viernes, 31 de julio de 2026

Incendios. Canción triste del verano

 Verás Pepe, lo de los incendios, como todo lo que sucede ahora en este país, es penoso. No solo por la quema de los montes, también por toda la parafernalia que rodea actuaciones, comentarios y la imputación urgente de culpables por parte de la gente.

Los incendios ocurridos en el centro de la Península provocaron la declaración de emergencia nacional, muchos montes y campos de Ávila, Madrid, Toledo ardían sin control de las comunidades autónomas y ayuntamientos. El gobierno de la Nación se hizo cargo de la dirección y coordinación de su extinción, también del movimiento de gentes, confinamientos evacuaciones y traslados de miles de personas.

Las Comunidades Autónomas, junto con sus ayuntamientos, tienen las responsabilidades, recogidas en la Constitución, leyes y normas, de limpieza, conservación y tratamiento de sus territorios, incluidos sus montes. La prevención y extinción de incendios está legalmente en sus manos. Pero como en otros muchos asuntos de las autonomías, éstas dedican muy pocos recursos a la prevención/extinción aduciendo falta de recursos, al mismo tiempo que bajan impuestos a los ricos, así muestran a la gente lo buenos que son en comparación con lo malo que es el Gobierno de la Nación. Si luego vienen mal dadas, ya vendrá el Gobierno Central a resolver el grave problema, al mismo tiempo, le responsabilizarán de todos los males que ocurran. Solo hay que acercarse a los bares de cualquiera de los pueblos afectados para escuchar.

Dicen que los incendios, en su mayoría son provocados por humanos. En los bares y círculos derechistas se extiende la leyenda de que son los pirómanos. La realidad es que los humanos somos responsables, pero no todos los incendios son provocados por pirómanos. Barbacoas, fuegos artificiales, quemas de rastrojos, trabajos de soldaduras, etc. etc. provocan incendios. Además de unos pocos pirómanos.

Me llama la atención que los montes españoles en gran parte son propiedad privada, pequeños propietarios de fincas y casas y sobre todo medianos y grandes empresarios agrícolas y asociaciones ganaderas, controlan muchos de los montes incendiados, que pasan años sin limpiar, acumulando enormes restos de todo tipo de combustible sin que los ayuntamientos ni los voceros les exijan o denuncien, los protestones de la derecha solo acusan a los pobres, despotrican contra desvalidos, nunca critican ni responsabilizan la pasta. El incendio en la parte de Ávila, comenzó con unos trabajos, no autorizados, prohibidos, de una gran máquina excavadora que estaba abriendo el terreno, haciendo un ancho camino de una parte a otra del territorio, para el paso del ganado de una asociación ganadera. La máquina intenta romper una enorme roca, y al granito cuando le golpean con el brazo metálico saltan chispas, que fueron las creadoras del desastre que asoló Burgohondo, Valle de Iruelas, Tiemblo, ...

Desde luego el cambio climático influye, pero Pepe, me cansa estar a todas horas con el eslogan. Mejor nombrarlo menos y concretar mucho más los detalles. Los mega-incendios actuales no se parecen a los de hace muchos años cuando éramos niños, veíamos apagarlos con cubos de agua pasados en una cadena humana y pequeñas mangueras de riego. La cosa fue subiendo de intensidad hasta que desde hace unos años es prácticamente imposible apagarlos con agua. Las causas son muy diversas, despoblación rural entre otras, la gente huye de los montes y pueblos pequeños hacia las ciudades, hay menos pastoreo, menor aprovechamiento de monte para leña, etc. el caso es que hay mucho más combustible en el bosque, ramajes, retamas…la sequedad ambiental es altísima, llevamos años con mucho más calor que cuando éramos niños, temperaturas más altas y durante mas días han convertido España en un secarral. La humedad ambiente por la zona quemada de Madrid/Ávila/Toledo era inferior al 10%, siendo ya peligroso un 30% de humedad -aquella regla del 30 se ha venido abajo-. Los vientos muy por encima de 30 km dificultan muchísimo la extinción, llevando las llamas de un lado a otro sin posible control, parte de esos vientos los produce la intensidad del mismo fuego al formar una burbuja de combustión que cambia el microclima de la zona.

No ha sido el alcalde X o los cinco chavales del pueblo quienes han apagado los fuegos. Naturalmente siempre es encomiable la labor de mucha gente, pero no hasta el punto de creer que ‘el pueblo salva al pueblo’ olvidando la labor del Estado. Han sido miles de individuos, bomberos, militares UME, protección civil, guardias civiles, policías, concejales, alcaldes, ministros… movilizar esos recursos, coordinarlos, camiones, maquinaria pesada, aviones nacionales, aviones europeos, son muchos recursos movilizados por la maquinaria del Estado.

