viernes, 22 de febrero de 2013

Los mercados son campos de batalla. 5


 Los mercados son campos de batalla, de confrontación de intereses incluso enfrentan distintas visiones del capitalismo

Por supuesto cualquier actividad la realizan individuos, en el mercado también, las decisiones, las reglas,… las ejecutan personas, -por tanto en el, hay capitalistas-, la diferencia entre la decisión individual capitalista y el mercado está en la multiplicidad de intereses enfrentados, y en los mecanismos de organización y decisión, en su globalidad, tanto en las consecuencias de sus acciones cuanto en la captación o capacidad de aglutinar los múltiples y diversos capitales financieros en pocas manos –si, también de trabajadores y jubilados, autónomos y pequeña burguesía, clases medias nuevas emergentes y tradicionales occidentales- y su inmediatez, la fuerza de intervención global en el instante, -imprescindible la informática, la conexión global de internet, elemento nuevo surgido a finales de siglo-

Nunca en el mundo hubo tal capacidad de intervención, global, concentrada, inmediata, con tal capacidad de influencia integradora, o destructora, -nunca hubo tal capacidad de destrucción económica global, siempre existió posibilidad de destruir, pero no tanta, ni tan rápidamente ni tan descontrolada, similar a la diferencia entre la capacidad destructiva de las armas tradicionales y el armamento atómico que pasó a otra dimensión-  Por eso son el campo de batalla donde todos los poderes quieren influir y controlar los nuevos equilibrios de poder que se definan tanto nacionales como trasnacionales, como mundiales.

Diferente uso de conceptos, mercados-capitalistas, porque definen realidades distintas, con tendencias nuevas que se muestran en la diversidad de fuerzas en lucha, a las que recientemente se suman los ultramillonarios y nuevas clases pudientes en países emergentes, así como sus gobiernos, en su enorme capacidad de explotación interna, acumulación de divisas y ahorro planetario, diferencias en los mercados por la profusión de objetivos de cada individuo, corporación o grupo de los que intervienen, de cada capitalista o de cada institución colectiva, bancos, fondos, compañías de seguros, gobiernos… todos operan en ese campo de batalla. Hay diferencias entre un concepto y otro, -capitalistas, mercados- que explican realidades distintas, con el de capitalista, refiriéndose a individuo, es imposible explicar lo que hoy representan los mercados financieros. Ítem mas, los cambios producidos en el sistema capitalista mundial a finales de siglo pasado, capitaneados por el capital financiero y utilizando los mercados globales, están abriendo una nueva era al sistema, con bastantes diferencias respeto del pasado. La crisis actual se configura como parteaguas, precedida de las anteriores contracciones de fin de siglo –crisis asiática, punto com...-

Los mercados son un inmenso campo de batalla para dirimir intereses diversos e intentar desviar –apropiarse de- riquezas de unos a otros sectores, de unas regiones a otras, de unos países a otros. Los spread con Alemania -la prima de riesgo- realmente suponen un desvío de riqueza española hacia otros lugares, que aquí los capitales nacionales por la correlación de fuerzas interna están repercutiendo en los más débiles. La pérdida de competitividad de sectores de producción española en relación a otros de países emergentes, supone trasvases de riqueza de un lado a otro, representativo de una batalla de intereses entre países que se manifiesta en sectores de capital, trabajadores y población en general. La globalización afecta directamente a todos, y las fuerzas de esta batalla desarrollan su pelea en los mercados financieros, moviendo capitales que impulsan industrias o las arruinan. Los mercados suenan siempre a pluralidad de intereses enfrentados, a diversidad de fuerzas en lucha, suenan a permanente contradicción, con mayor o menor organización, nunca me suenan a singularidad de un individuo, o una corporación.

