miércoles, 5 de octubre de 2016

El problema de la militancia. En los partidos, en el PSOE

La implosión del PSOE ha sacado a la luz muchos problemas que tenían atascados dentro del partido, sin duda uno de ellos es la relación de la militancia en los partidos actuales. Se trataría de encontrar respuestas a  preguntas tales como: ¿quienes deciden en las organizaciones, de quien son los partidos, quienes deben elegir representantes, a quienes se deben éstos? En el pasado antifranquista y durante la transición, los partidos eran de los militantes, a ellos les correspondía elegir y ser elegidos, determinar su línea política y decidir los órganos de gobierno interno, eran aquellos militantes sometidos a disciplina interna quienes asumían responsabilidades, estaba motivado entre otras cuestiones por la necesaria clandestinidad en la que había que desarrollar la política. En la democracia es distinto.

Hoy los partidos son organizaciones que tienen entre otras misiones conquistar parcelas de poder, ganar elecciones que les permita gobernar. Los partidos hoy, están cambiando su relación con la militancia, entendida como aquellos individuos comprometidos permanente y establemente con la organización y sometidos a su disciplina, pero en los partidos caben otras relaciones más flexibles con los afiliados, y con los simpatizantes que puedan ampliar el número de votantes. Un partido actual sin votantes es poquísima cosa, los militantes pierden influencia relativa, por sí solos no conquistarán el gobierno, necesitarán la confianza el apoyo y los votos de la ciudadanía, que no tiene por qué someterse a disciplina partidaria pero sí querrá influir en el partido.

La militancia de antaño ha perdido importancia relativa respecto a otros ciudadanos, electores, que son los que pueden aupar al partido a parcelas de poder, ganando elecciones. Para lograrlo son necesarios los militantes, pero no será suficiente, necesitan otros niveles de apoyo, afiliados, colaboradores, simpatizantes y votantes; para ganar elecciones  necesitan ciudadanos a su alrededor que presten muchas y diversas colaboraciones sin que necesariamente estén sometidos a la disciplina partidaria, necesita difusores de ideas insertos en todos los grupos sociales, niveles y clases, en todos los territorios y ciudades, entre todos los grupos de edad…

Ignacio Urquizu en ‘La travesía del PSOE’. ‘’…en las ciudades de más de 50.000 habitantes el Partido Socialista viene siendo, como mucho, la tercera fuerza política en las dos últimas elecciones generalesentre aquellos que declaran tener estudios superiores, el PSOE cae a la cuarta posiciónnunca el Partido Socialista había tenido tan pocos apoyos entre la gente con estudios universitariosen las clases medias y en las clases medias-altas se sitúa en tercera o cuarta posición. ’’

En los partidos actuales tienen enorme importancia la permeabilidad en las formas organizativas que faciliten la deliberación, que permitan influir en la discusión de cuestiones estratégicas, marcar objetivos de largo plazo, definir la senda táctica en torno a la cual realizar movimientos de medio plazo, ¿qué, cómo y cuándo aplicar la táctica concreta ante los problemas inmediatos? como tomar decisiones del tipo de votar no o abstenerse; o la de elegir Secretario General. La forma de elección directa entre las bases del representante máximo, candidato a presidente de gobierno, choca con que sea posible la revocación realizada por unos cuantos barones detentadores de parcelas de poder, elegidos por el aparato sin apenas participación de la militancia.

La lucha que hemos visto estos días en el comité Federal del PSOE forma parte de uno de los problemas básicos de este partido, al menos desde la etapa de Zapatero en la que éste tomó decisiones que comprometieron a todo el partido, a su militancia, afiliados, simpatizantes y votantes. Los electores tomaron conciencia de que fueron manipulados y gritaron ‘¡No nos representan!’. Habían votado para que sus representantes hicieran una determinada política y sintieron que los elegidos no les hicieron caso, tomaban decisiones en dirección contraria. Y nadie en el PSOE explicó nada, ni entonces, ni luego. Ninguna explicación a escala nacional, ni en las autonomías, tampoco en los municipios, ni por el Comité Federal, ni por los barones, ni por la militancia, nadie cuestionó a Zapatero. Nadie le obligó a dimitir en 2010, cuando hubiera sido la medida lógica, dimisión y convocatoria de elecciones. Resistió hasta finales de 2011 y perdieron 4.3 millones de votos.

