lunes, 5 de septiembre de 2016

El solucionismo internauta influye en el impasse que vivimos (3)

Muchos de los activistas y electores de la llamada nueva política, creyeron que la victoria era sencilla, confiaban en ganar porque estaba claro lo horrible de las políticas del gobierno del PP. Estaban convencidos de que la mayoría de la gente pensaba como ellos, esa ilusión fomentada por la consigna de 'somos el 99%'. Se equivocaron, no hubo fuerza suficiente como para que perdieran los otros, pero los otros no tuvieron tanta para vencer. En el mundo de los otros es muy difícil entrar, hacerse oír por los votantes azules desde posiciones de izquierdas hoy es una ilusión, solo escuchan a C's, los únicos con posibilidad real de cambiar algo a ese electorado. Pero, en el otro mundo tenemos nuestros problemas y responsabilidades, nuestros propios errores y miserias.

El mundo de mentiras ilusionantes forma parte del trasfondo del impasse en que estamos instalados. La realidad es más dura y difícil de transformar que lo pensado por multitud de jóvenes y modernos militantes internautas de los nuevos partidos, las bases de redes sociales son más rápidas en comunicar y hacer ruido, pero más inestables que las tradicionales, el propio medio internet lo fomenta. Crear una organización es muchísimo más complicado que sumar adeptos en las redes, y además los seguidores en las redes sociales solo son una pequeña parte de la realidad pero sus integrantes tienen tendencia a considerarse la totalidad del mundo. En la realidad todo partido tendrá que confrontar sus mensajes y políticas en todos los aspectos, con todas las organizaciones con todos los electores jóvenes, maduros y viejos, hombres, mujeres, activos y parados, etc. etc. y no solo vivir colgado en su red.

La gran pérdida de 1.2 millones de votos en la suma de la coalición UP debe explicarse a partir de varios aspectos: desde la diferente visión de los problemas, objetivos y campaña de una agrupación poco consolidada, por su muy distinta composición militante de cada integrante de la coalición, dentro de cada grupo o corriente, con amplias diferencias tanto de objetivos por los que luchar a medio y largo plazo, de modelo de sociedad a construir, como de formas organizativas, disciplina interna, deliberación y toma de decisiones… como de energías a dedicar a la construcción de apoyos populares, de formas expresivas, de estilos de hacer política, incluso de ética. Tiene una parte de su explicación en la mayor volatilidad de sus apoyos electorales afectados en mayor medida por el solucionismo internauta dado el mayor peso juvenil-internauta entre el electorado de los nuevos partidos.

El papel de internet y las redes sociales, es diverso y presenta dos caras. Por un lado, abre bastantes puertas al margen de los poderes tradicionales, -no solo gobiernos y poderes económicos, también los tradicionales de partidos y élites…- permite a los individuos aislados u organizados, una rápida conexión y gran comunicación de ideas, convocatorias e imágenes,  facilita el acceso a la mayor información que haya existido nunca, -hasta el punto de ocultar lo importante por aplastamiento de cantidad y diversidad y por tanto generar un problema nuevo en la selección y búsqueda de lo útil-.

Internet posibilita la incorporación de millones de personas a movilizarse, al margen de su encuadramiento en movimientos ya existentes, ONG’s, partidos y sindicatos tradicionales, permite la transversalidad en la movilización por cuestiones concretas sin necesidad de encuadramiento global previo, -militantes de partidos distintos, activistas con bases programáticas diferentes, se unen en los movimientos árabes, el 15-M, etc.- y al facilitar la inmediatez en la transmisión deliberativa y toma de decisiones, abre una real  posibilidad de mayor y mejor participación social entre representados y representantes, entre consumidores y empresas, entre individuos y grupos, entre diversos grupos, etc.