Los mercados financieros se alejan de la producción de mercancías, tienen su propio mundo en el que crean dinero y acumulación de ganancias y se alejan cada día más de la economía real, mientras los capitalistas pueden estar vinculados a la economía productiva, tal como la imagen de burguesía, antaño vinculada a la fabricación y venta de mercancías. Las contradicciones entre economía financiera y real son cada vez mayores, y entre sectores distintos de capital, lo cual crea la necesidad de intentar comprender las diferencias entre unos y otros sectores que han dado un vuelco gigantesco a las relaciones globales de este mundo que habitamos haciéndolo enormemente complejo y enrevesado.

PD. Sobre el cuadro. Tomado de ‘The financial crisis inquiry’

CRECIMIENTO DE LA BANCA. En EEUU no existe un sistema bancario tipo español, con limitaciones tan grandes a la entrada de competencia, así que hay un sistema en al sombra, entidades parabancarias que realizan algunas operaciones en los mercados financieros y que crecieron como la espuma. 

Recuerdo que el Trillón USA es el equivalente al Billón europeo. Como el billón USA son mil millones europeos. A pesar de todo las cifras son gigantescas y su crecimiento del 90 al 2000 doblaron su capacidad, ambos, y del 2000 al 2005 volvieron a doblarla, en la mitad de tiempo.

Sistema de Banca, tradicional y en la sombra
La financiación disponible a través del sistema bancario en la sombra creció fuertemente en la Década de 2000, superando el sistema bancario tradicional en los años previos a la crisis.

NOTA: la financiación bancaria Shadow incluye papeles comerciales y otros préstamos a corto plazo (banqueros aceptaciones), repo, préstamo de valores netos, los pasivos de los emisores de valores respaldados por activos y valores del mercado monetario mutuo financiar los activos.

jueves, 21 de febrero de 2013

Capitalistas. Mercados. Dos conceptos diferentes. 4





















El  importe nocional,  es el principal o nominal del contrato. La sombra clara es el valor bruto de mercado de los derivados OTC en circulación (OTC= Over The Counter , mercado extrabursátil no regulado)

El cuadro está tomado de ‘THE FINANCIAL CRISIS INQUIRY REPORT’, al que hice referencia en ‘Arian seis’ 31de enero de 2011. Es otra vista del gran crecimiento de los derivados que supone una frontera de cambio por el salto cualitativo en el sistema financiero en este comienzo de siglo y una de las causas de la crisis. Todo lo cual está generando un cambio en los equilibrios que existían entre el poder económico y político a escala mundial y a escala nacional.

Mercados: Pluralidad y diversidad, de intereses y fuerzas…continuación

Los fondos soberanos: (18-06-11)

Son fondos de inversión propiedad de un país, relativamente nuevos actores en el panorama económico global, porque aunque nacen por los setenta en EEUU con las rentas del petróleo de Alaska, es en estos últimos años cuando están cobrando alto protagonismo. Constituidos o dotados con las rentas, por ejemplo, del petróleo, de exportaciones determinadas, de reservas de monedas extranjeras, de privatizaciones, etc. son fondos de inversión controlados por gobiernos, a través de sus gestores como todos, que invierten en deuda soberana, compran participaciones empresariales, bancos en quiebra o cajas de ahorros.

China tiene tres de los mayores del mundo, como en todo, el gigante apuesta a lo grande, entre los tres gestionan activos cercanos al billón de dólares. Con ellos invierten en empresas chinas y occidentales y en deuda soberana de otros países. Significativas son las inversiones en EEUU. Como era de esperar los vinculados al petróleo de Oriente están en los primeros puestos, el de Abu Dabi probablemente sea el mayor del mundo de dimensiones comparables a los tres chinos juntos, también los encontramos en Arabia Saudí y Kuwait de dimensiones algo menores al de Noruega, como el de Singapur. Uno de los mayores es el de Noruega, con activos gestionados de unos 400.000 millones de euros, equivalentes a casi la mitad del PIB español, pues bien hace pocos días saltaba la noticia de que este fondo había comprado durante el año pasado gran cantidad de deuda española, desinvirtiendo de la griega y pasando a la española, llegando a tener unos 3.500 millones de euros de la misma, lo que significaba gran peso en su cartera, era el 6º valor importancia. Parece que el fondo soberano ruso, también incorpora deuda española a su cartera. Y probablemente también un chino.