En primer plano la cuestión de la propiedad del partido, de la relación de la ciudadanía con las formas organizativas que mejor permitan llevar a cabo decisiones que afectan a la colectividad, que sean más adecuadas para difundir políticas e ideas de la organización, así como la forma de elegir representantes y el papel de los representados; la sociedad actual da un vuelco a la antigua relación de militancia partidaria, no puede ser tan disciplinada, ni permanente como antaño, ni tan estable en todas las cuestiones partidarias, el activismo actual pretende influir en la deliberación y en las decisiones por ellos elegidas, sin cortapisas, sin someterse a disciplina interna, los nuevos militantes pretenden iterar con la organización cuando ellos decidan, quieren tener la puerta abierta a influir pero sin la obligación de hacerlo, el derecho a votar no la obligación. Actualmente las redes sociales fomentan y facilitan este tipo de relación más líquida, la gente vive un compromiso más ligero que el de socialistas y comunistas de antaño con el que se quiere decidir.


domingo, 2 de octubre de 2016

La crisis socialista, viene de atrás


¿La deliberación, la decisión y representación política atañe a lo particular de los partidos o por el contrario debiera ser asunto colectivo? En todos los partidos tradicionales, las personas que los conforman, siguen actuando como si fueran feudos particulares, consideran mayoritariamente que sus problemas les atañen exclusivamente a ellos, los trapos sucios se lavan en familia. Claro que, entonces la respuesta lógica será: ¡si son suyos, que se queden con ellos, pero no busquen mi voto esperando que confíe en quien no lo hace en mí!; la confianza es mutua, no pidan que les acepten como elegidos, ni siquiera como elegibles, si ustedes no aceptan que los electores conozcan y participen de sus opiniones y debates en el grupo. Los electores quieren derechos de ciudadanía, de intervención, saber qué posturas mantiene cada elegible y por qué, muchos ciudadanos quieren participar en la construcción de opiniones y decisiones. Este es uno de los asuntos de por qué estamos aquí, tras el 15-M, y por qué surgió aquel grito, ¡NO NOS REPRESENTAN! 


Aquellas condiciones de funcionamiento de grupos que existían en la clandestinidad, no son útiles hoy, amén de no ser aceptadas, como tampoco las costumbres posteriormente practicadas de construir fronteras insalvables entre los aparatos y militantes, o la militancia y los simpatizantes, la ciudadanía pretende una relación más participativa y decisoria, que ni siquiera queda reducida a unas primarias, se pretende una relación electores/elegibles con mayor democracia, no se conforma con votar y punto, se trata de tener capacidad de intervención de los representados sobre los representantes, ya no son entelequias de unos cuantos sujetos sino prácticas sociales de decenas de miles de personas que se mueven por muchos rincones y que los socialistas no están consiguiendo aglutinar. 

No se trata solamente de sus errores en el diagnóstico de la crisis, también de los errores en la gestión y las políticas anti-crisis, se entiende que muchos de esos errores fueron cometidos como consecuencia del alejamiento de las élites o aparato socialista de sus bases sociales. Por eso es muy pobre la información posterior que da el PSOE sobre el reconocimiento de errores pasados, porque siguen sin enterarse de que la ciudadanía se siente marginada y no acepta que la marginen. Supuestos representantes, cargos electos y responsables diversos en todas las instancias de la vida pública, sin acompañamiento ciudadano, tienen demasiada facilidad para entrar y salir por las puertas giratorias de poder político y económico.

Una pregunta surge en torno a los errores cometidos, a la tendencia de nuevos acontecimientos que surgían sin estar previstos, en torno a la inadaptación a la realidad cambiante… ¿el PSOE tenía, o podía tener, recursos intelectuales suficientes para conocer y difundir en su partido que pudieran haber minorado los desastres?, sin ninguna duda. De no contar con ellos dentro de su estructura, los podía encontrar a su disposición en empresas y universidades, en la Administración y sociedad civil…, el problema es que el partido de la etapa Zapatero no atendía demasiado las valoraciones ajenas. Ni sus dirigentes en los órganos centrales e intermedios, ni en las agrupaciones locales. No fue cierto que nadie supiera ni dijera nada de aquella burbuja inmobiliaria y de crédito, u otros problemas de la crisis española.

