viernes, 8 de febrero de 2013

El estado de la crisis en España a comienzos de 2013


De modo resumido podemos decir que después de cinco  años de padecimientos, éstos seguirán por otros cuantos para que las cosas se estabilicen algo, así que 2013 seguirá siendo un año malo para el conjunto de la población, al igual que los siguientes. Se están haciendo cosas, es evidente, el asunto es ¿a quién benefician y qué salidas marcan dichas políticas del PP?  Ahora, nuestra situación actual sigue siendo crítica, respecto a la posible intervención o rescate país, no descarten el asunto en los próximos meses. Las ayudas del rescate bancario han permitido relajar tensiones, al igual que las declaraciones y medidas del BCE, pero los problemas de fondo continúan:

1)   La deuda total, hoy sigue parecida a la de 4 años atrás. El desapalancamiento –devolución de lo apalancado, carga de préstamos a devolver- se está produciendo muy lentamente y tardará bastantes años en llegar a cifras que puedan considerarse una mejora evidente. Las deudas privadas parecen reducirse ‘un poquito’, pero las públicas aumentan a enorme velocidad con el PP, hasta haberse triplicado desde 2008, -los pasivos en circulación pasan hoy del billón de euros, el 100% del PIB-; por mayor gasto en ayudas sociales; por asumir deudas privadas; por avales,- solo en 2012 fueron 170.000 millones-; por mayor carga de intereses de la deuda pública, -lastran cualquier recuperación, en 2008 pagamos 17.400 millones de intereses, el año pasado fueron 33.700 millones de euros, cifra superior a la suma de recortes de gastos-. Así no descarten próximas turbulencias, quitas, o un rescate en pocos meses, porque la financiación sigue estando muy cara y difícil.

2)   El paro, que es el principal problema, seguirá en cifras superiores a 6 millones durante este año. Como mantengo en muchas ocasiones, absorber una cifras de paro tan bestias puede requerir entre 5 y 15 años creciendo a altos ritmos, lo cual es impensable con los parámetros actuales, así que prepárense para convivir con el problema durante largo tiempo,  aumentando la precariedad de los trabajos, tanto regulares como sumergidos y deteriorando por consiguiente las cuentas públicas que lastrarán pensiones futuras. Y empeorando las condiciones de vida de millones de personas que irán siendo marginadas, lo cual aumentará la inseguridad general.

3)   Este será el año en que retoquen las pensiones, endureciendo las condiciones para su disfrute, reduciendo importes, ampliando plazos y adelantando la reforma anterior, amén de ir gastando los fondos de reserva que irán disminuyendo poco a poco; o a gran velocidad si lo invertido en deuda sufre un colapso y se producen quitas.

4)   El rescate bancario ha reducido a la mínima expresión el número de bancos y cajas, dejando un grupo de unos 15, entre los cuales un tercio es altamente sistémico. -Alemania tiene unas 500 entidades financieras-, lo cual traslada un posible problemón a medio plazo al concentrar aumentados los riesgos de que arrastren al país consigo. Los intereses particulares del capital financiero son los directamente beneficiados de esta enorme concentración de capital. La destrucción de decenas de miles de empleos y cierre de miles de sucursales la pagamos todos los españoles, amén de los errores por excesos de créditos y de análisis de riesgos…

5)   El mercado no es más eficiente que lo público, como prueba que el Estado ha acudido a salvar a los accionistas, bonistas, inversores, prestamistas de riesgo, a los capitalistas, de la banca, de las autopistas, a promotores, constructores, fundaciones sanitarias, empresas gestoras de hospitales públicos semiprivatizados… El ‘banco malo’, ya veremos sus resultados, pero la idea que venden de posible gran negocio, es para llorar. Si fuera negocio ¿por qué no se quedaron los bancos con él en sus balances? Todo se cifra en que si compra bajo y vende alto, ganaremos todos. Pero parece que pretende pagar bastante a los bancos por sus activos tóxicos para dejarlos en mejor posibilidad de saneamiento, de beneficios futuros a los banqueros, a quienes les quita la mierda asumiendo el riesgo.

6)   La reforma laboral está funcionando como una perfecta máquina generadora de paro. No se engañen, solo pretendían abaratar costes a las empresas. Nunca nadie pensó que con esa reforma pudiera crearse empleo, a pesar de lo que clamaban los voceros e iluminados tertulianos del PP. Para aumentar los puestos de trabajo es necesario proyectar e invertir, mantener el consumo, eso es lo que afecta a la demanda interna.