Pero internet y las redes sociales también impulsan otros aspectos de relación no tan positivos, que giran en torno a la entronización de la superficialidad como norma de conducta supuestamente válida para atacar a los poderes, llegando a entronizar en millones de mentes una supuesta facilidad para iniciar la revolución, fundamentada en la tecnología, en vez de en las luchas de los seres humanos quienes se valen de los medios a su alcance en cada momento. La tecnología será al fin y al cabo un medio, en manos de los movimientos sociales podrá ser una herramienta poderosa, siempre que existan los activistas políticos.

Una derivada de la complacencia social a que hacía mención anteriormente, aparece en la aceptación masiva que tienen las nuevas formas de protestas blandas, ‘suavecitas’, que tienden a ser percibidas como suficientes para calmar millones de conciencias y sustitutorias de otras formas de presión y manifestación utilizadas hasta hace poco. Las redes sociales tienden a engañar respecto al poder transformador de los poderes económicos y políticos al sustituir formas de presión que requieren esfuerzo y provocan enfrentamientos y riesgos, por las modernas formas blandas que difunden, en muchos casos cuasi juegos, y que todo el mundo acepta por su facilidad y poco riesgo, incluidas las grandes corporaciones causantes de gran parte de los problemas que se quieren resolver con apretar un botón, mandar un mensaje, apagar la luz, etc. etc.

En los casos conocidos, por ejemplo, la primavera árabe, tiende a magnificarse el papel de las nuevas tecnologías en cuanto a comunicación y convocatoria. Al poner tanta luz sobre este aspecto ciega el papel que representan las bases reales sobre las que se asentaron las revueltas, los movimientos físicos de miles de personas, cuya resistencia durante bastante tiempo, peleas, manifestaciones, luchas callejeras, reuniones y organizaciones de grupos antes de la primavera, que provocaron innumerables muertes, represión, torturas,… fueron  imprescindibles para que posteriormente con internet tomaran una nueva forma en Túnez.

Las luchas por concretas necesidades vitales y falta de derechos, contra injusticias, explotación y represión, de cualquier movimiento individual y colectivo habrán de salir a las calles, y supone siempre un enfrentamiento con los poderes y nunca una fiesta. En el mundo occidental gran parte de las protestas vinculadas a redes sociales contienen un marcado carácter festivo y facilón, difícil de ver en los países árabes y emergentes, en donde los muertos, torturas y las cárceles han rodeado sus protestas antes de ser difundidas por los medios a raíz de la primavera árabe con excesiva luz en lo nuevo oscureciendo los tradicionales riesgos de las luchas.

Son los votantes los que no dan victorias suficientes a partidos que pudieran desatascar la situación, lo viejo no termina de desaparecer y lo nuevo no llega a vencer a lo viejo, yo no creo que el electorado al votar ordene que se pongan de acuerdo. Ítem más, los electores en las encuestas dicen querer pactar, pero si hablan directamente con ellos ninguno acepta que su partido ceda ante otro, los electores de cada color en las discusiones de calle o bar ponen a parir a los militantes de sus partidos si cedieran ante los de enfrente. Todos quieren pactar… pero siempre que los otros cedan, todos dicen querer llegar a acuerdos, pero realmente pretenden sumar a los otros a sus posturas y no ceder una parte de las suyas; cada individuo, cada grupo de electores, cada partido, dispone de la verdad verdadera y es depositario de la ética universal que no reconocen pudieran tener los otros. Todos dicen querer pactar, pero de hacerlo tendría que ser con aquellos a los que insultan y desprecian. Rara forma de entenderse.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Estamos inmersos en un impasse (2)


