jueves, 6 de febrero de 2020

Corrupción. (3) Comparativa. La evasión fiscal

Comparativa internacional de corrupción: La evasión fiscal.

Otra vía de investigación para poner en contexto el peso mundial de la corrupción española, es la evasión fiscal -otra vía fueron los mercados financieros-. En este asunto, nuevamente nos encontramos movimientos de cifras cuantiosas, billones de dólares son escondidos en paraísos fiscales para no pagar impuestos, defraudados principalmente por grandes corporaciones, empresas transnacionales, multi millonarios mundiales… Paraísos fiscales, que practican el secreto bancario, situados entre otros, en países democráticos, no en España, lo cual no les merma a esos países empatía a su testada calidad democrática. Los mayores vehículos utilizados para la transformación, blanqueo y evasión de capitales, son los grandes fondos de inversión y los grandes bancos de inversión, o banca personal, suizos, holandeses, belgas, franceses, alemanes, y del Reino Unido, además de los de EEUU, China y Rusia.



Los principales países en este sector otra vez vuelven a ser aquellos que tenían alta alfabetización hace 200 años, aquellos que desarrollaron sistemas financieros complejos y con alta capacidad económica global. Naturalmente los especialistas en esta tarea, requieren de amplias redes de profesionales expertos, en los países de las centrales bancarias y en los países de origen de las fortunas mundiales, además de políticos y reguladores tan corruptos como los defraudadores. Recientemente el profesor Joel Slemrod, de la Universidad de Michigan, menciona un estudio que indica que el 0,01% más rico de los países escandinavos evade el 30% de su renta y riqueza, supuestamente los países con menor percepción de corruptos, en este sector actúan como todos los que tienen dinero. Y puesto que estamos hablando de evasión, de ocultación al fisco, a gobiernos y a pueblos, entenderán que los datos que se transmiten por la percepción pública de corrupción fiscal no serán tan significativos como las otras formas de corrupción que afectarán al mundo político, con nítidos intereses en mostrarlos para perjudicar a los rivales.



Mientras los políticos y las instituciones se ponen en  primera línea para que les tiremos huevos, la mayoría de los grandes culpables de la crisis quedan ocultos, a salvo de nuestras iras quedan promotores, constructores, analistas, banqueros, corporaciones y bancos españoles, y alemanes y franceses,… y los grandes evasores fiscales, mil millonarios, apellidos tradicionales, y algunos políticos como demuestran las extraordinarias informaciones publicadas por ‘Tax Justice Network’, de las que iremos volcando datos. Su blog también hay que leerlo. -Con la traducción simultánea es sencillo-. La foto de portada es de la página de ICIJ.

Durante toda la historia de la humanidad, los poderosos han acumulado riquezas, aplastado, explotado, reprimido, eliminado, etc. etc. solamente después de la Segunda Guerra Mundial, los estados europeos –no en la España de Franco- comienzan a poner en marcha políticas socialdemócratas que impulsan el estado de bienestar. Esta conquista es tan reciente, que en el caso español se impulsa tras la muerte del dictador, solo tiene 35 años, desde la Transición.

Las políticas socialdemócratas, teorizan y ponen en marcha políticas fiscales para redistribuir la riqueza y mantener el estado de bienestar, -sanidad, educación, pensiones, salario social…- Por tanto, la evasión fiscal a gran escala, la economía sumergida… son actividades relativamente nuevas en un mundo que pretende cobrar impuestos para mantener el estado de bienestar, son una reacción de los poderosos que trata de reequilibrar los poderes político-económicos salidos de los equilibrios de postguerra mundial. Los paraísos fiscales, antiguamente no existían en la forma y tamaño tal como los conocemos, porque no eran necesarios para los poderosos que acumulaban lo que les venía en gana sin dar cuentas al pueblo. Otra cuestión son las luchas de poder entre ellos mismos, y los consiguientes trasvases económicos, pero nunca hacia el pueblo llano.

Hoy los mercados financieros, son el elemento diferenciador con el pasado, la transición entre aquella sociedad posterior a la Segunda Guerra Mundial y la actual, por su organización y funcionamiento son utilizados y una de las razones de los reequilibrios de poder mundial que se están produciendo. La globalización impulsa estas actividades sumergidas y de evasión y solo globalmente podrán ser frenadas. O reequilibradas, ningún estado nacional tiene capacidad por sí solo para resolver los problemas globales.  




Tax Justice Network ha publicado información sobre los países, personas y empresas que más dinero evaden y llevan a paraísos fiscales. 

Su investigación, como muestra la imagen, está causando ataques de nervios en los gobiernos e instituciones y está llamada a producir reacciones y modificar conductas. A pesar de que funcionan desde 2003, es ahora, con la gravedad de la crisis cuando sus investigaciones resultan espectaculares para la opinión pública.



Vean sus enlaces facilitados desde ayer en ‘Arian seis’, o estos informes ‘The Price of Offshore Revisited’ -la imagen de la derecha es de este primer informe, la de abajo es del siguiente- e ‘Inequality: You don’t know the half of it’ en los que aparecen multimillonarios evadiendo impuestos de montones de países no siempre reconocidos como ricos, siempre hay explotadores que acumulan riqueza en todas partes. Desde luego no están todos, ni mucho menos, pero es destacable el enorme volumen de economía mundial que está fuera del control fiscal legal.



La evasión fiscal, el blanqueo del dinero de las drogas, comercio de armas, trata de personas, etc., sería impensable fuera realizado sin la complicidad de la gran banca internacional, que, apoyada en la globalización e inmediatez de los mercados financieros, es pieza clave de este caudal de delitos junto con los paraísos fiscales, propiciando más que en ningún otro momento de la historia el abanico de desigualdades. No piensen solamente, en los grandes bancos de inversión norteamericanos como Bank of América, Goldman Sachs, JP Morgan y Citibank que ofrecen estos servicios, están implicados los grandes bancos de muchos países, así como las Instituciones de Inversión Colectivas con sus grandes fondos de inversión, entre los más destacados europeos están UBS y Credit Suisse, Deustche Bank, además de los anteriores.


Entre los ultra ricos, no solo piensen en países desarrollados, están también China, Rusia, Corea, Brasil, México, Venezuela, Argentina…

Si piensan en cifras, sueñen con lo más alto que puedan, ya que estiman que en los paraísos fiscales hay una suma de riqueza financiera entre una horquilla de 20 y 30 trillones de dólares –trillones americanos BILLONES de dólares en la nomenclatura europea- la parte baja de la cifra equivale a la suma del PIB de EEU más Japón. La parte alta de la misma sumaría los PIB de China y EEUU. Los individuos super ricos, tienen además de en paraísos fiscales, otras formas de acumulación de riqueza en activos reales, por ejemplo, propiedades, en sus países.




El informe que están difundiendo ahora, poco a poco, está elaborado bajo la dirección de James Henry, un gran experto, ex alto jefe de la consultora McKinsey, una de las de mayor prestigio mundial, por tanto con amplios conocimientos de manejo e interpretación de cifras de instituciones globales como el FMI, Banco Mundial, Banco de Pagos Internacional, Naciones Unidas, OCDE, bancos centrales, etc. etc. con la participación de grupos de periodistas, e investigadores variados profesionalmente que facilitan información reservada, o secreta de la mitad de los países del mundo, cruzando datos secretos y oficiales.



La gran evasión planetaria descubierta por TJN, está exponiendo al público 130.000 registros sobre personas y/o empresas, de casi todos los países del mundo, aparecen 4.000 estadounidenses, 45.000 de China, Taiwán, Singapur y otros países del sudeste asiático, aparecen políticos, empresarios, militares, magnates, dictadores… 

también funcionarios gubernamentales de Azerbaiyán, Rusia, Canadá, Pakistán, Filipinas, Tailandia, Mongolia, de algún país africano, además de lo que citaba ayer -no solo piensen en ricos y desarrollados, metan también China, Rusia, Corea, Brasil, México, Venezuela, Argentina-. Como es lógico, irán desvelando historias sobre la investigación durante un tiempo, poco a poco.