7)   No hemos tocado fondo en la destrucción de empleo. Las estadísticas van con algo de retraso sobre la realidad, la recesión-depresión sigue su curso, por lo que las deudas asfixian a muchas empresas, también influirá en el aumento del paro, la falta de actividad económica que solo permite sujetarse por poco tiempo, las facilidades de la reforma laboral, el acoso al empleo público, y la constante falta de crédito bancario para la actividad económica, que continuará un tiempo, porque los bancos utilizan el dinero que obtienen para sanearse y no para la actividad crediticia, amén de aumentar los impagos y por tanto las cifras de mora por la continuación de la depresión.

8)   Uno de los objetivos de la reforma laboral seguirá su curso, que era abaratar la mano de obra. Ellos lo llaman aumentar competitividad aceptando una devaluación del 20% -solamente salarial no meten precios-, porque los precios siguen subiendo empujados por el capitalismo de amiguetes que se quedaron con las grandes empresas eléctricas o de servicios, precios que siguen aumentando todos aquellos que pueden. Viejas ideas que pretenden ganar competitividad a costa de bajos salarios y largas jornadas, para conseguir beneficios inmediatos, poco los importa el futuro, por eso no quieren apoyos a la educación, a la investigación, que necesita de estabilidad y proyectos a largo plazo.

9)   Las cifras de déficit se mantienen, al reducirse el PIB no mejora el resultado del cociente; los gastos en intereses de deuda siguen altísimos, y aunque bajen un poco los tipos, como la deuda sube, los gastos totales serán parecidos. Una cuestión que podría mejorar sería que Europa aceptara dilatar objetivos de déficit, ampliando plazos y ello por la presión de la socialdemocracia francesa y alemana, los demócratas estadounidenses, el FMI, y por las presiones populares de Portugal, Grecia y España. Irlanda parece va por otro camino.

10)               El desgaste político e institucional seguirá su curso y desarrollará mayor velocidad apoyado por el otro factor que entró en escena, las confrontaciones nacionalistas, que agravarán las tensiones políticas y económicas del conjunto. La configuración de nuevas representaciones políticas queda abierta a grandes cambios.

11)               El odio de los equipos dirigentes del PP a todo lo rojo, verde y malva, -y a lo laico- intentará destruir cualquier señal de esos colores que durante los gobiernos socialistas se han ido configurando como conquistas sociales, sean partes del entramado del estado de bienestar, como sanidad y educación, discapacitados, dependientes, subsidios,… o los derechos de las mujeres, derechos laborales, sindicales…o la pobre ordenación del territorio, costas, montes, parques... 

martes, 5 de febrero de 2013

Tendrán muy difícil salir bien parados

Esta vez les han pillado con las manos en la masa por varios frentes, por ahora, Gurtell y Bárcenas, que a su vez se desdoblan en varios procesos, por lo que son varias las vías de investigación judiciales, policías, fiscales… así que parece bastante complicado que en esta ocasión salgan inmunes, si además añadimos un hecho fundamental, que el pueblo español está muy harto,… las penalidades de la crisis, la exigencia de sacrificios, resalta demasiado cuando se mira al otro lado, y marca una enorme diferencia respecto al pasado.

No nos engañemos, la mitad de España sabía –y la otra mitad no quería saber lo que afectara a su gente- que empresas y particulares hacen donaciones a los partidos, y todos suponen que en busca de favores, la mitad de los españoles sabe que los pillaron en otras ocasiones –no solo el caso Nasseiro, aunque sí el más grande- y que sus carísimos abogados encontraron caminos para escapar, ‘defectos de forma’, ‘la prescripción’, o simples empujones para desplazar a fiscales, policía o jueces, han sido prácticas comunes en muchos lugares durante mucho tiempo.

La cacería a Garzón, hasta cobrarse la pieza, mostró el miedo a los documentos de aquellos procesos alrededor de Gurtell, el mayor caso de corrupción por cuantía y extensión de la democracia, que afectaban a la Comunidad Valenciana, Madrid, Galicia… y al sistema de financiación global del PP. Su triunfo electoral en municipales y autonómicas todavía les permitió tapar mas sus casos y agitar los del resto, así comenzaron otra etapa arropados por sus votantes que se tapaba oídos, ojos y narices, ante sus déficits ocultos, trapicheos contables y gigantescas deudas, -lo de Madrid y C. Valenciana es un escándalo- amén de un sin fin de entradas y salidas de lo público a lo privado y vuelta, sin dejar claro donde está cada cual.

