miércoles, 4 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
La innovación debe ser algo cercano
Demasiados empresarios españoles están acostumbrados a pensar que los beneficios solo se pueden obtener por la vía de aumentar horas y bajar salarios, propio de una clase empresarial carca, vaga, inculta, ignorante, poco emprendedora y con poca experiencia productiva.
Normal en un país en el que históricamente las clases y familias privilegiadas consideraban el trabajo como una lacra, en el que sus miembros desviaban preferencias hacia los señoritos, la aristocracia, la milicia, curas, obispos, papas, y no hacia los burgueses, fabricantes o comerciantes, nuestros privilegiados grupos sociales utilizaban para vivir esos rincones menos productivos y degradantes de la sociedad.
Hoy estamos atascados porque es IMPOSIBLE, (da igual quien gobierne) imposible competir en precios, muchas horas y bajos salarios, con los 2 o 3.000 millones de trabajadores incorporados a la globalización. Pero aquí seguimos con las rémoras históricas y con aquello de que el dueño manda. Y no lo otro de que el cliente manda, que es el que paga. Son las rémoras del pasado, nuestra historia que sale a colación a menudo.
Muchos días normales de mi vida tengo que sufrir situaciones que enseguida provocan una respuesta de mis meninges que podrían aportar algo de innovación al lugar concreto del mundo en el que vivimos. La mía es una breve experiencia personal, pero me permite imaginar la de miles de individuos proporcionando soluciones para mejorar nuestras vidas, sin utilizar casi dinero.
Atenciones administrativas que tardan semanas, meses, que incomprensiblemente vemos realizadas por personal insuficiente, con cortos horarios. Sacar el ISBN de un libro no puede tardar 3 semanas, bajo ningún concepto. Aguantar una cola enorme para entrar a un museo, con taquillas vacías en día festivo, es absurdo, irracional. Sacar un permiso, renovar un carnet, conseguir una licencia, pedir una cita para el ambulatorio, intentar reclamar algo de telefonía, cambiar un artículo comprado, contratar un servicio nuevo, informarte de la ley de dependencia en Madrid, etc. etc. no pueden ser carreras de obstáculos que requieran tanta pérdida de horas de trabajo de miles de personas ya que eso mina la competitividad nacional.
Conseguir personas al otro lado del hilo telefónico, o individuos que atiendan sin estar charlando con otros equivocándose en cada dato que preguntan, evitar los que se cuelan por teléfono cuando estás in person, etc. etc. tiene que ver con la educación y el urbanismo, tiene que ver con creer en lo que se hace y estar satisfecho de ello, a veces solo tiene que ver con escuchar al otro. Tantas y tantas cosas se arreglarían con un curso de atención al cliente que deberían recibir primero, los jefes, dueños y los administradores públicos, otras con poner más gente, mas horas, otras con dedicar mayor atención preferente a cada persona atendida.
Una experiencia personal reciente, en el terreno del turismo y hostelería, uno de nuestros sectores con mayor peso en el PIB, pero que empieza a necesitar de múltiples reformas, pequeñas y profundas. Un hotel en una ciudad monumental como Ubeda, bonito, moderno, minimalista…Pero intentas dejar el neceser en el baño y no encuentras donde, salvo el suelo. Intentas dejar la ropa para ducharte y solo tienes el suelo, el jabón o la esponja si estás dentro de la ducha, hay que tirarlo al suelo. No hay perchas, no hay estantes, no hay jaboneras, no hay posibilidad de dejar nada en sitio distinto al suelo. En la habitación pasa algo parecido.
Intentas hacer un favor al hotel y aportar, el personal es en general amable, pero nadie les ha convencido de que se puede aprender siempre de los clientes, que es una fuente de oportunidades que no pueden despreciar. Hablas con un empleado. No escucha, solo justifica que aquello es una decoración minimalista, presume de moderno, pero no escucha, desistes. Igual sucede en el restaurante.
En el comedor. Menú. Comentarios amables por mi parte a la cocinera, que ésta va combatiendo cada uno de ellos, por precio, por imposibilidad, porque aquello no es un restaurante de lujo, por llevar la contraria... Necesita innovar, es mejor encontrar en el establecimiento hostelero algún plato y/o menú que identifique la tierra, utilizar productos cercanos, desde el vino a la comida, al aceite y sus costumbres. En todo lugar hay platos típicos, productos típicos, yo prefiero en mis viajes siempre un vino cercano a uno lejano y acercarme a la cultura del lugar visitado en la medida de lo posible y la gastronomía forma parte de la cultura.
