares (no se permitían grupos de 5 o 6), era lógico en cuanto te agrupabas y hablabas se rompían las costuras. Estaba prohibido casi todo, libros, pelis, teatros, músicas, escotes, ningún periódico podía publicar lo que quisiera, ni las radios dar noticias, era obligatorio pasar previamente por la censura. Existía ‘El Parte’ que era el noticiario oficial del Régimen obligatorio a retransmitir por todos…

La Residencia Fátima estaba entre la Avda. Portugal y el Paseo Extremadura, en la Puerta del Angel, con buena riada de autobuses que nos dejaban a las puertas de Exteriores, detrás de Sol. Por detrás tenía una zona ajardinada y a los lados casas de la Fundación, algunas de pisos y otras unifamiliares, decían que de los arquitectos, lo que para nosotros eran sueños futuros. Colindante por abajo, estaba el cuartel de aviación, donde entre otros hizo la mili Victor Manuel, quien acudió en alguna ocasión por la residencia, frente a la puerta teníamos unos bancos con arbolada detrás, semillero nocturno para charlar y mirar a 2 vecinas que vivían sobre nuestras ventanas.

Cruzando la Avda. Portugal entrabas a la Casa Campo, funcionaba el metro de ‘El Lago’, suburbano, línea de finalidad militar para introducir el ejército asentado en Campamento directamente al centro de la capital, era utilizada por el público en general de las zonas de Campamento, Batán y Aluche y poco después por la expansión que comenzaría en Alcorcón y Móstoles con aluviones de emigrante a la capital. Durante el franquismo los cuarteles militares estaban en las ciudades o cercanos porque el ejército tenía como principal misión combatir al propio pueblo español, no tenía previstos ataques exteriores sino interiores.

La residencia contaba con servicios comunes, wc y duchas, cocinas, lavandería, comedores, zonas de estudio, además de las habitaciones, donde vivíamos montones de chicos, varias decenas de jóvenes, en habitaciones con literas, de 4 o 6, y alguna de 2 como la mía que compartía con mi entrañable Herme, de Peñaranda. Estaban Ismael pelayense, Isidro, escribió un libro sobre CCOO de Toledo, los Ongay salmantinos, los Carlos, el mayor currito y el joven que murió pronto, Abelico navarro, Arturo riojano, Narciso, Fernando, Eulogio, Julio, Vilches, Manolillo, y otro Fernando y Luis, ligeramente mayores y maravillosos jefeamigos, y Juan amigo que vivía al lado. Claro que recuerdo sus apellidos.

Cuando escuchaba, hace poco, el famoso proyecto socialista de pisos de 35 metros que tanto ridiculizó la derecha recordaba lo bien que se puede vivir con menos metros, que los colegios mayores y muchas instituciones juveniles cuentan con habitaciones menores, que en capitales europeas viven en contenedores habilitados como pisos y que en definitiva es una muy buena solución para millones de jóvenes que solo requiere tener alguna zona común para servicios cercanos, de lavandería, estudio, quizás cocina.

Por allí pasaban religiosos cooperantes a darnos charlas sobre su trabajo en India y Sudamérica. Eran tiempos de curas guerrilleros como Camilo Torres, del obispo Helder Cámara, antes de los de El Salvador, eran los gérmenes del Concilio Vaticano II. Su mayor insistencia, la de los jesuitas cooperantes, ante nuestra avalancha de ayuda juvenil era decirnos que solo sería posible aceptar a profesionales hechos y derechos, sobre todo en India, eran necesarios ingenieros, arquitectos, gentes con altos conocimientos y no solo con ímpetu.

A finales de los sesenta las nuevas camadas de residentes, de curas progres, estudiantes y curritos, de gentes todas empezaban a cambiar Madrid. Mientras la Madrid oprimida, pesada y gris, dormitaba, las universidades y colegios mayores, las residencias de estudiantes eran espacios para agruparse y hablar con mayor libertad que en los trabajos donde empezaban a hablar grupos a la entrada y salida pero siempre con mayor dificultad. Por las noches teníamos actividades, cantautores, charlas, recuerdo aquel cantante que cantó por primera vez aquello de ‘’yo quiero que me entierren como al revolucionario, envuelto en banderas rojas y con el fusil al lado’’.

Aquel lugar se convirtió poco después en un nido de rojos de todos los tintes, del que salimos gentes para Octubre, PCE(m-l), ORT, PCE(i), Ligas, PCE, CCOO y todo un conjunto de siglas de entonces.

Verano. Agua. Asturias, 31

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Los agujeros negros del planeta

Extraordinarios reportajes publicados este verano por 'El País'. Si tienes ganas de leer,tienen gran calidad y extremecen.

''Más de mil millones de personas viven en el mundo con menos de un dólar diario y más de dos mil, con menos de dos. La mitad de ellos son niños. 1.100 millones no tienen acceso a agua corriente y 2.600 millones no conocen las condiciones sanitarias mínimas. La globalización ha aumentado las desigualdades, creando grandes focos de pobreza. EL PAÍS ha viajado a algunos de los cientos de agujeros negros del planeta, en distintos puntos cardinales: Bangladesh, Gaza, Haití y República Centroafricana. Cuatro historias humanas de miseria que se publicarán durante agosto.
* Textos: JAVIER AYUSO * Fotos: BERNARDO PÉREZ


República Centroafricana
Haití
Gaza
Bangla Desh
Los agujeros del plantea. El conjunto

Carreteras en verano y siempre

Me ha ocurrido muchas veces en los últimos años, cada vez que viajo, echo de menos gasolineras, zonas de descanso adecuadas, árboles, aseos…

Otra vez ocurrió este verano, en la ruta Llanes-Gandía pasando por Madrid ida y vuelta he querido parar numerosas veces como dicen las teles, imposible hacerlo cuando quería, salvo que me saliera a los pueblos. Las gasolineras están distanciadísimas, será por negocio monopolista?, los puntos de descanso casi no existen y si ves alguno solo es un apartado en la autovía, con 2 árboles o ninguno, sin aseos, sin casa alguna, es para obligar a ir a las gasolineras?

Es tan difícil realizar mas concesiones para que cada menor distancia a la actual, puedan establecerse puntos de descanso con algún bareto, servicios varios y aseos? No ayudaría a vivir a una familia de ese trabajo?, no ayudaría a que los viajes fuesen mas relajados y por tanto menos accidentes y por tanto rentables socialmente.

España necesita empezar a plantar unos 100 millones de árboles. Parecen muchos pero no lo son a unos 12.300 por pueblo, muchos de los cuales deberían ir a las cabeceras de los ríos y cuencas, a sus laderas, y a montones de pueblos verdaderas sartenes durante muchos meses, pero desde luego unos cuantos deberían acompañar a las autovías españolas, en muchos de sus márgenes y sobre todo en sus zonas de descanso, verdaderos secarrales imposibles de utilizar para relajarse como indican los expertos.

Sería conveniente dejar las obras menores en las vías de comunicación para cuando la intensidad de tráfico fuera reducida. En un país cuya principal industria es el turismo es un error la poda de retamas en las medianas por ejemplo, lo cual supone poner avisos de obra durante cientos de metros, provocar frenazos y retenciones, que te enervan al pasar y ver a dos cuidadores podando ramitas a varios metros entre las dos autovías. Osa juro que he visto señales de obra en el trayecto indicado en muchos lugares, en los que luego solo había podadores, o limpiadores entre ambas carreteras, a plena luz del día en fechas de quincena veraniega.

Verano. Agua. Asturias, 66