Compran deuda española por el atractivo de su alta rentabilidad, la cual ha subido estos días repentinamente, o dicho de otra forma lo que a ellos les beneficia es lo que a nosotros nos perjudica, si la rentabilidad sube para ellos, el precio de venta será menor, nos costará más pagar intereses por nuestros préstamos. Rentabilidad que ellos miden en función del riesgo esperado, parece que asumible por estos fondos soberanos, que confían en que pagaremos, o eso es de lo que trata de convencerlos el Gobierno y Presidente en tantos viajes de últimos tiempos. Para aquellos defensores del paradigma de la explicación a través del neoliberalismo, constato dos aspectos contrarios de la misma realidad, que ambos se producen sin poder precisar de forma nítida su contenido de clase ya que puede arruinar a unos países globalmente y enriquecer a otros. Arruinar a empresas y bancos españoles y enriquecer a clases medias noruegas, chinas o árabes de Oriente Medio.

El problema para el capitalismo liberal, defensor acérrimo del mercado, es que estos fondos con capital público, propiedad de estados, controlados por gobiernos, están comprando de todo en la economía globalizada y desregularizada (no totalmente) en estos tiempos de crisis compran deuda pública y empresas, bancos y cajas, salvando de la quiebra a algunos de los gigantes protagonistas de estos años, de tal manera que esas empresas privadas serán controladas por gobiernos de otros países.

Así, mientras unos privatizan a diestro y siniestro, otros aumentan lo público a la misma velocidad, pespunteando las fronteras de la economía cada vez menos claras, porque, ¿lo público, al servicio de quién? y según en donde, ¿qué funciones tendrá? De manera que si a lo anterior sumamos las guerras comerciales, la guerra de las divisas, no es de extrañar el aumento de los nacionalismos y los intentos de aumentar el proteccionismo, con la cascada de políticas populistas. Por cierto la carrera de armamentos en Asia es colosal, y también en Sudamérica. 


miércoles, 20 de febrero de 2013

Capitalistas. Mercados. Dos conceptos diferentes. 3

Mercados: Pluralidad y diversidad, de intereses y fuerzas…
El protagonismo en esta época de globalidad, lo tienen los mercados financieros, a ellos me refiero generalmente cuando utilizo la expresión los mercados, ya que son estos, con mayor propiedad que los capitalistas individuales, quienes compran o rechazan la deuda soberana, financian o niegan créditos a los capitalistas privados y a grandes corporaciones,  arrinconan y presionan a gobiernos y empresas, influyen poderosamente en la deuda pública y la privada, condicionan tanto a estados como a empresas y capitalistas particulares.

El concepto de mercado contiene entre otros componentes, el de capitalista individual, mientras que en el concepto capitalista no entra el de mercado. Dentro de los mercados hay capitalistas, al mismo tiempo que otros agentes, pero dentro del capitalista no hay mercados. Evidentemente ambos pueden interactuar, pero los mercados son un nivel diferente de fuerza e influencia sobre el mundo, que por ejemplo, pueden derribar la eurozona, lo cual se hace difícil aceptar como logro individual de un capitalista por muy poderoso que sea. Grandes sumas de capital mundial son movidas de un lado a otro por intermediarios financieros, procedentes de riqueza acumulada por fortunas privadas, o excedentes puntuales o acumulados de corporaciones, o de gobiernos productores de materias primas, o en emergentes explotadores de mano de obra interna, incluidas grandes sumas ahorradas por trabajadores de muchos países y metidas en bancos como depósitos, o en fondos de inversión.