El resultado ha sido posible, gracias a una organización estructurada desde 2003, con objetivos claros, sin ánimo de lucro y apoyos internacionales de voluntarios, y gracias al trabajo de los últimos 15 meses del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, -pertenecientes a más de 40 países- y de un buen número de colaboradores anónimos que trabajaban en entidades financieras vinculadas a paraísos fiscales, que llegaron a robar hasta dos millones y medio de documentos, para que un equipo de analistas, bajo la dirección de James Henry, exjefe de McKinsey, clasificara, analizara e hiciera públicos algunos resultados.

La realidad actual, una vez más, empuja a tomar medidas globales, internacionales, porque las medidas nacionales serán claramente insuficientes, lo cual quiere decir que cada país tiene obligación de hacer su trabajo, pero, además, que en la UE deben tomar políticas conjuntas, a pesar de la oposición del Reino Unido bajo cuyo paraguas se cobijan varios de estos paraísos fiscales. Francia ha empezado con grandes movimientos, con su presidente poniendo la cara, entre otras cuestiones porque aparecen dos altos políticos vinculados al Gobierno y dos grandes bancos, BNP y Crédit Agricole.

Aquí en España, -aparte de Tita Cervera, por ahora- el Gobierno, ni respira con el caso Bárcenas y Gürtell, como para esperar algo más que visitas de los inspectores de Hacienda a los montadores de casetas de la Feria de Abril, las Fallas, o los pequeños comercios y autónomos. Pero no piensen que no se conocen defraudadores, a la larga lista de los políticos que van saliendo, no olviden la lista publicada por The New York Times de hace meses, -sí, figuraba Botín- ni la gran cantidad de datos facilitados por Hervé Falciani, exempleado del HSBC (Hong Kong & Shanghai Banking Corporation) que 'arrampló' con 130.000 registros de cuentas bancarias evasoras entregados a las autoridades europeas y españolas, con las que la Hacienda española está trabajando en parte,-parece que ha recuperado unos 500 millones de los más de 6.000 millones que dicen abarca los casi 700 nombres españoles, entre los cuales hay vinculados con Gürtel y el PP- aunque no han publicado sus nombres. Es de suponer que dicha lista también fue entregada a la gente de Tax Justicie Network.

Conocer los documentos, la respuesta mundial a la gran evasión, la pueden seguir aquí. –Pasen la primera pantalla, tiene acceso libre-.


Quienes son 'Tax Justicie Network', según escriben ellos mismos:

TJN es una organización británica independiente creada en 2003.
 Se dedica a la investigación de alto nivel, análisis y promoción en el ámbito de los impuestos y la regulación. Trabajamos para analizar y explicar el papel de la tributación y los efectos nocivos de la evasión fiscal. 

Nuestra red incluye:
§  Académico;
§  Contadores;
§  Las organizaciones de desarrollo y organizaciones no gubernamentales;
§  Economistas;
§  Los grupos religiosos;
§  Los profesionales financieros;
§  Periodistas;
§  Abogados;
§  Interés público y los grupos;
§  Los sindicatos
§  Otros
Nuestros objetivos fundacionales son:
§  para elevar el nivel de conciencia sobre el secreto mundo de las finanzas offshore ;
§  promover las relaciones entre las partes interesadas en todo el mundo, especialmente entre países en desarrollo;
§  para estimular y organizar la investigación y el debate ;
§  para fomentar y apoyar las actividades de campaña nacional e internacional.
En particular se pretende:
§  promover más campañas locales por la justicia tributaria, especialmente en los países en desarrollo;
§ proporcionar un medio a través del cual las cuestiones fiscales de justicia pueden ser promovido dentro de los organismos multilaterales, como las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional [FMI], la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico [OCDE] y la Unión Europea.



   
Mapa mundi de los paraísos fiscales, no existen en España, sí en varios otros países occidentales con alfabetizaciones avanzadas en el Siglo XIX. Tax Justicie Network editan periódicamente actualizado un índice sobre el secreto financiero, en el cual presentan un ránking de países con mayor secreto, en relación a sus estudios y metodología que explican en la página ampliamente. En el primero que publicaron en 2009, aparecían 60 países y en el último unos cuantos más, si entran en la página cuya imagen y enlace tienen arriba encontrarán un cuadro del ránking de 2011, entrando en el cual se puede obtener información sobre cada país. A continuación, publico una lista del primer ránking del año 2009.

Destacan que: la cifra que mueven fuera de la legalidad puede estar en torno a 1.6 a 2 billones de dólares anualmente, lo cual supondría unos 250.000 millones de dólares de impuestos evadidos; que los paraísos fiscales no son solamente pequeños países, los grandes están en primera línea con zonas oscuras -La City, en el Reino Unido, o Nevada y Delaware en USA...- y las corporaciones financieras son la pieza clave del secreto bancario. Como no podía esperarse de otra forma, quienes mueven los mecanismos de los mercados financieros serán lógicamente quienes mejor podrán llevar y traer y esconder grandes volúmenes de capital, por sí mismos en operaciones exclusivamente financieras, o utilizando el comercio mundial de mercancías y materia primas del que desvían flujos a través de modificaciones en precios de transferencias.  La gran evasión y el fraude no solo se produce por la utilización de fondos del terrorismo, droga o comercio de armas, que por supuesto encuentran su mejor caldo de cultivo en el secreto financiero.

La globalización financiera es la piedra angular de estos procesos de acumulación, lavado, blanqueo, ocultación y evasión de dinero. Los controles necesarios e impedimentos legales que se quieran regular, amén de extremadamente difíciles de lograr por cualquier partido político o gobierno nacional, serán prácticamente imposibles de realizar a escala país al margen de instituciones globales, o cuanto menos regionales. En nuestro caso, en la UE, lo tendrá dificilísimo de aplicar, por la oposición enconada del Reino Unido, que protege su paraíso fiscal londinense de la City, y su montoncito de islas, así que las fuerzas que lucharan por la regulación financiera deberían cargar las fuerzas en aplicarlo primero en la Eurozona, amén de homogeneizar impuestos y la lucha contra el fraude fiscal, la exigencia de información bancaria en la zona, normas y supervisión bancaria comunes...



  
En el último ‘Índice de secreto financiero, 2018’, la lista de los principales países implicados, en orden de mayor a menor, son: Suiza, Estados Unidos, Islas Caiman*, Hong Kong, Singapur, Luxemburgo, Alemania, Taiwan, Dubai, Guernsey*, Líbano, Panamá, Japón, Países Bajos y Tailandia. Aclaran que, si la red de Gran Bretaña (*) se evaluara en conjunto, figuraría en la cima. -sin duda será uno de los aspectos que más desarrollarán tras el Brexit tratando de convertirse en el mayor paraíso fiscal del planeta-. España figura hacia la mitad de la tabla de 112 países, es decir con pocas leyes y/o prácticas de protección de informaciones bancarias que posibilitan mayor corrupción y blanqueo de capitales comparado con los países mencionados y con menos secretismos, o  protecciones al delito fiscal, por debajo, de Francia, Irlanda, Austria, Italia, Noruega… por citar solo los socios de la UE.