El problema es que las bases sociales de la derecha siempre apoyaron tanto desmán, al votar y concederlos mayorías absolutas, miraban para otro sitio porque, ‘eran unos golfos, pero eran sus golfos’, así que la derecha al poder y sus voceros a darle al ventilador. La situación se hizo más escandalosa para los votantes azules, cuando surgieron los movimientos del 15-M. Las bases sociales de la izquierda se rebelaron contra las políticas anticrisis, y contra la corrupción económica y política, retirando sus apoyos millones de personas, mientras los votantes de la derecha no castigaban la visible corrupción de sus gentes. Y ello dio mayor confianza a los chorizos, que a pesar de su miedo a la justicia, pensaron que el tren no los pasaría por encima al sentirse arropados por su gente.

Y aquí estamos, hablando de pagos en metálico de empresas y particulares para ayudar a financiarse al partido y a los militantes. Tanto se escribe y cuenta que resulta complicado añadir algo nuevo. Me llaman la atención algunas cosas:

1)   Inicialmente dio la noticia El Mundo, imprecisa, sin documentos,… al principio daba que pensar, dada la afinidad política del periódico, si no sería una filtración interesada para el sector del PP que quiere tumbar a Rajoy, concediendo ventaja a Esperanza Aguirre que quedaba a salvo. También pensé si pretendían avisar, anticipándose y diluir, como luego hizo con el tema de la Fundación Ideas, poniendo ambos casos al mismo nivel, -qué barbaridad- a pesar de que dijeran ellos mismos que no era igual. Pero, si no lo era para qué publicarlo a renglón seguido. Pagos de 3.000 € por unos artículos –una golfada personal, a devolver la pasta, despedidos, etc…- comparados con decenas de millones de sobornos al entramado del poder.
2)   La publicación con mayor precisión por El País, acompañando documentos y ampliando la noticia, me hizo pensar si fue ofrecida a ambos y El Mundo lo rechazó, o si ‘robó’ la exclusiva a punto de salir, aunque no tuviera apoyo documental.
3)   Los titulares de la prensa internacional amplificaron el escándalo, titulando con palabras distintas a las utilizadas por la prensa nacional, ‘slush fund’ -fondos para sobornos-.
4)   Llama la atención la poca preparación del PP durante los primeros días. Tanto tiempo conociendo la posibilidad de que explotara la noticia, y no tenían preparada respuesta hacia la opinión pública, ni al Parlamento, ni como Partido ni como Gobierno. O son unos inútiles, profesionalmente hablando, o tenían tal exceso de seguridad en sí mismos, convencidos de que ‘esto es suyo’ y nadie les exigiría explicaciones, lo cual agrava su inutilidad.
5)   La idea de que empresas y particulares daban pasta al tesorero para que la hiciera llegar al partido, y éste se quedara con una parte, es probable, pero se me queda un poco corta. Preguntas sobre el origen de los fondos, la amnistía fiscal, las nuevas cuentas que aparecen, etc. etc. tendrán respuestas interesantes.
6)   La contribución a la financiación política pasa en muchas ocasiones por pagos en especie, vacaciones o cursos en el extranjero, salarios indirectos a militantes, empresas vinculadas al propio partido, fundaciones, aportación material –y económica- para actos electorales o no, presentación de libros y documentos, programas de radiotele, y un sin fin de etc.
7)   Naturalmente nada es gratis, de toda contribución se puede obtener rentabilidad, presente o futura, contratos, favores, subcontratas, precios revisados, concesiones, colocación de empleos antes o después. Si alguien apoya, o paga la deserción de 2 diputados como en el Tamayazo, -mediante el cual llegó a la presidencia de Madrid Esperanza Aguirre-  evidentemente es porque los negocios cercanos a la Comunidad pueden ser muy grandes, a costa de los paganos de impuestos. Parece raro que esto lo duden los votantes azules.



¿Y ahora, qué? Pues, caminar sobre las dos piernas: Por un lado está bien empezar a buscar formas, reglas, leyes, un pacto sobre corrupción, estudiar todas las aportaciones y experiencias –me gustó el artículo de El País, al que hacía referencia The Economist, publicado el 27-03-2009 por  Víctor Lapuente Giné,  ¿Por qué hay tanta corrupción en España?   