Los mercados financieros globalizados son una nueva dimensión del sistema capitalista mundial, difíciles de dominar por gobiernos -que representan intereses de capital- o por instituciones o autoridades políticas y económicas mundiales, ni siquiera son controlados establemente por un cartel, o grupo de poderosos. Lo cual no impide que puedan influir en ellos, que intenten torcer en su favor la dinámica del momento, pactar y adaptar precios y cantidades, aprovechar coyunturas para lanzarse a por sectores con debilidad para apropiarse de ellos, o simplemente destruirlos, para eliminar competidores.

Los agrupamientos de empresas capitalistas, pueden ser controlables por unos pocos capitalistas, individuos poderosos o corporaciones, los gigantescos mercados financieros son entes incontrolables de manera estable o habitual, en los que sin duda pueden influir los grandes poderes, estados y corporaciones, pero difícilmente controlar al mismo nivel que hasta hace poco se controlaba un cartel, monopolio… Los capitalistas son individuos propietarios del capital, a pesar de lo cual nos hemos ido acostumbrando a los nuevos capitalistas no propietarios directos, sino gestores de grandes corporaciones que en muchas ocasiones no llegan a tener la propiedad ni siquiera de un 1% del capital del banco o corporación, -ejemplo Santander o BBVA, Telefónica…- . Tienen el usufructo pero no la nuda propiedad.

En los entramados de gestión y decisión de los mercados financieros podemos encontrar trabajadores con altísima capacidad de decisión inmediata –trabajadores de alta gama si quieren, pero no propietarios de capital ni directores de corporaciones- trabajadores, gestores, que intermedian y pueden gestionar miles de millones de dólares en minutos, que pueden invertir aquí o allá, y tomar decisiones en un instante sobre volúmenes de capital superiores a los de un monopolio, o al PIB de la mayoría de países del mundo, gestores que influirán en la ruina de sectores enteros de producción regional de alimentos o materias primas, lo cual dará enormes ganancias o pérdidas, por ejemplo a millones de trabajadores jubilados alemanes que tienen sus ahorros en los fondos de inversión que gestione dicho individuo que puede arrinconar momentáneamente el mercado del trigo, suficiente para que millones de personas en decenas de países sean arrojados en manos de hambrunas.


Para según qué cuestiones prefiero utilizar el concepto capitalistas o el de mercados. En alguna ocasión puedo aceptarlos como coincidentes, pero en la mayoría, para mí, representan realidades distintas. Podríamos decir en un primer nivel de aproximación que mientras los mercados son instituciones colectivas, lo cual representa agrupamientos de múltiples intereses e individuos y de organizaciones, corporaciones, empresas, instituciones, fondos, bancos, y hasta gobiernos representados directamente, a través de los fondos soberanos o de sus bancos centrales, etc., los capitalistas los identifico más como individuos, que se pueden agrupar, o no, dado que al utilizar el plural hablamos de varios. 

lunes, 18 de febrero de 2013

Capitalistas. Mercados. Dos conceptos. A cada cual lo suyo. 2



Mercados hay de muy diversos tipos desde la antigüedad, no son un invento reciente, ni siquiera capitalista, aunque este sistema los instaura como su eje central. Los intercambios de mercancías y servicios en un entorno colectivo, con ciertas reglas y organización, se conocen desde hace muchísimo tiempo, incluso los recientes mercados de futuros nacen ya hace 150 años, en 1848, en Chicago, EEUU, en los que se compraban, por ejemplo, cosechas enteras antes de recolectarse, fijando precio sin conocer exactamente calidad, demanda futura, precios futuros...

Quizás convenga acotar un poco el sentido del debate, que para mí se circunscribe a nuestra realidad actual en la cual la utilización del concepto, mercados, tiene casi siempre un adjetivo implícito que solemos omitir, financieros. Las referencias serán a los mercados financieros en general, a pesar de que cuando hablamos de ellos nos referimos a realidades diversas, como los mercados de dinero, los interbancarios donde compran y venden su dinero los bancos; mercados de divisas, compraventa de monedas país; o los mercados de opciones y futuros; de acciones con las conocidas bolsas donde empresas y capitalistas privados se financian y compra venden participaciones empresariales; o los mercados de bonos mucho mayores que los de acciones, en donde se invierten enormes sumas de fondos de inversión de todo tipo en títulos, en realidad préstamos, a grandes corporaciones privadas y administraciones públicas,…