El pueblo, los voluntarios, son valiosas ayudas, si están coordinados, dirigidos por los profesionales coordinados a su vez con otros equipos. Muchos lugareños han sido imprescindibles, pero 10 personas o 100 no podrían haber realizado lo que se ha visto de extinción, confinamiento, protección…Pepe, yo destacaría fundamentalmente la importancia de la movilización del Estado, su dirección. El Estado es, la unión de miles de esfuerzos individuales y grupales, la coordinación de múltiples instituciones, el Estado es la puesta en marcha de la diversidad y los recursos nacionales, el Estado es la posibilidad de organización global de todo el territorio, es la visión del gran conjunto y no solo del vecino de la calle de al lado, que tiene razón al quejarse in situ de desesperación, pero que debe comprender que son miles de hectáreas ardiendo, decenas de miles de personas a las que hay que atender, decenas de pueblos y carreteras que evacuar, que despejar, montones de polideportivos u otros lugares que acondicionar, y abastecer para miles de personas… Sí los voluntarios son necesarios, imprescindibles, pero con el Estado dirigiendo.

Pepe he visto con los incendios, algo que nació en otros desastres, una querencia por volver a la edad antigua, un embellecimiento del tribalismo, una glorificación de actitudes individuales, que solo ven lo inmediato de su calle pepitos que tiraron unos cubos de agua, o que indicaban ir por aquí o por allí. Siempre rodeados de aguerridos insultadores que declaran culpables a los gobernantes, ojo, pero no a los suyos, su alcalde sus consejeros de comunidad, por descontado tampoco culparan nunca a los caciques, a los ricos propietarios de terrenos sin limpiar. Lamentable que en esos corros se resalta la individualidad de un vecino, para esconder la labor de bomberos o protección civil, de los pilotos de helicópteros o aviones, por supuesto nadie destaca la labor de los comités de coordinación en los que, durante muchas horas y varios días, deciden si tirar el agua por el flanco derecho o cortar el bosque con maquinaria pesada por la vaguada, o evacuar tal pueblo y donde llevarlo.

Los incendios del centro peninsular pueden haber sido los mayores de la historia, y hasta hoy finales de julio no han provocado muertes, lo cual sería suficiente para considerar un éxito la gestión de la emergencia nacional. Y no, no siempre ocurrió lo mismo en los incendios de España. Pero la buena gestión es algo, que, en este país en estos tiempos, no tiene buena prensa. Pepe la ristra de críticas ha sido, es enorme, una de ellas comentada en todas las tertulias y bares, culpa a los ecologistas porque no dejan limpiar los montes. El bulo crece porque la gente cree lo que quiere creer, pero realmente las leyes obligan a Comunidades y Ayuntamientos a lo contrario. La responsabilidad de la suciedad y no limpieza de montes es de las Comunidades autónomas y Ayuntamientos, principalmente gobernadas por el PP y VOX, y ellos se van de rositas, esas campañas desatadas por la extrema derecha tratan de tapar su culpa directa en tanto desastre.

 

miércoles, 20 de mayo de 2026

Los Monstruos ocupan Israel

Transcribo un artículo de Muñoz Molina. Las pruebas de la barbarie y las abundantes narraciones sobre las bestialidades israelitas perseguirán durante decenas de años al Occidente europeo. Es realmente increible ver tanta barbaridad como se está produciendo sin que se remuevan tajantemente los estados, los gobiernos, las ONG...

'' Pormenores del infierno. Antonio Muñoz Molina. 16-05-2026

Sin un motivo concreto el reportero palestino Sami al-Sai fue detenido por un grupo de soldados israelíes y llevado a una prisión. En uno de esos corredores subterráneos con suelo de cemento y puertas metálicas a los lados que son una especialidad universal de la arquitectura carcelaria, a Sami al-Sai, que tenía los ojos vendados, lo arrojaron al suelo y empezaron a darle golpes y patadas. Caído bocabajo, le bajaron los pantalones y los calzoncillos, y Al-Sai escuchó una carcajada colectiva cuyo motivo iba a comprender muy pronto. Uno de los soldados, con gran jolgorio de todos, intentaba penetrarlo analmente con la porra. No estaba siendo fácil, aunque los demás lo animaban, y alguno de ellos se ofrecía a sustituirlo. Al-Sai lo oyó pedir una zanahoria. En ese momento otra voz dijo: “No hagais fotos”. La zanahoria fue mucho más efectiva. Una mano que sin duda era de mujer le retorció los testículos hasta hacerle gritar. La mujer dijo: “Esa parte es para mí”. Al cabo de un rato, cansados de diversión, o porque tenían otra tarea que cumplir, los soldados lo dejaron tirado en una celda. Sami al-Sai se palpó el cuerpo y vio que estaba cubierto de sangre y de vómitos que no eran suyos, y que tenía dientes rotos incrustados en la piel. A otros les habían aplicado el mismo tratamiento en el mismo lugar que a él. Los soldados habían intentado que trabajara para ellos como confidente. Para Al-Sai eso era una injuria a su oficio de periodista.

