lunes, 9 de abril de 2018

España. Antiguos pobladores. Fortaleza Califal. (y 3)


La Península Ibérica existe en cuanto suelo desde hace millones de años y lleva poblada probablemente cientos de miles de años, -hace 500.000 los pitecantropienses, 200.000 los Neandertal, 40.000 Homo sapiens, según J. Vicens Vives-.

Sabemos que en la Península vivieron pobladores de procedencias distintas desde hace 3.000 años, -Si miramos Atapuerca desde mucho más atrás, hasta 780.000 años- J. Vicens Vives en Aproximación a la Historia de España, 7ª edición de 1970,  reseña la cohabitación de pueblos: indoeuropeos, argáricos, fenicios, -tartesios-, helenos, iberos, celtas, celtíberos, cartagineses; y romanos que durante cientos de años compartieron con pueblos germanos; francos, suevos, alanos, visigodos. Y naturalmente, árabes –con sirios y bereberes- y godos; musulmanes y cristianos, y sus mezclas mozárabes, convivieron cientos de años.

Algunos individuos todavía hoy quieren identificar como extranjeros a esos pobladores, dado que no eran españoles, no existían. Imaginan una especie de españoles propietarios de aquel territorio, y ellos como si fueran sus descendientes con todos los derechos, -¿de qué, por qué?-, españoles invadidos por tropas extranjeras fueran fenicios, cartagineses, romanos, visigodos o árabes.

Esa idea está muy alejada de la realidad, todos los territorios del mundo se fueron poblando por distintos pueblos, en principio parece que procedentes de África, y los españoles actuales somos mestizos, mezclas de todos los pueblos que ocuparon, invadieron, migraron, o simplemente pasaron por aquí. Recientes estudios basados en el ADN, datan genes de Flandes en casi la totalidad de habitantes de algún pueblo andaluz.
Así que españoles fueron todos antes que nosotros, nacieron y vivieron aquí, construyeron caminos, ciudades, plantaron especies arbóreas, araron campos y cuidaron ganados, guerrearon, vivieron y murieron en Iberia, Hispania, España, o como se llamara en aquellos tiempos.

Desde diversas aceras, unos y otros pretenden defender derechos basados en sueños antiguos y tradiciones inventadas, imaginan pueblos puros sin mezcla, homogéneos en sus intereses, ideas y pretensiones, lo cual será raro más allá de comer, vestirse y tener un techo, llegan hasta imaginar maravillosos campesinos y señores democráticos, en instituciones de hace 500 años que contraponen a la democracia actual.

Disfruten de las culturas que pasaron por aquí y de lo que dejaron.














viernes, 6 de abril de 2018

Fortaleza Califal. (2). Gormaz. Soria.





Durante muchos años, y específicamente durante los primeros tiempos de las guerras cristiano-árabes entre el siglo VIII y XVI, el Duero fue frontera entre el mundo cristiano y el mundo musulmán, y la provincia de Soria da buena fe de ello con impresionantes fortalezas o castillos, ermitas románicas e iglesias defensivas.


Las luchas no siempre eran entre cristianos y árabes en ocasiones eran dentro del teórico mismo bloque, entre sí, –recuerden la leyenda del Cid combatiendo en ambos bandos-. Aquellos pobladores peninsulares, defendían sus territorios, alimentación y ganado, su religión y cultura que no piensen estaba definida como ahora.

La misma provincia de Soria da fe en sus numerosos yacimientos arqueológicos de los diferentes pobladores de aquellos territorios, celtíberos, como los numantinos de cientos de años A.C., anteriormente los dorios, posteriormente romanos, visigodos, árabes, cristianos europeos… tienen pinturas rupestres en Valonsandero datadas de 3.000 años A.C.

La realidad es que esta Península ha sido lugar de paso y asentamiento de numerosos pueblos cuyos habitantes fueron mezclándose con los anteriores y posteriores, miles de ellos nacieron en la Península, otros venidos de fuera, por el norte, por el sur, o por el este Mediterráneo.



Cuantos españoles actuales tendrán genes  árabes? Muchos apellidos proceden de aquella época y aquellos individuos, por ejemplo Aznar. Estuvieron en España, en algunos lugares cerca de 800 años, piensen que desde su expulsión en el siglo XV hasta el XXI han transcurrido menos años que los que pasaron ellos aquí.