Salto cualitativo en la globalidad. Aumenta el Poder Financiero

Durante mucho tiempo las tasas de ganancia de la banca y otros sectores tendían a ser iguales. Como decía Marx si un sector obtuviera muy superiores ganancias a otros, los capitales se desplazarían, tendiendo en el medio plazo a igualar nuevamente las tasas de ganancia. Eso es lo que muestran los estudios en EEUU, que recogen los gráficos, una similar tasa de beneficio históricamente. Pero, en la última década del siglo XX las tasas del sector financiero se disparan creciendo a más el doble que otros sectores hasta explosionar la crisis. –Por cierto ahora vuelve a crecer con nuevo impulso por encima del resto de sectores-. A finales de la II Guerra Mundial en EEUU el peso del sector financiero representaba menos del 3% del PIB, ahora representa 3 veces más. La importancia del capital financiero aumentó considerablemente creciendo en todo el planeta las transaciones financieras de forma desmesurada y muy por encima del crecimiento del comercio mundial cada vez con menores controles, cada vez mas importancia de los mercados financieros y mayor separación de éstos con la economía real.

En los primeros años de este siglo si el comercio mundial creció un 140% los flujos de capital lo hicieron por encima del doble, llegando a representar un volumen equivalente a 70 veces el PIB mundial. Gigantescas cifras de dinero se mueven por el mundo, pudiendo provocar catástrofes globales o regionales, como en el sudeste asiático a finales de siglo XX, tanto por  entradas masivas de capitales generadoras de burbujas y desequilibrios inmensos, cuanto por sus salidas.

A finales del siglo XX, la fiebre de la titulización se extendió por el sistema financiero occidental, todo producto se soportaba en títulos que se vendía al final en trocitos en los mercados secundarios de bonos, las carteras de préstamos de los bancos se agrupaban y vendían en paquetes, ya no solo se financiaban con cédulas hipotecarias soportadas en la rentabilidad de las hipotecas, ahora se vendían  carteras de miles de préstamos hipotecarios, con lo que miles de millones de euros salían de sus balances y entraba dinero fresco para continuar la fiesta del crédito. Al descargar sus balances reducían riesgos, que compraban otras sociedades, quienes titulizaban y troceaban los títulos vendiéndolos a particulares e instituciones. En España lo hacían, pero en EEUU se vendía y volvía a revenderse una y otra vez, sin soportar los posibles riesgos de impago que eran minimizados. Todavía se produce un salto cuantitativo y cualitativo en los mercados financieros que nos traen hasta la crisis actual, es la explosión de los modernos mercados de derivados, como los CDS cuyo crecimiento aplasta toda dimensión y descontrol anteriormente conocido.

PD. En el cuadro ya famoso, que publicó The New York Times, se aprecia la nueva realidad, el salto cualitativo experimentado por los mercados financieros, se ve el enorme crecimiento y dimensión en nada comparable con el pasado incluido el más reciente, que han tomado los CDS, en relación a otros productos financieros. Ya en este siglo.

El otro cuadro sobre las titulizaciones realizadas por la eurozona, que serán siempre menores que las de la City o EEUU, y que aún  así, muestran el crecimiento de instrumentos, títulos, bonos, papelitos, que abastecen los mercados financieros, independientemente de que estén dentro o fuera de balance.

sábado, 16 de febrero de 2013

En aquellos tiempos... Febrero de 1974







Estos documentos, no solamente son recuerdos para mucha gente, también son aportaciones sociológicas al conocimiento de aquellos tiempos. Por ejemplo vean las condiciones de trabajo y salarios, de una fábrica, que como el metal eran una punta de lanza de la clase obrera.

Las 280 ptas diarias de un peón actualizadas según el INE hasta hoy serían unas 4.153 ptas diarias que equivalen a 24.9 € dia, que por 30, darían unos 750 € mes. Siempre redondeando.