El caso de Samri al-Sai es uno de los que recoge Nicholas Kristof en su columna semanal del The New York Times. El Times es un diario al que se acusa con frecuencia, y no sin motivo, de parcialidad en favor de Israel, y Kristof, como algún otro de sus columnistas, escribe a veces y hasta se comporta en sus viajes más como un dignatario internacional que como un reportero. Es el efecto inevitable de trabajar para un medio tan poderoso y para un público lector que abarca medio mundo. Pero cuando escribe sobre guerras medio olvidadas y sobre catástrofes que son simas del sufrimiento humano, Kristof adquiere una voz cercana y limpia de admoniciones, y estremece con la seriedad de las cosas que cuenta y con un sentido de la justicia y el ultraje, una compasión verdadera hacia las continuas matanzas de los inocentes que lleva muchos años presenciando con sus propios ojos.

Cuando los presos palestinos salen libres —en la libertad tan limitada de Gaza y los territorios ocupados— su tormento no acaba. Sus torturadores les avisan de que si cuentan lo que han vivido los perseguirán y se vengarán de ellos y de sus familias. Uno de los supervivientes que había aceptado aparecer con su nombre en el artículo de Kristof lo llamó unos días después para rogarle que lo borrara. En la sociedad en la que viven esos hombres, confesar que han sufrido una violación será una afrente a su honor masculino, y hasta puede perjudicar las oportunidades de matrimonio de sus hermanas o sus hijas. La vejación llega al extremo de usar perros adiestrados para que se ocupen de montar a los presos. Alguien filmó uno de estos espectáculos y lo publicó en las redes sociales con gran éxito. “La violencia sexual es parte de una política de Estado”, dice un informe de las Naciones Unidas. Save the Children ha documentado violaciones de chicos entre 12 y 17 años. Las víctimas son mayoritariamente masculinas, pero también hay casos abundantes de mujeres. La Cruz Roja no tiene acceso a las prisiones ni a los centros de detención israelíes. Una mujer de 42 años le contó a Kristof que fue desnudada, atada bocarriba a una mesa y violada repetidamente. A las presas palestinas se las desnuda para someterlas a registros vejatorios que fácilmente terminan en una violación, y en repetidas visitas a la celda de soldados varones y mujeres igualmente dispuestos a infligir nuevos tormentos sexuales.

Una heroica organización pacifista israelí, B’Tselem, mantiene una página web que no puede visitarse sin escándalo y náusea. Welcome to Hell, se titula el informe de B’Tselem para 2026. Pero no hay infierno de la literatura que se aproxime ni de lejos a lo que relatan esos testimonios. Cuenta Tamer Katmut, de 41 años, residente en Gaza, preso ahora en una cárcel de fama siniestra en el desierto del Neguev: “Uno de los soldados me introdujo un palo en el ano, lo dejó dentro un minuto, y luego lo sacó. Lo introdujo de nuevo con más violencia, y yo grité hasta el límite de mis pulmones. Después de otro minuto, lo sacó de nuevo y me dijo que abriera la boca. Me lo metió en la boca y me ordenó que lo lamiera”. Yuli Novak, director ejecutivo de B’Tselem, cuenta en The Guardian la furia con que ha sido recibido en Israel el informe de Nicholas Kristof, y explica esa deriva inhumana de gente que parecía normal hasta que se le ofreció la oportunidad de degradar sin peligro ni límite a sus semejantes inermes. Ninguna denuncia de abusos ha prosperado en el sistema judicial de Israel, que hasta hace no mucho parecía un modelo de independencia. Nueve soldados fueron castigados en 2024 cuando se hizo público el vídeo tomado por ellos mismos de la violación colectiva que habían cometido. Una multitud ciudadana, acompañada y alentada por dirigentes políticos, rodeó la prisión y la tomó por asalto. Los soldados fueron liberados. Netanyahu los calificó públicamente de héroes. Poco después los restituyeron en sus puestos con todos los honores. El único que sufrió un castigo sin indulto fue el médico militar que había filtrado el vídeo de la violación. No es una forma de tortura que practiquen solo los militares: en los territorios ocupados de Cisjordania, la violencia sexual sobre hombres, mujeres y niños la practican metódicamente los colonos ultraortodoxos, sin duda inspirados por el trato hacia los enemigos del pueblo de Israel que exige Jehová en varios libros del Antiguo Testamento, en versículos que recitan de memoria los miembros más extremistas del Gobierno israelí. El Deuteronomio da instrucciones precisas: “Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida/ sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al hebeo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado”.

