Desinflando cifras en torno a los alcaldes independentistas
jueves, 2 de diciembre de 2021
El procés nunca fué democrático (8)
domingo, 21 de noviembre de 2021
El procés nunca fue democrático (7)
Resolución 2625/XXV. ONU. Autodeterminación y descolonización
''La
resolución 2625/XXV de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 1970
reconoce el derecho a la autodeterminación en casos de dominación colonial,
dominación racial y dominación extranjera. Cataluña encaja dentro del tercer
supuesto, pues aún perviven las prohibiciones de extranjería que impedían a los
catalanes ejercer libremente la ciudadanía española dentro de las instituciones
del Estado.'' CCN. Circle Catalá de Negocis.
Que barbaridad dice el CCN. Su encaje como país independiente en la ONU tampoco se ve factible en base a la legislación vigente, la 2625/XXV, ley anticolonial de imposible aplicación a Cataluña, muy a pesar de sectores independentistas que abogan por ello. Esta ley tenía como objetivo la autodeterminación de colonias gobernadas por metrópolis, por ejemplo los países africanos en cuyos puestos de acumulación de riqueza, de gobierno y representación, política, económica, cultural, religiosa, deportiva, etc. están situados los colonizadores, en este caso para hacerlo creíble los detentadores de la riqueza y poderes políticos, económicos, culturales etc. deberían ser los españoles, los representantes de las élites en Cataluña, tendrían que ser unionistas por lo menos, pero sucede justo lo opuesto, allí solo tienen poder los catalanistas. Ítem más, se produce represión interna, puesto que una mitad de población catalana, castellano hablante, o española cultural, no cuenta con representación en la sociedad catalana.
El CCN y defensores de la 2625 supongo sabrán que quieren decir con asimilarse a la dominación racial, deberían justificar su espíritu racista que muestran al considerar una raza distinta la española a la catalana, tal como sustenta una de las más importantes bases teóricas catalanistas, el supremacismo. Les queda apoyarse en el tercer punto, la dominación extranjera, que implica apropiación económica y dominación política, lo que justifica verter en su agitación y propaganda la línea de extranjería hacia lo español y la explotación a que sometió a Cataluña.
El problema es que los resultados que muestra una de las regiones más ricas de Europa, con mayores estándares democráticos y de calidad vida del mundo, no se ajustan a las fotos que se pretenden mostrar, la supuesta colonia tiene mejores datos estadísticos que la metrópoli española, ya no solo respecto a acumulación de riqueza sino respecto a parámetros que miden la calidad de vida diaria, como son la renta disponible, médicos, enfermeras, camas hospitalarias, esperanza de vida, escolarización infantil, graduados medios, universitarios, licenciados, teléfonos, coches, electrodomésticos, viviendas, atención a dependientes, etc. etc. en la supuesta colonia los mejores barrios y casas, los ocupan catalanistas, los propietarios directores y ejecutivos del aparato productivo y comercial son catalanistas, las élites culturales y deportivas son catalanistas, las élites políticas y religiosas son catalanistas, etc. A pesar de lo cual el gobierno español haría muy mal si no trabajara internacionalmente la situación, difundiendo datos de contraste, no fuera a suceder que por no hablar calara la idea que llenara el vacío y luego hubiera que lamentar la falta de política internacional adecuada como ocurrió con el tema terrorista. No pierdan de vista contrastar este aspecto colonial con el cuadro del inicio del apartado, que muestra el ascenso de Cataluña durante 1980-2001, etapa democrática, que difícilmente podrá justificar una colonia.
Tampoco será fácil ingresar en la ONU considerando que múltiples estados no aceptarían una segregación de otro legalmente constituido, aunque solo fuera por evitar problemas en los suyos propios, ese derecho no es reconocido internacionalmente, ni por constituciones nacionales. La nueva Cataluña debería solicitar su ingreso en la ONU, y este ser aceptado y propuesto por el Consejo de Seguridad, en donde los cinco integrantes permanentes con derecho de veto, son defensores a ultranza de la integridad territorial y no de la segregación. Supuesto aceptado su petición de ingreso la Asamblea General de 195 países la refrendaría por 2/3 de los votos, muchos de los cuales consideran que la declaración unilateral de independencia entra en contradicción con la Carta de Naciones Unidas. Un nivel de estado observador, similar a Palestina, es más sencillo, requiere aprobación por mayoría simple, sin derecho a voto ni participar en muchos órganos y comisiones. –Kosovo reconocido bilateralmente por más de 100 países, no está admitido en la ONU, fundamentalmente por su separación unilateral de Serbia-
El problema que plantea la propaganda secesionista es que está bien diseñada emocionalmente para movilizar, pero no está pensada para llevar adelante dichos planes en base a acuerdos, -no los buscan, ni pretenden-, se centra en las movilizaciones y se olvida del entramado legal de obligado tránsito, salvo que se pretenda conducir a salidas imposibles. Los estudios independentistas catalanes –dejo al margen las trampas, ocultaciones y mentiras- contienen una cierta estructura de respuestas satisfactorias ante supuestos problemas, lo cual deja en las mismas manos de quien los elabora, la pregunta, la respuesta y la decisión, que está tomada previamente. Es un solitario con trampa, porque la decisión es previa al resto de contenidos que se ajusta para dar un resultado definido con antelación. Sin la decisión tomada a priori, quizás las preguntas serían diferentes y las respuestas tampoco servirían para tomar las decisiones que fueron adoptadas.
