Mujeres. Enseñanza: Franquismo y
democracia
La
calidad de una democracia, de cualquier sociedad, requiere estudiar el peso que
tienen las mujeres en la misma. De esta manera resulta penoso, tener que
recordar de dónde venimos y donde estamos, en cuanto a la enseñanza
universalizada a toda la población en la democracia y destacando
fundamentalmente la incorporación de la mujer en todos los niveles educativos,
particularmente el universitario, que actúa como conclusión de los pasos por
los anteriores niveles. Un océano hubo que atravesar entre una época y otra
hasta llegar a los enormes logros de la democracia en este terreno, conquistados
por el conjunto de la sociedad española, son visibles en todos los aspectos de
la vida habiendo aumentado extraordinariamente el número de mujeres hasta
igualar, aproximadamente, el número de hombres en las calles, trabajos,
deportes, cultura, política…

A
continuación, facilitamos un breve repaso a la cuestión del tránsito de
franquismo a democracia. Ya temprano, el 4 de septiembre de 1936, una orden
franquista establece la supresión de la coeducación en centros de secundaria y
similares; la mujer a un lado. Tomando cuadros del trabajo ‘Análisis del
sistema educativo español desde su vertiente social y de género (1939-1951)’,
de Natividad Araque Hontangas, profesora del Departamento de Teoría e Historia
de la Educación, Universidad Complutense de Madrid.
El
primer cuadro aquí publicado, núm. 7 muestra cifras del profesorado en los
Institutos de Enseñanza Media, profesores y profesoras en España, al inicio y
al final de los años cuarenta. El peso de las profesoras no llega al 17% sobre
el total del profesorado en 1940/41 llegando a ser un 28,5% en el curso 49/50.
Para mejor comprender las cifras, consideren que la población total de España
en 1940, según el INE, era de 26.251.188 españoles: 12.678.601
varones y 13.572.587 mujeres.

Los
siguientes cuadros reflejan el peso de las mujeres en los estudios de
bachillerato, -enseñanzas medias- al inicio de los años cuarenta, en España,
representan un 36% sobre el total, estudiaban bachillerato la mitad de chicas
que de chicos. Al final de la década las chicas representan el 35% de la
totalidad de estudiantes de bachillerato mientras los chicos representan un 65%
del total, prácticamente sin cambios desde 1940, los chicos ocupan dos tercios
de los estudios de bachillerato por un tercio de las chicas.

En
el siguiente cuadro vemos cifras, también sobre enseñanzas medias de los años
cuarenta coincidentes con las anteriores, pero facilita las de años cincuenta y
final de los sesenta, que nos permiten ver la evolución durante treinta años.
Proceden de ‘Treinta años de Enseñanza Media (1938-1968)’, de
Manuel Utande; Director de la Oficina del Banco Mundial. Proyecto
de Educación (Madrid).
Los resultados, dicen que, en la enseñanza media, en el curso 1940-41 las
alumnas fueron 56.648, representando un 36% de alumnado total. En el curso
1954-55, el alumnado total pasa a ser de 299.511, siendo los chicos 190.812 y
las chicas 108.699, que representan un 36%, porcentaje similar al del inicio de
los años cuarenta. En 1968 llega Villar Palasí al Ministerio de Educación y
comienza al mismo tiempo el II Plan de Desarrollo (1968-71), que contempla
nuevas necesidades de construcciones escolares. El Libro Blanco, sobre la
educación, importante informe publicado en 1969, precisaba que en el curso
1966-1967 quedaron totalmente sin escolarizar 560.930 niños, un 12.2% de la
población en edad de escolarización obligatoria. Al margen de ese dato quedan
los mal escolarizados, o las clases con 50/60 alumnos, etc.El
cuadro aquí publicado, refleja para el curso 1969-70, datos que ofrecen un
crecimiento del alumnado total de enseñanzas medias hasta la cifra de 1.394.423
personas, de las cuales las chicas suman 619.792, habiendo aumentado su
representación hasta significar un 44%. Estamos en la etapa final del
franquismo, años en los que el Banco Mundial presiona a España para mejorar su
deplorable educación facilitando ayudas para ello.

Si relacionamos las
cifras de escolares con la población total a través de las tasas de
escolarización, tendríamos, para alumnos de enseñanza media, sobre la totalidad
de los jóvenes en 1940, la tasa de escolarización fue de un 4,2%, en 1950 fue
de un 7%, y en 1960 de un 13%. En cuanto a la discriminación sexista, los
alumnos de bachiller serán aproximadamente 2/3 de hombres, por un tercio de
mujeres, en las décadas de 1940, 1950 y 1960. (Datos tomados fundamentalmente de: ‘El proceso de universalización de la enseñanza
secundaria en España en la segunda mitad del siglo XX: Una aproximación
estadística’. Alejandro Tiana Ferrer. UNED. Bordón 65-4. 2013)
Comparemos la cruz de la moneda
franquista, con la cara de la democracia.

‘…el franquismo ni se ha extinguido ni se ha
archivado,
ni se persigue, sino que sigue gobernando.
‘C’ de España’, página 244
En la España democrática, las
chicas jóvenes inundan las universidades en número superior, ligeramente, al de
los chicos. Entrar en la universidad implica un período previo de unos 20 años
de escolarización, en infantil, primaria, secundaria o bachillerato, son las
nacidas en los años ’70 y posteriores las que tendrán oportunidad de entrar en
universidades. En datos actuales del INE, las pruebas de acceso a la
universidad del año 2017, aprobaron más chicas que chicos. En el curso 2016/17
más de la mitad del alumnado universitario de 1º y 2º ciclo, y grado, fueron
mujeres, lo cual ha sido norma en los últimos lustros. En el cuadro ‘Tesis
doctorales aprobadas…’ desde 2010 a 2017, vemos resultados finales de tesis
doctorales aprobadas en porcentaje similar de hombres/mujeres.

Manuel
Herranz Montero. 2020. Procede del apartado 3 del trabajo general sobre:
CALIDAD DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA (II)
1.- Desigualdades en
España
2.- 80 años de Enseñanza
3.- La revolución de
la mujer española
4.- Bienestar y
Sistema de Salud
5.- Esperanza de
vida; Dependencia; Pensiones