Hacer turismo, estar y dormir, en un lugar que puede ser cualquier otro, comer cualquier comida y beber una cola, tendrían que ser opciones que no taparan otras posibilidades. No debería ser patrimonio exclusivo de lujosos Paradores o restaurantes caros el tener ideas y platos de la señora María, de la tradición lugareña y productos de la tierra, debería ser una opción, porque no es necesario tener a Ferran Adriá o escuela en todos los sitios.
Normal en un país en el que históricamente las clases y familias privilegiadas consideraban el trabajo como una lacra, en el que sus miembros desviaban preferencias hacia los señoritos, la aristocracia, la milicia, curas, obispos, papas, y no hacia los burgueses, fabricantes o comerciantes, nuestros privilegiados grupos sociales utilizaban para vivir esos rincones menos productivos y degradantes de la sociedad.
Hoy estamos atascados porque es IMPOSIBLE, (da igual quien gobierne) imposible competir en precios, muchas horas y bajos salarios, con los 2 o 3.000 millones de trabajadores incorporados a la globalización. Pero aquí seguimos con las rémoras históricas y con aquello de que el dueño manda. Y no lo otro de que el cliente manda, que es el que paga. Son las rémoras del pasado, nuestra historia que sale a colación a menudo.
Muchos días normales de mi vida tengo que sufrir situaciones que enseguida provocan una respuesta de mis meninges que podrían aportar algo de innovación al lugar concreto del mundo en el que vivimos. La mía es una breve experiencia personal, pero me permite imaginar la de miles de individuos proporcionando soluciones para mejorar nuestras vidas, sin utilizar casi dinero.
Atenciones administrativas que tardan semanas, meses, que incomprensiblemente vemos realizadas por personal insuficiente, con cortos horarios. Sacar el ISBN de un libro no puede tardar 3 semanas, bajo ningún concepto. Aguantar una cola enorme para entrar a un museo, con taquillas vacías en día festivo, es absurdo, irracional. Sacar un permiso, renovar un carnet, conseguir una licencia, pedir una cita para el ambulatorio, intentar reclamar algo de telefonía, cambiar un artículo comprado, contratar un servicio nuevo, informarte de la ley de dependencia en Madrid, etc. etc. no pueden ser carreras de obstáculos que requieran tanta pérdida de horas de trabajo de miles de personas ya que eso mina la competitividad nacional.
Conseguir personas al otro lado del hilo telefónico, o individuos que atiendan sin estar charlando con otros equivocándose en cada dato que preguntan, evitar los que se cuelan por teléfono cuando estás in person, etc. etc. tiene que ver con la educación y el urbanismo, tiene que ver con creer en lo que se hace y estar satisfecho de ello, a veces solo tiene que ver con escuchar al otro. Tantas y tantas cosas se arreglarían con un curso de atención al cliente que deberían recibir primero, los jefes, dueños y los administradores públicos, otras con poner más gente, mas horas, otras con dedicar mayor atención preferente a cada persona atendida.
Una experiencia personal reciente, en el terreno del turismo y hostelería, uno de nuestros sectores con mayor peso en el PIB, pero que empieza a necesitar de múltiples reformas, pequeñas y profundas. Un hotel en una ciudad monumental como Ubeda, bonito, moderno, minimalista…Pero intentas dejar el neceser en el baño y no encuentras donde, salvo el suelo. Intentas dejar la ropa para ducharte y solo tienes el suelo, el jabón o la esponja si estás dentro de la ducha, hay que tirarlo al suelo. No hay perchas, no hay estantes, no hay jaboneras, no hay posibilidad de dejar nada en sitio distinto al suelo. En la habitación pasa algo parecido.
Intentas hacer un favor al hotel y aportar, el personal es en general amable, pero nadie les ha convencido de que se puede aprender siempre de los clientes, que es una fuente de oportunidades que no pueden despreciar. Hablas con un empleado. No escucha, solo justifica que aquello es una decoración minimalista, presume de moderno, pero no escucha, desistes. Igual sucede en el restaurante.
En el comedor. Menú. Comentarios amables por mi parte a la cocinera, que ésta va combatiendo cada uno de ellos, por precio, por imposibilidad, porque aquello no es un restaurante de lujo, por llevar la contraria... Necesita innovar, es mejor encontrar en el establecimiento hostelero algún plato y/o menú que identifique la tierra, utilizar productos cercanos, desde el vino a la comida, al aceite y sus costumbres. En todo lugar hay platos típicos, productos típicos, yo prefiero en mis viajes siempre un vino cercano a uno lejano y acercarme a la cultura del lugar visitado en la medida de lo posible y la gastronomía forma parte de la cultura.