Jaime Miquel es uno de los mayores expertos demoscópicos desde hace 40 años en los que ha trabajado para muchas formaciones políticas, de izquierda principalmente. Podríamos hacernos una buena idea del futuro electoral tomando algunas de sus reflexiones vertidas en ‘La perestroika de Felipe VI. RBA’. En dicho libro publicado en 2015, con trabajos hasta 2014, escribe que, de los aproximadamente 36 millones de personas que conforman el censo electoral 2014/15 existe una mayoría emergente de ruptura cifrada en unos 8.5 o 9 millones de votantes que pueden determinar unos 100 diputados de los 350 del Parlamento. Finales 2014 eran momentos de ascenso de Podemos como gran aglutinador de los rupturistas sin distingos de izquierda o derecha,-todavía no había surgido Ciudadanos-, de los 3.3 millones de posibles votantes a Podemos que daban las encuestas, -su valor máximo le situó en 5.2 millones- 1.3 procedían del entorno PSOE, 0.5 de IU, 0.5 del PP, 0.5 de otros partidos y 0.5 de la abstención.

Decía que la mayoría social de ruptura, con el bipartidismo, con el régimen del 78… irá creciendo cada año en función de la incorporación de nuevas cohortes de jóvenes que no logran entrar en el sistema y que tiende a expulsar los que están dentro, de ahí el interés de los nuevos partidos y protagonistas sociales por bajar la edad de derecho a voto, como el independentismo catalán que sabe contará con los votantes nuevos. Esa mayoría de rupturistas se consideran enfrente del sistema, en gran parte no siente que su identificación principal sea izquierda/derecha, son gente mayoritariamente sin dinero, sin recursos, sin trabajo estable, harta de corrupción, jóvenes que tienen asumido un componente generacional diferenciador, alto contenido tecnológico y/o utilización de redes, no se siente representada por los partidos tradicionales, ni por las instituciones, con enormes dudas ante el modelo territorial, que rechaza el actual sistema electoral, con formación estudiantil superior a las viejas cohortes…

Miquel, a partir de masivos datos demoscópicos, cifra los cuatro grupos en que divide a la totalidad de población española que se verán reflejados en los resultados electorales de este ciclo electoral; un 30% de abstencionistas; un 30% de bipartidistas PP, PSOE; un 20% de reformistas; y un 20% de rupturistas nacionales/estatales.
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Unos 12 millones de jóvenes mayores de 18 años representan algo más de un tercio del censo electoral. Todas las encuestas dicen que los votantes de Podemos y Ciudadanos tienen mayor nivel de estudios que los bipartidistas y la media de edad más baja, siendo la más alta la del PP, algo menor la del PSOE.
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En los escenarios vasco y catalán tanto PP como PSOE han pasado a ser residuales, no así la mayoría emergente de ruptura, tanto Podemos como Ciudadanos, que cuestiona el poder a los nacionalismos. En el escenario Global y local, el PP y el PSOE pierden unos 200.000 votos cada año, el tiempo juega a favor de la ruptura. En la tesis de Miquel, cuyo espíritu es rupturista, en las elecciones del actual ciclo, ejemplo 20-D, ninguna suma daría posibilidad de gobierno que permitiera realizar las reformas necesarias para mantener el sistema. La perestroika debía ser realizada por Felipe VI –querido por la gran mayoría de los republicanos- con la suma de PP+PSOE, la gran coalición, solo ellos podían sumar, para dar paso a las siguientes elecciones en donde lo nuevo se impondría claramente a lo viejo, una vez reformado el injusto sistema electoral.

Las contradicciones de la generación de ruptura son muchas, millones de individuos diversos se unen en su hartazgo contra el sistema, pero difieren profundamente en las alternativas. Aunque en el grupo bipartidista las diferencias entre electorado y partidos también tienen peso, por ejemplo, según Jaime Miquel, respecto a la estructura del estado, en el PP el apoyo al actual sistema autonómico, que defiende la élite del partido, solo lo refrenda un 40% de su electorado. En el caso del PSOE el apoyo al modelo federal que defiende la élite socialista, sólo lo refrenda el 30% del suyo.