Los ricos no pagan impuestos. (17 abril 2013)


Sigo utilizando las informaciones de 'Tax Justicie Network', me parecen relevantes para el debate dado que muestran diferentes vias de la corrupción viejuna comparada con la actual del capitalismo siglo XXI, como se puede apreciar en algunos párrafos del libro que editan de libre acceso 'Hacednos pagar impuestos si podéis' :

‘’En marzo de 2005 la Red por la Justicia Fiscal (TJN) publicó los resultados de una investigación que demostraba que 11.5 billones de dólares de la riqueza personal de individuos ricos se mantienen en los centros financieros extraterritoriales. Además, para reducir al mínimo los impuestos o para evitar pagarlos, una proporción grande de esta riqueza se gestiona en unos 70 paraísos fiscales. Si las rentas de esta riqueza patrimonial pagasen impuestos en los países donde residen esos individuos ricos o donde obtienen sus riquezas, la recaudación tributaria adicional disponible para la financiación de servicios públicos y para la inversión en todo el mundo estaría en torno a los 255,000 millones de dólares anuales.

Más del 50 por ciento de los patrimonios totales en efectivo y en los títulos cotizados de los individuos ricos de Latinoamérica se considera que se encuentran en centros offshore. En el caso de Oriente Medio esta cifra se eleva al 70 por ciento.

En segundo lugar, la capacidad de las corporaciones transnacionales para estructurar su comercio y sus flujos de inversiones mediante sociedades filiales ficticias en paraísos fiscales extraterritoriales, les dota de ventajas significativas en materia de impuestos sobre sus competidores centrados en los mercados nacionales. En la práctica, este tratamiento fiscal sesgado favorece a los grandes negocios en detrimento de los pequeños, el negocio internacional sobre el nacional, y el negocio establecido desde hace mucho tiempo sobre el reciente. Como la mayoría de las empresas en el mundo en
desarrollo sencillamente son más pequeñas y más recientes que las
del mundo desarrollado y están más enfocadas ordinariamente hacia
el mercado nacional, nos encontramos que este sesgo intrínseco al
sistema fiscal favorece generalmente a las grandes multinacionales
del Norte sobre sus competidores nacionales en los países en vías de
desarrollo.

Tercero, el secreto bancario y la prestación de servicios de fiducia
que proporcionan las instituciones financieras globales que operan
en los centros extraterritoriales, proporcionan una cobertura segura
para el lavado de dinero sucio de los beneficios delictivos, de la
corrupción política, del fraude, la malversación, del tráfico ilegal de
armas y del narcotráfico global. La carencia de transparencia en los
mercados financieros internacionales contribuye a que los negocios
occidentales extiendan la globalización del delito y el terrorismo, el
soborno de funcionarios mal pagados y el expolio de los recursos por
las empresas y las élites políticas. La corrupción amenaza claramente
el desarrollo; y son los paraísos fiscales los que facilitan el blanqueo
de capitales de los beneficios ilícitos de la corrupción y de todos los
tipos de transacciones comerciales ilícitas.

Cuarto, la economía extraterritorial ha contribuido a la creciente
incidencia de la inestabilidad de los mercados financieros que puede
destruir el sustento de los países pobres. Los centros financieros
extraterritoriales se utilizan como conductos para las transferencias
rápidas de capital financiero dentro y fuera de las economías
nacionales, que pueden tener un efecto altamente desestabilizador
en operaciones del mercado financiero. Para proteger sus economías
contra la inestabilidad financiera, muchos países en vías de desarrollo
tienen que mantener grandes reservas en divisas fuertes. Estas
elevadas cuantías de las reservas son un gasto que pocos países en
vías de desarrollo pueden permitirse; pero disponen de pocas
alternativas ante la carencia de un acuerdo internacional sobre otras
medidas más eficaces para reducir la volatilidad del mercado.

La carencia de un marco global que desaliente la fuga de capitales y
la evasión fiscal agresiva por parte de las corporaciones
transnacionales, ha dejado tambaleándose a los sistemas tributarios
nacionales. Las legiones de planificadores fiscales que funcionan
mediante paraísos fiscales son capaces de trazar círculos en torno a
los funcionarios de los países en vías de desarrollo que
constantemente tropiezan con la falta de transparencia y de
cooperación del sector de los servicios financieros. Los abogados,
consultores, auditores y banqueros abusan de su estatus profesional
para facilitar el comportamiento dañino y antisocial simplemente por
los elevados honorarios que pueden ganar trabajando en paraísos
fiscales. Su actitud hacia la democracia y la sociedad en general fue
resumida perfectamente por un asesor fiscal británico que en 2003
decía a la prensa que “no importa qué legislación esté vigente; los
asesores y los abogados le darán siempre la vuelta. Las normas son
normas, pero están para saltárselas”.

 El valor de la riqueza extraterritorial

‘’Resulta difícil obtener datos sobre el valor de las fortunas mantenidas en offshore, extraterritorialmente, porque ni los gobiernos ni las instituciones financieras internacionales parecen ser capaces de conseguirlos o no quieren investigar el alcance global de los paraísos fiscales.

El Banco Internacional de Pagos (BIS en siglas inglesas) registra los depósitos bancarios por países. Según sus estimaciones, en junio de 2004 unos 2,7 billones de dólares estaban en offshore del total de 14,4 billones de dólares en depósitos bancarios. Esto significa que se mantiene
extraterritorialmente un quinto de todos los depósitos aproximadamente.

Pero, esta cifra se refiere solamente al dinero en efectivo, excluyendo los restantes activos financieros como valores, acciones y obligaciones y el valor de activos tangibles como propiedades inmobiliarias, oro e incluso
yates registrados en la extraterritorialidad, así como las participaciones en entidades de estos paraísos fiscales. Todos estos activos son controlados ordinariamente por sociedades offshore o extraterritoriales, fundaciones y fideicomisos; estos últimos ni siquiera están registrados ni mucho
menos se les exige que presenten informes anuales de cuentas. Por lo tanto, la realidad es que se desconoce y es muy difícil de determinar el valor de estos activos.

En 1998, el Informe sobre Riqueza Mundial de Merrill Lynch/Cap Geminis estimaba que un tercio de los patrimonios de los individuos acaudalados * se mantiene extraterritorialmente. Según su Informe más reciente, en 2002/3 el valor de los activos de estos ricos con activos financieros líquidos de un millón de dólares o más, ascendía a 27.2 billones, de los cuales 8,5 billones de dólares (el 31%) estaban en la extraterritorialidad. Y esta última cifra va aumentando en 600,000 millones aproximadamente al año, por lo que la cifra actual se eleva a los 9,7 billones de dólares.

El Boston Consulting Group (BCG) en su Informe de la Riqueza Global para 2003 publicó una estimación ligeramente inferior, que estimaba en 38 billones de dólares los patrimonios totales de los individuos acaudalados en depósitos en efectivo y en títulos cotizados, que se desglosa por
región geográfica de origen como sigue:

Hay un tercer modo de estimar el valor de los activos líquidos extraterritoriales. Los datos publicados en un Informe por la sección de investigación del Grupo de consultoría global McKinsey & Company, muestran que el capital financiero global total ascendió a 118 billones de dólares en 2003’’

lunes, 3 de febrero de 2020

Corrupción mucha, pero... (2) Comparativa mercados financieros


Comparativa internacional de corrupción: Los mercados financieros

… el propósito de este libro es análogo al estudio de Uslaner y Rothstein en cuanto a relacionar determinadas cuestiones de la época contemporánea española con los problemas actuales.
Creemos que la falta de libertades del siglo XIX, los bajos niveles de alfabetización, la enorme desigualdad…están fuertemente relacionadas con los altos niveles de corrupción actuales y la baja calidad de la democracia. Eso nos lleva a pensar que la solución a muchos de estos problemas, y en concreto a la corrupción, no pasa por anunciar y publicar el enésimo código ético o ley anticorrupción, sino por transformar la sociedad…
‘C de España’ pág 276

La corrupción se debe denunciar para intentar poner remedios que la reduzcan o, para avivar la supuesta baja calidad democrática de la España actual y luchar por asaltar los cielos. Mi intención al escribir sobre corrupción obedece al primer supuesto, creo que la democracia española puede mejorarse, pero partiendo de la realidad actual, hoy está situada entre los primeros eslabones de la cadena mundial, como más adelante veremos. El criterio de los autores de ‘C de España’, parece ser el segundo, mantienen la tesis de baja calidad de esta democracia, relacionada con nuestra historia, que pasa por el franquismo y ‘el régimen del 78, como si lo español contuviera una ‘naturaleza especial’, y encontrará solución en una revolución, ‘no pasa por anunciar y publicar -medidas concretas- sino por transformar la sociedad’.