Las 303 ptas diarias de un oficial 1ª, actualizadas según el INE, hasta hoy serían 4.494 ptas. díarias, que
equivalen a 27 € dia y que por 30 días del mes arrojan un salario mensual de 810 euros.

Entonces, a comienzos de 1974, tenían 24 días de vacaciones y 43 horas de trabajo semanales.

Si ustedes se fijan en la página 2 los testaferros, gesdtores, o capitalistas españoles, el abanico salarial de los grandes gestores, entonces era denunciado por ser 11/1, cobraban once veces más que un  obrero. Eso traído al día de hoy supondría un salario menor a 110.000 € año, el equivalente al que cobra uno de los alcaldes mejor pagados. Y muy por debajo, pero bastante por debajo, de lo que se llevan los grandes gestores y capitalistas actuales de corporaciones, bancos, etc.

En definitiva, los salarios obreros habían mejorado un poquito, en algunos casos, en la mayoría de ellos ahora, están volviendo a situarse 30 años atrás, pero la remuneración de los de arriba ha subido no a 11 veces, sino a 20, a 100 y hasta 200 veces más.  No les quepa duda. Ese desmadre de los de arriba tiene mucho que ver con la crisis actual.

jueves, 14 de febrero de 2013

Capitalistas. Mercados. Dos conceptos. A cada cual lo suyo. 1


Hace pocos días, mi antiguo y joven colega Miguel-Felipe dejó un comentario en relación al asunto de la aportación democrática por parte de los rojos, una de las frases abrió la puerta a otra reflexión, en este caso, sobre el tema de los mercados y los capitalistas, lo cual es de agradecer. -No pretendo que se interprete que las opiniones de Miguel son contrarias a las mías, las suyas estimulan mi curiosidad y recuerdos de otras lecturas por la red, y las aprovecho para aclararnos-

Mi posición de partida queda reflejada en escritos sobre la crisis, -por ejemplo ‘La crisis económica III’, y ‘La deuda es mucho más que deuda’ etc.- en ellos mantengo como seña de identidad diferenciadora respecto a otros, que uno de los hilos conductores de la situación que vivimos, es la complejidad, la diversidad de intereses, entre sectores de capital, grupos económicos y sociales, entre países, las contradicciones en cada problema y alternativas, la multiplicidad de fuerzas en lucha en cada proceso,… No me resultan explicaciones suficientemente válidas aquellas que simplifican excesivamente haciendo aparecer posiciones lineales, lo cual lleva a una identificación de trincheras limitando los campos a solo dos bandos. Un ejemplo resumido de mis posturas lo pueden ver aquí.

Miguel-Felipe escribió lo siguiente:

"Pues sí que eran demócratas, lo que no eran partidarios era de que el poder se les diera es decir a los capitalistas, hoy diríamos muy finamente a los mercados. Eran demócratas que querían el poder para el pueblo."

Me pareció interesante el asunto de aclarar la definición porque la mayor precisión en los conceptos permite comprender y definir mejor la realidad, por consiguiente debería ser de mayor utilidad para actuar sobre ella intentando transformarla. En este sentido referenciar todo  con un mismo término, querer explicar todo lo que ocurre de la misma manera, no me resulta de utilidad, encerrar demasiadas cosas en capitalistas, y pretender explicar la diversidad existente con el mismo concepto, dejará obligatoriamente fuera otros muchos aspectos y hurtará explicaciones que pueden aportar mayor claridad al funcionamiento del sistema y mejor comprensión de la realidad concreta y actual que nos toca vivir. Máxime si en los últimos decenios se producen tal acumulación de transformaciones globales, que provocan un salto cualitativo, alumbrando realidades extremadamente diferentes en el funcionamiento del sistema capitalista.