Alta tecnología y teocracia. Carceleros violando a presos con un palo y expertos en inteligencia artificial diseñando bombardeos de exterminio y sistemas de reconocimiento facial para que no se escape nunca ningún sospechoso. En un informe del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de marzo de 2025 se enumeran los casos de violencia sexual, reproductiva y de género cometidos por Israel tras el ataque terrorista de Hamás el 7 de octubre de 2023. El 59% de los muertos palestinos son mujeres, niños y viejos. Las mujeres lactantes o en fase de crianza son objetivos permanentes de los militares israelíes, así como las muy precarias maternidades de los hospitales. Tiradores de precisión eliminan una a una a abuelas y madres que huyen con niños de un ataque, o que van en busca de agua o comida. Una mujer a punto de dar a luz recibió un disparo cuando se acercaba a un hospital, y los sanitarios no pudieron atenderla porque el fuego continuo se lo impedía. La vieron agonizar y morir a unos pasos de donde ellos estaban. Que haya israelíes con la suficiente decencia y coraje para denunciar tantos crímenes resalta más el envilecimiento de esa inmensa mayoría que según las encuestas apoya una campaña de exterminio que ni merece el nombre de guerra porque es sobre todo una continua agresión militar contra una población civil confinada entre ruinas y basuras. Pienso en eminentes escritores israelíes a los que leí y admiré y me pregunto si en el silencio que han elegido no habrá al menos una parte de vergüenza.''

jueves, 23 de abril de 2026

Prioridad Nacional. Aclarando

 Cuando oigo hablar y defender la prioridad nacional, me asaltan muchas dudas. Mi cabeza se llena de ideas a cuál más confusa. Por ejemplo, los defensores de lo nacional supongo que verán cine español y no series de otros países en cualquier cadena, supongo también que los defensores de lo nacional no usarán móviles, chinos, estadounidenses, coreanos, etc., en fin, que solo usarán teléfonos españoles. Los defensores de lo nacional comprarán solo coches fabricados en España y de marca española, nada de coches chinos, japoneses, o alemanes.

Por supuesto los agricultores, la gente del campo, solo debería usar tractores fabricados en España y no los que veo en las tractoradas, todos ellos enormes y extranjeros. Supongo también, que esos mismos u otros agricultores cuando hablan de dar prioridad a lo nacional quieren decir que las fresas, las patatas, las frutas de Cataluña o Extremadura, las uvas de La Mancha, del Sur, o de la Rioja las recogerán los españoles. Lo nacional también querrá decir que los cuidadores de ancianos en las casas particulares o en las residencias serán ahora españoles. Por descontado también serán españoles los albañiles o los que arreglan caminos y carreteras, o faenan en los cientos de barcos de pesca, conductores de camiones, camareros, cocineros, limpiadoras…

Entiendo que la prioridad nacional significa vestir ropas producidas por españoles, y no comprar relojes, zapatos o playeras de Asia, o baqueros y ropas de otros países, ni modas londinenses o rusas. Los defensores de lo nacional, en sus casas solo tendrán ordenadores españoles, nada de Lenovo, Samsung, HP o Apple, etc. Sus televisores entiendo serán también nacionales, y los ascensores de sus casas, sus cafeteras, los muebles…

Claro, claro, entiendo que los que hablan de prioridad nacional se refieren a que no hay para todos y pretenden no dar privilegios a algunos individuos sobre otros, pero mira por donde nunca los veo quitar los privilegios a los super ricos, nunca critican las ayudas fiscales que tienen los mil millonarios mexicanos, venezolanos o colombianos para comprar esas casas de entre 5 y 10 millones de dólares en Madrid, lo cual provoca una ola que facilita las subidas de precios de vivienda en otros barrios y pueblos colindantes. No entiendo que no defiendan mas impuestos a los super ricos, que prácticamente no pagan, o lo hacen penos que una familia trabajadora. Defender a los nacionales supondría aprobar impuestos a las grandes tecnológicas, Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta, Nvidia y Tesla X, etc. que no pagan nada en ninguna parte.

Para ser congruentes los defensores de lo nacional deberían defender las energías eólica y solar, claramente nacionales, por encima de cualquier otra procedentes del exterior, pero los veo apoyar siempre lo contrario.