Como introducción al 26-J, pueden ver las estructuras del cuerpo electoral a través del buen análisis post electoral de las elecciones del 20-D basado en datos CIS, realizado por Eduardo Bayón en ‘Debate21’. Las elecciones del 26-J comparadas con las del 20-D, dieron como resultado una disminución de votos a C’s y aumento de apoyos a populares ¡Viva la corrupción! parecía gritar la gente rememorando aquello de ‘vivan las cadenas fernandino’. Sería interesante estudiarlo, pero es probable que con menor corrupción el PP perdería votos, piensen en las mafias empresariales aportando pasta para la campaña, mafias mediáticas influyendo, y las caciquiles locales, todas ellas rodean la intencionalidad de votantes, a menor corrupción menor influencia sobre los votantes.

El resultado electoral envalentonó a los socialistas en su crítica a los podemistas, habían impedido el sorpasso, -aún perdiendo votos y representación convocatoria tras convocatoria- pero aplastó a upodemistas por no lograr sus altas expectativas, al perder un millón doscientos mil votos –la mayoría de ellos fueron a la abstención- casi un millón.

Socialistas y populares acusaban del robo de votos a los dos nuevos partidos y arreciaron en insultos a ambos contrincantes por considerarlos culpables de sus resultados. Enredados en culpar a otros de sus males olvidaron que la pérdida de apoyos electorales tanto del PSOE como del PP se produjo antes de existir Podemos y C’s. La indignación surgió antes, después se puso en marcha la creación de nuevos partidos. Los votos, en un primer momento no fueron robados por Podemos y C’s ya que no existían, los votantes abandonaron a PP y PSOE, y luego se fueron moviendo a los nuevos partidos.

En esa fase inicial sumaron muchos seguidores de todo el arco ideológico, electores de izquierda, centro y derecha, pasaron en gran número a Podemos, luego más tarde irrumpió C’s y se fueron repartiendo. La gente confiaba en que eran la solución a sus problemas, fácil y sencilla, quitaban a unos y ponían a otros y ¡zas! todo resuelto. En la caída de votos a los viejos influyó el hartazgo, en el retroceso de votos a los nuevos partidos influye la dureza de la vida, desilusión generada por una forma de pensar asentada entre amplias capas de mayores, ahora también se extiende la simplicidad entre los jóvenes. Los nuevos tiempos de internet contribuyen a esa forma de pensar, difunden el sueño de facilidad, el solucionismo de internet, creer que si pulsas una tecla colaboras en solucionar el cambio climático.

Solucionismo internauta es pensar que si en las redes sociales sueltas una frase, o pulsas un me gusta, creas una revolución, cuando compruebas que la vida no funciona así, la sorpresa podría paralizar por desánimo. Así los apoyos electorales a los nuevos partidos basados en mayor proporción de sectores juveniles e internautas, pueden mostrarse menos consolidados, son más frágiles y volátiles que los apoyos maduros de los dos partidos tradicionales, cuyo electorado puede ser algo más lento en cambiar de posición. Su mayor fidelidad no implica aceptación permanente, solo mayor lentitud de movimientos, son menos proclives a dar bandazos de corto plazo, aunque una vez tomada decisión de abandono, puede ser difícilmente recuperables. Estas cuestiones que influyen en los datos facilitados por encuestas electorales, harían bien los nuevos partidos en tenerlo presente al proyectar a futuro.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Investidura? Seguimos en un impasse, los problemas continúan

La investidura?, un poco, qué mas da lo que dicen: sigo sin escuchar que un partido se plante en tribuna y cuente proyectos de empleo a corto medio y largo plazo, medidas para controlar los precios energéticos a corto, medio y largo, planes de intervención en la UE, a corto medio y largo, dado que muchos aspectos de política económica, la exterior, lucha contra paraísos fiscales, reindustrialización europea, etc. etc. mucho de nuestra vida se determina en la UE de la que formamos parte y en la que nosotros decidimos, junto a otros... Estamos en un impasse, mientras graves problemas se pudren. Durante meses, antes y durante las vacaciones, nada esencial cambia, todo sigue su curso en la nueva normalidad