''Para entender mejor los mercados financieros, prefiero imaginármelos como masas de dinero agrupadas en conjuntos de instituciones que controlan unos gestores que invierten y actúan en algún lugar con cierto orden. Masas de dinero, que aportan las grandes fortunas, los ricos y empresas, pero también millones de personas, jubilados británicos, estibadores alemanes, prejubilados españoles, obreros industriales franceses, etc. etc. Todos ellos con intereses diversos, aportan ahorros para que los rentabilicen múltiples instituciones financieras, además de miles de bancos y compañías de seguros, con miles de fondos de inversión, -no solo de riesgo, of course, hay de variados tipos-, instituciones distintas con intereses diferentes, que administran ingentes cantidades de dinero, que se reúnen y actúan en un lugar hoy planetario, la mayoría de veces, a través de bolsas. 

Los intereses de millones de individuos están administrados por unos cientos, o miles de gestores, habitualmente jovencitos, en ocasiones funcionarios estatales (en los fondos soberanos), que dirigen las decisiones sobre cientos de miles de millones de dólares y euros, o yuanes, todos con la finalidad de conseguir mayores réditos para sus operaciones, en función de los diferentes riesgos. Para altas rentabilidades especulan constantemente, al alza y a la baja, la esencia del mercado financiero, aumentando los riesgos no solo de los partícipes, también de monedas y países enteros.''


''Me dices en tu crítica que: Algunas pistas sobre la inconsistencia de tu texto, es que unos renglones antes escribes las siguientes frases referidas al capital: “Los intereses de millones de individuos están administrados por unos cientos, o miles de gestores,… todos con la finalidad de conseguir mayores réditos para sus operaciones.” 

Esas frases están referidas a los mercados, a los ahorros depositados por millones de personas y cuyos intereses, los de sus ahorros, administran unos pocos gestores. No hay contradicción en tales frases sino intento de explicación de detalle, de mercados y capital, que no son conceptos equivalentes, de intereses sobre capitales y ahorros que tampoco es equivalente a intereses genéricos de la vida de individuos. El dinero que tengo o tienes y tienen tus amigos familiares etc. metido en planes de pensiones, está administrado por estos gestores que lo mueven en el mercado sin que ello sea homologable a pensar que mueven mi vida, tu vida, o la de tus amigos. De todas formas trataba de definir los mercados, y su diversidad, si tienes una mejor definición yo te la copio ya mismo.''

Miguel-Felipe, también escribió lo siguiente que amplifica el reto: "Sobre lo de Mercados y capitalista. Cierto que podemos matizar, pero el capitalista como algo "más personalizado" se pierde en buena medida (pero no es absolutamente despreciable, porque hoy todavía sigue teniendo su importancia tanto en las fortunas personales-familiares como en gestores) desde la configuración del capital financiero y el monopolismo y más cuando son los estados los que actúan como capitalistas ultra-clásicos (no hablamos ya solo de lo que llamábamos capitalista de estado, también por ej. de los fondos soberanos). En fin el problema no es el nominalismo sino el funcionamiento de los mecanismos. Y más problema todavía como decía el otro es que además de explicar el mundo, habría que transformarlo y eso..."

Continuará…
PD. El cuadro muestra el distinto peso en la economía de EEUU del capital industrial, clásico burgués, y el capital financiero, con mayor peso de éste último dentro del conjunto de la economía en las dos décadas finales del siglo XX.

miércoles, 13 de febrero de 2013

El empleo es lo importante



El cuadro está tomado del trabajo del PSOE, 

''Propuesta para un acuerdo político y social frente al desempleo masivo'' 

Abajo reproduzco un artículo de Xavier Vidal-Folch publicado por El País sobre propuestas para generar empleo.