Los mismos que hablan de prioridad nacional obtienen el dinero para financiar su partido en el extranjero (Hungría Orbán-Putin). Esos mismos compadrean con los monstruos de la guerra, por supuesto extranjeros, que además de matar y matar sin cuento, se están forrando y condenando a los nacionales a subidas de precios en alimentos y energía.

Quizás convenga resituar la fórmula ‘Prioridad nacional’ y recordar que lo dicen los mismos que iniciaron la Guerra Civil, o sus herederos. Pero el golpe militar lo dan primero con el ejército de África, aquellos moros que se trae Franco para matar y violar. Esos moros serían durante muchos, muchos, años la guardia personal de Franco. Aquel ejército de la Guerra Civil que llamaban nacional, estaba formado por batallones de moros, fuerzas del ejército fascista italiano y ejército nazi alemán, con sus soldados, tanques, barcos, aviones…

Después de la Guerra se llevó a cabo en España, una política de prioridad nacional, eslogan muy parecido a aquellos de Falange que instauró el sueño horrible de la autarquía que duró hasta 1957/1959 Plan de Estabilización, veinte años de desastres, hambrunas, corrupción, aislamiento.

‘’Pero, esta gente que querrá’’ decía la canción. Así que oigo hablar de prioridad nacional y creo que pretenden engañar a la gente.

viernes, 13 de marzo de 2026

Petróleo. Precios. Inflación. La Guerra

 

(Precio gasolina en EEUU)

La guerra sigue su curso, como era de esperar por casi todo el mundo. Nadie sabe cuándo terminará, ni cuanto se extenderá en el medio plazo. Nadie sabe cuándo ni cómo terminará, incluye a Trump y su cuadrilla de matones desalmados. Pandilla de monstruos descerebrados los llama de vez en cuando Paul Krugman.

El bloqueo de Ormuz puede ampliar brutalmente todo. Unos 20 millones de barriles diarios pasaban por allí. Para hacernos idea de su peso actual debemos tener en cuenta que el volumen del comercio que cruza por allí es más de cinco veces superior al que pasaba en anteriores guerras y crisis del petróleo conocidas.  A pesar de que ahora las economías son más eficientes y consumen menos petróleo por unidad de producto que antes, su dependencia del estrecho de Ormuz es mayor.

Los precios, son uno de los factores que influyen en su continuación. El petróleo en el mercado global está en el entorno de 100 $ barril -tanto el Brent como el West Texas- que son los indicadores o referencias mundiales para todos los mercados. Este precio es el que está impulsando las subidas de multitud de productos vinculados, como gasolinas, gasoil, plásticos, químicos, urea, fertilizantes, ácido sulfúrico -para el cobre-, helio -para chips-, ello repercutirá en transportes, alimentos, fabricación industrial, en la energía eléctrica, por tanto, la inflación -subidas constantes de precios- comienza a asomar. Y la cara dura de los aprovechados, chantajistas que se enriquecerán, por ejemplo, las gasolineras vendiendo petróleo que ya tenían almacenado comprado a 60/70$, como si fuera comprado hoy a 100$. Y los ultras calladitos sin denunciarlo.

Hace días un empresario modelo de los actuales, Roig/Mercadona, pide al gobierno que quite impuestos del IVA a los alimentos, para abaratarlos. Coño¡, más fácil sería que no subieran ellos los precios. Sus enormes beneficios de los últimos años se lo permitirían sin que sus bolsillos lo notaran. Volvemos a oír el silencio de los ultras. Bajadas de impuestos piden las derechas, pero no podremos montar un escudo social para los más necesitados si bajamos recaudación. Pocos impuestos significa debilitar el Estado, quitar poder al Estado pretende dejar nuestras vidas en manos de los ricos, retroceder cientos de años.

Los precios suben en EEUU desde que llegó Trump. La asequibilidad -así llaman allí a la problemática capacidad de compra- está explotando. Los aranceles, sirvieron fundamentalmente para subir precios a los norteamericanos y aumentar gastos en las empresas estadounidenses, que ahora pueden reclamar tras el fallo del Tribunal Supremo. Se han perdido miles de puestos de trabajos industriales, el paro de larga duración aumenta, el mercado de trabajo se reduce por la IA. Ahora los precios internacionales del petróleo también suponen allí aumentos de precios. La derivada económica de la guerra le está quitando muchos apoyos populares a Trump.