La independencia no es un absoluto, y menos en la actualidad que la soberanía nacional no existe sino compartida, Catalunya ha llegado tarde a un mundo en el que ya no es posible realizar su sueño de vivir independiente y con influencia global. Tendrá que decidir si compartir con España la aventura europea cediendo parte de su soberanía o vivir sola e independiente.
Si no se integrase en una unidad
superior no se produciría cesión de soberanía, aparentemente, en realidad como
estado soberano no tendría independencia en un mundo globalizado, entendida
como capacidad suficiente para actuar en su desarrollo sin injerencias externas,
como tampoco podría influir en el entorno global dominado por fuerzas muy
superiores que condicionan demasiadas cuestiones internas, la financiación del
país, los flujos de inversión que determinan modelos productivos nacionales, y
éstos los empleos y la capacidad comercial y la competitividad global, y la
capacidad de incidir en la evasión fiscal, todo lo cual condiciona la libertad,
equidad y solidaridad interna, la posibilidad de estado de bienestar, sanidad,
educación, pensiones, asistencia social; grandes alianzas políticas condicionan
las relaciones exteriores, culturales, políticas, la posibilidad de influir en
otros países y organismos internacionales…
viernes, 12 de noviembre de 2021
El process nunca fue democrático (6)
La ley que viola todas las leyes. Xavier Vidal-Folch. 6-sep 2017
No hay por dónde agarrarla. Incumple las
resoluciones de la ONU que proclaman el derecho de autodeterminación y amparan
la secesión de los países bajo dominación colonial o yugo extranjero. Pretende
apelar a un dictamen del Tribunal de la Haya que validó la independencia de
Kosovo porque eso era lo que permitía su Marco Constitucional —lo contrario de
lo que sucede en este caso— y lo que proponía Naciones Unidas. Y viola todas
las estipulaciones y recomendaciones sustantivas de la Comisión de Venecia del
Consejo de Europa, el organismo continental de referencia, que asesora y
enjuicia sobre reformas constitucionales y referendos.
La violación Alfa es ya el artículo 1,
que dice que la ley “regula la celebración del referéndum de
autodeterminación”. Desde el estándar internacional, no puede hacerlo una ley
ordinaria contraria al marco constitucional y estatutario. Porque “el uso de
los referendos debe cumplir con el sistema legal en su totalidad”, y “en
particular los referendos no pueden celebrarse si la Constitución o una ley
conforme a esta no los estipula” (Código de Buenas Prácticas de Venecia, art.
III.1). Y los de secesión no están estipulados sino excluidos del ordenamiento
interno, como sucede en la mayoría de países desarrollados.
lunes, 1 de noviembre de 2021
El procéss nunca fue democrático (5)
Nunca existió mandato popular para la secesión. Ahora tampoco
Resultados electorales del cuadro publicado al inicio de este apartado
procedente de la Generalitat 27S 2015:
Votos a JxSI: por simplificar
(CiU+ ERC) = 1.628.714
Votos a C.U.P.
= 337.794
Total, voto independentista = 1.966.508
Total, censo electoral = 5.510.853
Total, votantes = 4.130.196
El independentismo no tiene un mandato popular para luchar por la independencia, el Gobierno de la Generalitat nunca lo ha tenido. Es otra mentira. Pueden comprobar mirando los cuadros estadísticos aquí publicados procedentes del CEO de la Generalitat, sobre datos de problemas sentidos y opinión pública. En datos de 2013, un 23.5% de los catalanes consideran principal problema la relación de Catalunya con España, no parece que esa cifra suponga mandato para luchar por la secesión, máxime cuando en el mismo estudio una amplia mayoría del 66.3% considera el paro y la precariedad laboral como el principal problema. Los nacionalistas siempre hablan en nombre del pueblo catalán, despreciando al menos a la mitad del mismo pueblo que piensa diferente a ellos.