No, España no es el país más corrupto del mundo. La afirmación es soportada en dos líneas de investigación, el mundo financiero y la evasión fiscal, vinculadas a la globalización, o para ser más preciso, a la forma que adopta el capitalismo del siglo XXI. Estos caminos serán de mayor importancia cuanto más desarrollados sean los mecanismos financieros del país en cuestión, coincidentes con los países más desarrollados, en general occidentales que tuvieron altos valores de alfabetización en el siglo XIX. Tendrán mayor peso también, cuanto mayor presencia global tengan las corporaciones y/o individuos mil millonarios, por mayor concentración de riqueza, en general en los países occidentales, a los que se añaden con el cambio de siglo Rusia y China y algún país emergente. Me permitirán sugerir para tratar estos aspectos de enormes transformaciones del capitalismo en el Siglo XXI, mi trabajo ‘El poder delos mercados. Y los españoles’.


La tesis que mantengo es que la nueva normalidad, el capitalismo del Siglo XXI, las cifras de corrupción vinculadas a las operaciones financieras son gigantescas, -muy superiores a lo que puedan ser los casos españoles citados habitualmente por la prensa- En esta etapa de Globalización, las prácticas generadoras son fundamentalmente desarrolladas en los países con altos niveles de alfabetización en el siglo XIX, Reino Unido, EEUU, Alemania, Holanda, Suiza… Demostrada está su capacidad de inserción global mundial, su peso económico financiero, su capacidad para elaborar nuevos productos y estrategias e imponerlas en los mercados mundiales, su dominio de los entramados comerciales y financieros, bancos, fondos de inversión, bolsas de valores. 

‘En España ha existido tradicionalmente una democracia de baja calidad, consecuencia de unos poderes fácticos muy fuertes, sobre todo económicos’. ‘C de España’. Pág 330.

En ‘El poder de los mercados’ señalo las referencias a la crisis de 2008, a los nuevos mecanismos económicos, productos y funcionamiento de los mercados financieros, y particularmente al papel de los derivados, a su inmensa cuantía y difusión.  En el texto pueden encontrar datos e ideas que apoyan la tesis de la gran importancia de los mercados financieros y su operativa corrupta, capaz de derribar el sistema económico global. Naturalmente hacer tambalearse el sistema mundial solo pueden realizarlo las más fuertes economías del planeta, contando con la moneda mundial de referencia, el dólar, que afecta a todo el mundo, incluida China el mayor tenedor de deuda en dólares, -segunda moneda de referencia el euro-. Los gigantes económico financieros, los poderes fácticos muy fuertes, sobre todo económicos’, según expresión del libro citado, debiendo entender, según su criterio, que en esos países citados más arriba, existirá también una democracia de baja calidad consecuencia de unos poderes fácticos muy fuertes, sobre todo económicos’, como en el caso de España, aplicando el mismo criterio. Dicho lo cual, si esas democracias fueran de baja calidad, no destacaría negativamente la española al compararse con ellas. Si la tesis fuera acertada, pondría en duda la importancia de España en los lugares de cabeza de corrupción mundial.

La investigación realizada en EEUU sobre la explosión de la crisis, dio lugar al documento de conclusiones, ‘The financial crisis inquirí report’ publicado en 2011, el cual aporta cifras de la implosión, cuyo volumen en billones de dólares pudieron tumbar la economía mundial, afectando a varios cientos de millones de personas y en cuantía increíblemente superior a la que pueda acumularse de corrupción española en estos últimos 200 años. Para contextualizar las cifras, recuerden que el PIB español estaba en torno a 1.1 billones de euros, hoy 1.3, mientras que el mercado de CDS superaba los 62 billones de dólares. Comprenderán que considerando esta realidad resulta poco riguroso afirmar que la corrupción española sea de las mayores del mundo. En ‘El poder de los mercados. Y los españoles’, escribí lo siguiente:

El volumen de mercado de los CDS es gigantesco, dimensión en nada comparable con el pasado, incluido el reciente, representa una cifra superior al producto bruto mundial, como muestra el famoso cuadro que publicó ‘The New York Times en febrero de 2008’, extraordinariamente superior al que mueve la bolsa de Nueva York, o los mercados de préstamos hipotecarios, o el mercado de bonos del Tesoro estadounidense, y no están regulados. A finales de 2001 los mercados CDS tenían un valor de 920.000 millones de dólares, a finales de 2007 pasaron a ser de 62 BILLONES. Los CDS pasan al asalto de los derivados en 1994, -según Lanchester- cuando el equipo de swaps de J.P.Morgan, en una reunión de fin de semana tiene el objetivo de buscar un producto nuevo y rentable…



Los CDO –Obligaciones de Deuda Colateralizada, mejor traducido como Obligaciones Garantizadas por Deuda- son derivados que en general tienen como subyacente el valor de paquetes de bonos de riesgo -ABS, Asset Backed Securities, bonos respaldados por activos, de rango comercial y MBS, Mortgage Backed Securities, bonos respaldados por hipotecas. Recuerden: securities, títulos, bonos-. Ahora hipotecas basura, cada bono puede contener cientos de préstamos, agrupados en un fondo y se emiten ‘papelitos’, CDO, que son vendidos también en el mercado internacional, por lo que dinero externo a corto financia la burbuja hipotecaria a largo. Un CDO además de ser un montón de bonos hipotecarios BBB, o porciones de bonos distintos, también puede ser un paquete conteniendo solo otros derivados CDS, en este caso llamado sintético. Lo que hace es redistribuir el riesgo de impago de ese lote de préstamos en diferentes niveles problemáticos, asegurando mejor recuperación de lo invertido en un nivel que en otro, en teoría no todos los niveles o pisos entrarán en riesgo al mismo tiempo, ¿en teoría?, precisamente lo normal es que así ocurra, puesto que todas las hipotecas basura son muy parecidas. Se venden riesgos y no créditos que son el subyacente, por tanto, el dinero que se paga no es el monto total del préstamo, sino menos, porque realmente se está apostando y no comprando deuda. En el paquete de préstamos no todos ellos son homogéneos en riesgos, se emiten agrupados por tramos en función de la supuesta calidad, A buena o B mala, con preferencias definidas de cobro a los compradores en casos de impago de los prestatarios. Multipliquen las mezclas de derivados que se los ocurra en la proporción que quieran y en cada gran banco y tendrán algo aproximado a lo que sucedió.

El resultado final es un paquete que mezcla riesgos, difícil de determinar, que se distribuye masivamente, en el cual las agencias de rating tienen un papel esencial para su venta, ya que dependerá de la calificación, dieron la mejor, cuando los paquetes tenían masivos préstamos de dudoso cobro. La ventaja para los bancos era que al tener AAA no eran activos inmóviles, no computaban por su alta consideración de seguridad y liquidez, eran rentables y no limitaban la posibilidad de ampliar créditos, incluso aceptadas por el banco central endosadas como garantía, tomaban créditos a tipos preferentes para conceder más créditos a tipos mayores. Una locura de facilidades, la banca crea dinero por el crédito, en este caso dinero bueno del dinero malo. Un nuevo y lucrativo negocio se abrió para los grandes bancos si convencían a las agencias de rating para modificar sus calificaciones de las torres de hipotecas basura de triple B a triple A. Y vaya si lo consiguieron. La operación se reordenaba varias veces, siempre agrupando pocos buenos con muchos malos y poniendo la mejor nota para venderlos como buenos y por tanto caros, así que eran necesarios muchos malos baratos para continuar el negocio de venderlos como buenos. Se abrió la petición a los prestamistas, que no solo eran bancos, para fabricar subprime a gran escala y venderlas a los grandes de Wall Street.