 Expliquemos un poco su lio petrolero. EEUU es uno de los mayores productores de petróleo del mundo, -23 millones de barriles diarios, Arabia Saudí y Rusia 11 millones cada uno- con su fracking defendido a capa y espada por Trump – gritaba drill, baby, drill- han conseguido no importar petróleo. Pero, con precios por debajo de 70$ barril no suele ser rentable el fracking, ahora bien, si el precio sube, la rentabilidad de perforar aumentaría. Eso para las empresas petroleras. No pierdan de vista un objetivo colateral de la guerra del que hoy no se habla, el petróleo venezolano, que en su gran mayoría es muy sucio y pesado, siendo hoy muy poco rentable -unos 900.000 barriles diarios- con precios por debajo de 70$. Sus grandes reservas necesitan de enormes inversiones previas para equipos e instalaciones obsoletas, y con precios por encima de 100$ entonces ya sería interesante rentabilizar.

Los precios de combustible en gasolineras, abonos agrícolas, productos intermedios y alimentos en general son tomados en función del precio internacional del petróleo. Es decir, los ricos petroleros estadounidenses se benefician de las subidas, pero la población en general sufrirá la inflación -gasolina en EEUU hoy a 3.54$  frente a 2.92$ hace un mes-  y amplios sectores de los MAGA sufrirán la asequibilidad, los sueños de millones por los suelos, abandonados, sin trabajo, sin recursos sociales rebajados o eliminados por Trump con sus gigantescas bajadas de impuestos para los super ricos, con guerras que les dijeron evitarían y con aumentos de la represión general en las ciudades, además la persecución a inmigrantes roza a millones de americanos. Mientras tanto los documentos del caso Epstein muestran muchas alusiones y fotos de la depravación de aquellos poderosos.

Estos problemas económicos son un factor que puede torcer la mano de Trump, dando valor una vez más a su nominación como TACO. Mientras tanto las petroleras estadounidenses, las industrias de armamento de EEUU y las tecnológicas, se están forrando. Como diría Mao, uno se divide en dos, hacer grande América para los ultras ricos, lleva aparejado otro problema, destroza las vidas de millones de pobres y trabajadores muchos de los cuales son votantes de MAGA, lo cual hace temblar por las elecciones próximas.

lunes, 9 de marzo de 2026

Petróleo por encima de 100$

 


Petróleo a más de 100 $ barril es una señal de alto peligro de generalización y duración de la guerra. Al margen de que implica una probable crisis económica global, con generalizada inflación, subidas de precios en múltiples productos que triturarán las rentas de millones de trabajadores. La guerra comienza a extender su manto global.

Las señales de los 100/120/150 $ barril son importantes, significa que miles de analistas económicos y políticos, de miles de empresas, de centros de estudios y gobiernos, han dejado como resultante de esos montones de análisis una cifra plasmada en un precio. Para ello han tenido en cuenta cientos de factores, tiempo e intensidad de los ataques, capacidad militar y económica de resistencia en ambos bandos, resistencia a presiones sociales y políticas tanto internas como externas, destrozos locales a países de la región o daños globales a infraestructuras suministradoras de petróleo y gas y capacidad futura de sustitución y reparación, tiempo de bloqueo de Ormuz, cantidad de petróleo que pasaba por el estrecho, posibilidades de extensión del conflicto tanto regional como global, posible incorporación a la guerra de nuevos actores, resistencia al destrozo de negocios actuales provocando pérdidas millonarias, posibles negocios futuros con beneficios escandalosos, etc. etc.

Un factor de análisis que consideran en esta guerra es su carácter religioso. Los tres principales protagonistas han introducido en sus esquemas de decisiones el concepto de guerra religiosa. Los tres dicen, y lo dicen públicamente en todos los medios de comunicación, que su dios les guía y les protegerá hasta destruir a sus enemigos. Los altos mandos de los tres y sus comandantes intermedios son guerreros religiosos que nos están llevando a las cruzadas. Los tres gobiernos tienen un gran carácter ultra religioso, dominados/apoyados por las ultra derechas de sus países, y sociológicamente por las ultraderechas mundiales. Sus dirigentes son super machos, anti normas y contra leyes tanto internacionales como nacionales, son defensores del brutalismo, la ley del más fuerte.

Y sí. La guerra armada, militar, podría extenderse más allá de Oriente Medio. Las consecuencias económicas y políticas se están sufriendo ya en cada país, las penurias aumentarán. Los bandos ultras culparán a sus enemigos internos, al diablo, que son los otros, ya están realizando sus campañas locales contra la tolerancia y la etapa de modernidad surgida hace doscientos cincuenta años tras la Ilustración, buscan aplastar toda idea de diversidad, de libertad, de convivencia, de compartir el planeta.