La impermeabilidad en partidos de gobierno es más visible, por las consecuencias, pero igualmente se produce en los partidos pequeños, con excesivo culto al jefe, el parco funcionamiento de equipos y la excesiva ideologización de posturas contrapuesta a racionalizar alternativas concretas a problemas concretos. Este es un problema generalizado en todos los partidos que llegan a despreciar sugerencias o estudios que no cuadran con sus posturas previas; conocidas son las actuales tensiones y fuertes discrepancias del PP con gabinetes de estudios y fundaciones cualificadas de la derecha en propuestas anticrisis.

La cuestión no es que hubiera gente soñadora, necesaria en toda colectividad, lo importante es que los partidos políticos no tenían equipos para funcionar, sino individualidades, ya no eran o deberían ser órganos colectivos, con puertas y ventanas abiertas para buscar opiniones distintas que pudieran contextualizar los sueños y hacerlos posible a tamaño real. Al final lo que importa en la calle es el resultado de todo ello, -la debacle socialista- pero éste dependerá mucho del funcionamiento abierto o cerrado, de la democracia interna, de la relación electores elegidos, de la participación de cada persona militante y simpatizante. 

PD. Lo anterior lo escribí hace mas de tres años en relación a la crisis del PSOE ya muy fuerte con Zapatero. Los hijos de los socialistas votan a Podemos porque el PSOE olvidó y/o despreció muchas cosas que tienen que ver con la indignación.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La pelea por el PSOE es muy seria

La pelea removerá por fin todo el partido, lo cual conducirá a una salida, un proyecto de medio plazo, porque va a definir ganadores y perdedores para una temporada. No se trata de una disputa entre jóvenes y viejos resituados económicamente, aunque es verdad que en un bando coinciden mayoritariamente los jóvenes y en el otro están mayoritariamente las viejas glorias que hicieron aquel PSOE triunfador en los ochenta y noventa. Luego se fueron hundiendo y durante la etapa Zapatero se encargaron de ‘El agotamiento del PSOE’ hasta casi enterrarlo, durmiendo problemas y diferencias entre la militancia.

En los últimos años cayeron en votos y cayeron en representación una y otra vez, mientras los barones y militantes callaron y callaron, sin hacer nada útil que permitiera elaborar un discurso para construir una alternativa a las derechas, tanto a la central  como a las nacionalistas. Fueron incapaces de abrir el partido a las realidades surgidas por las crisis, -económica, política, institucional, demográfica…- y cerraron la organización a miles de nuevos activistas. Increíble, impidieron que entrara la savia nueva que hubiera permitido renovar y adecuar el PSOE a una nueva situación y los dejaron fuera, hasta que más tarde se situaron enfrente. ‘Sin aclaración suficiente el PSOE no encuentra el camino’.

Un nuevo intento de renovación se produjo con el actual equipo, sin duda debe mejorar muchísimo y probablemente formarse y abrirse más, que chocó con la vieja estructura, que no solo son los antiguos cuadros famosos, y las baronías locales, también la militancia mayorcita y acomodada se niega a cambiar a fondo el partido, y por supuesto entre los contendientes hay grupos de jóvenes en ambos bandos, todos quieren el poder, normal en un partido, quizás el actual equipo sea más claro y limpio que otros, como la Sra. Díaz que tira la piedra y esconde la mano una vez tras otra. Es cierto que el momento para la socialdemocracia es crítico, al menos desde la etapa de Zapatero, ahora agravado porque el tiempo ha pasado y muy poco han corregido y porque mientras tanto ha surgido Podemos, una posible alternativa a ser el gran aglutinador de izquierdas.

Todavía están confusos sobre el papel de ‘Podemos o no Podemos. Esa es la cuestión’ muchos creen que son la causa principal de su pérdida de votos, aunque no vean que primero el PSOE cayó y no hizo suficiente que le permitiera levantarse, y después surgió la indignación, y más tarde se empezó a fabricar la alternativa de Podemos, aún en construcción. Ambos están en proceso de redefinición, ambos comparten problemas externos iguales –complejidad, diversidad, globalización, Europa…- y problemas internos similares, modelo de organización que facilite deliberar y decidir y cumplir lo decidido, modelo de encuadramiento que permita elegir a los mejores como representantes, y revocarlos por los representados, falta definir un modelo que facilite elaborar políticas concretas dentro de un discurso que sea coherente y al mismo tiempo utópico, que ilusione y por tanto sume voluntades en cuantía suficiente. ‘Reconquistar la política, ganar elecciones’ Hoy supondría un número de votos en torno a diez millones que son la suma de ambos intentos de gran aglutinador.