En 2006 las ventas en corto, especulativas, en 3 días por J. Paulson fueron de 25.000 millones de $, se super-forró. Cifra similar a los recortes españoles en 2010/11/12, citado por M. Lewis ‘La gran apuesta’. En el 2000 el valor de este mercado era de 275 millones de dólares en el 2006, las ventas en corto, llegó a cerca de 5 BILLONES de dólares, citado por J. Lanchester en ¡Huy!…       

Recuerden que el tsunami financiero de la crisis generado/explosionado en EEUU, se traslada a Europa vía derivados a través de fondos de inversión, e importantes bancos alemanes, holandeses franceses y británicos, que a su vez los trasmiten a los españoles y la banca del resto de los países, Grecia, Portugal e Italia. La corrupción de la banca alemana, que coloca y distribuye esos productos derivados, titulizaciones de hipotecas, etc. probablemente no figure en los estudios de corrupción española, pero tengan por seguro que su importancia en miles de millones de euros es muy superior a la posible suma manejada por corruptos españoles. Otra cuestión son las ayudas tapaderas de las élites del norte de Europa a sus bancos, entre las cuales destaca un conveniente silencio respecto a su corrupción porque su quiebra está relacionada con su práctica. Silencio que resulta imposible mantener en los análisis financieros y en las cotizaciones de bolsa de esos grandes bancos, que los muestran desplomados como prueba de su cercanía a la quiebra que salvaron las ayudas de sus gobiernos.

Joaquín Estefanía escribió el 29/11/09 ‘’La banca, todavía. ‟, en el cual destaca que: El director del FMI ha vuelto a llamar la atención sobre los problemas de la banca mundial porque los bancos no hayan reconocido todavía en sus balances la mitad de las pérdidas que tienen. Dice que el FDIC en EEUU, equivalente al Fondo de Garantía de Depósitos español, señala la existencia de 500 entidades con problemas graves para ser intervenidas y vendidas a precio de saldo, en lo que va de año han quebrado 124 bancos. Dice que Reino Unido y Alemania, han nacionalizado bancos, han gastado, a escondidas, miles de millones en sujetarlos, y que pueden sufrir miles de millones de pérdidas adicionales.


En ocasiones el volumen de las cifras de los grandes monstruos financieros aleja tanto la perspectiva que tiende a creerse que hablamos de otra cosa diferente a la corrupción entre personas, corporaciones e instituciones, pero entiendan que ninguna entidad podría colocar y distribuir esos productos derivados citados anteriormente, sin un enorme panel de corruptos vinculados: empresas de rating que califican como excelentes, bonos, que saben son basura, de alto riesgo etiquetándolos como sin riesgo, AAA, lo hacen porque les paga el mismo banco que pide la calificación, que luego usará para vender fraudulentamente a particulares y fondos de inversión, quienes compran altos porcentajes de sus carteras en función de dichas calificaciones; analistas que clamarán en sus consejos por lo bien que está el mercado de la vivienda, que nunca caerá y siempre sube engañando a la gente; inversores que buscan muy altas rentabilidades a sabiendas de que algo no funciona cuando dan duros a pesetas y que recolocan los títulos, revendiéndolos por 2ª, 3ª, 4ª vez…; opinadores en medios, sobornados, que hablan de que todo va bien o de lugares/productos de segura expansión y oportunidad de beneficios, tapando las anomalías, por ejemplo, lo ocurrido en los meses previos a la implosión, que el subyacente suba cuando cientos de miles de hipotecas dejaban de pagarse y miles de casas eran abandonadas entregando las llaves a los bancos; políticos que no legislan, porque el mercado se regula solo, o que sobornados miran para otro lado; a veces de buena fé, erróneamente aplican políticas que fomentan burbujas sin resolver los problemas que pretendían; economistas asesores públicos, y/o privados, que no analizan realidad de mercados y/o de productos, o que callan ante sus resultados facilitando la venta de bonos sin valor a altos precios; financieros que necesitan colocar su dinero fuera de mercados conocidos de baja rentabilidad, para tener altos beneficios necesitan prestar grandes cantidades de dinero, por tanto buscan miles de demandantes de créditos, ofreciendo casas por hipotecas, olvidando los obligados estudios de riesgos, a miles de emigrantes por ejemplo, aunque sepan que no podrán pagar las hipotecas, ellos luego venderán esos préstamos a los bancos creadores de bonos; autoridades económicas y reguladores de mercados que mirarán para otro lado dejando que los grandes bancos se auto-regulen; compañías de seguros que no cubrirán las pólizas, no dotarán los riesgos que aseguran por si éstos cayeran -sucedió con los CDS, protección frente a impago de bonos, por impago de hipotecas-; empresas constructoras, inmobiliarias, ayuntamientos, territorios, estados,  gobiernos, bancos centrales, propietarios de suelo, colocadores de hipotecas… Mayor explicación sobre el subyacente la encontrarán en mi escrito ‘Hipotecas basura, subprime, bonos,securitización’.

viernes, 31 de enero de 2020

Corrupción española, mucha. (1) Pero contextualicemos.


La corrupción en España. No es más intensa ni mayor que otras

Evidentemente corrupción hay en todas partes. Pero en España su intensidad ha sido y es mayor, propiciada por la ocultación, la falta de transparencia, la propaganda y un sistema judicial con problemas de independencia. Además, llueve sobre mojado pues ha sido una constante en la Historia de los dos últimos siglos, sobre todo durante los cuarenta años de franquismo y los cuarenta de democracia que siguieron.
La corrupción parece inundarlo todo y también la percepción que de ella tienen los ciudadanos… ‘C de España’, pág 24.

La idea genérica que transmite la primera frase no parece necesitar de apostillas o matices, siempre hubo, y hay, corrupción, explotación, represión, en todo momento y todo lugar, definido por esos nombres u otros significaron cosas parecidas en todo sistema social y/o económico, fuera esclavismo, feudalismo, capitalismo, socialismo… pero, de pronto se descuelga en la segunda frase una conclusión no demostrada en este libro que se comenta, actitud que salpica el trabajo, la afirmación de la segunda frase es una de las señas de identidad del autor o autores, previa y colateral al desarrollo de los casos concretos de corrupción en España que se relatan en el libro. Implica un cierto determinismo histórico, poco riguroso con los hechos concretos.

Denunciar la corrupción española, para luchar contra ella, es tarea que está fuera de duda, -algunos de mis escritos sobre corrupción- sus causas y prácticas habituales deben ser denunciadas para combatirlas con acciones concretas, leyes, educación, juzgados, etc. existen suficientes propuestas de estudiosos del asunto que son aplicables con mayor o menor esfuerzo de manera inmediata. Pero ello no debe suponer aceptar que la corrupción, en España, su intensidad ha sido y es mayor, y parece inundarlo todo, dando a entender que somos destacados mundiales en lo malo, entre otras razones porque sosteniendo esa postura se entorpece su combate. La exageración destroza la crítica por apartarla de su racionalidad, la falta de rigor aleja a individuos que habría que convencer para combatir, además se dificulta, porque se anexan las ideas de: esto no tiene remedio, hay que hacer la revolución, asaltar los cielos, cambiar el sistema capitalista… ideas que, ante la espera de destrucción del edificio existente y posterior construcción de uno nuevo, paralizan y arrinconan la lucha por lo concreto aquí y ahora. -Ante un desperfecto en los desagües de un piso, en la bajante general, mejor es arreglarlo que esperar a derribar el bloque de 120 viviendas y construir otro nuevo. –

Sobre el nivel de corrupción en España, y las ideas del libro ‘C de España’, se puede lanzar otra mirada y contraponer ideas críticas sustentadas en varias líneas de argumentación: 1) Lo que indican los datos comparativos con otros países. 2) En la comparativa internacional de corrupción, prestar atención a los mercados financieros 3) En la comparativa internacional de corrupción, atender la evasión fiscal. 4) Contextualizar la corrupción del pasado internacionalmente. 5) Mirada a la corrupción en un país federal, nacionalismo español y otros nacionalismos periféricos. 6) Economía sumergida, grado de implantación y comparaciones internacionales.