Desde hace un tiempo los resultados de representación parlamentaria no dan un partido nítidamente ganador, ni sumando bloques salen números suficientes para formar una alternativa de gobierno. Los resultados del 20-D anunciaron una larga pausa en la configuración del poder político ejecutivo y legislativo, una etapa de indefinición en salidas políticas en la cual estamos instalados y de la que conocemos fundamentalmente los intentos de responsabilizar mediante acusaciones de unos a otros, para ver si en las siguientes elecciones doblan la rodilla y cambian los números. Los empates es lo que tienen, pueden paralizar. Hemos tocado la tecla pausa.
Resultados electorales. Hemos pulsado la tecla pausa (21-12-2015)

Ni rompemos totalmente con el pasado, ni generamos una alternativa clara de camino nuevo, de futuro. El lío de formar gobierno es mayúsculo, olvídense de la estabilidad, necesaria para encontrar salidas posibles a esta nueva normalidad en que estamos instalados, desigualdad, precariedad, deudas, globalización… independentismo.

La precariedad nos está comiendo, y seguirá, crear varios millones de puestos de trabajo resultará sencillamente imposible, porque las condiciones no se construyen con voluntarismo y discursos emocionalmente perfectos, las ideas de los programas electorales pueden ser buenas, malas o regulares, tanto da, tener razón teórica en política sirve de muy poco, se necesitan fuerzas descomunales para derribar muros y construir caminos y las bases materiales que rodean esta sociedad necesitan enormes cambios para crear puestos de trabajo en Occidente. Lo que sería una tarea hercúlea para una mayoría de gobierno, será prácticamente imposible de realizar para la diversidad de grupos tras el resultado electoral. Por eso cabe la posibilidad de que hayamos pulsado la tecla pausa, para después de unos meses volver a otras elecciones.

Son de poca utilidad las propuestas acertadas, teóricamente, si no se pueden aplicar, si no tienen en cuenta las fuerzas que se opongan, si no tienen en cuenta el resto de factores sobre los cuales hay que interactuar, la globalización y la competencia de los países avanzados tecnológicamente que nos orillan a los españoles, la competencia de los países emergentes que cubren nuestro nivel de desarrollo, la potencia de los mercados que llevan y traen las grandes masas de dinero de unos rincones a otros a velocidades de vértigo siempre sobre la base de encontrar altos retornos en el corto plazo, lo cual requiere posibilidades de beneficio. Estimular la demanda con impulsos públicos es necesario, de cajón, pero insuficiente si no se generan inversiones y éstas no lo harán si no hay expectativas de beneficios y la caída de las tasas de beneficios es un problema grave y serio, imposible de encontrarle salidas a escala país sin acuerdos globales.

Los electores pulsamos la tecla pausa y aquí seguimos, porque los empates de parlamentarios elegidos no permiten mayorías suficientes, al margen de martingalas de culpables malos, malísimos y buenos buenísimos. En la contienda electoral, en las encuestas, pueden cambiar votos de un partido a otro, pero hasta ahora, dentro de la misma acera, los grandes bloques mantienen sus números. Es el electorado español, la gente, y no solo los partidos, quien decide, son los conjuntos de ciudadanos con intereses ideológicos y económicos similares quienes al votar eligen representaciones que numéricamente empatan, sin claros vencedores y derrotados.

Un vistazo a las próximas elecciones del 26-J (31-05-2016)


Estamos inmersos en una crisis de dimensiones colosales y la dispersión de los partidos nuevos y viejos no permite soluciones, las campañas electorales no variarán las bases materiales en las que se asienta la realidad, competitividad mundial, crisis demográfica, contradicciones europeas, deuda mundial, estancamiento secular, pérdida del trabajo, robotización y nuevas tecnologías... Los partidos viven influidos por los vientos cambiantes, la situación tremendamente diversa con gran disparidad de la población española, europea y mundial, que no conforma mayorías como ocurría años atrás. A la enorme debacle económica, que sigue y seguirá por unos años, se une la crisis política, institucional, de sistema de estado, de sistema electoral, la corrupción,… la necesidad de reformas es urgente para quien quiera evitar la ruptura y las cifras no cuadran para dar mayorías de gobierno que puedan acometer las reformas necesarias. Y si no se hacen tengan por seguro que empeorará y mucho la situación económica y política de todos los españoles.