… Por otro sin esperar a tener mejor ley, sin cambiar nada, aplicar lo que ya tenemos, castigo a los que defraudaran a Hacienda, empresarios y/o particulares, castigar a los políticos mentirosos y máxime si eran cargos, tanto de partido como de Gobierno, dimisión a todo aquella persona que esté cerca de la mierda, da igual que fuera legal lo que hiciera, si era sucio, si encubría o pretendía intereses ilegítimos a cambio de favores, no merecen seguir representando al pueblo. Y seguir investigando, a fondo, no vaya a ser que por cambiar el paso paremos todo.

domingo, 3 de febrero de 2013

Particularidad de la crisis española. La derechona ocupa la dirección


Hay cuestiones específicas de la crisis española, cuya manifestación más evidente es la tasa de paro, la global y la que afecta a los jóvenes, de las mayores del mundo. Si todos los países sufrieron la misma crisis financiera internacional las explicaciones de esta enorme diferencia deben encontrarse en otros aspectos internos, como son: el excesivo peso productivo en el PIB de la construcción, extensivo en mano de obra y con muy baja incorporación de valor añadido, pero al que basculó la mayor parte del crédito bancario; lo anterior forma parte de la burbuja inmobiliaria y de crédito que enterró 500.000 millones de euros en arena y ladrillos, millones que no teníamos, y que se pidieron prestados al exterior por los agentes privados y no públicos y que ahora nos ahogan; abandono industrial y poca atención a su modernización; pocos esfuerzos dedicados a la I+D+i y la cultura del conocimiento en el modelo productivo; la pérdida de competitividad continuada, que tiene que ver con el desarrollo de puntos anteriores; los déficits de la balanza por cuenta corriente, nuestro insuficiente ahorro interno para los recursos que demandábamos, etc., sobre ellos he escrito otros días, -en anexos figuran enlaces-.

Otro aspecto particular del caso español, tiene que ver con el carácter de liderazgo que ostenta la ‘derechona’ desde hace años, que influyó en la gobernanza de España, en sus instituciones y políticas, sobreponiéndose al resto de la derecha a la que domina, y bajo cuya dirección se desarrollaron gran parte de las particularidades citadas arriba que nos trajeron hasta la crisis española y que está influyendo en el desarrollo de los acontecimientos que marcarán la salida, en la forma que ellos intentan determinar. Siempre estuvieron ahí, pero con diferente papel en función del equilibrio que mantenían con el conjunto de fuerzas de la derecha, durante la transición con la UCD fueron relegadas a planos inferiores y es con Aznar a mediados de los noventa cuando vuelven a concentrar fuerzas y hacerse con la dirección del bloque conservador.

En ese grupo encontramos individuos de muchos sectores, judicatura, partidos, patronales, universidades, colegios profesionales, Reales academias, ejército y policía, grupos ultras, grandes empresas, dentro de las cuales un sector de gestores de capital surgieron de la privatización de grandes empresas públicas realizada por Aznar; el grupo retrógrado que controla la jerarquía de la Iglesia y que comandó la contrarreforma española apagando los cambios del Vaticano II, acompañado cada vez más por organizaciones ultra-religiosas que aumentan su poder económico e ideológico en la enseñanza y en los medios; una parte muy importante en el entramado de este poder, es la pléyade de periodistas y tertulianos que controlan gran parte de la prensa, radio y televisión que son los agitadores y propagandistas que difunden, nuclean y dan fuerza a las ideas ultras y que apoyan sin ambages en lo personal a sus líderes, arremetiendo contra todo lo que huela a rojo, verde, malva y laico. Y por supuesto contra su enemigo socialista que ellos perciben como su peligro en el poder político.