Falta tomar decisiones que impliquen aglutinar a millones de personas diversas, jóvenes y maduros, mujeres, profesionales y obreros, trabajadores cualificados fijos y precariado, ni nis y parados, urbanitas y ruralitas… y para hacerlo hay que aclararse entre centrarse o ladearse más, y además deben hacerlo teniendo en cuenta que por un lado están los otros competidores, sean Podemos o PSOE, los unos competencia de los otros, y además están los abstencionistas, los soberanistas e independentistas, las derechas…

La diferencia que hace saltar el tablero, que permite visualizar la lucha soterrada está en torno a la investidura. Si se permite gobernar al PP, los socialistas dejarían el terreno libre a la oposición de Podemos, que iría construyendo su alternativa mientras ellos irían diluyéndose. Permitir gobernar al PP no solo es un problema económico y político, también ético, nadie duda de que la regeneración de este país tiene que empezar por Rajoy y compañía; reafirmarlos en el poder es enterrar la esperanza para una generación.

Por supuesto hay una batalla encarnizada de los poderes económicos clásicos para intentar desbloquear dicen, mantener la situación con muy pocos cambios, por descontado los medios de prensa, las empresas, tertulianos, y todos los mass media tratan de cargarse al soldado Sánchez, para salvar al soldado Rajoy, la batalla es por el poder a medio plazo. El momento que se va arrastrando desde la explosión de las burbujas, es crítico para las izquierdas, -se trata de redefinir la socialdemocracia europea- la pelea está dentro del socialismo y presente entre los podemistas, incluída IU, y se complica mucho más por la cuestión independentista que atraviesa y cruza todas las alternativas, menos la azul. Gobernar España siendo tercero o cuarto en Galicia, Euskadi, Cataluña... será muy dificil.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Las razones del proyecto 'Octubre-UCCO'


Durante meses he estado desarrollando el proyecto de una página ‘Octubre-Unión m.l.-UCCO’, cuyo contenido es documental, fundamentalmente. Ello quiere decir que se trata de un archivo de documentos originales, escritos entre 1970 y 1983 por militantes de una organización marxista leninista, a los cuales se ha añadido poquísima opinión actual.

Muchos me han preguntado por las razones de sacar hoy a la luz aquellas experiencias de luchas antifranquistas, anticapitalistas y feministas, tintadas con sueños revolucionarios. La razón fundamental es que existieron, había documentos que mostraban particularidades diferenciales con otras propuestas políticas y había posibilidad de darlos a conocer públicamente a través de internet, y además eran desconocidos para curiosos, estudiosos e investigadores, como pude comprobar leyendo múltiples libros, tesis y estudios sobre aquellos tiempos, ya que nunca encontré referencia a un partido de los poquitos que lograron tener vida superior a los diez años, y publicaciones periódicas con cien números. Además, el proyecto era una forma de reconocimiento a cuantas personas participaron en aquellas luchas poniendo a su disposición una parte de su historia en forma de documentos.

Algunos individuos pensaron que pretendía validar aquella forma de trabajar y las teorías que la sustentaban para su utilización actual. No es este el caso, al facilitar la documentación publicada solo pretendía dar a conocer aspectos de aquellos años del tardofranquismo y Transición reflejados en documentos y publicaciones hasta ahora desconocidas, y que por supuesto muestran retazos de la vida de aquella militancia autoconsiderada marxista leninista. Son quienes entren a estudiar los textos de aquellos tiempos y las prácticas que reflejan, los que juzgarán, aceptarán o rechazarán el todo o las partes de lo que se hizo entonces.

Ni siquiera entre sus antiguos militantes hay acuerdo de que todo aquello que se hizo fuera lo más correcto, de hecho, si así pensaran, seguirían haciendo lo mismo, y no ha ocurrido eso. Han pasado treinta y cinco años desde su disolución, y la diversidad de sentimientos de la militancia que participó en aquella experiencia es grande, algunos reniegan de parte de ella, o de su totalidad, otros consideran que aquello estuvo bien, pero en aquel entonces, algunos abandonaron la militancia, otros se lanzaron a aventuras distintas trabajando en el movimiento feminista y movimientos sociales, o en grupos de trabajo para reivindicaciones locales… o entre los socialistas, o ecologistas, algunos en CCOO, en IU u otros grupos izquierdistas que pretenden construir el partido,… o en los círculos de Podemos.