lunes, 29 de agosto de 2016

Viajas y ves la oportunidad de la energía solar

Siempre que salgo de Madrid, igual da que vaya al interior o hacia la costa española, sea norte o sur, este u oeste, me encuentro conduciendo por carreteras que muestran un territorio semidesierto martirizado por el sol, entonces  echo de menos 100 millones de árboles. 

Luego, mirando a lo lejos, en ocasiones observo ‘algunos islotes’ con enormes superficies techadas de edificios industriales, o silos e instalaciones agrícolas, son edificios con gran superficie techada, de diversos tipos de producción agrícola y/o ganadera, incluso industrial, también de almacenaje y transporte. Para empezar en las mismas gasolineras, y entonces me pregunto ¿por qué no hay mayor extensión y utilidad de la energía solar para este país? Dado que somos un país machacado por el sol durante muchísimas horas.

Imagino esos miles de metros de techumbre atizados por un sol inclemente produciendo algo útil, como agua caliente o energía eléctrica, si estuvieran ocupados por placas e instalaciones adecuadas. Sin contaminación, ni siquiera visual. Supuesto una política de impulso a todo el territorio, al ampliar el mercado, sus costes se reducirían considerablemente, permitiendo enormes pasos de avance a la tecnología española en relación con el resto del mundo. -Todavía somos uno de los pioneros mundiales en energía solar, a pesar de la gran caída durante la crisis-.

Energía autónoma, sin dependencias externas, limpia, sin contaminar a nada ni nadie y con capacidad para producir y satisfacer necesidades locales, sin  necesidad de transporte, lo cual implica pérdidas ocupación de espacios, encarecimiento, dependencia... Estamos entre los países de cabeza en el desarrollo tecnológico de estas energías alternativas, las diferentes solares, deberíamos aprovechar la oportunidad de la crisis para dar un empujón y extenderla por tantos polígonos industriales, explotaciones agrícolas y ganaderas y grandes edificios como tenemos diseminados por nuestra amplia geografía.

Es cierto que quizás todavía no ha llegado su desarrollo pleno para ser totalmente operativa y rentable, pero si no se apuesta por ella nunca llegará su momento. Sí, tiene subvenciones y eso la encarece, pero todas las energías en España están subvencionadas, incluida la producción hidroeléctrica que usa del agua común de todos por graciosas concesiones franquistas, y a partir de aquí el resto, que pagamos al mayor precio de producción de las mas ineficientes, así que instalaciones ya amortizadas hace muchísimos años cobran su producción a precios altísimos gracias a estas desviaciones de precios o subvenciones encubiertas.

Ninguna otra fuente de energía puede ser tan autónoma, recuerden ustedes que el mito de la autonomía de la energía nuclear oculta la necesidad de uranio que producen otros países al tiempo que necesita un proceso de enriquecimiento para obtener plutonio, del que carecemos y tienen otros países altamente especializados, al igual que son otros quienes tienen los almacenes adecuados para almacenar residuos.

Son las mismas cosas que observé y pensé hace años. 

sábado, 27 de agosto de 2016

Cosas en las que pienso al viajar. Plantar 100 millones d árboles

Ya lo escribí en 2011, pero este año tengo las mismas sensaciones.

Las carreteras españolas necesitan muchas más gasolineras de las que hay. Por alguna razón, que no son los intereses de conductores y viajeros, puedes conducir muchísimos kilómetros sin encontrar una en el lateral de servicio de la via principal, no verás una salvo que salgas de la ruta hacia algún pueblo fuera de la carretera general, a veces desplazándote kilómetros, lo cual genera problemas de tiempo, de cambio de ritmo en la conducción al cambiar de carreteras y de aumentos de confusión para entrar y salir de la general, por tanto aumentan los riesgos.