Qué hacer para crear empleo.  XAVIER VIDAL-FOLCH 31 ENE2013

Lo más urgente para crear empleo es evitar que se destruya. La reforma laboral ya ha demostrado que no lo logra. Al revés, agrava la sangría. Necesita torniquete. Hay que darle los retoques indispensables, de modo que los despidos sean el último-último instrumento de cualquier ajuste: tras agotar las reducciones salariales (y de otras rentas) y las reducciones de jornada, copiando el kurzarbeit alemán o austriaco (que cuestan algún dinero público). Todo ello bajo el signo de la negociación.
Inmediatamente después se necesita un plan de choque. Un plan que evite confiar a ciegas, como ahora, a una etérea recuperación futura, y que la facilite. Aunque sea insuficiente, aunque contenga errores: un plan, medidas, acción. Quizá algo parecido a la Propuesta para un acuerdo político y social frente al desempleo masivo presentada el domingo por los socialistas (www.psoe.es). La propuesta tiene enjundia. Así lo apuntó Duran Lleida: "No compartimos todo lo que propone el PSOE, pero con seis millones de parados estamos obligados a hablar y a tomar decisiones, Rubalcaba puede contar con nosotros", tuiteó.
Y así lo endosó la ministra Fátima Báñez, al hacer suya, 24 horas después, una medida estrella del plan, la tarifa plana (50 euros) de cotizaciones sociales a los nuevos autónomos/emprendedores.
La propuesta tiene más tela. Postula invertir para aumentar la demanda, y con esta, el empleo: crear un Fondo Público para la Financiación de empresas, por 20.000 millones, en 2.013; transformar el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y establecer otros mecanismos de fomento a la exportación, la rehabilitación energética de la vivienda, y la industria. Y políticas activas de empleo, reciclaje, empleo juvenil y FP, eso que la Unión Europea (UE) reclama cada día.
Lo más destacado, y lo más discutible, es ese fondo de 20.000 millones. Destaca porque su enorme cuantía da relieve al carácter dramático del problema y lo sitúa como prioridad pública, al enarbolar una solución con cifra costosísima de conseguir. Por ello, bravo. Pero a la vez es discutible. Puede lindar con lo populista porque en esta etapa de consolidación fiscal, por mucho que se flexibilice el calendario de la austeridad y esta se haga menos obsesiva, apenas hay dinero. El PSOE debe tener calculado de dónde saldría. Debería especificarlo. Por ello, interrogante.
Quizá una fuente pueda y deba ser Europa. Los países periféricos siguen al límite, sin apenas margen para destinar dinero a la inversión para el relanzamiento. Su único alivio procederá del Norte.
Pero para pedir/exigir a Europa, España debe antes aprovechar lo que ofrece la UE. La cumbre del 19 de octubre detalló el Pacto por el Crecimiento y el Empleo impulsado por François Hollande, por un montante de 120.000 millones. Como concretaba su conclusión (EUCO 156/12), el Banco Europeo de Inversiones (BEI) ampliaría capital en 10.000 millones, elevando su capacidad de prestar (50.000) en otros 60.000 durante tres años, que podrían incluso triplicarse. El BEI amplió capital el pasado día 8. ¿Ya le ha presentado el Gobierno proyectos para que los financie? ¿O alguna idea de colaboración con el ICO o con la banca privada para financiar pymes desde más cerca que Luxemburgo?
La Comisión se comprometió entonces a reprogramar los 55.000 millones disponibles del presupuesto de fondos estructurales y ayudar a los socios a "orientarlos en mayor medida al crecimiento y el empleo". ¿Los ha reorientado el Gobierno?
Para entonces se habían adjudicado ya 100 millones-piloto de "obligaciones para la financiación de proyectos", y otros 130 millones debían movilizarse al inicio de 2.013: ahora. ¿Cuántos proyectos ha colocado España en ese programa? En el pleno del Congreso del 31 de octubre —diario de sesiones, número 70, www.congreso.es—, Mariano Rajoy no concretó respuestas a Rubalcaba en esos capítulos, ni a Duran cuando sugirió explorar un acuerdo para destinar parte del dinero disponible del rescate bancario a crédito empresarial.
Algo se puede hacer para "crear condiciones". Para poner pistas de despegue que faciliten la creación de empleo. Milagros, no. Medidas, sí. Pero hay que querer.