1.- Los datos indican que no estamos entre los países de mayor corrupción

Según el informe de Transparency 2017, España ocuparía el puesto 42 de 180 países, lo cual la sitúa entre los países del primer cuarto, con tres cuartas partes de países más corruptos por detrás; en el año 2000 ocupaba el puesto 20 de 90 países; en el año 2012 ocupó el puesto 30 de 174 países. Respecto a la comparativa con los países occidentales, sugiero la lectura de los siguientes apartados antes de dejarse vencer por nuestro ancestral complejo de inferioridad.

De acuerdo con el trabajo realizado por ‘Regional Studies’, ‘Regional Governance Matters: Quality of Government within European Union Member States’: -http://www.tandfonline.com/loi/cres20-. En cuanto a la calidad de los gobiernos de la UE, España estaría situada en la mitad de su baremo de puntuaciones, puesto 13 de 27.

Los indicadores del Banco Mundial sobre la gobernanza para 2012, ‘Control de corrupción’ sitúan a España con un percentil de 82 sobre el mejor de 100 entre los datos de 215 países o territorios. Así la definen: ‘’ La gobernanza consiste en las tradiciones e instituciones por las cuales se ejerce la autoridad en un país. Esto incluye el proceso por el cual los gobiernos son seleccionados, monitoreados y reemplazados; la capacidad del gobierno para formular e implementar efectivamente políticas sólidas; y el respeto de los ciudadanos y el estado por las instituciones que gobiernan las interacciones económicas y sociales entre ellos.’’ Los indicadores Mundiales de Buen Gobierno informan sobre 6 grandes aspectos con múltiples variables cada uno, de más de 200 países o territorios, entre 1996 y 2018, siendo las siguientes: Voz y responsabilidad; Estabilidad política y ausencia de violencia; Efectividad del gobierno; Calidad regulatoria; Imperio de la Ley; Control de corrupción.


Muchos corruptos. Muy pocos corruptores. (28 octubre 2014. ‘Arian seis’)


Todo se inunda de corruptos en los medios de comunicación, que nunca muestran a los corruptores. La verdad hay momentos en que uno grita ‘paren el mundo que me bajo’, pero ante la insistencia de la prensa en mostrarme casos, personajes y personajillos del mundo político, mi educación intelectual me obliga a plantearme preguntas más allá de la evidencia, porque dudo mucho de que la esencia coincida con la apariencia.

Se están descubriendo muchos casos, centrados en el mundo de los políticos, pero llama la atención que sin salpicar otros mundos económicos y empresariales. Cuando sale un político al que han untado, nunca aparece a su lado la mano que se benefició del soborno, los dueños de los terrenos recalificados, o la empresa que construyó los hospitales, o aquellos otros que ganaron la concesión de basuras, o a los que se concedió aquella subvención, etc. etc.

Las dudas me asaltan ante la insistencia de tantos periodistas y medios de comunicación en mostrarme la carnaza, lo corruptos que son los políticos, es como si un mago/ilusionista estuviera actuando en el escenario y dirigiera mi mirada a una dirección, mientras con la otra mano hace los trucos de magia que no quiere que nadie vea. Que existe corrupción entre los políticos parece evidente, que requieren un castigo que debe incluir echarlos no lo duden, aunque no olviden que las tres cuartas partes de alcaldes imputados volvieron a ser reelegidos electoralmente, la corrupción valenciana se apoyó en mayorías absolutas una y otra vez, los ERE andaluces se asentaron en tramas instaladas a lo largo del tiempo alrededor del poder político…

Pero, vean un ejemplo, mientras las famosas tarjetas opacas de Caja Madrid, unos 15.5 millones de euros, son agitadas por todo el mundo, al mismo tiempo se producían las noticias relegadas a tercer plano, sobre los costes de la paralización de actividades del almacén de gas Castor frente a la costa levantina, nos va a costar a los españolitos entre 1.500 y 2.000 millones de euros, porque el empresario de la corporación adjudicataria, Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, metió en el contrato/concesión una cláusula/aval para que el Estado asumiera los costes si el negocio no funcionaba. Por descontado los beneficios de existir, irían a los bolsillos privados.

En la misma corporación Bankia-Caja Madrid, podemos comparar los 15.5 millones gastados con las tarjetas en masajes, lencería, alcohol, ropa, hoteles, restaurantes… con los cientos de millones concedidos en préstamos ruinosos a inmobiliarias para suelos o promociones ‘dudosas’, o los créditos concedidos en condiciones ventajosas a empresarios de renombre, o los negocios desarrollados pagando el doble o triple del valor de mercado por compras de arte, o de bancos… No podemos compararlo, porque seguimos sin saber la lista de beneficiarios de las operaciones de crédito ruinoso, que quizás hasta eran legales. No se debe minimizar a los sinvergüenzas de las tarjetas, muestran el lodazal que rodea muchas cloacas del poder, pero no olviden que esas tarjetas tenían como misión pagar su silencio, se los untaba por callar. ¿Por callar qué?

Supongo que la profusión de casos de corrupción política que surgen cada día, que aumentarán de cara a las elecciones, en parte se explican por: la crisis económica que ha generado el clima de hartazgo en la ciudadanía, antes ante el conocimiento de situaciones parecidas las apoyaba en ocasiones con mayorías absolutas; por la propia crisis que ha reducido las oportunidades de trapicheos de algunas tramas, lo cual produce peleas entre corruptos que tiran de la manta; por la propia existencia de la UDEF, la unidad especial de investigación que lleva unos cuantos años trabajando y afloran resultados; por algunos corruptos pillados, novias, amantes, socios,… los cuales tiran de la manta facilitando pistas a cambio de pactos de minoración de penas o por despecho; por la propia lucha política entre partidos, ahora en situación crítica, por lo que sacan algunos dosieres que fueron acumulando durante años;…

No descarten que medios de comunicación y periodistas, fueran azuzados por particulares poderes económicos para que agitaran la corrupción política y así poder tapar la enorme, la gigantesca corrupción económica, tan cerca de la crisis, tanto por su contribución a generarla como por utilizarla en su provecho. Así que, todos a la cárcel, pero no dejen de buscar corruptores y mirar cuanto nos roban los grandes negocios.
Mucha corrupción. Contextualicemos para no suicidarnos. 2. (30 octubre 2014, ‘Arian seis’)

Más que nada, para contextualizar, para ‘templar gaitas’, para no suicidarnos políticamente pensando que todo es una mierda y no tiene arreglo, salvo rezar y encomendarnos a algún santo. Y sin ánimo de rebajar las dosis de indignación.
¿La corrupción aumenta? ¿O sube la percepción de la misma? Son dos cuestiones diferentes. Los estudios de referencia internacionales sobre el tema, que publiqué días pasados, por ejemplo de Trasparency Internacional y el trabajo de Manuel Villoria y Fernando Jimenez, reflejan que aumenta la percepción en estos años de crisis, la gente es más consciente de que existe corrupción, la ve ahora más que antes, lo cual es normal, en crecimiento todo es Jauja, la fiesta tapa nuestras miserias, el caso de la Comunidad Valenciana, o Cataluña, son referentes de apoyos masivos a los corruptos, porque son  nuestros ladrones.