La campaña de la DGT que promueve descansar cada dos horas no tiene sentido si no hay lugares adecuados para ello, y no lo son secarrales sin sombra alguna en los que no puedes asearte ni entrar al w.c., al margen de la seguridad. Y esto ocurre en todas las carreteras generales, están faltas de un punto de atención, de descanso, de seguridad, de referencia, como puede ser una estación de servicio no necesariamente de una gran compañía.

España necesita plantar 100 millones de árboles 


España es un país semidesértico en gran parte de su territorio, necesitado de muchos árboles, y rápidamente, que frenen la subida del desierto del Sahara, que pongan freno al desgaste de las tierras, que ayuden a sostenernos algo mejor en la lucha contra el cambio climático. Supongo que saben ustedes que la producción de vino está subiendo a los países del norte de Europa, desde el Reino Unido a los nórdicos Finlandia o Noruega, están produciendo buen vino y empiezan a hacerlo a gran escala. Hasta hace poco, era un privilegio del Mediterráneo.

Si algún lector pensó que la cifra de 100 millones de árboles son muchos, le invito a reflexionar sobre unos pocos números. En España hay redondeando, 8.100 municipios, si se destinaran 12.000 árboles de media a cada uno de ellos llegaríamos a los 100 millones. Hay municipios por la inmensa península que carecen de sombras y necesitarían en los núcleos de población, en plazas y accesos unos cuantos cientos miles de ellos. En cuencas y riberas de los ríos pueden plantarse otros cuantos decenas de miles. Caminos, zonas de descanso de carreteras, zonas industriales, montañas y páramos necesitarían decenas de miles. Unas cuantas decenas de miles de ellos son necesarios desde hace mucho tiempo en las zonas de descanso de las grandes carreteras española, tengan o no gasolineras.

En cada viaje por carretera a cualquier punto de España, fíjense bien y podrán ver enormes extensiones de tierras sin un solo árbol. Las Castillas son enormes extensiones semidesérticas. Hay necesidad y sitio para cientos de millones. Sin tocar las tierras labradas, vean la cantidad de caminos de labranza o de paseos de pueblitos sin una sola sombra, miles de árboles podrían orillarlos. Alrededor de las casas de labranza, en los alrededores de los pueblos, en zonas industriales…

Taludes de las carreteras aceptarían centenares de miles, zonas montañosas abiertas para las autopistas, puentes y cambios de rasantes sin sombras les vendría bien para sujetar suelos unas cuantas decenas de miles. Piensen ustedes cuando vean un árbol triste y solitario al fondo, al pasar con el coche, que allí mismo cabrían 20 por lo menos, donde vean 40 pueden convivir 400. No se olviden de montañas barridas por incendios, sin fronda, o colinas y repechos semidesérticas.

Su cometido ya lo saben. Limpiar el aire, apoyar las sombras para reducir algo el calor de los mortales contribuyendo a reducir la producción de frío por medio de generar calor y gastar energía con aires acondicionados, contribuirían a asentar suelos y humedales, generar o mantener ecosistemas,(los ecosistemas nos mantienen/mantenemos mutuamente) provocar transpiración, mejorar la estética visual, elevar un punto o más, la calidad de vida. Por descontado, lo citado tiene una vertiente económica indirecta, pero también tienen un componente directo, tanto en producción de las especies, como en la reforestación, incluso muchos pueden utilizarse con fines industriales o agrícolas.

Total, una tontería. Pero, en serio viajen ustedes a cualquier parte y miren por las ventanillas la enorme desolación y dureza del paisaje. Y el desierto subiendo cada año.Y los incendios.

miércoles, 24 de agosto de 2016