El entramado anterior forma el grupo dirigente del proceso de cambio en España, -volviendo hacia el pasado- sin intentar sumar ilusiones y esperanzas hacia un proyecto de futuro, plagado de tópicos y viejas ideas basadas en: la religión, el ordeno y mando, los negocios amañados y los pelotazos con la ayuda de políticos del clan. Desprecian el trabajo y la producción –amados por sectores burgueses-, amparan y justifican la corrupción de la que se nutren muchos de ellos, defienden los favores para colocar a familiares, y desprecian lo público, salvo que les sirva a sus intereses; odian los impuestos y la solidaridad, ya que solo creen en la caridad; amantes de los jefes poderosos, los ‘duces’, odian lo sindical, y al trabajador –que se jodan- y al trabajo mismo; desprecian la competencia, el mérito y el esfuerzo de la gente y solo confían en aquellos colocados de la tribu con chanchullos, los apellidos y enchufes; desprecian la investigación,  lo cual representa esfuerzos y odian la ciencia, que trae luz y racionalidad; hay que estar locos y odiar al pueblo español para escupir contra la cultura, cine, teatro, escritura,… despreciando la potencia expansiva del español, una de nuestros mejores recursos para introducirnos en el mundo; se creen dueños de España, lo cual explica su derecho a no explicar corrupciones, excesos, etc. y por tanto con derecho para expulsar al resto y por ello se apropian de los símbolos contaminándolos–afirma Carlos Espinosa de los Monteros ‘’la extrema derecha ha hecho mucho daño patrimonializando la bandera de España, cuando es de todos’’ desde su puesto de Alto Comisionado del Gobierno para la marca España... Viejos trileros, dicen en público lo contrario que hacen en privado. Odian todo lo rojo, y lo malva –no solo al PSOE, las otras izquierdas las toleran si les sirven contra los socialistas- y querrán desmontar todo aquello que se lo recuerde.

Sus integrantes se creen iluminados por Dios y la historia, en posesión de la pócima mágica que resolverá todos los problemas, por tanto se consideran autosuficientes en sus grupos ideológicos y sociales, y como consecuencia el resto de gente que no les sirva, está sobrante, son prescindibles, segregables. Estos individuos de la derechona están negados para el diálogo que implica aceptar que la otra parte pueda aportar algo, están poco preparados para la negociación que supone compartir y ceder por principio, solo les interesa la derrota total del enemigo y así cada problema lo llevan hasta límites que agravan la convivencia de los españoles y que en algunos casos como el catalán puede hacernos temblar. Son herederos de aquellos antiguos españoles taciturnos e iluminados que creían tener absolutamente toda la razón, por lo que huelga decir que todo lo que se cambie como consecuencia de la crisis, o aprovechándose de ella, será exclusivamente a su imagen y semejanza. No habrá los pactos necesarios y convenientes para salir con buen pie de la crisis, porque ello supone ceder a todas las partes, aceptar que otros puedan opinar y colaborar en crear una sociedad común, laica.

Hay otra derecha, sin duda, y no se trata de que moralmente sean mejores o peores, sino de que políticamente son distintos,  con otras concepciones sobre el mundo y la sociedad, incluso dentro del PP, pero quienes dirigen hoy al conjunto de los conservadores, son los anteriormente reseñados, un grupo de personas con amplios y fuertes lazos clientelares, que los relacionan y en los que se apoyan. Hubo otra burguesía en este país durante la transición que no se sometió a la derechona y participó con los partidos nacionalistas –que tienen también hoy una parte de la misma- con el PSOE y PCE,… Aquella UCD personificaba políticamente la burguesía que lideraba el proceso de la mayoría de los conservadores, que en aquellos momentos tapó y paró a la carcunda y pudo junto con otros españoles proyectar futuro, proyectar país, pactar y dialogar con otros intereses y otras sensibilidades para construir un equilibrio social que ahora se destruye.

Muchos millones de personas, incluidas las élites políticas y económicas españolas, no vieron venir la crisis, no prepararon al país para ello, y solo se aferraron a la infundada esperanza de que estos acontecimientos fueran una tormenta que escampara pronto y así todo volvería a ser parecido a como habían vivido anteriormente. No será así, sabemos que todo cambiará aunque desconocemos la dirección final que tomará y si no participamos como protagonistas en las modificaciones que hay que realizar, la realidad nos arrasará y otros individuos y grupos con distintas ideologías e intereses diferentes a los nuestros, organizarán la vida para los próximos 35 años. Participar requiere agrupar fuerzas en torno a un proyecto que pueda contraponerse al PP que ahora lidera, ejecuta y campa a sus anchas modificando todo lo que quieren en la manera de sus intereses. Porque como era previsible, de la derrota socialista no se infiere mayor poder para la izquierda, sea verdadera o plural, sino un apabullante poder azul oscuro al que no se contrapone casi nada.