En cualquier caso, en las comparaciones internacionales de corrupción España sale mal comparada con unos pocos países democráticos occidentales, pero bien en relación al conjunto del planeta, y en situación relativamente mala en comparativa europea, según los cuadros que publiqué hace días, procedentes de la Comisión Europea y de World Values Research.



Mi impresión es que la corrupción que sale y se descubre ahora es la producida fundamentalmente en los años gloriosos del España va bien, cuando se incuba la burbuja inmobiliaria y de crédito, construcción pública y promociones inmobiliarias fueron un caldo de cultivo apropiado para las mafias, máxime con la descentralización urbanística existente en España que concede inmenso poder a garrulos y mafiosos de cualquier pueblo y Comunidad Autónoma; la corrupción actual tiene que ver también con la privatización total de las empresas públicas que genera una estructura gerencial empresarial de allegados a los amigos del Gobierno.

Por supuesto tiene que ver con el poco poder decisorio de los afiliados, simpatizantes y votantes, de partidos y sindicatos, grupos que dominados por clanes y cúspides que se eternizan en los cargos, no permiten remociones, debates e intervenciones decisorias distintas a las oficiales, bloquean posibilidades de cambios, impiden o dificultan la posibilidad de elección y decisión. Las cúspides de partidos controlan demasiadas instituciones a través del nombramiento de representantes. Nos acercamos velozmente a Italia en cuanto a estar Inter penetrados los partidos por redes clientelares, porque una vez conocido el poder de los partidos, las mafias tenderán a controlar, comprarán de mil maneras a esas personas con capacidad de decisión sobre presupuestos de miles de millones de euros.

Y todavía no han salido muchas otras corrupciones, por ejemplo, en el tema drogas en instituciones de seguridad, militares, o en Iglesias, ONG’s, etc. etc. tal como acostumbramos a ver en muchos países del mundo.

No se trata de minusvalorar la concreta corrupción española, en ascenso de visibilidad tras la crisis, sino de situarla en contexto, no se pretende aquí oponerse al relato de casos y causas de corrupción recogidos en el libro ‘C de España’, se trata de ofrecer otra mirada más amplia al tema, lo que induce a otras conclusiones. España tiene un nivel de corrupción más alto del que nos gustaría y sobre el que hay que luchar por reducirlo con medidas de diversa entidad, algunas de las cuales podrían implementarse simplemente copiándolas de los países de nuestro entorno y/o siguiendo las indicaciones de la OCDE de la UE, de Transparency Internacional, de la Fundación Alternativas, o de otros expertos en el asunto, pero de ningún modo la corrupción española se encuentra entre las mayores del mundo.

Las conclusiones que, aquí se manifiestan, al igual que en el libro ‘C de España’, se sustentan en un ideario político: Mejor resolver los problemas que derribar el sistema, arreglar lo estropeado es preferible a destruir/construir una nueva sociedad, que por supuesto no garantizaría mejores resultados. Abandonar la defensa de la democracia española, construida entre toda la gente, en manos de la derechona es un inmenso error, dejar que se apropien de la Constitución gentes como Aznar, permitiendo que nos expulsen de ella, es una necedad. No es recomendable, políticamente, lamerse constantemente las heridas de nuestros demonios particulares, como si fuéramos el centro del universo, esa postura tan franquista, de creer que el mundo gira a nuestro alrededor, pervive e infecta al antifranquismo, la idea de somos los mejores, o los peores, no ayuda a mejorar, además de carecer de rigor. Pegarse al pasado dificulta resolver problemas, muchos de los cuales pueden verse en otros países de nuestro entorno.


El cuadro procede del Banco Mundial, `Control de corrupción, 2006, en una selección de países’. Establece seis grupos entre los países seleccionados, de mayor corrupción, o menor control sobre la misma, empezando por la izquierda, y situando a la derecha en tonos verdes, los de mayor control sobre la corrupción. España figura en el segundo grupo de los de mayor control, o menor corrupción, a la derecha. No es el mejor, sin duda, pero no está entre los peores.

miércoles, 29 de enero de 2020

Otra mirada a España y lo español, es necesaria


CRÍTICA AL LIBRO ‘C DE ESPAÑA’

He leído el libro recién editado, ‘C de España. Manual para entender la corrupción’, de Isidro Sánchez y Pablo Rey, Almud ediciones. Es una pequeña historia que contiene las miserias de España en los últimos 200 años, tratando de mostrar que las causas de nuestros desastres, fomentaron entonces, y propician actualmente, la corrupción. En cierto sentido tiene un parecido con el de Preston, nuestra concreta historia como generadora de corrupción por la existencia de procesos relacionados con la iglesia, dictaduras, guerras, monarquía, explotación, caciquismo… los autores enumeran montones de casos concretos sin conceder excesiva importancia a posibles alternativas actuales, quizás porque desconfían de luchar para mejorar, denunciar para corregir, ellos escriben ‘la solución a muchos de estos problemas y en concreto a la corrupción no pasa por anunciar y publicar el enésimo código ético o ley anticorrupción...’ aunque sí recogen alguna sugerencia de mejora concreta ofrecidas por otros autores.

Parecería que el interés por la denuncia que expresa el libro, no fuera la corrección y mejora en el corto plazo, así, queda un poco en el aire de utopías revolucionarias, que no se nombran, pero dejan en el imaginario de los lectores al no haber soluciones y ya que los desastres de la sociedad española, en su historia y hasta llegar al Régimen del 78, como ellos dicen, queda en la nube si la solución o mejora solo encontrará posibilidades derribando esta sociedad y construyendo una nueva allá en la bruma.

Los autores manifiestan cierta desesperanza, hacia los tres cuartos del libro aclaran su identificación con los estudios de Uslaner y Rothstein los cuales mostraron que existía fuerte relación entre niveles de educación en 1870 y la corrupción actual, llegando a la conclusión de que sociedades educadas más igualitariamente en el siglo XIX, tenían menos niveles de corrupción actualmente, -sus datos establecían una fuerte correlación entre la media de años de escolarización en 1870 y la corrupción en 2010-. Por ello la estructura del libro presta especial atención a ‘la desgraciada historia española’ para explicar la corrupción actual, la cual, según los autores, estaría fuertemente relacionada con la baja calidad de la democracia española actual.

El libro merece leerse por la labor de estudio, por su documentación y referencias y por métodos relacionado con los medios de comunicación, destacando la importancia en la percepción de la corrupción, lo cual no es determinante para evaluar la corrupción en sí misma, aunque sí su impacto percibido por la sociedad. Resultará útil el rápido repaso a la historia de los 200 años anteriores para refrescar, una vez más, de dónde venimos. En este sentido, fondo y forma del libro, recuerda bastante los textos, procedimiento y estilo, que usábamos en los años 60 y 70 los activistas antifranquistas para concienciar y sumar gente a ‘la causa contra la dictadura’. Poco que objetar a la reseña de casos de corrupción, a pesar de que a menudo leyendo el libro queda la duda de si la corrupción no sería la excusa para justificar una tesis previa no deducida del trabajo.

Una postura política recorre el libro: España es un desastre que se alejó de la modernidad y casi se aproxima a un estado fallido, parece existir una senda que conduce desde un pasado horrible, pasando por el régimen franquista y la transición, llega hasta la democracia actual, llamado insistentemente el régimen del 78, con intención peyorativa al asimilarlo al franquismo. Así, afloran en el texto, ‘dejes’, ‘retales’ con los que va sembrando muchas páginas, ideas preconcebidas relacionadas con la postura política de la baja calidad de la democracia española actual. En el libro, pasado desastroso, franquismo, transición y ‘régimen del 78’ siguen un mismo hilo conductor a través de la corrupción, que supuestamente aclara, apoya y justifica su teoría, de que hemos recorrido un largo camino alejados del mundo y de forma determinista llegamos a la que consideran coyuntura desastrosa actual.