En general no creo que las experiencias pasadas sean de mucha utilidad para los militantes actuales, las cosas han cambiado mucho en algunos aspectos, poco en otros, pero la vida enseña que los activistas en cada época prefieren fabricar directamente sus experiencias, lo cual no supone por mi parte aceptar que el pasado sea irrelevante. Tiene un cierto peso, al menos preserva la memoria para conocer y estudiar sin falsificar demasiado la historia de aquella España negra y dictatorial en la que mucha gente no movió un dedo por enterrarla.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Crisis en gráficos. Funcas. 2

EVOLUCIÓN DE LOS OCUPADOS POR GRUPO DE EDAD 2007-2015

Al igual que el día anterior, el gráfico procede de la revista 'Panorama social, num 22' . 'Un Balance Social de la Crisis', con trabajos de diferentes especialistas, editado por FUNCAS. Segundo semestre de 2015.


En este caso del trabajo 'La intensificación de la inestabilidad laboral entre los jóvenes en España. ¿Una cuestión crítica para el relevo intergeneracional? Alessandro Gentile y Francesc Valls Fonayet.

Se trata de la evolución de los ocupados por grupo de edad durante los años 2007 a 2015, recogiendo trimestralmente los datos de la EPA. Es evidente que la curva de los más jóvenes va descendiendo a medida que avanza el tiempo, la crisis de empleo se vuelve dramática para los más jóvenes. El resto de curvas en los distintos tramos de edad se comportan de forma similar, aunque con menor intensidad, muestran menor ocupación cuanto menor edad. Terrible la nueva normalidad.


jueves, 15 de septiembre de 2016

Crisis en gráficos. Visitas por la red. FUNCAS

Los gráficos proceden de la revista 'Panorama social, num 22' . 'Un Balance Social de la Crisis', con trabajos de diferentes especialistas, editado por FUNCAS. Segundo semestre de 2015.



Los charts proceden del primer trabajo de la revista citada 'Empobrecimiento en tiempos de crisis: vulnerabilidad y (des)protección social en un contexto de adversidad' Pau Marí-Klose y Álvaro Martínez Pérez. 

Los gráficos son bastante expresivos; en el primero se muestra la tasa de riesgo de pobreza aumentando un 8% desde el inicio de la crisis entre los menores de 18 años; en el segundo la tasa de riesgo de pobreza aumenta entre los adultos, con una llamada de atención, entre la población de 18-24 años crece más, hasta doblarse, bastante más que en los otros tramos de edad. 


Todos sabíamos que muchos jubilados ayudaban a sus hijos y nietos, que la pensión servía para mantener a flote a la familia, aquí en gráfico. En el tercero se muestra la tasa de riesgo de pobreza, afecta menos a los mayores de 65 años, se puede decir que los pensionistas han mantenido sus características económicas, lo cual no quiere decir nada más, y nada menos, que no han caído tanto como los jóvenes. -Uno de los elementos de la batalla intergeneracional que explica un aspecto del por qué los nuevos partidos se llenaban de voto juvenil-


El siguiente gráfico, numerado 8, es muy interesante, muestra la evolución de la desigualdad a través del coeficiente de Gini, lo relevante es que compara el crecimiento de la desigualdad en la crisis de la España actual, con las épocas negras del Reino Unido gobernado por Thatcher y Estados Unidos gobernado por Reagan.



En el último gráfico, referenciado 9, desvela que las caídas o pérdidas de ingresos han sido mas fuertes entre los deciles inferiores, la crisis la están pagando los menos favorecidos. Los costes de la crisis, la caída de ingresos reales ha sido mas pronunciada entre los pobres, los que menos ingresos ganaban que entre los medios y bastante más que entre los ricos. La desigualdad aumenta bastante por la caída de los de abajo. 