Hacer turismo, estar y dormir, en un lugar que puede ser cualquier otro, comer cualquier comida y beber una cola, tendrían que ser opciones que no taparan otras posibilidades. No debería ser patrimonio exclusivo de lujosos Paradores o restaurantes caros el tener ideas y platos de la señora María, de la tradición lugareña y productos de la tierra, debería ser una opción, porque no es necesario tener a Ferran Adriá o escuela en todos los sitios.
lunes, 2 de mayo de 2011
El mundo no se acaba, 7
Con los post anteriores de esta serie de ‘el mundo no se acaba’ pretendía decir que estamos perdiendo el norte de la racionalidad y de la argumentación, sustituyéndolo por el norte ideológico que se aproxima a menudo a lo religioso. Si entramos en una batalla de ideas, los argumentos son el mejor, y casi único, arma. A una idea no se la vence nada más que con otra idea. Las armas, la fuerza, derrotan sociedades, como pasó en la República española, o en tantos sitios. Pero las ideas volverán si no fueron vencidas por otras que las sustituyeran. A veces incluso regresan las vencidas porque el entorno cambia, la gente no confía en nada, regresa la magia y nos devuelven al pasado.
La crisis ha abierto múltiples frentes de problemas y deberíamos participar a fondo en los enfoques, propuestas, alternativas, porque si nos quedamos anclados en defender solo las ideas de toda la vida, estamos arrollados de antemano. Lamentación tras lamentación nos llevan a que la mayoría de la población mande a la izquierda al baúl de los recuerdos y buscándose la vida del mejor modo posible. ¿Conocen ustedes procesos de debates internos en las formaciones políticas sobre lo que está ocurriendo aquí y en el mundo?, es lamentable pero en todo caso solo salen diferencias entre Pepe y Juan, no entre diagnósticos y líneas de actuación. Ningún partido se ha cuestionado su organización, ni su línea, su forma de elaborar y tomar decisiones.
En este sentido hoy me parece que los sindicatos están mejor preparados que los partidos o al menos dan la sensación de estar batiéndose el cobre de las propuestas concretas, aunque sería deseable que las ideas las hicieran públicas. Mejor preparados digo, contando con el cambio profundo que tienen pendiente de abordar, dejar tanto tiempo abandonados a una generación de jóvenes sin trabajo, será un error que pagaremos todos tarde o temprano. (Salidas de emigrantes españoles al extranjero en busca de trabajo más de 14.000 en este primer trimestre, +30% que el período anterior)
Ya sé que es estúpido tener razón después de muerto, (esas cosas no se eligen) y que habría que intentar sostener los argumentos en vida, pero lo fundamental, lo que quiero resaltar es que de la batalla de las ideas no se debe abdicar porque sean sostenidas por unos u otros, porque las ideas una vez que las sueltas dejan de pertenecerte y vuelan y son de quienes las utilizan que las integrarán en su mundo intelectual que no tiene por qué ser coincidente con el del difusor de las mismas. Si dejas el campo libre, (el vacío no existe) llegarán ideas y lo ocuparán, si está ocupado con tus ideas y son flojas, llegarán otras mas fuertes y las empujarán, si los argumentos no tienen peso llegarán otros mejores y los aplastarán.
Atender solo a las ideas o argumentaciones de nuestras filas es muy cómodo, pero jugar con la ventaja de lo conocido es suicida y estúpido porque es hacer trampas en el solitario, te lo colocas para tener razón. Lo cual lleva a la parálisis total, a engañarte y no comprender nada de lo que te rodea. Sigo leyendo en muchos blogs y prensa izquierdista la esperanza mes tras mes, (después de año tras año) de recuperar el paro, ‘a ver si al mes que viene’, o ‘la deuda ya está dominada’, o ‘ya hemos empezado la recuperación’, etc. Son trampas en el solitario, deseos de que dios nos ayude, no búsqueda de problemas que nos lleven a tener al menos un diagnóstico de la situación y luego buscar soluciones. Claro que esto requiere rutinas de lectura y estudio, esfuerzo en fin y eso parece estar en contra del tipo de vida actual.