Lo que me interesa destacar, son algunos rasgos que permiten polemizar, debatir, opinar diferente sobre temas extremadamente importantes que están abiertos en amplios sectores políticos y que se cuelan en el libro no tanto como conclusiones a consecuencia del texto escrito, cuanto como añadidos intercalados en diversos momentos que reflejan ideas previas del autor o autores. Al margen del estudio realizado sobre la corrupción aparecen impostados algunos conceptos con cierta presencia en algunos sectores sociales que defienden la idea de que la democracia española actual se sustenta en un nacionalismo españolista, consecuencia de ser una extensión del franquismo que según ellos inunda esta sociedad, en lo político, social, económico, religioso… de ahí que para los autores la corrupción franquista explique la corrupción actual, y la baja calidad democrática española, que obligaría a derribar el que llaman Régimen del 78.

Los asuntos sobre los que se apoya dicha teoría de vincular franquismo y democracia, se afirman implícita o explícitamente en el libro, tomados aquí individualmente como aspectos diferenciados para mejor análisis, realmente forman un conjunto, un corpus teórico en el que se relacionan unos con otros. Sobre ellos expondré opiniones diferenciadas y más extensas que las contenidas en estos párrafos, tratando de mostrar que es posible otra mirada a la misma realidad siempre multirelacionada y, por tanto: 1) con los mismos datos obtener distinta conclusión, y 2) con otra mirada obtener diferentes datos, y distinta conclusión. Los temas formulados sin orden de prelación, son los siguientes:

1)      Corrupción, dimensiones comparativas. En España, según se deduce de expresiones escritas en el libro somos más corruptos que los demás, deja la sensación de que somos uno de los países más corruptos del mundo. Pero ello no queda constatado por estudios de comparación internacional, ausentes del libro. Por lo conocido, no puede afirmarse que seamos extraordinarios en lo malo, pueden aportarse pruebas que indican nuestra normalidad en el mundo occidental, como en tantas otras cuestiones, vemos caer la lluvia fina que hace calar un cierto complejo de inferioridad. Personalmente, a pesar de que los estudios de Uslaner y Rothste puedan tener relevancia y utilidad no acepto el determinismo en la correlación entre educación en el siglo XIX con la corrupción en el XXI, al menos no parece corresponder con grandes países del mundo occidental, EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Holanda…

2)     La democracia española es de baja calidad. La afirmación debería deducirse de algún estudio comparativo realizado a escala nacional e internacional, pero nada más alejado de la realidad, es otra idea previa, que merece discutir porque está asumida por mucha gente cabreada como consecuencia de la crisis. Su concepción y difusión con grandes medios fue puesta en común por sectores interesados, nacionalistas periféricos, particularmente insistentes en pretender crear un enemigo imaginario más fácilmente despreciable y vencible nacional e internacionalmente al asemejarlo al franquismo. La realidad que podemos comprobar en múltiples comparaciones es que España es una de las democracias avanzadas del planeta.

3)     El pasado de España: desastroso, dictaduras, religión, poder clerical, infradesarrollo social y económico, y un nacionalismo españolista, han conducido a este país a ser uno de los atrasados de Europa en el pasado. La idea de la existencia del nacionalismo españolista recorre muchas páginas del libro, pero cuidadosamente se hurta la presencia del mismo tipo de nacionalismo vasco y catalán, por sí en cada territorio, o integrados en las élites gobernantes españolas durante los mismos años. Se olvida la otra cara de la moneda, los otros españoles que lucharon contra esas dictaduras, religión, poderes… la ilustración española también forma parte del pasado españolista muy similar al europeo. Los otros. Fascismos hubo en toda Europa, no solo en España, aquí hubo lucha y resistencia. Todo el mundo tiene pasados, que convenientemente tapados u olvidados, o mirados condescendientemente ofrecen brillos sin mácula a muchos otros sistemas y países.

4)     Ultranacionalismo españolista. España siempre fue un país carca, carpetovetónico, atrasado, clerical… es un país gobernado por nacionalistas españolistas carcas, ahora cercanos al franquismo. Pero no aparecen los otros nacionalismos periféricos, vascos y catalanes, su participación y liderazgo en las huestes carlistas, -dios, patria, fueros- lo que parece oponer ideas de maldad-bondad, carcas-españolistas vs catalanes modernos… No citan el amplio cuerpo doctrinal de teóricos catalanistas, racistas, xenófobos, supremacistas, de pistoleros, de catalano-fascistas… tan semejantes en todos los conceptos con los que  en el libro consideran ultras españolistas, no citan que en muchas ocasiones de esta historia común comparten posturas, batallas e intereses.

5)     El Franquismo como eslabón de una cadena anterior e hilo conductor de la transición y por tanto baja calidad de la democracia subsiguiente. Sin entender la lucha y resistencia republicana como componente esencial del españolismo, sin entender que el antifranquismo es también españolismo. Y sobre todo sin entender que el franquismo resulta imposible, sin incorporar en ese bloque de poder a la oligarquía financiera vasca y la burguesía catalana, junto con el militarismo africanista, los monárquicos y la iglesia católica, los terratenientes andaluces extremeños… son claramente el franquismo. El franquismo no existiría sin requetés navarro vascos, sin carlistas catalanes, sin el dinero vasco-catalán

6)     El modelo de Transición… fue una derrota: silencios impuestos… la transición fue impuesta por franquistas adictos al Movimiento reconvertidos en demócratas gracias al entreguismo del antifranquismo… Que no fue una revolución parece evidente, Franco murió en la cama, Tan evidente como que no existió tal modelo. Hubo varias ideas/propuestas/planes, que chocaban entre sí, y cada poco caían para elaborarse otros nuevos en cada uno de los variados frentes de lucha entre fuerzas internas, con múltiples contradicciones dentro de las mismas que variaban en función de nuevos acontecimientos ocurridos a enorme velocidad, luchas obreras, estudiantiles, nacionalistas, enorme crisis económica internacional, enorme crisis económica nacional, final de etapa de crecimiento agotada, variación de apoyos externos con la geopolítica alterada,… la resultante, la sociedad que vivimos después, ni de broma fue una mera continuidad del franquismo, aunque lógicamente contuviera muchas de sus gentes e ideas en puestos relevantes.

7)     Esta democracia que insistentemente denominan ‘Régimen del 78’ como clara forma de desprestigiarla y asimilarla al franquismo. No se demuestra, no se realiza un estudio comparativo con el franquismo, económico, social, religioso, judicial, militar, etc. aunque sí se escriben zonas oscuras, defectos, y problemas irresueltos como pretendida justificación. Como si alguna democracia, incluidas las europeas, no tuviera zonas oscuras y basura, cloacas, represión y miseria. La idea ilusoria de que una democracia sea un paraíso, acompaña en muchos casos a la idea religiosa de personas inmaculadas, santas.

Sistema electoral. No me resisto a citar la crítica que realizan en el libro al sistema electoral español como potenciador del bipartidismo… de las últimas elecciones generales celebradas tenemos una representación en el Congreso de los Diputados de 19 grupos políticos diferentes, lo cual es bastante más que en la mayoría de países y no parece corresponderse con la idea expresada en las páginas del libro. Por supuesto el sistema electoral merece críticas y corrección, pero conclusiones como la referida parecen metidas con calzador y dan idea de poco rigor volcado en el texto.

8)    España país federal. País centralista afirma el trabajo, conclusión que no procede de lo aportado por el estudio que se está leyendo, se da por hecho, pero no se demuestra. La realidad hoy muestra una España federal, en el que el uso de dicho término federal parece dar miedo, tanto a derecha como a izquierda. El grado de autonomía o soberanía relativa de los territorios, legislativa, judicial, ejecutiva, económica, etc. es comparable con cualquier otro país federal.  Con evidentes problemas y cambios pendientes, como la creación/adaptación de más y mejores organismos federales que reduzcan de una vez el abuso de la relación bilateral territorio-estado, propia de una confederación.