Lo cual también ayuda a comprender mejor las votaciones favorables al PP entre gran parte de la población que considera que la crisis ha pasado para ellos, o que les ha afectado menos, o incluso que han ganado con ella, son grupos con profusión de los mayores, burguesía o clases medias altas y pudientes, o si quieren dicho de otra forma, gerentes, empresarios, directivos, banqueros, jefes, comerciantes, aristocracia obrera, comisionistas, altos empleados públicos, empresarios, supervisores, periodistas y tertulianos...

jueves, 8 de septiembre de 2016

Sin mayorías claras, camino de nuevas elecciones

A un lado y otro hay opiniones similares ‘si fulanitos se suman se podría gobernar’, que recuerda aquello de ‘si mi abuela tuviera…‘,  la realidad tozuda se impone a los deseos de soñadores, el independentismo sumado a la socialdemocracia sería la destrucción de ésta, cuyo electorado en gran parte la abandonaría. La alternativa de izquierdas no sale porque no existe tal alternativa, no hay un tronco común de políticas en dirección a una sociedad soñada, ello existe solo en la mente de algunos ilusos que suman a todos menos al PP y C’s, -las derechas son además otros partidos nacionalistas y locales…-, los grupos de izquierda son muy diferentes con estructuras, objetivos y métodos distintos, incluso en cada bloque o coalición son variados, vean Madrid, gobiernan el Ayuntamiento Ahora Madrid, que son un conjunto de, independientes, Ganemos, Podemos, Equo, IU... y cada uno de ellos conformado por diferentes grupos, su mera existencia demuestra su diferencia.

No somos más gente en la izquierda, no son una minoría la derecha, en todo caso electoralmente son más, un tercio de la población, los otros dos tercios son centristas ambivalentes, izquierdas diversas, abstencionistas de todo tipo, independentistas, nacionalistas... España no es un país de izquierdas, como parece creer mucha gente, la expresión 'Franco murió en la cama' sintetiza esta idea, fueron pocos los luchadores antifranquistas y todavía menos los que pretendían una nueva sociedad. Pero además, la complicación del impasse se fundamenta en la creciente diversidad, las identidades se han fragmentado y tienen partes mezcladas en cada conjunto; al eje tradicional izquierda-derecha le cruzan otros ejes con gran fuerza, el identitario nacionalista, el inter-generacional, el de género, primer mundo occidental, activo-pasivo…
La idea de que en la izquierda somos mayorías, se acompaña del ilusionismo de que somos más, pero desunidos, lo cual económicamente es cierto, que la riqueza se concentra en muy pocas manos, pero políticamente es una mentira por la diversidad de opciones e intereses ideológicos y políticos, que por ejemplo demuestran al PP ganando repetidas votaciones. Tendría que empezar a aceptarse que la premisa de partida somos más no fuera cierta, y la segunda parte de estamos desunidos solo refleja que hay diversidad de intereses, organizaciones, sueños... por lo que resulta un poco absurdo? Inútil? considerar la suma de desiguales como posible y conveniente.

El mito de la unidad de las izquierdas instalado entre sueños, es solo eso, un mito, la historia muestra que las corrientes situadas a la izquierda y sus fuerzas políticas siempre tuvieron intereses y comportamientos dispares. Por ejemplo, en la mitología de la II República figuran las izquierdas a un lado en lucha contra las derechas,  pero La República, combatida atrozmente por derechas e iglesia, fue rechazada y combatida sobre todo al comienzo por anarquistas, comunistas y socialistas, aunque éstos últimos después fueran sus defensores.  La República además fue traicionada por los nacionalistas, vascos y catalanes que durante la guerra negociaron al margen del gobierno republicano debilitándolo, por supuesto al margen de que muchos catalanes y vascos apoyaron en gran medida a Franco. Solo durante su acoso militar, ya en el tramo final de su historia, y en momentos puntuales, se unieron algunas de sus fuerzas entre sí y combatieron junto al gobierno republicano contra los ejércitos franquistas.

Hoy es utilizada la estrategia que pretende culpabilizar al PSOE de unas posibles terceras elecciones, pensando que son ampliamente rechazadas por el electorado y por tanto, éstos penalizarán a los culpables de no lograr un gobierno de izquierdas antes de provocarlas, la realidad es que si tuvieran intereses comunes estarían juntos en las mismas listas. Aceptar que izquierdas e independentistas tuvieran iguales objetivos es una ilusión que no se ve refrendada por la realidad. Supondría aceptar que el independentismo fuera una postura de izquierdas, hoy en Cataluña y en el marco de la UE, es demasiado suponer, para algunos incluso consideramos 'El independentismo es una forma de neoliberalismo'.