La crisis ha abierto múltiples frentes de problemas y deberíamos participar a fondo en los enfoques, propuestas, alternativas, porque si nos quedamos anclados en defender solo las ideas de toda la vida, estamos arrollados de antemano. Lamentación tras lamentación nos llevan a que la mayoría de la población mande a la izquierda al baúl de los recuerdos y buscándose la vida del mejor modo posible. ¿Conocen ustedes procesos de debates internos en las formaciones políticas sobre lo que está ocurriendo aquí y en el mundo?, es lamentable pero en todo caso solo salen diferencias entre Pepe y Juan, no entre diagnósticos y líneas de actuación. Ningún partido se ha cuestionado su organización, ni su línea, su forma de elaborar y tomar decisiones.
En este sentido hoy me parece que los sindicatos están mejor preparados que los partidos o al menos dan la sensación de estar batiéndose el cobre de las propuestas concretas, aunque sería deseable que las ideas las hicieran públicas. Mejor preparados digo, contando con el cambio profundo que tienen pendiente de abordar, dejar tanto tiempo abandonados a una generación de jóvenes sin trabajo, será un error que pagaremos todos tarde o temprano. (Salidas de emigrantes españoles al extranjero en busca de trabajo más de 14.000 en este primer trimestre, +30% que el período anterior)
Ya sé que es estúpido tener razón después de muerto, (esas cosas no se eligen) y que habría que intentar sostener los argumentos en vida, pero lo fundamental, lo que quiero resaltar es que de la batalla de las ideas no se debe abdicar porque sean sostenidas por unos u otros, porque las ideas una vez que las sueltas dejan de pertenecerte y vuelan y son de quienes las utilizan que las integrarán en su mundo intelectual que no tiene por qué ser coincidente con el del difusor de las mismas. Si dejas el campo libre, (el vacío no existe) llegarán ideas y lo ocuparán, si está ocupado con tus ideas y son flojas, llegarán otras mas fuertes y las empujarán, si los argumentos no tienen peso llegarán otros mejores y los aplastarán.
Atender solo a las ideas o argumentaciones de nuestras filas es muy cómodo, pero jugar con la ventaja de lo conocido es suicida y estúpido porque es hacer trampas en el solitario, te lo colocas para tener razón. Lo cual lleva a la parálisis total, a engañarte y no comprender nada de lo que te rodea. Sigo leyendo en muchos blogs y prensa izquierdista la esperanza mes tras mes, (después de año tras año) de recuperar el paro, ‘a ver si al mes que viene’, o ‘la deuda ya está dominada’, o ‘ya hemos empezado la recuperación’, etc. Son trampas en el solitario, deseos de que dios nos ayude, no búsqueda de problemas que nos lleven a tener al menos un diagnóstico de la situación y luego buscar soluciones. Claro que esto requiere rutinas de lectura y estudio, esfuerzo en fin y eso parece estar en contra del tipo de vida actual.
domingo, 1 de mayo de 2011
Eran otros primeros de mayo, 1978
Las batallitas del abuelo Cebolleta, 1978
Ni mejores, ni peores, nada de nostalgia, eran diferentes, y aquí vienen solo como recuerdo de un día, y de una época. Ojo a la fecha 1978, Pactos de la Moncloa, aumentos de afiliación sindical y de grupos y grupúsculos,
En aquellos días se publican cifras referidas a 1975, de accidentes de trabajo, 1.500.000 que producen 3.000 muertes de trabajadores. Los sectores con mayor número de accidentes, la construcción, obras públicas, metalúrgico y agricultura.
AMILCO, empresa del vidrio, en Coslada, con 380 trabajadores, llevaban más de 60 días en huelga por la readmisión de un despedido.
TRANSPORTES HELGUERA, con 226 trabajadores, llevaban 35 días de huelga por la readmisión de 7 despedidos, eran el comité de empresa.
MOBALANT, muebles en Parla, 65 trabajadores, dos meses en huelga por falta de cobro de salarios de 5 meses.
En aquellos tiempos un titular de El País, decía que ‘’El PSOE pide la nacionalización de las centrales eléctricas’. En Informaciones un titular decía que ‘La desprivatización del Metro (de Madrid), otra vez en estudio’, se trataba de rescatar el metro madrileño, comprárselo a los accionistas privados.
Otro titular, comentaba que ’41 ex ministros permanecen en los consejos de las empresas públicas’, cobrando además su pensión de jubilación ministerial que era de 60.000 pesetas.
‘Intervíu’ secuestrada por una querella presentada por los hermanos Rosón, en relación con un reportaje sobre su familia. Además detenciones y llamadas a los juzgados por el pasado 14 de abril. Y un estreno mítico de cine de la época, en el Urquijo, la maravillosa ‘Novecento’.