Otro enorme error, es creer que aquellos árabes-españoles son como los actuales, no duden que éstos árabes actuales serían enemigos acérrimos de aquellos. Signos diferenciadores son la tolerancia que se aprecia en su cultura y modos de vida, en la convivencia durante siglos mostrada en muchas ciudades, textos escritos y divulgados por Europa eran lo más avanzado de la época en muchas facetas científicas y artísticas, entonces tenían innumerables textos traducidos de todas las culturas, que contrastan posteriormente con la negativa a traducir al árabe,

Algunos individuos tienen la idea de que aquella tierra fuera suya, de unos españoles que realmente no existieron como tales, y vinieron otros, los árabes, a quitárnosla. Olvidan que las tierras eran de señores, la aristocracia, reyes y califas, eran los propietarios y soberanos, solo hasta épocas recientes, tras la Ilustración, ya en el XVIII y XIX puede hablarse de soberanía de los pueblos, del nacimiento de las naciones. Lo cual no impide compartir experiencias comunes, historias, clima, cultura…














jueves, 5 de abril de 2018

Fortaleza Califal. Gormaz. Soria











En la provincia de Soria, muy cerca de San Esteban de Gormaz y Burgo de Osma, se encuentra la mayor fortaleza musulmana medieval de Europa. Impresionante visión, empezada a construir en el siglo IX, conquistada por los cristianos en el 912 y posteriormente por los musulmanes que terminaron ampliándola en 966, durante el califato omeya, en el siglo X.

La fortaleza fue ocupada indistintamente por cristianos y musulmanes, tomada por Almanzor en 983, reconquistada definitivamente por los cristianos en 1060. 

El Cid fue su alcalde y señor en 1087. Almanzor, gran guerrero y estratega árabe, nació en Torrox Málaga, Andalucía, España. 

Ambos nacidos en España, serían españoles, constitucionalmente con los mismos derechos y obligaciones, y habrán transmitido genes a millares de españolitos actuales.















jueves, 22 de marzo de 2018

Precariado y cuestión sindical

En un interesante artículo, por lo que sugiere de las contradicciones del mundo sindical, y socialdemócrata, Antón Costas escribía el 16-03-2018, 'La cultura de la contratación temporal.' :

¿Por qué somos tan diferentes al resto de europeos en cuestiones relacionadas con la desigualdad de ingresos y de oportunidades? Somos el país donde mayor es la diferencia entre lo que ganan el 20% más rico y el 20% más pobre, casi siete veces; donde más ha aumentado la pobreza y el número de trabajadores pobres desde el inicio de la crisis; donde menos han crecido los salarios y más las remuneraciones de los altos ejecutivos de grandes empresas reguladas o con poder de mercado; y, donde más han aumentado los contratos temporales y a tiempo parcial. …/… 
Uno de los aspectos más intrigantes de estas anomalías españolas es el exceso de contratos temporales en relación a todos los demás países europeos. … 
…/… los empresarios y directivos responsables (aquellos que gestionan un proyecto empresarial de largo plazo, no un simple negocio oportunista) saben que ese exceso es malo para sus empresas: aumenta la rotación laboral, obliga a mayores gastos de formación y penaliza la productividad y la competitividad a largo plazo. En segundo lugar, del hecho que a medida en que se han ido endureciendo las condiciones para la utilización de los contratos temporales (reducción del tiempo máximo y aumento de la indemnización) el beneficio derivado del menor coste del despido se ha ido reducido. … 
Mi hipótesis es que el exceso de temporalidad es un problema derivado por una determinada “cultura” empresarial y sindical. … 

Los empresarios y directivos saben por experiencia que si se ven obligados a hacer algún ajuste de plantilla no es lo mismo hacerlo sobre trabajadores fijos que temporales. El primero acostumbra a provocar fuertes conflictos y enfrentamientos, tanto con los trabajadores y sindicatos como en el entorno social y en los medios de comunicación. Esto genera un serio problema reputacional para la empresa que los directivos tienen en cuenta. Por el contrario, si el ajuste recae sobre trabajadores temporales, ese efecto reputacional es menor o inexistente. Eso es debido a que tanto los sindicatos como los trabajadores fijos y la sociedad del entorno lo aceptan mejor. Hasta los propios trabajadores afectados lo aceptan sin conflicto. Su percepción de temporalidad hace que vean la no renovación como una fatalidad inevitable. 