La declaración de independencia en 2015 está apoyada por los diputados del Parlament representantes de 1.628.714 de votantes a JuntxSí, más los representantes de 337.794 votantes de la CUP, en total sumarían 1.966.508 votos de ciudadanos sobre un censo electoral de 5.510.853 de catalanes con derecho a votar. Ocurrió en las últimas elecciones de 2015, planteadas como plebiscito por JxS y CUP, que perdieron.
Los votos de las elecciones celebradas en 2015 que arroparían esa declaración de independencia, representan un 35,68% del cuerpo electoral catalán, sería profundamente antidemocrático pretender proclamarla. Una minoría quiere imponer a la mayoría la secesión, el proceso está siendo posible sometiendo a más de la mitad de la población en todos los ámbitos de poder, sea político, social, cultural, deportivo, mediático, institucional, educativo… Esa minoría independentista trata de privar de sus derechos al resto catalanes, y ejercer un derecho en exclusividad para privar del mismo derecho a miles de ciudadanos, lo cual es profundamente antidemocrático. No es democrático, ni razonable que un estado, ni partido político alguno, acepte como criterio de decisión para una secesión esa proporción. El Estatut de Sau lo aprobó el 54% del censo electoral que fueron un 88% de los que votaron, significando participación cercana al 60%. La Ley de Claridad Canadiense acepta como criterio inicial negociador, una sucesión de muy amplias mayorías en el tiempo.
Votar por sí solo, puede ser democrático, o no. Una democracia necesita que la gente se exprese libremente sin miedos a ser señalados y apartados por sus ideas, también necesita del voto, y además de requisitos como el debate en las instituciones, sin ocultaciones que impidan ejercer derechos al resto de parlamentarios, sin trampas que tratan de impedir la expresión al resto de representantes del pueblo, una democracia necesita del respeto a las minorías, máxime en el caso de una secesión, la cual debería requerir de muy amplias mayorías estables en el tiempo. Una democracia requiere respetar las leyes en las que se amparan las instituciones catalanas, Govern y Parlament, muchas de dichas leyes fueron votadas y elegidas exclusivamente, por los catalanes no hace demasiado tiempo.
Cuando hablan los independentistas parecería como si el pueblo catalán no hubiera decidido nada hasta ahora, aunque las pruebas del derecho a decidir en múltiples votaciones existen. Son adanistas, quieren hacer creer que todo lo bueno nacerá con ellos en el paraíso, inmaculados sin pecado original, sin corrupción, sin fascismo en sus entrañas, sin imperialismo catalanista, sin explotación ni pistoleros, sin franquismo, sin carlismo, sin racismo...
domingo, 24 de octubre de 2021
El process nunca fue democrático (4)
jueves, 21 de octubre de 2021
El proceso de secesión nunca fue democrático (3)
El 27/S de 2015 pierden el plebiscito, y ganan las elecciones
Más votos a los no independentistas le dan menos representantes
políticos en el Parlament. En Cataluña y en España, el número de escaños
atribuido a las circunscripciones provinciales priman las menos pobladas y
rurales, sobre las zonas urbanas. Los votos en la provincia de Barcelona pesan
menos que los votos de Lleida y Girona. Por eso, aunque en votos ganan las
listas que NO quieren independencia, en escaños ganan las listas secesionistas.
La participación en estas
elecciones autonómicas del 27/S de 2015 subió respecto a otras ocasiones, quedó
en el 77%, lo cual indica una abstención del 23% nada despreciable, que cabe
atribuir principalmente a voto anti-independencia, dado que los activistas pro
independencia se movilizaron a tope, como siempre. Abstención difícil de
interpretar solo en términos de ancianos, enfermos, ocupados imposibilitados,
viajeros… parece que podría haber todavía un buen porcentaje de pasotas, de
hastiados, de anarcos, etc. falta saber, por ahora, si en el caso de un
referéndum pactado acudirían a votar.
Los pro autodeterminación están
movilizados desde hace tiempo, el acoso personal es un hecho que te cuenta
cualquier catalán que no abrace la secesión, el acoso vecinal, individual y más
de grupo, se siente en escaleras vecinales, ventanas, parques, colegios,
comercios… del tremendo acoso institucional, gobierno, parlamento, policía,
políticos, prensa, radio, tv, empresas públicas, centros deportivos,
culturales, universidades, institutos, cámaras de comercio, asociaciones
sociales, empresariales, sindicales,… el acoso es enorme, forma parte
importante del poder catalanista, el que apoya y monta la secesión, no es un
acoso que surge del pueblo, en su inicio está lejos del mismo como indican los
estudios de una altísima sobrerrepresentación de clase, política, cultural,
económica… de apellidos/individuos catalanistas sobre el resto.