Decía ‘Acción empresarial’ que según sus cálculos, una familia compuesta por matrimonio y dos hijos, necesitaban un presupuesto anual de 353.000 ptas., 29.417 ptas. al mes. Según ellos con esos cálculos, 465 ptas. diarias en comida eran suficientes, para los 4.
El caso es que algunos salarios de enero de entonces eran: Albañil, oficial 2º 18.874 ptas. Peón del metal 15.589 ptas. Oficiala 1º de textil, en diciembre 18.138 ptas. El salario mínimo acababa de subirse hasta 548 ptas. Día, equivalentes a 16.440 ptas. Mes, que sin descuentos de S.S. e IRTP quedaba en 15.374 ptas.
En esos días, estaban anunciadas subidas del tabaco, negro a 25, rubio a 45. Inminentes subidas de los coches aprobada por el gobierno. La leche subirá y nuevos precios del café, ambos fueron publicados en el BOE.
Las cifras de parados se aproximaban al millón, aunque en cálculos más reales llegaban al millón y medio. De ellos, solo 340.000 cobraban subsidio de paro, una media de entre 13 y 16.000 ptas.
PD.Si pretenden comparar el paro hay que tener en cuenta:
En 1978 la población total era de unos 37 millones, hoy 47.
En 1978 la población activa era de unos 12 millones hoy de 22.
Entonces trabajaban unos 11 millones y hoy unos 18.
Ni mejores, ni peores, nada de nostalgia, eran diferentes, y aquí vienen solo como recuerdo de un día, y de una época. Ojo a la fecha 1978, Pactos de la Moncloa, aumentos de afiliación sindical y de grupos y grupúsculos,
En aquellos días se publican cifras referidas a 1975, de accidentes de trabajo, 1.500.000 que producen 3.000 muertes de trabajadores. Los sectores con mayor número de accidentes, la construcción, obras públicas, metalúrgico y agricultura.
AMILCO, empresa del vidrio, en Coslada, con 380 trabajadores, llevaban más de 60 días en huelga por la readmisión de un despedido.
TRANSPORTES HELGUERA, con 226 trabajadores, llevaban 35 días de huelga por la readmisión de 7 despedidos, eran el comité de empresa.
MOBALANT, muebles en Parla, 65 trabajadores, dos meses en huelga por falta de cobro de salarios de 5 meses.
En aquellos tiempos un titular de El País, decía que ‘’El PSOE pide la nacionalización de las centrales eléctricas’. En Informaciones un titular decía que ‘La desprivatización del Metro (de Madrid), otra vez en estudio’, se trataba de rescatar el metro madrileño, comprárselo a los accionistas privados.
Otro titular, comentaba que ’41 ex ministros permanecen en los consejos de las empresas públicas’, cobrando además su pensión de jubilación ministerial que era de 60.000 pesetas.
‘Intervíu’ secuestrada por una querella presentada por los hermanos Rosón, en relación con un reportaje sobre su familia. Además detenciones y llamadas a los juzgados por el pasado 14 de abril. Y un estreno mítico de cine de la época, en el Urquijo, la maravillosa ‘Novecento’.
Decía ‘Acción empresarial’ que según sus cálculos, una familia compuesta por matrimonio y dos hijos, necesitaban un presupuesto anual de 353.000 ptas., 29.417 ptas. al mes. Según ellos con esos cálculos, 465 ptas. diarias en comida eran suficientes, para los 4.
El caso es que algunos salarios de enero de entonces eran: Albañil, oficial 2º 18.874 ptas. Peón del metal 15.589 ptas. Oficiala 1º de textil, en diciembre 18.138 ptas. El salario mínimo acababa de subirse hasta 548 ptas. Día, equivalentes a 16.440 ptas. Mes, que sin descuentos de S.S. e IRTP quedaba en 15.374 ptas.
En esos días, estaban anunciadas subidas del tabaco, negro a 25, rubio a 45. Inminentes subidas de los coches aprobada por el gobierno. La leche subirá y nuevos precios del café, ambos fueron publicados en el BOE.
Las cifras de parados se aproximaban al millón, aunque en cálculos más reales llegaban al millón y medio. De ellos, solo 340.000 cobraban subsidio de paro, una media de entre 13 y 16.000 ptas.
PD.Si pretenden comparar el paro hay que tener en cuenta:
En 1978 la población total era de unos 37 millones, hoy 47.
En 1978 la población activa era de unos 12 millones hoy de 22.
Entonces trabajaban unos 11 millones y hoy unos 18.
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