Este efecto reputacional ha generado una “cultura” de contratación temporal que legitima el exceso de contratación temporal. Esta cultura es compartida también por los sindicatos. Como sus afiliados y votantes son en su mayoría trabajadores fijos, la pérdida de afiliación y apoyo sería muy elevada si tratasen a todos los trabajadores como iguales. Por experiencia sindical saben que unos son más iguales que otros. .../… 

Sindical. Mundo laboral. En el mundo de la producción hay conflictos entre los trabajadores y las decisiones a impulsar, para empezar entre aquellos que tienen empleo y los parados, los que tienen contrato fijo y todas las modalidades de precario, los de economía sumergida y los cotizantes, entre empleo público y privado… muchas decisiones chocan entre colectivos, los sindicatos y partidos tradicionales tendieron a primar más a los trabajadores ocupados y a los fijos, cuanto menos al intentar defender esas pautas con el ánimo de extenderlas. 

Las cifras de sindicación, de afiliación, se concentran en lo público, y en los fijos ya indican parte del problema. Las cifras de huelgas disminuyen en sectores privados, y las movilizaciones, que no son huelgas, aumentan en las calles, principalmente seguidas por trabajadores de los sectores públicos. 

Las tasas de afiliación sindical caen en la última década en el conjunto de países de la OCDE; del 2001 con un promedio 20% a 2011, con un 17,5%, los de mayor afiliación siguen siendo los nórdicos, con tasas alrededor de 70/80% y entre los de menor afiliación sindical, España con menos de 16%. Otras cifras similares a las de la OCDE son las facilitadas en el cuadro ‘Tasas de densidad sindical 1990-2007’ por Beneyto, MTIN, Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo de 2007; con caídas para España desde 1995 con un pico del 20,5% hasta el 15,8% de 2007, inmediatamente antes del estallido de la burbuja. 

Los sindicatos en España frente a los retos de la globalización y del cambio tecnológico. Holm-Detlev Köhler (con la colaboración de José Pablo Calleja Jiménez) Documento de trabajo 142/2008. Fundación Alternativas. 

En España la afiliación es mayor en el sector público que en el privado, destacan por mayor afiliación, sanidad y educación y transportes y almacenamiento, menor en jóvenes y en ocupados sin estudios. En el siguiente cuadro, destacan la pérdida de afiliación sindical en Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Hungría, Irlanda, Holanda, Portugal… La cuestión es que millones de personas se sienten relegados en proyectos y alternativas de los partidos tradicionales y sindicatos, parados, precarizados, los no cotizantes,... por lo que se alejaron de sus entornos de influencia. Muchos de los cuales nutren a Podemos. 

‘’A las manifestaciones sindicales durante la crisis, acudieron en un alto porcentaje trabajadores activos maduros, los contratados fijos al tiempo que más sensibilizados por las jubilaciones, pero ello también era indicativo de un grave problema, la falta de jóvenes y parados tras sus pancartas. Los sindicatos durante muchos años han representado fundamentalmente a los ocupados contratados fijos, a los trabajadores vinculados a las administraciones públicas y a los de grandes empresas fabriles y de servicios que son los que en mayor proporción tienen contratos indefinidos. La situación de precariedad y temporalidad en altos porcentajes afectaba fundamentalmente a jóvenes, que fueron apartándose de vínculos sindicales, y políticos, si añadimos ahora el paro que incide sobremanera en la juventud -un 50% de tasa de paro juvenil- y en la emigración, agravamos la tendencia de alejamiento de la órbita sindical al no sentirse representados por las medidas y planes que escuchan de los grandes sindicatos. 

Este es un tema muy serio y preocupante. El vacío no existe, así que tenderá a llenarse tarde o temprano, la cuestión es de qué forma lo hará, ¿donde tomarán posiciones la emigración y la juventud que ahora no se ven representados? ¿Nacerán explosiones violentas, se arrimarán al populismo que optarán por poner como listín de enganche, o agrandarán el fascismo que podría encontrar sitio en sectores desesperados? Mientras tanto podemos seguir discutiendo de los derechos existentes, pero durante poco tiempo, porque habrá que discutir urgentemente de los derechos no existentes, partidos y sindicatos deben ponerse las pilas si no quieren perder definitivamente, una generación de ciudadanos. Sería necesario generar expectativas rápidamente y para ello crear contratos de trabajo factibles para crear 2 millones de puestos de trabajo, lo cual es prácticamente imposible, nunca se hizo antes en este país. Así que o todos cedemos algo de nuestros sueños o seguiremos cayendo en un largo túnel, o metemos racionalidad en el asunto y soltamos ideología o tendremos muy difícil y rara salida. ’’ 
(Lo escribí el 26-02-2010.)