La mayoría de españoles vivimos una sucesión de recortes y dificultades en las condiciones de vida, desajustes, penurias, no solo materiales, también morales que atentan contra la dignidad de grupos y personas, pérdida de bienes materiales y sueños, derrumbe de planes anteriores y previsiones de futuro que vemos cada vez con mayor incertidumbre… Ante esta situación vuelven las trincheras, si es que alguna vez desaparecieron de la vida nacional, los problemas se fuerzan dicotómicos, -allí o aquí; conmigo o contra mí; con la izquierda o la derecha; o esta política o el caos; o recortes o nada; o paro o nada;… falsa seguridad inútil para encontrar soluciones, en un  mundo en el que se aprecian cada vez mayor cantidad de matices y diversidad de aspectos, contradicciones en cada cuestión, así ante cada política anticrisis, surgen contraindicaciones, inseguridad en su aplicación, cuanto más en sus resultados, aunque solamente fuera por la disparidad de fuerzas que se opondrán y lucharán contra ella, tanto las teóricamente amigas como las enemigas. En este mundo si se pretende que una política sea solución de algo, con posibilidades de resultar positiva para amplias mayorías de población y perdurable en el tiempo, ésta debe ser consensuada, pactada, aceptada por amplias mayorías.


viernes, 1 de febrero de 2013

Globalidad de una crisis que entierra una época. Los chart


















La imagen de desarrollo en el mundo, refleja arriba el mundo occidental mas Japón. En los azules de abajo China e India y muestra el gran bache decreciente hasta que en el tercio final de siglo XX comienzan a subir.







 Las dos velocidades de los últimos veinte años. El azul son las economías desarrolladas, los avanzados. En rojo los emergentes asiáticos.




Época de crisis. Azul clarito los ricos, los dos azules oscuros los BRIC y resto de emergentes que muestran un muy superior crecimiento.
















En el cuadro de abajo y desde 1995 muestra el mejor crecimiento de las balanzas comerciales de China con respecto a EEUU y al resto del mundo.

Miren el ranking por países desde 1980, por décadas. El ascenso de China hasta convertirse en la segunda economía mundial y el descenso de España


miércoles, 30 de enero de 2013

Globalidad de una crisis que entierra una época


La crisis que padecemos es enorme, profunda y extremadamente compleja, con multitud de factores y de actores e intereses contrapuestos, tanto  dentro de conceptos nacionales como internacionales, tanto en los conflictos de ámbito global, como regional o sectorial, es una crisis que entierra una época en Occidente y está pariendo la nueva. Si nunca fueron útiles las simplezas para comprender la realidad, en esta ocasión menos sirven los clichés, a pesar de lo cual desde los individuos y partidos de izquierda a derecha surgen a borbotones, a cambio prescinden de explicaciones concretas, que intenten aclarar los hechos, los procesos y las consecuencias de las políticas que se ponen en práctica o las alternativas a considerar.

La crisis está cambiando el mundo, éste concreto en el que vivimos, ya no es una expresión literaria o teórica que enmarca en general el planeta, está cambiando a fondo nuestras vidas, aquello que nos rodea. A partir de aquí nada será igual a lo vivido en los últimos 35 años. Si nos hacemos a la idea nos adaptaremos mejor a las nuevas realidades y así poder influir sobre ellas, porque la destrucción se está produciendo imparable pero está todo por construir y no deberíamos dejarlo solo en manos de unos pocos. 

El mundo que cambia a peor está siendo fundamentalmente el europeo donde la batalla del euro puede llevarse por delante la eurozona y/o la UE tal como las conocemos. Que las instituciones actuales no sirven parece claro, pero la construcción de las nuevas estructuras puede dejar fuera a varios países, Reino Unido liderándolos. Parece claro que la solución a financiación nacional, fiscalidad nacional, política monetaria, crecimiento, libertades, etc. etc. se aleja cada vez más del ámbito nacional para pasar al europeo. Sencillamente no es posible aplicar la tasa Tobín en un país o dos, o gravar con un impuesto alto a los ricos, porque se irán al país de al lado, como no es posible controlar o regular a unos cuantos bancos nacionales, sin hacerlo con los del resto, o muchos etc.