A los países árabes del Golfo -tan ultras sociológicamente como los otros- los está haciendo polvo sus planes de modernización económica, sus campañas de adaptación al turismo y cambios en sus modelos económicos. A Rusia los elevados precios del crudo le pueden venir bien porque aumentará sus ingresos, aunque estén golpeando a sus aliados directos. A China le están cortando sus canales de suministro de petróleo, ayer Venezuela, hoy Irán, lo cual frenará algo su crecimiento. En todo caso se está mandando el mensaje de que pueden actuar salvajemente donde quieran en su área de influencia. A otros países se les está empujando para que construyan rápidamente sus bombas atómicas, único freno para impedir agresiones de matones despiadados.

miércoles, 4 de marzo de 2026

La guerra de Trump contra Irán es ilegal

Transcribo extractado el artículo tomado del blog estadounidense

 ‘The Contrarian’

La guerra de Trump contra Irán es ilegal. 2 de marzo de 2026

Por John Danforth, Norman Eisen, Eugene Fidell, Richard Gephardt, J. Michael Luttig Richard W. Painter

El presidente Donald Trump ha involucrado a Estados Unidos en otra guerra ilegal. Menos de dos meses después de una operación militar estadounidense inconstitucional y no autorizada en Venezuela , Trump ha lanzado una campaña de bombardeos a gran escala contra Irán. Lo hizo con la intención manifiesta de lograr un cambio de régimen (entre otros supuestos propósitos).

Irán ha sido gobernado durante décadas por dictadores crueles que oprimen a su propio pueblo y representan una amenaza a largo plazo para la seguridad de Estados Unidos y nuestros aliados. No derramamos lágrimas por el ayatolá Jamenei , pero eso no significa que hubiera una justificación legal para llevar a nuestro país a la guerra.

 El ataque a Irán es claramente ilegal según la legislación estadounidense. El Artículo I, Sección 8 de la Constitución estadounidense otorga al Congreso la facultad exclusiva de declarar la guerra. Como declaró el Segundo Circuito en Berk v. Laird , «la facultad del Congreso para declarar la guerra, conferida por el Artículo I, Sección 8 de la Constitución, pretendía ser una restricción explícita a la facultad del Ejecutivo para iniciar una guerra por su propia cuenta».

A diferencia de las hostilidades con Irán, entre los casos anteriores en los que los presidentes han empleado la fuerza militar se incluyen varios que fueron claramente —o al menos posiblemente— autorizados por el Congreso. Por ejemplo, la Resolución del Congreso sobre el Golfo de Tonkín de 1964 autorizó la trágica participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam, aunque la expansión de esa guerra por parte del presidente Richard Nixon a Laos y Camboya no contó con la autorización del Congreso. Una resolución del Congreso de 1991 autorizó la primera Guerra del Golfo contra Irak tras la invasión de Kuwait. Una Autorización para el Uso de la Fuerza Militar (AUMF) de 2001 allanó el camino para la guerra contra Al Qaeda, los talibanes y organizaciones terroristas aliadas en todo el mundo. Esta AUMF ha sido interpretada de forma expansiva, quizás demasiado, por cuatro presidentes (George W. Bush, Barack Obama, Trump y Joe Biden) para autorizar ataques contra otras organizaciones terroristas y sus partidarios.

Una AUMF de 2002 autorizó la invasión de Irak en 2003. Esta autorización, si bien se basó en información errónea sobre armas de destrucción masiva, al menos se obtuvo del Congreso antes de que Bush procediera. La AUMF de 2002 también ha sido invocada por presidentes posteriores para operaciones militares relacionadas con la situación de seguridad en Irak.

Incluso ese bajo listón ha sido en ocasiones incumplido por presidentes de ambos partidos. Por ejemplo, el bombardeo de Yugoslavia, liderado por la OTAN, por el presidente Bill Clinton se llevó a cabo sin el consentimiento del Congreso ni la autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas . Varios presidentes han invocado las AUMF de 2001 y 2002 para justificar ataques que solo guardan una relación tangencial con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 o con la situación de seguridad en Irak, que era el propósito previsto por el Congreso para las AUMF.

El bombardeo de Obama en Libia en 2011 se basó en un razonamiento jurídico endeble, incluyendo una referencia a una resolución del Consejo de Seguridad que autorizaba, pero no exigía, la intervención militar para evitar la masacre de civiles a manos del dictador libio Muamar el Gadafi. Dicha operación debería haberse llevado a cabo con una autorización del Congreso, que Obama no obtuvo. Parte del fundamento jurídico fue que no hubo guerra porque las tropas estadounidenses no se pusieron en peligro. El bombardeo de Trump a Irán ya ha causado cuatro muertes de militares estadounidenses y alrededor de una docena de heridos, al momento de escribir este artículo, y el presidente ha dicho que espera más.