Muchos compañeros de viaje del
nacionalismo, estos años pasados se olvidaron de las personas que, viviendo en
Cataluña, conformaban mayorías de castellanohablantes o simplemente individuos
con sentimientos compartidos tan catalanes como españoles, oprimidas por la
minoría catalanista, sojuzgadas, y apartadas, todo ello ocultado por la
fantasía nacionalista pero muy presente como indican variados estudios
sociológicos. Recuerden que, en los mejores momentos ideales de la Cataluña
inserta en la Corona de Aragón, su escasísima población necesitó de las gentes
españolas para combatir en Italia, navegar por el Mediterráneo o producir en su
tierra. Cuando oigan hablar de los vascos y catalanes no olviden que ya en los
años setenta País Vasco y Cataluña, tienen muy alta proporción de residentes
procedentes de otras regiones, 47% y 40% respectivamente. Las migraciones de la postguerra franquista para
facilitar mano de obra barata y vencida a sus aliados oligarquía vasca y
burguesía catalana, hicieron crecer allí la población hasta ¡un 70%! La población
catalana creció desde 3.240.313 habitantes en 1950, hasta 5.534.770 personas en
1974.
Tras esta nueva votación (unas
40 votaciones celebradas en democracia) nace hoy una nueva etapa de confusión y
tensión, de equilibrio de fuerzas, el secesionismo está pletórico, pero es
absurdo despreciar la fortaleza del contrario y los inconvenientes y costes del
camino. Despreciar al contrario no facilitará salidas, absurda la insistencia
pepera y algunos medios de prensa en minimizar la fuerza secesionista, cuando
hablamos de mitades. Nada se ha resuelto, pero estas elecciones cuasi-plebiscitarias
pueden haber despertado a los contrarios a la secesión, mucha de esa gente
habitualmente pasaba de elecciones autonómicas, porque no dieron la importancia,
que sí tenían para los constructores políticos de la nación catalana. De hecho,
quizás sea la primera vez que se ha entablado un cierto debate entre amplias
capas de la ciudadanía suministrando respuestas a las tesis secesionistas y
saliendo a votar en defensa de sus posturas.
El debate aumentará y poco a
poco irán calando los argumentos de costes de la secesión, ocultados hasta hace
poco, los argumentos del miedo lo llaman astutamente los
secesionistas pretendiendo descalificar lo que simplemente son argumentos a
rebatir, acostumbrados durante años a no tener que hacerlo. Y ello al margen de
los errores pperos y la abulia que nunca puede tener un presidente de gobierno.
Pero no saber responder sobre la nacionalidad, no evita devolver la pregunta,
cuya respuesta debe ser en principio política: los secesionistas dicen querer
la nacionalidad catalana, española y europea, pues si eso quieren, no se
independicen. Un buen principio negociador.
En
ambos bloques electorales los votos han tenido que decidir entre opciones
parecidas, partidos derechistas, Convergencia y PP, partidos de izquierda como
ERC y PSC, y los de más allá, CUP y Podemos+ICV, que se han dado un buen
batacazo. Unió queda arrinconado por su pasado, con un gran trabajo pendiente
de reconstrucción, o desaparición por inclusión, penalizado por tomar su
decisión de separación del independentismo demasiado tarde. El tiempo apremia,
así que veremos muy pronto depurar fuerzas y nuevas alianzas, con prisas y
mayor desgaste entre los secesionistas a los que solo une la independencia como
meta imposible para resolver los problemas de libertad, solidaridad, desigualdad,
…o los de corrupción, deuda creciente, competitividad perdida, … o los asuntos
diarios de sanidad, educación, pensiones, dependencia, urbanismo, producción,
distribución…
Y
luego está el asunto Ciudadanos. Los grandes triunfadores, salen con posibilidades
de ser el nuevo gran aglutinador de centro derecha regeneracionista. De ninguna
manera son un partido fascista, nada más que recuerden a Falange u otros y sus
métodos para ver las diferencias, como tampoco Podemos trae la revolución
bolivariana. Ciudadanos sale de estas elecciones con la perspectiva de
iniciar en el conjunto de España un proceso de concentración de la derecha,
algo similar al estilo de UCD por unión de pequeños grupos, intentar arrebatar
la dirección política a la carcunda del PP planteando un itinerario renovado.
La cuestión planteada es, si les dará tiempo a hacerlo para estas generales sin
casi estructura de partido, o si el miedo a la secesión volcará nuevamente los
votos derechistas al PP, a pesar de su confesada y notoria incapacidad para
resolver los grandes problemas de España.
Revisado en el verano de 2018