A finales del siglo XX ocurrieron profundas transformaciones planetarias, globales, enormes y masivos cambios produjeron una nueva ola de internacionalización del capitalismo, industria y comercio fueron basculando desde el Atlántico al Pacífico. Ante la disminución de las tasas de ganancia, las ventajas competitivas occidentales se volcaron en las altas tecnologías, I+D y las TIC. Cuando el fácil movimiento de los capitales las fue igualando, el capitalismo financiero occidental, que estaba buscando mejoras singulares desde unos años antes, -por su disminución en las tasas en comparación con otros sectores de capital- encontró ventajas en las matemáticas, que incorporaron masivamente a la economía, así nacieron pléyades de nuevos productos financieros y sistemas de análisis de riesgos, extendiéndose ampliamente multitud de derivados por el sistema financiero occidental y mundial. EEUU y la City londinense fueron sus distribuidores.

El naciente siglo XXI ha puesto bajo los focos países emergentes en Asia, África y América, cientos de millones de personas que malvivían miserablemente mejoraron sus condiciones de vida, y decenas de millones de ellas pasaron a engrosar las llamadas clases medias, y unos pocos miles de nuevos individuos han engrosado las filas de los multimillonarios mundiales salidos de China, India, Rusia, Surasiáticos, Este europeos, brasileños, sudafricanos... Grandes sectores de producción mundial se deslocalizaron en dirección a los emergentes, su peso económico mundial aumenta a gran velocidad tanto en crecimiento de PIB y comercio, -representan cerca de la mitad de la actividad económica mundial y 2/3 de las reservas de divisas- así como aumentan su poder político internacional, que pierden los países occidentales, entre ellos España, desplazando los centros de poder del Atlántico al Pacífico. Las diferencias entre los países del mundo disminuyeron, pero al mismo tiempo lo que puede comprobar el trabajador occidental es que las diferencias entre los grupos sociales nacionales están aumentando con rapidez.


La globalización ha traído ganadores, por ahora, los países emergentes y perdedores, las clases trabajadoras de los países occidentales que pasan parte del pastel a esos países puesto que en la distribución de la tarta las grandes fortunas occidentales mantienen su poder. Las mejoras en un plato de la balanza empeoraban al otro, así que durante los últimos años, los trabajadores occidentales, fueron empujados a mantener sus condiciones de vida soportando el consumo no en sus salarios sino en los ingentes créditos que facilitaba el capital financiero.


Sumemos a lo anterior, el cambio demográfico mundial, en el que de manera sintética, el mundo occidental, que lideraba el planeta, envejece a gran velocidad generando una problemática de complicada solución. En España hay 9 millones de pensionistas. Sumemos que las fuentes energéticas están fuera del control occidental, -España es uno de los países con mayor dependencia energética del mundo- y que tanto energía, como demografía, y religión, en parte vinculadas territorialmente, aumentan sus riesgos y aparecen fuera del control occidental. Añadamos los cambios que generaron un nuevo orden social –derechos civiles, feminismo, gais, nuevas familias- relativamente recientes y que por tanto no terminan de estar asimilados plenamente por las poblaciones occidentales, juntemos la masiva emigración a Europa, que en pocos años aumentó la población española en 6 millones de personas, y el aumento del trabajo precario en un tercio de la población activa, y las oleadas de jóvenes al margen del sistema de representación social, sin trabajo, sin futuro…

Si además sumamos la intranquilidad que provoca el ‘cambio climático’, cuyos peligros irán aumentando, máxime al ser aparcado como consecuencia de la crisis, las luchas por el problema del agua que crecerán, como la inseguridad callejera, el terrorismo de origen islamista que se extiende por el Sahel y aproxima al sur de Europa, los cambios y penurias que provoca la propia crisis económica, el hambre y migraciones mundiales cuando se ven al otro extremo recursos sobrados para evitarlo… aparece un cuadro cierto de inquietud y difícil comprensión en lo que ocurre.

domingo, 27 de enero de 2013

No eran demócratas. Pero trajeron la democracia. 2


Así que, no eran demócratas las organizaciones e individuos que lucharon contra el franquismo en primera línea durante la larga posguerra; ni siquiera en los setenta. Los individuos que querían hacer algo contra aquella horrible sociedad, represiva y explotadora, se integraban en organizaciones marxistas, porque eran las que existían con capacidad organizativa, entrega y espíritu de lucha y posibilidad de encuadrar, tenían estructura, líderes y estabilidad. Y sueños de un mundo más libre y justo. –Las teorías organizativas leninistas impregnaron el siglo XX hasta hoy, a todos los tipos de organización, de izquierdas o derechas, de obreros o empresariales. Tengan en cuenta que durante muchos años del siglo XX los autores más leídos, con mayor cantidad de libros editados en el mundo, fueron Lenin y la Biblia-