En múltiples dimensiones, la guerra contra Irán va mucho más allá de estos casos previos de uso de la fuerza militar e incluso del bombardeo de Irán por parte de Trump en junio. Quienes consideran las violaciones presidenciales previas a la ley como precedentes válidos, en cualquier caso, no comprenden la cuestión. No es posible combinar una serie de violaciones legales pasadas para crear una nueva norma que contradiga el texto de la Constitución. El argumento de que "otros presidentes lo hicieron" no justifica apartarse de los límites constitucionales. De hecho, este argumento es una de las razones por las que los abusos del poder presidencial han alcanzado proporciones críticas.

El ataque no solo incumple la Constitución, sino que también plantea profundas dudas en virtud de la Resolución de Poderes de Guerra de 1973. Dicha ley refleja en la Sección 2 que el presidente puede entrar constitucionalmente en hostilidades solo cuando el Congreso lo ha autorizado o existe una "emergencia nacional creada por un ataque a los Estados Unidos, sus territorios o posesiones, o sus fuerzas armadas". No existía ninguna declaración de guerra del Congreso ni otra autorización legal específica para atacar a Irán, y no hubo ningún ataque contra los Estados Unidos, sus territorios ni las fuerzas armadas estadounidenses. El hecho de que los presidentes hayan eludido esta ley durante mucho tiempo y el Congreso se lo haya permitido no debería restarle valor a su lenguaje claro y su intención.

El ataque a Irán también contraviene el Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas , que prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado miembro. La Carta de las Naciones Unidas fue ratificada por el Senado de los Estados Unidos en 1945 (con 89 votos a favor y 2 en contra) y es la ley vigente en el país, al mismo nivel que la legislación aprobada por el Congreso. Según la Constitución, el presidente debe velar por que las leyes, incluidos los tratados ratificados por el Senado, se cumplan fielmente, no se ignoren.

La Carta de las Naciones Unidas impone restricciones significativas al recurso a la fuerza militar, lo que incluye la guerra. Sin la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el uso de la fuerza militar solo se permite en legítima defensa, según el Artículo 51. La excepción de legítima defensa permite a las naciones usar la fuerza en legítima defensa, individual o colectiva, solo si se produce o es inminente un ataque armado. Una "guerra preventiva" contra una posible amenaza futura no constituye un acto de legítima defensa anticipada ante un ataque inminente y constituiría una clara violación del derecho internacional.

El objetivo, expresado abiertamente por Trump, de iniciar un cambio de régimen no se enmarca en la estricta excepción de legítima defensa del Artículo 51 y, por lo tanto, constituye un uso ilegal de la fuerza. Además, atacar deliberadamente a un jefe de Estado, incluso a un dictador como el Líder Supremo de Irán, constituye un acto ilegal de agresión según el derecho internacional. Y lanzar ataques durante las negociaciones diplomáticas activas, que se desarrollaban durante febrero, viola posiblemente el principio de "buena fe" consagrado en el Artículo 2(2) de la Carta de las Naciones Unidas.

La decisión de Trump de actuar por su cuenta, violando este vasto corpus de obligaciones constitucionales, estatutarias, convencionales y de otro tipo, no solo ha causado la muerte de al menos cuatro militares estadounidenses, sino que también ha causado numerosas muertes y lesiones entre la población civil en todo Oriente Medio. El bombardeo de una escuela primaria femenina en Irán , con cerca de 150 víctimas , es una señal ominosa de lo que podría ocurrir si esta guerra continúa.

Con demasiada frecuencia, dictadores y aspirantes a dictadores inician guerras en el extranjero para distraer la atención o generar apoyo para su subversión de la democracia en el país. Estados Unidos sigue siendo una democracia. No se debe permitir que nuestro presidente use la guerra para subvertir el Estado de derecho, ni en el país ni en el extranjero.

John Danforth , republicano, fue senador de los Estados Unidos por Missouri de 1976 a 1995 y embajador de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas de 2004 a 2005. Norman Eisen , editor de The Contrarian, fue el zar de la ética en la Casa Blanca de Obama. Eugene Fidell es profesor visitante de Derecho en la Facultad de Derecho de Yale. Richard Gephardt , demócrata, representó al tercer distrito de Missouri en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de 1977 a 2005. J. Michael Luttig fue juez del Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Cuarto Circuito de 1991 a 2006. Richard W. Painter es profesor de Derecho Corporativo S. Walter Richey en la Facultad de Derecho de la Universidad de Minnesota y ex asesor asociado del presidente y abogado jefe de ética de la Casa Blanca para el presidente George W. Bush. Es coautor, junto con E. Thomas Sullivan, de “ The US Presidency: Power, Responsibility, and Accountability ”.