El
Siglo XXI nació enviando señales que no se querían ver
Los independentistas fueron durante
mucho tiempo alrededor del 10% de la población catalana, tras la sentencia del Estatuto sumaron un
alto porcentaje de catalanistas que se sintieron vejados y estafados; la crisis
abrió otra ventana de oportunidad para sumar indignados y desafectos como
nuevas fuerzas a una alternativa común por la independencia. Estas son las tres
grandes fuerzas que componen el movimiento, en las que un alto porcentaje de
las mismas no son independentistas. El objetivo de propaganda trata de hacer
creer a la gente que todos los problemas existentes serán resueltos con la
secesión; la globalización, los mercados financieros, los países emergentes, la
crisis europea, la redistribución mundial de nuevos equilibrios de poder, los problemas
de competitividad, de población, la educación, el estado de bienestar, la
difícil financiación… No solo todos ellos serán resueltos en el paraíso
secesionista, sino que habrá que culpar de todo cuanto haya sucedido de malo, a
los españoles, para justificar salir pitando, nadie más tendrá culpa ni
responsabilidad alguna en lo que haya ocurrido durante el siglo XXI en
Cataluña.
Antes de seguir con la crisis de 2008,
conviene detenernos unos instantes en el tránsito entre los siglos XX y XXI y
tomar algo de luz para ver mejor en Cataluña –también en España y Europa-, son
años de enorme crecimiento mundial, al tiempo que aparecen señales de
agotamiento, pistas que reclamaban cambios necesarios para adaptarse al nuevo
mundo, aquí sirven para ampliar explicaciones de los desastres que padecemos,
tanto por los brillos desarrollistas cuanto por los desequilibrios, que sin
duda influyen en la campaña por la independencia. Veamos algunos datos de comienzos de siglo XXI
antesala de la situación actual, un análisis detallado lo pueden encontrar en ‘El poder de los mercados. Y los españoles. Manuel
Herranz. Julio 2013’ del
que transcribo párrafos.
Grandes cifras de cambios globales
se suceden. Múltiples siglas de productos financieros pululan por el mundo
desde los años ochenta, con crecimientos espectaculares desde entonces
propiciado por los cambios globalizadores que permiten interconectar el planeta
en tiempo real y facilitan el transporte –los contenedores son un enorme cambio
globalizador- lo cual amplió el comercio mundial de mercancías, servicios y
movimientos de personas. Y ello en un mundo que explotaba de crecimiento como
nunca antes; los precios del petróleo pasaron de 10$ barril en 1999 a 147$ en
2008, lo cual llenó de divisas a los productores que para rentabilizar debían
prestar en los mercados, entre el 2000 y 2006 el PIB mundial se dobló, pasó de
36 Billones de dólares a 70, -a pesar
del gigantesco destrozo de activos de las puntocom y del resto de crisis
asiáticas- el comercio mundial creció un 140%, muy por encima del doble, pero
los flujos de capital lo hicieron ¡por encima del doble del comercio, o sea 4
veces! llegando a representar un volumen equivalente a 70 veces el PIB mundial,
-el volumen de negocio de los mercados de deuda pública se multiplicó por 4, el
de acciones por 9, el monto de divisas negociado en un día del 2006 era 60
veces superior al comercio mundial y 800 veces superior a la inversión
extranjera directa. Manuel de la Rocha y Doménec Ruiz- El
crecimiento impulsó enormes cifras de: consumo energético, exportaciones,
divisas concentradas en los emergentes y necesidad de prestarla…
Los emergentes ya representan cerca de la mitad de la actividad económica mundial y 2/3 de
las reservas de divisas, y no se puede descartar un frenazo
repentino por los desequilibrios internos y de sus balanzas, como consecuencia
de su prolongado crecimiento que deberán digerir para estabilizar desajustes y
burbujas, de las que China tiene unas cuantas, en viviendas, infraestructuras,
créditos…
A España le afecta la globalización,
los emergentes y los mercados; y la crisis de la socialdemocracia, tanto en su
aspecto mundial, cuanto regional. En Europa existe una relación similar,
Centro-Periferia a la de EEUU-resto del mundo, respecto al ciclo de
desequilibrios de balanza por cuenta corriente, el exceso de ahorro del centro
se convirtió en abundantes préstamos a la periferia, lo que aumentó las compras
de la periferia al centro, mientras alimentaba las burbujas. Añadamos nuestros
particulares demonios nacionales, y la suma arroja múltiples fuerzas que
superan el ámbito nacional…
La deuda de Cataluña empezó a crecer
más deprisa que la del conjunto de España desde muy temprano, cuando llega la
crisis sigue su fuerte impulso. Los índices de convergencia con la UE indican
cansancio de Cataluña, sigue en los primeros puestos, pero pierde peso. El cuadro
de color de La Caixa, el de deuda CCAA de ‘El endeudamiento de las CCAA: Límites y problemas en el
contexto de la crisis económica.’ Jesús Ruiz-Huerta Carbonell, Miguel Ángel
García Díaz. REAF num 15. Abril 2012.