Nadie consiguió totalmente, -ni en un alto porcentaje- los objetivos utópicos que se había trazado, desde la extrema derecha, franquistas, reformadores, socialistas, comunistas, a la extrema izquierda; desde la patronal hasta la Iglesia, desde el mundo agrario al industrial,… Ni por supuesto todos tiraban en la misma dirección, cada grupo luchaba por unos ideales y empujaba hacia un lado, incluso aquellos dentro del mismo campo ideológico peleaban entre ellos, a derecha e izquierda. En las filas derechistas, fue uno de los pocos períodos de la historia de España en los que la derecha fue dominando a la derechona, aglutinando cada vez mayor fuerza política, que en suma recogía gran parte de la fuerza económica, la burguesía a cada momento que pasaba se sumaba con mayor fuerza a la apuesta democrática. Y las fuerzas de izquierdas también fueron poco a poco apostando por ella, el problema era determinar con qué grados de desarrollo.

Tras morir Franco, todos los poderes, económicos, políticos, militares, religiosos, los gobiernos y élites mundiales, tenían bastantes dudas de cual podría ser el resultado de la situación española a corto plazo, -el vecino Portugal ofrecía inquietantes ejemplos para ellos- cabían posibilidades con tintes rojos, o bien España podría derivar a una democracia burguesa, de corte sudamericano o de estilo europeo. Y no crean que con un solo puerto posible de llegada, aquella democracia teórica abría una horquilla bastante amplia de posibilidades concretas, porque dentro de esa democracia burguesa no era lo mismo unas cosas que otras, recuerden que al principio se postuló la ¡apertura franquista! como salida y evidentemente las diferencias con otras opciones democráticas eran enormes. Había que determinar en concreto cada día, cada año, el modelo de sociedad, con mucha disparidad entre los niveles de reparto de fuerzas.

Tampoco se puede pensar que absolutamente todo estaba en el aire, y por tanto carecieran de sentido los movimientos de las fuerzas políticas. Se construyó sobre los cimientos teóricos de muchas personas, en este caso sí puede considerarse, con aportaciones democráticas,  por carentes de tintes dictatoriales de derecha o izquierda, cuyas líneas de organización del estado, separación de poderes, y participación popular, eran clásicas democráticas- sus aportaciones precisamente se limaban de extremismos para conseguir integrarse con mayor celeridad y profundidad en las diversas fuerzas y por ende en el pueblo que los apoyara. En ningún caso olviden que la mayoría de la población nunca luchó contra Franco mientras éste vivió. La guerra fue una derrota brutal que exterminó a varias decenas de miles de personas preparadas, conscientes, responsables, echó de España a cientos de miles y doblegó por la fuerza a unos cuantos millones.-

Así que los grupos modificaban sus fuerzas, por recibir mayores o menos apoyos, de las gentes, del pueblo, de los trabajadores, de las patronales, en función de las luchas que se producían en las calles, en los barrios, empresas, universidades… y por supuesto las fuerzas se movían por los apoyos del capital, cuyos diferentes sectores nacionales y/o internacionales apoyaban a unos u otros en función de sus diversos intereses. Los partidos poco a poco modificaron su capacidad, también por la solidaridad internacional, incluidas las internacionales, el apoyo del mundo diplomático, o sus maniobras - personificaba los poderes e intereses de otros gobiernos- y así fueron calando las propuestas de cada grupo director del proceso en grandes sectores de población, que cuando tuvieron que decidir, fueron votando a unos y dejando de votar a otros. Sí, hubo derecho a decidir en muchos frentes, no es un invento actual.

Ni de broma puede aceptarse que el resultado de la Transición fuera el que hemos vivido, porque unos cuantos tuvieran un plan, fueran el Rey o Suarez, Carrillo o Botín… que evidentemente eran figuras singulares que representaban opciones e influían, pero en ningún caso salió lo que ellos trazaron, que por otra parte modificaban a cada paso, cada semana, cada día.

PD. La imagen es la portada de 'Nuestra Clase' NC nº 23, de enero de 1975 llamando al boicot a las elecciones sindicales verticales de la C.N.S. El artículo era una crítica a la apertura a las asociaciones políticas del 12 de enero del 75. No querían partidos políticos, ni mas adelante cuando los aceptaron, los querían comunistas, ni...