La
siguiente batería de cuadros destaca: el habitual saldo comercial negativo de
Cataluña y su proporción superior al de España, el descenso de la tasa de
cobertura de comercio exterior y los problemas de población, no crece y aumenta
la proporción de mayores de 65 años, desde el 14,3 en 1991 hasta el 16,5 en
2005, lógicamente tendrá fuertes repercusiones futuras; proceden del trabajo ‘Economía
catalana: retos de futuro’. Dirección
y coordinación José Luis Escrivá, Mª Antònia Monés, David Taguas, Gemma
Garcia. BBVA+Generalidad de Cataluña. Consejo
Asesor: Ángel de la Fuente, Teresa García-Milà, Martí Parellada.
Barcelona 2007.
Los dos cuadros anteriores dan a
conocer que los ocupados en Cataluña crecieron menos que en el conjunto de
España, proporcionalmente. Ocupados, define a los que trabajan, acepta menos
manipulación que parados, o Población Activa. Para falsear el paro, reducen la
cifra de población activa, por desánimo, estudios, emigración etc. el paro en
Cataluña aparecía con mejores cifras que en el resto de CCAA pero los ocupados,
los que trabajan, no mejoran el resultado español. En el otro cuadro
comparativa del PIB, con menor crecimiento proporcional, que se traduce en
mayor pérdida respecto al PIB per cápita, al crecer más su población que la
española. Proceden de ‘La economía de Cataluña: diagnóstico estratégico’.
Estudios y Análisis Económico La Caixa. Dirección técnica José Antonio Herce y
AFI. 2012. Los cuadros siguientes tienen relación con el mito de
modernidad catalana contraponiéndolo al atraso español, tan del gusto de la
propaganda secesionista, en este caso hablan de la capacidad tecnológica,
innovación y competitividad, en relación a regiones europeas. Proceden de los
trabajos ‘BBVA+Generalidad’ y de ‘La Caixa’, antes citados.
La entrada al siglo XXI mejor bien
acompañados de nuevas estadísticas, el cuadro anterior es significativo de una
larga etapa transcurrida, desde el franquismo hasta los prolegómenos de la
crisis, presenta la situación relativa de las CCAA según su PIB per cápita,
desde 1955 al 2004, un período suficientemente largo en el que no todas las
regiones corrieron la misma suerte; estableciendo como media española 100, en
ambos períodos, vemos que en 1955 las desigualdades existentes entre
comunidades eran mayores que las actuales, han sido limados algunos extremos
con la democracia, entre las regiones de máximos y mínimos había mayor
distancia que en 2004. En 2004 se agrupan más comunidades en el entorno de la
media que es el 100. Todas han crecido, las comunidades ricas han disminuido su
poder relativo al subir las pobres, salvo Navarra, un éxito completo que escala
posiciones en el conjunto de los períodos; las comunidades pobres suben todas.
A destacar las comunidades de la Cornisa Cantábrica, con fuertes caídas no
recuperadas de sucesivas crisis industriales, Asturias y Cantabria; a otro
nivel el País Vasco, manteniéndose en el grupo de cabeza, pierde fuerza
relativa. Cataluña en el grupo de cabeza.
…/… viene el
padre Ángel, un aguafiestas, habla de miles de niños que pasan hambre en España
y denuncia el uso del eufemismo “desnutrición” para eludir la cosa fea. La
irrupción del hambre coincide con un gran incremento en el consumo de productos
de lujo. Es la famosa ley de los vasos incomunicantes. La realidad tiene su
estrategia para emitir signos que contradicen el discurso estupefaciente del
poder…/… en España ya se ha producido una secesión. Los ricos se han independizado,
no pagan impuestos, desgravan las donaciones ilegales y van a declarar capital
Eurovegas. Y hay una nación invisible, en expansión, la del hambre. Manuel Rivas ‘La secesión’ El País
05-10-13
No hay comentarios:
Publicar un comentario